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Tramabús

Martes, 18 Abril 2017

Con “pan y circo” calmaba a la “plebe” la Roma Republicana. La frase ha sobrevolado sobre los siglos. Y ahí sigue, ahí está. A la plebe, al pueblo, al ciudadano de papeleta y urna ,hay que amansarlo con trigo y circo.

-Hay cosas que poco han cambiado.

Del “pan y circo”, desde hace cuarenta y ocho horas, al “Tramabús y Pablo Iglesias“.

-¿Qué es eso?

Otra manera de divertir a la gente, al pueblo; otra manera de jugar al fútbol; otra manera de hacer “política con trampa”.

-El “Tramabús” es como jugar al fútbol con patadas y codazos, y un árbitro (la alcaldesa Carmena) que lo tolera.

-Pues al autobús Hazte Oír le metía caña en forma de multas nada benignas..

Es lo perverso de las ideologías “ardientes”, dogmáticas, cerriles. La frase es de don Manuel Azaña: “Tengo la soberbia de ser ardientemente sectario”.

-Como la alcaldesa Carmela, pues.

Y como don Santiago Bernabéu:

-Como presidente del Real Madrid –decía-, no soy imparcial. Soy del Real Madrid en todo lo que le beneficia, sea justo o injusto, y me irrita todo lo que le perjudica, aunque sea justo.

El ser humano es así: ardiente, ardorosamente arbitrario.

-Usted presume de imparcial.

-Para ver las cosas con imparcialidad hay que cruzar, biológicamente, la línea antipáticamente roja Ebro de los sesenta o setenta años.

Yo, inocente de mí, he creído siempre que la política es el arte de construir, de instruir, de educar, de beneficiar, no de destruir o de acusar. O de amargar. O de vengarse.

-Yo acuso.

Eso es “Tramabús”, una acusación zafiamente circense. “Cuidado –viene a decir, viene a ‘imputar’- con las caras de estos señores que hemos estampados en los laterales del autobús (Felipe González, Rajoj, Cebrián y otros ‘malhechores’) , que estos señores son la exterminadora carcoma de la democracia”.

No sé. Pero me parece que esta manera de hacer “circo político” no es juego limpio. Como tampoco es “juego limpio” que todavía nadie del “honorable clan” Pujol haya pisado una “celda a cuadraditos” (expresión chilena de mazmorra).

“No es no”, por lo tanto, al juego sucio en el fútbol y en la política.

Ganar

Viernes, 3 Marzo 2017

La medida de la verdad la da la experiencia.

-Y la experiencia, a veces, es maliciosa, Piensa con malicia.

Luis Enrique, ayer y hoy, en los medios, ocupa tanto espacio, o más, que los habituales inquilinos de ellos, y que son, obvio, Trump, cómo no, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Mariano Rajoy y otros tan familiares como ellos.

-La vida es política y fútbol, mayormente.

Eso parece. Ganar, he aquí el vocablo del día. “Las guerras son para ganarlas”, dice Trump. Un eurodiputado polaco, Janusz Korwin Mikke, misógino y machista a carta cabal él, suelta que las mujeres deben ganar menos dinero que los hombres porque son más débiles.

-Ese señor debe de ser extraterrestre de otro planeta o señor evidentemente muy obsoleto y muy seníl . ¿Cómo se puede decir eso en el siglo XXI y en pleno e irrefrenable apogeo ascendente de la mujer?

Apogeo, dicho sea al paso, merecido. Si la mujer, hasta hace poco, era el descanso del guerrero, que se decía, hoy es deleitoso descanso para el hombre que también ella aporte salario a los gastos de la casa, de la familia.

-Y a no tardar, ya lo veréis, el descanso de la guerrera será el hombre. Ése día está ya muy cerca. En las cadenas de televisión, cada día hay más presentadoras, hasta en el fútbol: sirva esta observación como corroboración del irrebatible hecho aritmético del esplendor laboral de la mujer.

Ganar. Sigamos con el verbo. Luis Enrique, que gana más de cinco millones de euros al año, se ha ganado, ciertamente, como él dice, un año sabático. Un año de familia, surf y bicicleta. Un año de leer el periódico, de ver la televisión y de oír la radio sin que nadie le cite.

- ¡No me lo creeré! –seguro que piensa-  ¡Al fin olvidado!

A Luis Enrique, lo que realmente le descoyuntaba el ánimo y el descanso familiar era la crítica.

-Eso de que le estén poniendo a parir a uno casi siempre…

Luis Enrique, en tres años, ha ganado ocho títulos. Que pueden ser diez si gana la final de la Copa del Rey, cosa que parece chupada, y la Liga, que de pronto ha empezado a ponérsela a huevo de avestruz el Real Madrid.

-¿Es verdad –he preguntado a mi ojo de halcón en el Barça- que se va, como dice, por cansancio y desgaste?

-Creo que se mira en el espejo de Guardiola. Guardiola también se tomó un año sabático tras cuatro años de agavillar prestigio en el Barcelona. Y retornó sin merma en su aureola de entrenador cum laude. Primero en Alemania y ahora en Inglaterra. Hat trick en idiomas: español, alemán e inglés.

-Cuando deje el fútbol, si le place, sólo para no aburrirse, podrá entretenerse como profesor de idiomas.

Luis Enrique, como Guardiola, otro afortunado.

-¿Y qué opina Messi al respecto?

-Sus cuerdas vocales son las botas. Los goles, su oratoria. Le deseará suerte a Luis Enrique. Messi es un “mudo” muy sabio.

Vivir la vida, ganarse la vida. Qué bella es la vida cuando puede ganársela uno como Guardiola y Luis Enrique.

Machada

Jueves, 16 Febrero 2017

Hay que cuidar la imagen, Pablo Iglesias; hay que cuidar la imagen, Luis Enrique.

-Un hombre notorio es él y su imagen, amén de su talento.

Pablo Iglesias, cada día más, es su agresividad e inane su barroquismo verbal.

-Y el mal gusto de su estética. Así como el hábito no hace al monje, la coleta, el vaquero y la camisa como chaqueta y corbata tampoco hace al demócrata más demócrata. Lo hace, en todo caso, más demagógico.

Luis Enrique, a lo que se ve, tampoco cuida por razón genética su imagen. “Va de sobrado por la vida”, que se dice. Fatuo, sardónico, petulante.

-Es que él es así.

Malo para él, pues. El 4-0 al Barça del PSG ha generado, inopinadamente, dos comentarios que ponen en tela de juicio el talento de Luis Enrique. Iniesta: “Todo negativo, hoy”. Busquets: “Tenían un plan y lo han desarrollado bien”.

-Dos ganchos a la barbilla del engreído asturiano.

De dos capitanes.

Virtualmente, el Barça está fuera de la Champions; virtualmente, es difícil que gane la Liga: virtualmente, es casi seguro que gane la Copa del Rey Felipe VI.

-Premio monárquico, cuando el Barça, en su cúpula, presume de soberanista. Qué paradoja.

El fútbol es cruel. Lo es de un día para otro. Antes del cuatro a cero, el Barça aspiraba a “reinar” en la Champions. Salvo “machada”, en expresión del propio Luis Enrique, no hay esperanza, sin embargo.

-Yo confío en la “machada”- machaca Luis Enrique

Hay dos clases de esperanza: la imposible y la que se sueña. Hace bien Luis Enrique en soñar la virtual esperanza de la “machada”.

-Es que si no…

Eso. Futuro negro para él. Bartomeu, el presidente azulgrana, dice que sigue confiando en Luis Enrique, y “que en marzo, como muy tarde, se le renovará el contrato”. Qué va a decir.

-Hay que esperar –me susurran en el entorno del Barça- a ver qué sucede en el partido de vuelta. Hasta ese momento, hasta el momento no descartable de la machada, Luis Enrique goza de la confianza de la directiva (hay, sin embargo, excepciones).

Todo es relativo, todo es virtual en el fútbol.

Zurriagazo

Lunes, 13 Febrero 2017

Casi nunca entiendo a los políticos cuando hablan de economía y casi nunca entiendo a los economistas cuando hablan de política.

-Pues la política es economía.

-Pues a ver si se enteran los economistas y los políticos.

Como soy periodista, soy curioso y observador. Me fijo en todo. Ser facha es ser rancio. Y saludar con el puño cerrado en alto (Pablo Iglesias) es ser también rancio.

-O sea, facha a lo comunista.

Algo así. Si la política es un “juego” de partidos, igual que el fútbol. En los partidos políticos hay golazos y goles. Rajoy, en el suyo, ha sido un goleador óptimo como acaba de verse. Su lema: ‘Unidad, Europa, orden’. Divisa de Pablo Iglesias en su Podemos: ‘unidad, humildad y movilización de masas en la calle’. Su cancha de juego, pues, la calle.

-Eso es lío, cisco, incordio.

-Exacto. Dijo alguien que si todos los caminos conducen a Roma, en política el peor de los caminos es el irracional camino de la bronca por la bronca como protocolo ideológico.

O lo que es lo mismo: el zurriagazo por el zurriagazo. En fútbol, hay también zurriagazos, pero son zurriagazos cívicos. Por ejemplo, el zurriagazo del Barça al Alavés, 0-6.

-Pobre Alavés. Y pensar que puede volver a ser zurriagado en la final de la Copa de Felipe VI.

-Ya verás cómo no. En la final, ya escarmentado, no jugará a ganar al Barça, sino a encarecerle todo lo que pueda la victoria. En el partido del 0-6, cometió el error de creerse tan tigre como el Barça, cuando tan sólo es lobo, comparado con él. De los zurriagazos se aprende también.

Contra el Celta, el Atlético hizo lo que debía hacer: ser pugnaz hasta el último momento. ¿No han caído en la cuenta de que en la Liga de esta temporada no son pocos sino frecuentes los partidos que, con flor y bocinazo o sin bocinazo y sin flor, se resuelven en los últimos minutos?

-Victorias que, por cierto, duelen como brutales zurriagazos a los derrotados.

Así es.

-Lo de hoy –deplora con rabia nada estoica el entrenador vigués- no es justo.

Entender de fútbol, a veces, es tan difícil como entender a los políticos cuando hablan de economía o a los economistas cuando hablan de política.

CR7

Lunes, 7 Noviembre 2016

Si la democracia es el arte de servirse de los demás haciéndoles creer que se les sirve, que dijo un escéptico, el fútbol es el arte de servir ocio gozoso a los forofos subiéndoles el precio de los abonos (no siempre, solo de vez en cuando) para que el club pueda fichar jugadores de tono y gozo.

-¿Cómo el Real Madrid?

-Exacto, si usted es forofo del Real Madrid.

El fútbol ha evolucionado tanto que, al igual que la ciencia. también avanza que es una barbaridad. La noticia gruesa y llamativa de hoy es que Cristiano Ronaldo, 31 años, seguirá en el Real Madrid hasta que cumpla los 36.

-¡Vaya suerte¡ ¿Rendirá en el inmediato futuro como ahora? ¿Seguirá sacándole brillo y esplendor a su capacidad goleadora dentro de dos o tres años?

El fútbol es ya, como nuestra querida España, una cosa plural, diversas, asimétrica y populista.

-Sobre todo populista.

Populista en el buen sentido, no en la acepción de Podemos. Pablo Iglesias no es Cristiano Ronaldo (peor para él), pero es tan popular ya (en España, ojo, solo en España) como Cristiano Ronaldo.

-Como que golea al PSOE con el mismo arte que Cristiano a sus adversarios.

Lo que no se sabe con exactitud es su coste, el coste de la prolongación del contrato. Generoso, por supuesto. Florentino tenía un problema con él.

-Presi, que hay dos clubes que están dispuesto a darme el oro y el moro.

Eso es algo así como negociar con alguien apuntando con una pistola.

-O me da usted lo que quiero o…

O se va. Cristiano es un jugadorazo, su manager Jorge Mendes, negociando, es como Ronaldo haciendo goles: un crack. Y Florentino, en lo suyo, es como CR7 y Mendes, otro crack. Hat trick de cracks, pues.

Florentino, por lo que me cuenta, rumió en su momento esta sabia cuenta de la vieja:

-A veces hay que jugársela. Si no le doy lo que quiere, seguro que se compromete con el francés o con el inglés. Y otro como él, no hay. Bueno, sí lo hay, pero está en el Barça, Messi.

Algo así rezongó. El fútbol es un juego, un ocio, un negocio, una imagen, un televicio. Y las masas, tanto las políticas como las futboleras, no perdonan. Cristiano, de todos modos, ha hecho un buen negocio asegurándose el porvenir hasta la “vejez” de los treinta y seis años. Y Florentino también: los presidentes y los entrenadores son las pilastras frágiles del fútbol.

-Y, ¿sabe usted cuánto dinero. Más o menos, va a cobrar Cristiano a partir de ahora hasta su “vejez”?

-Si hace goles, barato. El dividendo del gol lo paga muy bien el fútbol.

Enhorabuena a los tres: a Cristiano, a Florentino y al “ojo de halcón” del manager o representante, señor Mendes.

Piqué

Lunes, 10 Octubre 2016

Quien cría polémicas, sobre todo en la política y en el fútbol, recoge hostilidades.

-Y el español, no se olvide esto, es un ser apasionado. Para todo: para el amor, para el fútbol y para la política.

El fútbol me ha enseñado, al cabo de los años (¿por qué algunas cosas las aprendemos demasiado tarde?), que hay que ser forofo sin rencores.

-El rencor, a lo sumo, como ironía. Jamás como metralla heridora.

Huyo, al cabo de los años, lo confieso, de lo que hiere y separa. El otro día, contestando a una pregunta, en un foro, dije:

-Mi partido –contesté- no, no es Unidos Podemos, lo siento. Pablo Iglesias es un chaval barroco, estrafalario y seductor. Y –maticé inmediatamente- peligroso. En la Moncloa, si llegase algún día a ella – ni Dios ni Satanás lo permitan-, lo intuyo: en lugar de traer más bienestar, traería todo lo contrario: mucho malestar. Mi partido –concluí- es la ‘Unidad de España’.

Me aplaudieron, mucho, y me silbaron, menos. Me aplaudieron los que han cruzado el ecuador de los cuarenta años, esto es, los que han “aprendido tarde”, y me silbaron, como es natural, los que no han traspasado todavía al ecuador de las canas.

Piqué, en su día, ironizó contra el Real Madrid con la ironía de “Gracias, Kevin Roldán”. ¡La armó! Por supuesto. La armó en las redes sociales, esas urnas de poder de las masas.

-El cuarto poder, tras el ejecutivo (que gobierna), el legislativo (que hace las leyes) y el judicial (que custodia el cumplimiento de las leyes), ya no es la prensa. El cuarto poder, y por goleada, son las redes sociales –opina un compañero.

Completamente de acuerdo. A Piqué le zurran sin piedad y con desaforada y rencorosa pasión todos los que, supuestamente, no aman al Barça.

-¡Hacen bien!- gritan los forofos muy forofos.

A eso no contesto. Yo veo la cosa de otra manera. Mi partido, insisto en ello, es lo que une a España, nunca lo que la desgaja y enfrenta.

-Hay que tener corazón y mente de santo para ser así, se me dirá.

Bueno, tal vez. No lo sé. Lo que sí sé es que así como no concibo a Cataluña fuera de España, ni a España sin Cataluña, tampoco concibo, actualmente, a la selección sin Piqué y a Piqué fuera de la selección. Piqué metió en su día la pata, porque los españoles somos más hispanos que celtas, pero lo que considero triste –es mi discutible manera de sentir- es que seamos, para casi todo, tan contumaces y necios como Pedro Sánchez.

Negro

Domingo, 3 Julio 2016

 Los entrenadores más o menos de moda (Simeone, Conte, Low) han puesto de moda el color negro. El negro es color luctuoso y maléfico (gato negro, un suponer).

-Y color de gala, que la gente bien, muy bien, en las fiestas de enjundia y brío, sobre todo las mujeres, lo lucen con garbo, escote y elegancia.

De donde se infiere que todo es discutible y relativo en esta vida. Hasta el “mal agüero” del color negro.

-Negro, que te quiero negro –color con el que Simeone, por eso lo celebra, ha hecho del Atlético equipo de tronío, bombo y platillos.

-Y la próxima temporada – que canta- seremos mejores.

Conte, con Italia, de negro riguroso, se cepilló a la España de Del Bosque e Iniesta con futbol insidiosamente atrevido y feroz.

-Caramba con Italia –reflejaba en su rostro Del Bosque-, esta es otra Italia. ¿De dónde ha salido esta Italia?

Del color negro de Conte, Del Bosque. Se ve que al fútbol, qué descubrimiento, le gusta el color negro. Por eso, el alemán Low, tras ver el sopapo de KO de Italia a España, se dijo:

-El Italia- Alemania, va a ser también, además, un duelo entre el negro de Conte y mi negro. El mío, por cierto, es más deportivo.

Y eso fue el Italia- Alemania: un duelo táctico en negro.

-Aburrido, vaya.

Pues sí. En fútbol, los duelos tácticos son casi siempre duelos estéticamente feos. Duelos de jugar a no dejar jugar.

-Duelo de miedos.

Algo así. Pablo Iglesias achaca el “porrazo” sufrido en las elecciones en las que creía que él iba a hacerle al PSOE lo que Italia le ha hecho a España a la campaña de miedo contra su partido

-¿Acierta Pablo Iglesias al pensar así?

-Es que Podemos, para mucha gente es sinónimo de neocomunismo ( vetustez arcaica), veleidades (“somos socialdemócrata”) y fragmentación de la unidad España (referéndum de Cataluña), amén de otras incoherencias y miedos.

Política y fútbol, como ven, son parientes. Como el hombre y el chimpancé, tienen muchos genes comunes. Y el miedo existe. Y el miedo acollona. Y “el miedo es más perverso que la perfidia” (¿Nervo?)

¿Ganará la final de la Eurocopa 2016 un equipo con entrenador vestido de negro?

Sin

Domingo, 24 Abril 2016

Manda la preposición separativa “sin” en la política y en el fútbol.

-Quiero sillones, “sin sillones” (ministerios), no juego.

El “sin sillones” es Pablo Iglesias, como ya han adivinado ustedes.

-Hay que echar a Rajoy, quiero “un Gobierno “sin Rajoy”.

También han adivinado ustedes al autor de este “sin Rajoy, que no es sino el “sin par” Pedro Sánchez, o sea “Don No”·

¿Qué es lo que quieren estos padres de la patria? Poder. No quieren estar “sin poder”. La política es poder.

-¿También la democracia?

-Es que la política siglo XXI “sin” democracia”, es una cosa rancia y arqueológica, esto es, bolivariana, eso que, dicho sea al paso, tanto gusta a Pablo Iglesias, “pro Otegi” (el terrorista, sí) y “pro referéndum” (eso de de los independentistas catalanes).

-¡Qué joya de político Pablo Iglesias!

-Y usted que lo diga.

La liga de fútbol no es ajena tampoco a la gripe del “sin”.

-Ya que nos hemos quedado “sin” la Champions, hay que recomponer el tridente de títulos con la Liga, la Copa del Rey y el Pichichi –comenta la forofada azulgrana.

El Barça, tras cambiar la rueda del pinchazo del bajón, ha recuperado, en plan torrencial, el afán goleador.

-A partir de ahora, partido a partido, y así hasta el final, ni un solo partido “sin” goleada y “sin” Suarez “sin” marcar goles a mogollón goles en todos los partidos.

En ese “sin” está el Barça. Catorce goles en dos partidos -¡qué “escándalo”!, Raphael-, once de los cuales los ha hecho Suárez.

Soy feliz como nunca –celebra el uruguayo-. Soy feliz por jugar en el Barça, por tener los compañeros que tengo y por lo bien que se me da el gol.

El Barça, en efecto, está “que lo tira”. Su ventaja es que él depende sólo de él, mientras que sus perseguidores, Atlético y Real Madrid, dependen de ellos y del Barça.

“Sin” esa doble dependencia, el camino del Atlético y del Real Madrid sería menos pedregoso.

-Yo no digo nada –opina Simeone, siempre tan inteligentemente empírico-. Digo, sencillamente, que el Atlético es formidable. A esperar. Trabajar con el grupo que tengo es una bendición.

Y que está en el Atlético como Suárez en el Barça: felicísimo.

Zidane es otro “sin”, pues “sin” Ronaldo, transformó en miel la hiel de los dos goles consecutivos del Rayo.

-¡Qué susto! ¡Dos a cero a favor del Rayo! –puso cara de susto Florentino Pérez, debajo del paraguas.

Se quedó como “sin fe”, pero abajo, en el césped, había gente de fe: Zidane y sus a- trevidas rotaciones.

Un “sin vivir”, no es vivir. 

El político Florentino

Mircoles, 3 Febrero 2016

La cosa de la casta política y de los partidos descastados (soberanistas, antisistemas y más barcelonistas que madridistas) está chusca, según la voz del pueblo de papeleta y urna cada cuatro años. Hay quien opina que quien podría resolver el farfallón democrático de la gobernación de España sería Florentino Pérez.

-Florentino Pérez –me argumentan sus corifeos- ha sido político y su política en el mundo empresarial y en el mundo del Real Madrid es hacer y hacer dinero sin cesar. ACS es el no va más en el sector de la construcción, en España y fuera de España, y el Real Madrid, fuera de España y en España, es el club más rico del mundo. Si el objetivo de la política es el bienestar social y económico de los ciudadanos y el dinero es el cuerpo y el alma del bienestar total, es obvio que el hombre idóneo para acabar con el cisco de quien debe gobernarnos es Florentino.

-¿Y por qué no Iglesias, Sánchez o Rajoy?

-Iglesias es marxista. Y el cuplé del marxismo, por rancio, ya no se canta en ningún país moderno. ¿Te imaginas hoy, siglo XXI, a una chica con enaguas y faja de cintas? Claro que no. Pues eso es hoy el marxismo en el planeta azul. Sánchez no es serio, pues no es serio que ahora que el Rey le ha dicho “hala, guapo, a ver si consigues unir lo que tenemos tan desmigado y desunido”, cambie su “no, no y no” a Rajoy por su abierta y generosa disposición a dialogar con todos a derecha e izquierda. No, no es serio. Rajoy, finalmente: de su victoria en las urnas puede deciser que ha sido, neta y nítidamente, una victoria virriosamente pírrica.

El país, en fútbol y en política, está, en efecto, inquietantemente foscarrón. En el mundo del fútbol, ya lo están viendo: cirio en la FIFA, cirio lo de Neymar y cirio entre el CSD del insípido Miguel Cardenal, que no traga a Ángel María Villar, y la FEF de Villar, que no deglute a Cardenal.

-¿Podría resolver Florentino Pérez esta desavenencia entre hermanos hispanos?

-Seguro que no. La única desavenencia que realmente incomoda a Florentino, ahora mismo, es la superioridad, en la Liga, del Barça sobre el Real Madrid.

Le encantaría, eso por descontado, que el Manchester City de Guardiola fichase a Neymar: es el rumor gordo –posible, imposible- de hoy.

-Neymar, o del Manchester o mío –que parece pensar.

Lógico este buen o mal pensamiento, según del lado que se mire, de Florentino.

Fútbol y democracia

Jueves, 14 Enero 2016

Dejar hacer, dejar pasar, esto es: poca o nula o ninguna intervención del gobierno, de la autoridad, de la ley. Nacer y vivir en libertad es lo más hermoso de la vida. Claro que sí. Otra cosa es dejar hacer y dejar pasar lo que socialmente repele.

-Vivir con alegría y en libertad, y jugar al fútbol con estilo y respeto.

La frase es de un lord inglés. Me la ha desempolva del baúl de la memoria el copero partido de vuelta de los eternos rivales catalanes en el campo del Real Club Deportivo Espanyol. Pancartas insultantes, gritos agrios y patadas para ver si lo lesiono “sin querer, contra mi voluntad”. ¿No se va a hacer nada contra eso?

-¿Qué ha hecho el Gobierno con el ya abrasador “fuego” de la independencia de Cataluña desde que lo provocara el insensato de Artur Mas? -me comenta también un ciudadano catalán no independentista-. Dejar hacer, dejar pasar. Y amenazar, pero perro ladrador, poco o nada mordedor. ¿Cómo se va a apaga ahora, políticamente, esa calamidad?

Otra triste estampa de dejar hacer y dejar pasar: el chusco espectáculo de las “promesas” – irrespetuosas, bufas - de los diputados de Podemos y del bebé de la casi “nonata” congresista Carolina Bescansa.

-Hija – exclamó asustado un diputado, según me cuentan, al ver al rorro con su amada mamá- , ¿qué haces aquí, en el congreso de los leones, con una criaturita tan tierna? ¿No te das cuenta de que se la pueden comer?

Si la democracia no es estilo y respeto al protocolo constitucional que nos hemos dado, no es democracia.

-¿Está usted seguro de que la democracia es eso del estilo y el protocolo constitucional?

- Según Aristóteles, sí. Claro que Aristóteles, al lado del mochilero Pablo Iglesias, era un berzas.

España, ciertamente, está cambiando. ¿A mejor, a peor? ¿Va a seguir en su línea de no querer ver y de que cada cual, con mochila, gorra o cayado o como le plazca, haga lo que quiera?

Dos sucesos, en fin, que nada dicen a favor de la imagen internacional de España y de todos nosotros: el partido de vuelta en el campo del Espanyol y el partido del partido Podemos en la casa de los leones.