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Ligas

Lunes, 22 Mayo 2017

LaLiga Santander la ha ganado el Real Madrid y la Liga PSOE 1 (Sánchez), 2 (Díaz), 3 (López) la ha ganado Sánchez.

-Un PSOE unido, rumbo a la Moncloa - subrayó eufórico anoche Sánchez con una sonrisa morena y joven de oreja a oreja.

O sea: por el imperio de la unidad hacia la Moncloa.

Dijo Henry Ford que el éxito es siempre una cuestión de probar y perseverar, y que el gran éxito es el resultado de la suma de fracasos varios.

Pedro Sánchez, experto en fracasos, en lugar de decir “me voy, a la porra todo”, perseveró y hoy es el gran Ford del PSOE.

-Hay que felicitarle, pues.

-Claro que sí.

El problema para España y para el PP, mayormente para el PP, sin embargo, que diría Susana, es él, es otra vez Pedro Sánchez

-¿Por qué?

Si el PSOE no traga a Podemos ni al PP (principalmente a Rajoy) y Podemos no traga al PSOE ni al PP, ¿cómo va a deglutir la gobernación de España, a partir de ahora, el PP de Rajoy?

-¡Vaya cisco, es verdad! Había olvidado el lema de Sánchez, su ‘no es no’, que según todos los indicios es un ‘no es no’ contaminado de rencor y ansias de venganza. ¡Vaya embrollo!

Dijo Ford lo que acabo de exhumar y dijo Churchill (mi político favorito, bueno, tengo otros dos), en un discurso, esto otro.

-El torso de la democracia es “saber” ceder, es saber “servir”.

¿Es Sánchez así?

PSOE, PP, Podemos, ¡vaya batiburrillo de bien avenidos! ¿Pobre España?

La Liga Santander. Esa Liga sí funciona. Ya lo creo. Hasta la crítica blaugrana, tan ácida habitualmente con el Real Madrid, reconoce elegantemente esta vez,, sin rencor, que el Real Madrid ha sido más regular en el torneo de la regularidad. “Por eso lo ha ganado”.

El fútbol, como ven, es más noble y solidario que la política.

-¿A pesar de que los árbitros ayudan más al Real Madrid que al Barça?

A pesar, sí. Porque el fútbol es un juego de goles y fallos, y esta temporada el Barça ha fallado contra el Celta y el Málaga y el Real Madrid, no.

Tripletes

Lunes, 15 Mayo 2017

Constato que la vida es una cosa de tripletes en el fútbol y en la política.
-El popularizado hat trick, vaya.
Exacto. El Barça, gracias a su honorable triplete, es un hat trick de goles.
-Mi primer hat trick fuera de casa, estoy en una nube – manifestó eufórico su alegría Neymar por sus tres goles a Las Palmas. Neymar no hace sino acercarse, día a día, al talento de Messi:
-Sigo –reconoce cada vez que se le pregunta – fiel a mi proyecto de tratar de parecerme cada vez más a él.

Está consiguiéndolo. Ver y ser es aprender, como el tenista austriaco Dominic Thiem:
-Nadal – ha afirmado después de su nueva derrota ante él- es el mejor jugador de la historia sobre tierra. Algún día, con suerte, a lo mejor consigo parecerme a él.
Nadal se ha apuntado también al triplete, al hat trick: Mónaco, Barcelona y Madrid de una sentada.
-Claro que estoy feliz. Hacía tiempo que no me sentía tan feliz. Pero no por ganar, sino por ver que sigo “estando” – dice una vez más con humildad, que él nunca renuncia a ese formidable sentimiento.

Otro triplete. El triplete Susana Díaz, Patxi López, Pedro Sánchez. He visto el debate en la televisión con gusto y objetividad de liberal del Atlético de Madrid. ¿Digo lo que me ha parecido? ¿Lo que me han parecido los debatidores?
-¡Sí!
Allá voy. Patxi ha sido el Messi del triplete. Moderado, centrista y centrado, “izquierda –digamóslo así- vanguardista”. Unionista.
-¿Por qué Messi?
Messi, en el césped, es un ángel del balón. Vestido de paisano, físicamente, no dice nada, no atrae. ¿Atrae físicamente, Patxi? No. Pero así como el fútbol es el arte de la imaginación y del gol, o sea Messi, la política en el siglo XXI es el arte del dialogo y la solidaridad (sin la tiña del rencor) en lo que atañe al bienestar del Estado, del país, o sea Patxi.
-Si gano, pediré la dimisión de Rajoy -se ha apresurado a soltar Pedro Sánchez acabado el debate.
¡Oh, cuanto ‘no es no’ todavía , cuando uno lo creía ya curado de esa maligna y tóxica gripe rencorosa.
-Suárez, en el Barça, no es así. Suárez olvida los fallos en seguida y felicita, también en seguida, a sus goleadores compañeros.
Susana. Yo creo que no da la talla todavía. Creo. A lo mejor estoy equivocado. Perdón, si es así. Me gusta de ella, sin embargo, que es, al igual que Patxi, europeísta, muy española y muy psicóloga. Lo demostró con este reproche a Pedro Sánchez:
-Tu problema no soy yo, tu problema eres tú.
Cierro el hat trick del debate, y de la columna, con esta frase de Patxi:
-Quiero un PSOE al servicio de España y no España al servicio del PSOE.

Pecado venial

Mircoles, 8 Febrero 2017

Si ‘fútbol es fútbol’, ‘política es política’. O sea: el fútbol como la política, o la política como el fútbol, son a veces incoherentes, contradictorios, insensatos.

-¿Por qué?

Verá, un ejemplo político: según el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) el 66% de los encuestados califica como mala o muy mala la oposición que lleva a cabo el PSOE. Sin embargo, Javier Fernández, el líder de la gestora socialista, es el líder mejor valorado (4,12, contra el 3,56 de Rivera, segundo, y el 3,10 de Rajoy, tercero). ¿Cómo se explica, más o menos racionalmente, la mala oposición del PSOE al PP con la mejor calificación de su actual líder?

-La política está diseñada para que no siempre dos más dos sean cuatro.

Como el fútbol. El Atlético, ayer, para pasmo de la familia azulgrana, arrolló al Barcelona. Brío, hambre de gol, valentía.

-Qué desconcierto. ¿Qué le pasa hoy al Barcelona? –se preguntaba en las gradas su fiel infantería.

Pasaba que el Atlético lo estaba haciendo mejor. Pero, ¡ah!, el fútbol, como la política, es sorpresivo, cabrón, desleal, y al final, gracias al trabajo del divino creador de Messi, Suarez hizo gol y gritó mirando a Messi.

-¡Gracias, muchas gracias, mi Messi!

Maravilloso y aciago partido del Atlético. Ambas cosas. El árbitro le anuló un gol legal a Griezmann y Gameiro , en la ejecución del penalti, legal también, envió el balón a las cielos.

-Es verdad: tampoco dos y dos con cuatro en el fútbol.

Pero Simeone, que todo lo ve a través del dulce color rosa del optimismo, acabado el partido, acuñó frase:

-Nosotros -dijo cuando le preguntaron por el árbitro- tenemos que hablar de fútbol y ustedes tienen que hablar de lo que normalmente hablan.

Esto es, del árbitro, de apellido Gil, como Jesús Gil y Gil.

-Que un Gil nos haga esto…

Favor que le debe el Barça, tan quejumbroso y llorón, esta temporada, con la lata de que todos los árbitros “están vendido” al “poder” de Florentino.

-¿Es verdad, don Florentino, que usted compra árbitros?

-Imposible. No son presuntos, no son políticos, no son pecadores mortales. A lo sumo, pecadores veniales. Y error involuntario (único pecado del árbitro) es siempre venial.

El Atlético, pues, simplemente ‘nini’: ni Liga ni Copa del Rey.

Eso es verdad

Jueves, 26 Enero 2017

Lo veo todo a través de la lupa del deporte, que es una lupa fiable. Como “somos lo que pensamos”, yo pienso que España es un gran país, a pesar de las autonomías y los partidos políticos, y que el Real Madrid es un gran equipo a pesar del fiasco de Vigo.

-España, partidos políticos, Real Madrid, vaya gazpacho. A ver, explíquese.

“Somos lo que pensamos”, repito, y pienso que los partidos políticos se llevan entre ellos, por dentro, como chiitas y sunitas, y por fuera, como sunitas y chiitas. El PSOE, leo, está descabezado, y desde Felipe González no ha vuelto a tener un líder como él.

-Eso es verdad.

López, Sánchez y Susana, ¿qué hacen? Mirarse por encima del hombre y vigilarse. Pugnan deslealmente entre ellos cuando son “jugadores” de la misma plantilla?

-Eso es verdad.

Podemos: juventud divino tesoro. Chicho a la greña y falacia. Iglesias y Errejón no es que se admiren, es que no se tragan.

- Eso es verdad.

PP: el ayer de Aznar y el presente de Rajoy. Si Aznar es ya, le guste o no, lo que Felipe González al PSOE, un “ex”, ¿por qué, en cuanto surge la oportunidad, es tan antipáticamente beligerante con los “suyos”, si es que siguen siendo los “suyos”, que más bien parece que no.

-Eso es verdad.

Ciudadanos, según signos, también empieza a tener grietas.

-Eso es verdad.

Luego está la ensaladilla rusa o roja, obviamente rencorosa, de los partidillos. Peligrosos como alacranes algunos de ellos.

-Y España, en medio, actuando de cancha de sus enfrentamientos y zancadillas, que eso es realmente España para los que en lugar de pensar en ella sólo piensan en ellos.

¿Exagero? Si sí, pues encantado, y si no…no hay si no.

Cierto igualmente: el Real Madrid, contra “natura”, ha sido eliminado de la Copa de Felipe VI por el glorioso Celtiña.

-La alegría del pobre.

El fútbol, por lo menos, como el Gordo de Navidad, da alegrías de vez en cuando ¿Qué alegrías y qué pedagogía dan los partidos políticos?

-Interesante interrogante.

La otra interrogante, para acabar, es ésta: ¿ganará la Liga, ganará la Champions, el Real Madrid? El Real Madrid, afortunadamente, no está ‘agrietado’, tan sólo ‘lesionado’, y por aquello de que a veces se gana y a veces se aprende, es de esperar que aprenda del sobresalto de Vigo. Y gane el ‘duplete’.

Crisis

Martes, 4 Octubre 2016

Es verdad: algo le pasa al Real Madrid. No lo digo yo. Lo afirma Zidane. Veamos: el empate, de momento, es lo suyo. Cuatro partidos y cuatro empates, uno detrás del otro

-Y, fíjate que tontería, contra cuatro equipos con color amarillo.

Tontería o no, que yo creo que sí, si bien lo que yo crea no debe tomarse en consideración, el amarillo es color con connotaciones negativas desde que el autor y actor francés Moliere, vestido de amarillo, murió durante la representación de su obra ‘El médico a palos’.

-Pura casualidad.

La casualidad existe, el azar existe, el destino existe, pero la racionalidad, irracionalmente, repudia el destino, el azar y la casualidad.

-Es que la racionalidad tampoco es de de mucho fiar.

Pudiera ser.

¿Qué le pasa al Real Madrid? Sin suma los mismos puntos que el Atlético en la Liga (quince) y el Atlético es maravilloso (unánime esta opinión), ¿cómo se explica, racionalmente, que el Real Madrid esté en crisis y el Atlético no?

-Se explica –me soplan- porque el fútbol, hoy en día, hay que jugarlo con el compromiso de la intensidad durante los noventa minutos. El Real Madrid y el Barça, precisamente los dos, le meten caña a la velocidad de la intensidad en los segundos tiempos, cuando las nubes negras del empate y la gallardía del adversario amenazan con chaparrón de susto.

Hay más cosas. El Barça, sin Messi y sin Iniesta, no obstante la enjundia de clase y talento de los demás, baja mucho, pero que mucho. Neymar es, en efecto, un gran futbolista pero sin la velocidad creativa y mental de Messi.

-Y eso, oiga, se nota.

De igual manera que Real Madrid, sin Marcelo, sin Modric y sin Casemiro, baja también la efervescencia de su poder, sobre todo cuando el trial de la BBC no está físicamente en plena forma.

-Y Cristiano, por lo que sea, no acierta tanto esta temporada con la diana del gol, y Benzema, también por lo que sea, está a tiempo luz de lo que él es cuando está en forma.

-Eso, ¿qué le pasa a Benzema? Se le nota como desgastado. Aparece, desaparece…

Zidane, de todos modos, es hombre con buena estrella. Le falta quizá madurez, o sea experiencia, y ‘coraje’ para creer más en Lucas y en los ‘jóvenes’ valores que esperan pacientemente -o impacientemente- con las posaderas pegadas al banquillo.

-Vaya, ¿que no ve en crisis al Real Madrid?

-La palabra crisis es grave. Crisis es la del PSOE por culpa del verderón (políticamente) y guaperas Pedro Sánchez.

-Me cuentan que está hundido, anímicamente.

-Es lógico. ¿Cómo no va a estar hundido quien ha hundido al PSOE? Con lo bien que funcionaba este partido con Felipe González.

-Por supuesto. Por eso las mujeres le gritaban “¡Felipe, capullo, queremos un hijo tuyo!”.

En fin: que el Real Madrid, todavía no es no, o sea que todavía no está en crisis. Se aceptan respetuosa y pedagógicamente las opiniones en contrario.

Hacer política, hacer fútbol

Mircoles, 15 Abril 2015

“Hacer política”, leo. “Hay que hacer política”, reiteran los que ansían entrar en la Moncloa, o sea la leal oposición. “Rajoy no hace política”, insisten. La frase, claro es, por ambigua para mí, me ha llamado la atención, lo cual que he telefoneado a un político amigo, del PP hace años y ahora votante del PSOE.

-Oye –le digo- , qué es hacer política.

-Hacer política es frase evangélica. Dar trabajo a quien no lo tienen, subir el tono adquisitivo de de los sueldos, impedir que los ricos guarden sus riquezas en paraísos fiscales y que los que más tienen paguen a Hacienda lo que ahora no pagan.

-Eso – le corto- es lo que predican los socialistas, pero los socialistas creo que no son nada evangelistas, son más bien laicos o incrédulos. Algo así.

-Hacer política es igual -se me enfada y compara- que hacer fútbol.

-Un momento: ¿qué es hacer fútbol?.

-Lo que hizo ayer el Real Madrid contra el Atlético en la primera parte. Jugar bien. Jugar bonito. Jugar con velocidad. Jugar con talento. Y no hacer gol.

-Eso es verdad– convengo-. Pero si hace bien todo eso y no haces gol, ¿de qué le sirve hacer bien todo eso?

-Ese es el problema del fútbol y ese es el problema de la política.

-Explícate.

- Es obvio que Rajoy ha evitado el rescate económico de España y que con él ha empezado a crecer la economía del país. Pero ¿de qué le sirve todo eso, electoralmente, si hay todavía más de cuatro millones de parados (y eso son votos), los sueldos son flácidos y los licenciados y doctores tienen que emigrar en busca de trabajo al extranjero?

Respira dos segundos y prosigue:

-El Real Madrid, en efecto, tiene más dinero que el Atlético, jugó mejor que el Atlético ayer, pero no hizo gol. El gol del político es el voto, y el voto, en fútbol, es que el balón entre en la urna de la portería. Esta es la cuestión. El Real Madrid sabe hacer fútbol, pero si en el partido de vuelta en el Bernabéu el Atlético hace gol antes que él y él, el Real Madrid, no hace gol, a la porra la undécima Champions, la obsesión de Ancelotti y de Florentino.

-Vaya. El fútbol como la política y la política, como el fútbol, ¿no?

- Exacto. Para vivir bien, hay que hacer bien todas las cosas. Parece que Rajoy y el Real Madrid no acaban de hacerlas bien. A los dos, sin embargo, les queda todavía tiempo para rectificar.

Ciertamente; conviene recordar también que es de sabios rectificar, pues si los sabios no rectifican, la gente cambia de sabios.

Nada de nada

Viernes, 13 Febrero 2015

Mira uno la televisión, un telediario, el que sea del canal que sea, y, la verdad, le entran a uno ganas de coger la maleta y cruzar los Pirineos por tierra o aire (por mar, imposible). ¿Qué pasa en este país llamado todavía España? Guerra civil en el PSOE, casi o sin casi.

-Sin casi, sin casi.

El emergente partido Podemos, si gana las próximas elecciones a la Moncloa (a los partidos, más que España les importa el poder de la Moncloa: no seamos fariseos) romperá la unidad de los Reyes Católicos.

-¿Cómo?

-Está en los periódicos. Legalizando la autodeterminación para que “las naciones que quieran dejar de ser españolas (Cataluña, Baleares, Galicia, País Vasco)” puedan hacerlo.

-No me lo creo

Ni yo, pero ahí está, publicada, la sugerencia de Podemos con su par separador.

Decía Unamuno, y con razón, que lo español es la gresca, la algazara, la bronca. Y decía otra lumbrera que en la democracia no es aconsejable una excesiva semejanza entre los partidos ni una disparidad radical.

-Los españoles, ciertamente, somos paradójicos. Parlanchines y tertulianos, pero radicales en las desemejanzas y, políticamente, más bien reacios al analgésico del diálogo.

El deporte. Chicho a la greña también. Miguel Cardenal, como jurista, se agarra a la ley para bañarse en sus razones. Dice hoy en El Mundo que “nosotros –él y el CSD que preside- mantenemos una actitud de apertura hacia todo el mundo, y también de compromiso con la ley, y que no le gusta la actitud de quien sólo busca problemas”. La ley, que decía D’Ors, es norma pero también arma. La ley no siempre es justa, no siempre es inteligente, no siempre concuerda con la realidad de los hechos. El deporte, desde hace tiempo, necesita otras leyes y otras maneras de entender la naturaleza del deporte. Miguel Cardenal, esto, o no lo ha visto todavía, o no quiere verlo, o lo ha visto y no quiere mojarse.

-Con él, el deporte –es queja extendida- no sólo no ha dado un paso adelante, sino que ha retrocedido. Nunca el deporte ha estado tan desasistido.

Corroborado.

Cardenal se defiende con la cantinela de la ley y de que Hacienda somos todos. Cierto: deberíamos ser todos, pero Hacienda no somos todos, desgraciadamente. Si no fuese por los patrocinios y algunas universidades, muchos deportistas estarían a la luz de la luna en noche de eclipse pasándolas canutas: esta es la otra realidad que no ve o no quiere ver o prefiere ignorar Cardenal.

Dice Mariano Rajoy que España ha superado la crisis. Verdad indiscutible. Gracias en parte a él, si bien nunca se lo agradecerán, y gracias, también, a los españoles al aceptar su opresiva política de austeridad. Sin embargo, hay millones de parados. Rajoy, no obstante, ha hecho algo importante: no entrampar más a España. Miguel Cardenal, en cambio, en el deporte, que se sepa, no ha hecho nada de nada.

Barça y PSOE

Domingo, 14 Diciembre 2014

Luis Enrique y Pedro Sánchez. Paralelismo. Sí.

-¿Está usted seguro?

Lo va a ver usted en seguida.

Luis Enrique, juega y vive del fútbol, y Pedro Sánchez, juega y vive de la política.

-¿Y qué es mejor?

Las dos cosas son estupendas para hacerle un seguro de bienestar –dinerario- a la vida. Se lo oí el otro día a una señora:

-Las carreras más seguras y de más porvenir en España de hoy en día son el fútbol y la política. Se lo repito a mi hijo: “Si no se te da el fútbol, la política, hijo, a la política”.

Ocurre, sin embargo, que tanto para el fútbol como para la política hay que valer.

El “batacazo” del empate a cero del Barça en Getafe ha caído en la ciudad condal como esos chaparrones de lluvia de ahora (¿cambio climático?): haciendo daño salvajemente. Hay daños físicos y hay daños morales; y los morales, según en qué cosas y para qué cosas, a veces desgarran tan brutalmente como los físicos. .

-Pues yo no estoy descontento- ha declarado Luis Enrique.

¿Qué va a decir?

Uno, como periodista, tiene el vicio o la virtud de dejarse engatusar por el instinto. El instinto, en mi caso, creo que es experiencia; pero el instinto es –también- el mejor guía de la razón, que dejó escrito el doctor Marañón. Y yo, de siempre, rindo culto de admiración y obediencia a los sabios como el doctor Marañón.

Lo que es la experiencia matrimoniada con el instinto. Cuando llegó Luis Enrique al Barça, al poco tiempo, dije, escribí: “Mucho equipo para tan “poco técnico, todavía”

-Lo leí –me recuerda ahora un lector- y no me gustó.

El fútbol, a pesar de ser un juego veleidoso, tiene sus reglas. “Hay dos clases de técnicos –tengo archivado en la memoria- .Para dirigir equipos como el Real Madrid o el Barça son fundamentales la madurez (experiencia dilatada), talento psicológico, sagacidad estratégica, y no dudar mucho durante mucho tiempo. Y hablar sólo lo justo y necesario, que se reza en misa Los otros técnicos son los que jamás llegarán a entrenar al Real Madrid o al Barça (el sabio Javier Clemente, de quien tanto aprendí en sus años de luz, lucidez y cortocircuitos).

-Era un muy listo.

-Sigue siéndolo. Si hubiese dio menos fanfarrón…

El Barça tiene, en efecto, el tridente (Neymar, Messi, Suárez) que nunca pudo tener ni siquiera Neptuno, con todo lo dios que fue. Pero Luis Enrique no ha dado todavía con el “once ideal”, y la Liga va ya por la jornada quince. Y, para colmo de fatales circunstancias, Luis Suarez (coste: más de 80 millones), sólo ha marcado, desde que cumplió el castigo FIFA , dos goles, ambos en la Champions: en la Liga, nada de nada: cero goles.

-Y el Real Madrid, cada vez más chulapón.

Esa es la otra fatalidad de Luis Enrique.

¡Ah! Pedro Sánchez. Le pasa en su PSOE, al parecer (leo, escuho,deduzco) lo que a Luis Enrique en su Barça: tampoco traspasa “las bambalinas”, que se dice en teatro. Pedro es majo, pero “no tiene pinta de “pesoe” por mucho vaquero que se ponga y por mucha corbata que se quite. No es tipo PSOE, no da el tipo PSOE. Alto, majo, guapo, fino, como muy tipo de derechas, más bien. Y encima, diciendo más cosas de las justas y necesarias, que diría Clemente. En fin: el Barça, tal vez, de verdad, es mucho equipo para Luis Enrique, y el PSOE , también, tal vez, mucho partido para Pedro Sánchez. Perdón por el paralelismo.