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Entradas con etiqueta ‘Pedro Sánchez’

Ligas

Lunes, 22 Mayo 2017

LaLiga Santander la ha ganado el Real Madrid y la Liga PSOE 1 (Sánchez), 2 (Díaz), 3 (López) la ha ganado Sánchez.

-Un PSOE unido, rumbo a la Moncloa - subrayó eufórico anoche Sánchez con una sonrisa morena y joven de oreja a oreja.

O sea: por el imperio de la unidad hacia la Moncloa.

Dijo Henry Ford que el éxito es siempre una cuestión de probar y perseverar, y que el gran éxito es el resultado de la suma de fracasos varios.

Pedro Sánchez, experto en fracasos, en lugar de decir “me voy, a la porra todo”, perseveró y hoy es el gran Ford del PSOE.

-Hay que felicitarle, pues.

-Claro que sí.

El problema para España y para el PP, mayormente para el PP, sin embargo, que diría Susana, es él, es otra vez Pedro Sánchez

-¿Por qué?

Si el PSOE no traga a Podemos ni al PP (principalmente a Rajoy) y Podemos no traga al PSOE ni al PP, ¿cómo va a deglutir la gobernación de España, a partir de ahora, el PP de Rajoy?

-¡Vaya cisco, es verdad! Había olvidado el lema de Sánchez, su ‘no es no’, que según todos los indicios es un ‘no es no’ contaminado de rencor y ansias de venganza. ¡Vaya embrollo!

Dijo Ford lo que acabo de exhumar y dijo Churchill (mi político favorito, bueno, tengo otros dos), en un discurso, esto otro.

-El torso de la democracia es “saber” ceder, es saber “servir”.

¿Es Sánchez así?

PSOE, PP, Podemos, ¡vaya batiburrillo de bien avenidos! ¿Pobre España?

La Liga Santander. Esa Liga sí funciona. Ya lo creo. Hasta la crítica blaugrana, tan ácida habitualmente con el Real Madrid, reconoce elegantemente esta vez,, sin rencor, que el Real Madrid ha sido más regular en el torneo de la regularidad. “Por eso lo ha ganado”.

El fútbol, como ven, es más noble y solidario que la política.

-¿A pesar de que los árbitros ayudan más al Real Madrid que al Barça?

A pesar, sí. Porque el fútbol es un juego de goles y fallos, y esta temporada el Barça ha fallado contra el Celta y el Málaga y el Real Madrid, no.

Tripletes

Lunes, 15 Mayo 2017

Constato que la vida es una cosa de tripletes en el fútbol y en la política.
-El popularizado hat trick, vaya.
Exacto. El Barça, gracias a su honorable triplete, es un hat trick de goles.
-Mi primer hat trick fuera de casa, estoy en una nube – manifestó eufórico su alegría Neymar por sus tres goles a Las Palmas. Neymar no hace sino acercarse, día a día, al talento de Messi:
-Sigo –reconoce cada vez que se le pregunta – fiel a mi proyecto de tratar de parecerme cada vez más a él.

Está consiguiéndolo. Ver y ser es aprender, como el tenista austriaco Dominic Thiem:
-Nadal – ha afirmado después de su nueva derrota ante él- es el mejor jugador de la historia sobre tierra. Algún día, con suerte, a lo mejor consigo parecerme a él.
Nadal se ha apuntado también al triplete, al hat trick: Mónaco, Barcelona y Madrid de una sentada.
-Claro que estoy feliz. Hacía tiempo que no me sentía tan feliz. Pero no por ganar, sino por ver que sigo “estando” – dice una vez más con humildad, que él nunca renuncia a ese formidable sentimiento.

Otro triplete. El triplete Susana Díaz, Patxi López, Pedro Sánchez. He visto el debate en la televisión con gusto y objetividad de liberal del Atlético de Madrid. ¿Digo lo que me ha parecido? ¿Lo que me han parecido los debatidores?
-¡Sí!
Allá voy. Patxi ha sido el Messi del triplete. Moderado, centrista y centrado, “izquierda –digamóslo así- vanguardista”. Unionista.
-¿Por qué Messi?
Messi, en el césped, es un ángel del balón. Vestido de paisano, físicamente, no dice nada, no atrae. ¿Atrae físicamente, Patxi? No. Pero así como el fútbol es el arte de la imaginación y del gol, o sea Messi, la política en el siglo XXI es el arte del dialogo y la solidaridad (sin la tiña del rencor) en lo que atañe al bienestar del Estado, del país, o sea Patxi.
-Si gano, pediré la dimisión de Rajoy -se ha apresurado a soltar Pedro Sánchez acabado el debate.
¡Oh, cuanto ‘no es no’ todavía , cuando uno lo creía ya curado de esa maligna y tóxica gripe rencorosa.
-Suárez, en el Barça, no es así. Suárez olvida los fallos en seguida y felicita, también en seguida, a sus goleadores compañeros.
Susana. Yo creo que no da la talla todavía. Creo. A lo mejor estoy equivocado. Perdón, si es así. Me gusta de ella, sin embargo, que es, al igual que Patxi, europeísta, muy española y muy psicóloga. Lo demostró con este reproche a Pedro Sánchez:
-Tu problema no soy yo, tu problema eres tú.
Cierro el hat trick del debate, y de la columna, con esta frase de Patxi:
-Quiero un PSOE al servicio de España y no España al servicio del PSOE.

La camiseta del Real Madrid

Viernes, 5 Mayo 2017

Leo que ya está en el mercado la camiseta del Real Madrid desposeído el escudo de la corona. El Real Madrid, rey de de la Champions, descoronado, según leo, por “activistas madridistas de izquierdas”.

-¿Cómo es eso? ¡No lo creo!

España, de un tiempo a esta parte, vuelve a ser diferente, cada vez más desagradable y sectariamente diferente. Le va, le va a España el lema ‘No es no’ de Pedro Sánchez.

-Antes se decía: “España es diferente”.

-Ya no. Ahora el lema de España es ‘No es no’.

‘No es no’ al águila imperial (que, dicho sea al paso, no tenía nada que ver con Franco, sí con los Reyes Católicos).

‘No es no’ al Belén en la Puerta de Alcalá, “mírala, mírala”, (decisión de la venerable alcaldesa Carmela, atea al parecer. Su predecesor, el liberal -qué difícil es ser liberal en este país- profesor Tierno Galván decía: “Soy agnóstico”. Dichoso usted que no lo es).

‘No es no’ a la fiesta de los toros (la fiesta nacional del pueblo, que se decía).

‘No es no’ a la bandera de España (¿ven ustedes banderas españolas en manifestaciones y mítines de la izquierda?)

‘No es no’ a la secular unidad de España (¿por qué quieren una España federal, asimétrica y plural?)

‘No es no’ a las calles rotuladas con nombre de señores que no son de izquierdas o republicanos.

‘No es no’ a la misa dominical en TVE (que tanto agradecen inválidos, enfermos y “terminales” con pasaporte para el cielo).

‘No es no’ a los que no piensan “como yo”.

No sigo. ¿Para qué? Jardiel Poncela, que tanto sabía de la naturaleza ideológicamente humana y no humana, ya lo dejó escrito: “Detesto, por incómodas, antipáticas y feas, la política y la vejez”.

Ganar

Viernes, 3 Marzo 2017

La medida de la verdad la da la experiencia.

-Y la experiencia, a veces, es maliciosa, Piensa con malicia.

Luis Enrique, ayer y hoy, en los medios, ocupa tanto espacio, o más, que los habituales inquilinos de ellos, y que son, obvio, Trump, cómo no, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Mariano Rajoy y otros tan familiares como ellos.

-La vida es política y fútbol, mayormente.

Eso parece. Ganar, he aquí el vocablo del día. “Las guerras son para ganarlas”, dice Trump. Un eurodiputado polaco, Janusz Korwin Mikke, misógino y machista a carta cabal él, suelta que las mujeres deben ganar menos dinero que los hombres porque son más débiles.

-Ese señor debe de ser extraterrestre de otro planeta o señor evidentemente muy obsoleto y muy seníl . ¿Cómo se puede decir eso en el siglo XXI y en pleno e irrefrenable apogeo ascendente de la mujer?

Apogeo, dicho sea al paso, merecido. Si la mujer, hasta hace poco, era el descanso del guerrero, que se decía, hoy es deleitoso descanso para el hombre que también ella aporte salario a los gastos de la casa, de la familia.

-Y a no tardar, ya lo veréis, el descanso de la guerrera será el hombre. Ése día está ya muy cerca. En las cadenas de televisión, cada día hay más presentadoras, hasta en el fútbol: sirva esta observación como corroboración del irrebatible hecho aritmético del esplendor laboral de la mujer.

Ganar. Sigamos con el verbo. Luis Enrique, que gana más de cinco millones de euros al año, se ha ganado, ciertamente, como él dice, un año sabático. Un año de familia, surf y bicicleta. Un año de leer el periódico, de ver la televisión y de oír la radio sin que nadie le cite.

- ¡No me lo creeré! –seguro que piensa-  ¡Al fin olvidado!

A Luis Enrique, lo que realmente le descoyuntaba el ánimo y el descanso familiar era la crítica.

-Eso de que le estén poniendo a parir a uno casi siempre…

Luis Enrique, en tres años, ha ganado ocho títulos. Que pueden ser diez si gana la final de la Copa del Rey, cosa que parece chupada, y la Liga, que de pronto ha empezado a ponérsela a huevo de avestruz el Real Madrid.

-¿Es verdad –he preguntado a mi ojo de halcón en el Barça- que se va, como dice, por cansancio y desgaste?

-Creo que se mira en el espejo de Guardiola. Guardiola también se tomó un año sabático tras cuatro años de agavillar prestigio en el Barcelona. Y retornó sin merma en su aureola de entrenador cum laude. Primero en Alemania y ahora en Inglaterra. Hat trick en idiomas: español, alemán e inglés.

-Cuando deje el fútbol, si le place, sólo para no aburrirse, podrá entretenerse como profesor de idiomas.

Luis Enrique, como Guardiola, otro afortunado.

-¿Y qué opina Messi al respecto?

-Sus cuerdas vocales son las botas. Los goles, su oratoria. Le deseará suerte a Luis Enrique. Messi es un “mudo” muy sabio.

Vivir la vida, ganarse la vida. Qué bella es la vida cuando puede ganársela uno como Guardiola y Luis Enrique.

Ojo de halcón

Viernes, 3 Febrero 2017

Conservadores y progresistas. ¿Mejorará la emoción y la calidad del fútbol el ojo de halcón? Al respecto, hay opiniones a favor y en contra. Ronaldinho, conservador:

-El fútbol está bien como está. Soy partidario de los errores, que a veces favorecen y veces no.

El entrenador del Sevilla, Sampaoli, es también conservador:

-¿Ojo de halcón? Generará problemas. El fútbol es distinto del tenis.

Enrique Cerezo, presidente del Atlético, es progresista:

-Estoy, sí, a favor del ojo de halcón.

Esto de ser conservador o progresista tiene aristas. España, en los últimos años, ha cambiado mucha. Hemos pasado de la España “una, grande y libre” de cuando aquello, vaya, de cuando Franco, a la España autonómica, asimétrica y transversal de ahora. Conservadora aquella, progresista ésta.

-Hay que ser siempre progresista –me dice un travestido progresista -. Otra cosa es que a veces el progreso no respeta ciertas cosas.

-¿Cuáles?

Me cita como respuesta más o menos paradigmática a nuestra alcaldesa Manuel Carmena.

-Esta señora –me expone- , a pesar de su longevidad, presume de progresista. Su lema es también el ‘no es no’ de Pedro Sánchez. No es no al Belén en la Puerta de Alcalá. No es no a la fiesta de los toros. No es no al nombre de algunas calles (de “fachas”, no de rojos). No es no a los circos con fieras domadas. No es no al nombre de Felipe VI –lo último- a una zona de Madrid. La señora alcaldesa, a lo que parece, no es progresista, es más bien rencorosa. Ser progresista es otra cosa más conciliadora. No es progresista quien tiñe sus caducas canas con el negro color del rencor.

¡Córcholis! con la señora alcaldesa, que diría mi abuelo . ¿Rencorosa? Nuestra alcaldesa estudió en las Damas Negras y una compañera suya de colegio, que he conocido recientemente, me la describe así:

-Era inteligente. Buenas notas. Salía poco con nosotras. Decía: “A vosotras se os dan bien los chicos. A mí no tanto. Prefiero estudiar”. No era engreída ni antipática. Era, sencillamente, una magnífica estudiante.

Si era así, ¿por qué ahora es cómo es?

-¿Cómo es?

-Progresista del “no es no”. Lema ,obviamente, negativo, nada tolerante, anticonciliador.

Ser progresista, en mi opinión, es ser partidario del ojo de halcón en el fútbol.

No es no

Domingo, 1 Enero 2017

Esto es la vida: acaba un año y empieza otro, y unos cumplen un año más y otros cumplen un año menos.

-¡Ay! –suspiran los que padecen ya los alifafes de la tercera juventud.

-¡Jo, estoy hecho un Arnold Schwarzenegger- presumen los que gozan de los veniales y gozosos placeres de la primera juventud.

20l6, entre otras frases, nos ha dejado, por perseverante y pomposa, la de “no es no”.

-A Pedro Sánchez, en el futuro, se le recordará únicamente por la tenacidad de su “no es no” –recalcan hasta quienes le conocen.

2017. ¿Qué hay que pedirle a este año? Hay que pedirle “no es no” a la corrupción. “No es no” al paro. “No es no” a la insolidaridad. “No es no” al desguace de la unidad de España, “No es no” a otra Navidad sin Belén, sin villancicos, sin panderetas y apenas sin ambiente navideño por culpa, entre otros culpables, de la muy venerable y nada democrática alcaldesa de Madrid.

-Doña Manuel, que este país, mayoritariamente, cree en Dios, exista o no exista. No sea usted tan totalitariamente estalinista y laica.

Otro “no es no” a la falta de ayuda al deporte. Una de las mejores cosas del fenecido 2016, a pesar de la cicatera ayuda gubernamental que recibió , ha sido el deporte. El mayoritario y el minoritario. En el deporte hay más solidaridad y amor a España que en la política El otro día, por cierto, vi en una tertulia a los señores Corcuera, Leguina y Vázquez (ex embajador de España en Roma) , tres socialistas históricos de enjundia y sentido común.

-Lo importante no es el partido, es España.

Coincidieron los tres en ese noble y hermoso sentimiento.

Como debe de ser.

-El populismo -dijeron también a su manera- no sirve a España, se sirve de España.

Da gusto ver y oír cosas así, de igual modo que desazona ver y oír “federalismo, asimetría e independentismo”.

-Sandeces y ganas de confundir con chorradas desguadecedoras a la ciudadanía.

El espejo del deporte. ¿Por qué no se miran todos en él?

-Yo -me dice un amigo- soy más ateo en política que la alcaldesa en religión. Con una diferencia: mi religión es el deporte, ¿cuál es la religión de la alcaldesa?

A lo mejor, se me ocurre, el resentimiento. No nada precisamente la munícipe, según los hechos, en el igualitario lago de la democracia como sistema de gobierno tolerante y de todos con todos y para todo, respetuosamente.

No es no

Mircoles, 12 Octubre 2016

Pedro Sánchez ha garapiñado una frase para la historia, para la historia de las citas, a lo mejor incluso para su propia historia en la Historia de la Política: “No es no”. El hombre a veces no es únicamente la sustancia de una frase. Políticamente, ¿qué ha hecho, qué deja para la posteridad, más bien para su posteridad Pedro Sánchez? Nada. Una frase: “No es no”.

-Y que ha pegado, que circula, que se cita.

Ya lo creo. Hay mucho “no es no” entre nosotros los españoles. Vean: si Pedro Sánchez es el “no es no” a Rajoy, Cardenal es el “no es no” a Villar y Villar, el “no es no” a Cardenal.

-España, políticamente, es un país de “no es no”. No a la fiesta nacional de los toros, no al toro de Osborne, no al cristianismo (crece a machas forzadas este no), no a la Fiesta de la Hispanidad…

Democracia. ¿Qué es ser demócrata? Hace años, en la España de Franco, hubo un ministro culto, socarrón y deliciosamente sarcástico, de nombre Pío Cabanillas, bajito físicamente y con una masa encefálica deslumbrantemente alta, ancha.

-La democracia – me dijo una noche, cenando en el desaparecido hotel Mindanao- es amor.

Entorné los ojos y arrugué la frente:

-Amor –continuó- a los que no piensa igual que nosotros, amor a la tolerancia, amor al dialogo. ¿Conoces a alguien así?

Tartamudeé:

-No sé, así, al momento…

Lo de Simeone es “partido a partido”. Lo de Pedro Sánchez, como popularmente sabe todo el mundo, es el consabido “no es no”. Y lo del presidente del Consejo Superior de Deportes, Miguel Cardenal, reitero, es también su “no es no” a Ángel María Villar, del mismo modo que Villar, reitero, es el “no es no” a Cardenal.

-Españoles, vaya.

Más o menos. Demócratas españoles, precisemos. El trío más o menos burocrática y orgánicamente soberano del fútbol lo componen Cardenal, Tebas (presidente de la Liga) y Villar. A Villar lo detestan orgánica y soberanamente, sin disimulo, Cardenal y Tebas, y Villar abomina también soberana y orgánicamente de Tebas y Cardenal. Duro escribir esto, ¿a que sí? Pero es que entre ellos el “no es no” es la cantata que hay.

-¿Por qué?

-Porque no son demócratas, en cuanto que ninguno de los tres ama el “si es sí” al dialogo y a la tolerancia, y también porque entre sí, por lo que sea, no se aman. Amar es el alma de la democracia.

-¿Es por eso por lo que hay tan pocos demócratas en España?

-No digo que no, tampoco que sí.

Ya casi lo dijo Santa Teresa: somos un sí es sí y un no es no nuestra manera de amar y desamar…, democráticamente. A ver si entre los tres, estilo separatista catalán, hieren al fútbol.

Piqué

Lunes, 10 Octubre 2016

Quien cría polémicas, sobre todo en la política y en el fútbol, recoge hostilidades.

-Y el español, no se olvide esto, es un ser apasionado. Para todo: para el amor, para el fútbol y para la política.

El fútbol me ha enseñado, al cabo de los años (¿por qué algunas cosas las aprendemos demasiado tarde?), que hay que ser forofo sin rencores.

-El rencor, a lo sumo, como ironía. Jamás como metralla heridora.

Huyo, al cabo de los años, lo confieso, de lo que hiere y separa. El otro día, contestando a una pregunta, en un foro, dije:

-Mi partido –contesté- no, no es Unidos Podemos, lo siento. Pablo Iglesias es un chaval barroco, estrafalario y seductor. Y –maticé inmediatamente- peligroso. En la Moncloa, si llegase algún día a ella – ni Dios ni Satanás lo permitan-, lo intuyo: en lugar de traer más bienestar, traería todo lo contrario: mucho malestar. Mi partido –concluí- es la ‘Unidad de España’.

Me aplaudieron, mucho, y me silbaron, menos. Me aplaudieron los que han cruzado el ecuador de los cuarenta años, esto es, los que han “aprendido tarde”, y me silbaron, como es natural, los que no han traspasado todavía al ecuador de las canas.

Piqué, en su día, ironizó contra el Real Madrid con la ironía de “Gracias, Kevin Roldán”. ¡La armó! Por supuesto. La armó en las redes sociales, esas urnas de poder de las masas.

-El cuarto poder, tras el ejecutivo (que gobierna), el legislativo (que hace las leyes) y el judicial (que custodia el cumplimiento de las leyes), ya no es la prensa. El cuarto poder, y por goleada, son las redes sociales –opina un compañero.

Completamente de acuerdo. A Piqué le zurran sin piedad y con desaforada y rencorosa pasión todos los que, supuestamente, no aman al Barça.

-¡Hacen bien!- gritan los forofos muy forofos.

A eso no contesto. Yo veo la cosa de otra manera. Mi partido, insisto en ello, es lo que une a España, nunca lo que la desgaja y enfrenta.

-Hay que tener corazón y mente de santo para ser así, se me dirá.

Bueno, tal vez. No lo sé. Lo que sí sé es que así como no concibo a Cataluña fuera de España, ni a España sin Cataluña, tampoco concibo, actualmente, a la selección sin Piqué y a Piqué fuera de la selección. Piqué metió en su día la pata, porque los españoles somos más hispanos que celtas, pero lo que considero triste –es mi discutible manera de sentir- es que seamos, para casi todo, tan contumaces y necios como Pedro Sánchez.

Crisis

Martes, 4 Octubre 2016

Es verdad: algo le pasa al Real Madrid. No lo digo yo. Lo afirma Zidane. Veamos: el empate, de momento, es lo suyo. Cuatro partidos y cuatro empates, uno detrás del otro

-Y, fíjate que tontería, contra cuatro equipos con color amarillo.

Tontería o no, que yo creo que sí, si bien lo que yo crea no debe tomarse en consideración, el amarillo es color con connotaciones negativas desde que el autor y actor francés Moliere, vestido de amarillo, murió durante la representación de su obra ‘El médico a palos’.

-Pura casualidad.

La casualidad existe, el azar existe, el destino existe, pero la racionalidad, irracionalmente, repudia el destino, el azar y la casualidad.

-Es que la racionalidad tampoco es de de mucho fiar.

Pudiera ser.

¿Qué le pasa al Real Madrid? Sin suma los mismos puntos que el Atlético en la Liga (quince) y el Atlético es maravilloso (unánime esta opinión), ¿cómo se explica, racionalmente, que el Real Madrid esté en crisis y el Atlético no?

-Se explica –me soplan- porque el fútbol, hoy en día, hay que jugarlo con el compromiso de la intensidad durante los noventa minutos. El Real Madrid y el Barça, precisamente los dos, le meten caña a la velocidad de la intensidad en los segundos tiempos, cuando las nubes negras del empate y la gallardía del adversario amenazan con chaparrón de susto.

Hay más cosas. El Barça, sin Messi y sin Iniesta, no obstante la enjundia de clase y talento de los demás, baja mucho, pero que mucho. Neymar es, en efecto, un gran futbolista pero sin la velocidad creativa y mental de Messi.

-Y eso, oiga, se nota.

De igual manera que Real Madrid, sin Marcelo, sin Modric y sin Casemiro, baja también la efervescencia de su poder, sobre todo cuando el trial de la BBC no está físicamente en plena forma.

-Y Cristiano, por lo que sea, no acierta tanto esta temporada con la diana del gol, y Benzema, también por lo que sea, está a tiempo luz de lo que él es cuando está en forma.

-Eso, ¿qué le pasa a Benzema? Se le nota como desgastado. Aparece, desaparece…

Zidane, de todos modos, es hombre con buena estrella. Le falta quizá madurez, o sea experiencia, y ‘coraje’ para creer más en Lucas y en los ‘jóvenes’ valores que esperan pacientemente -o impacientemente- con las posaderas pegadas al banquillo.

-Vaya, ¿que no ve en crisis al Real Madrid?

-La palabra crisis es grave. Crisis es la del PSOE por culpa del verderón (políticamente) y guaperas Pedro Sánchez.

-Me cuentan que está hundido, anímicamente.

-Es lógico. ¿Cómo no va a estar hundido quien ha hundido al PSOE? Con lo bien que funcionaba este partido con Felipe González.

-Por supuesto. Por eso las mujeres le gritaban “¡Felipe, capullo, queremos un hijo tuyo!”.

En fin: que el Real Madrid, todavía no es no, o sea que todavía no está en crisis. Se aceptan respetuosa y pedagógicamente las opiniones en contrario.

El K.O de Pedro Sánchez

Lunes, 26 Septiembre 2016

Con su ‘padrenuestro’ de ‘partido a partido’, Simeone lleva ganados en el Atlético cinco títulos. Con su ‘credo’ de ‘elección a elección’, Pedro Sánchez, en menos de un año, ha cosechado ya tres derrotas.

-¡Qué pena! – se lamenta una señora- ¡Con lo guapo que es!

-Guapo, sí, señora –le contesto-Pero también guapo con mala suerte. Lo más feo y mastuerzo que hay en política es el rígido e inflexible “no es no”. Eso, más bien, es síntoma de grave avería neuronal, políticamente. Pío Cabanillas, político gallego, en vísperas de unas elecciones, preguntó: “¿Quiénes vamos a ganar esta vez?” Maquiavelo lo habría condecorado.

Política y deporte, como sostengo olímpicamente desde que me emancipé, son artes o maneras de vivir y entretener la vida. Fraga, que era como era, abrupto, me dijo una vez:

-Si no existiera la religión, habría que inventarla. Verdad de Voltaire. Si no existiera el fútbol, habría que inventarlo. Verdad de Fraga.

Cuando los políticos son como Nadal o Marc Márquez -no puedo citarlos a todos-, los países funcionan bien. ¿Quién no votaría a Nadal o a Marc Marquez sin fuesen políticos e hicieran en la cancha o en el circuito de la política lo que hacen con la raqueta o con la moto?

-Algún zoquete. En España, además de gente como Nadal y Marc, hay también zoquetes.

¿Es un zoquete, políticamente, Pedro Sánchez? Pienso, con todo el respeto que me merece el zoquete y “solo guapo” Pedro Sánchez, que sí.

En no recuerdo qué Juegos Olímpicos (he asistido a siete), un boxeador español (vive) perdió por K.O. su pelea.

-¡Qué sorpresa! ¡No puede ser! – exclamamos sorprendimos los periodistas- Si es un genio.

El otro, que no era un genio, el otro que era más bien un zopenco de pezuñas borriqueras, le arreó un par de castañazos de padre, muy señor mío y espíritu satánico y lo envío irremisiblemente a la lona.

-¡Dios, y pensar que iba a ser medalla de oro en su categoría! – deploramos compungidos.

Lo bajaron del cuadrilátero con esfuerzo.

-¡Paso, paso! –gritaban sus ayudantes.

Entré en el vestuario para hacerle una entrevista para TVE. Pedí permiso, claro está, a su entrenador.

-¡Entra, entra, Miguel! Está ‘rehaciéndose’.

Le puse el micrófono delante de la cara. Me miró y dibujo en su todavía sangrantes labios una sonrisa leve, tenue, ida.

-¿Qué tal he estado? – me preguntó él.

-¿Estás bien? – le repliqué.

-¡Claro! He ganado por K.O.

Aborté la entrevista. No la emití . Me lo reprocharon:

-¡Has debido emitirla! –me riñeron.

-Quizá, sí –me justifiqué-. Pero me horroriza la crueldad.

Pedro Sánchez, tres derrotas en menos de un año. ¿Pretende acaso conseguir la cuarta por K.O.?