Blogs

Entradas con etiqueta ‘Zinedine Zidane’

Idilio

Martes, 19 Junio 2018

La selección de fútbol sigue siendo la selección de Julen Lopetegui.

-No está Lopetegui, pero está.

Fernando Hierro lo dice así:

-Me he hecho cargo de una selección con derecho de autor.

Fernando Hierro, tan entrevistado últimamente, llegó a Rusia con corbata y americana y, como él dice, ha cambiado la indumentaria burguesa por el chándal.

-¿No extrañas el chándal?

-En absoluto. Vuelvo a verme jugador.

Fernando Hierro tiene risueño y afable el talante. Y el sentido común con tanto sentido común que da gusto leer las cosas que dice:

-Estoy aquí por las circunstancias (orteguiano, el hombre es él y sus circunstancias), no por mi currículum.

Como Zinedine Zidane cuando llegó al Real Madrid.

-Carezco de currículum, pero voy a hacer todo lo posible para hacerme un currículum.

¡Menudo currículum! Casi el mejor del mundo. Año sabático, como Pep Guardiola en su día, y retorno, cuando sea, de contrato de entrenador con currículum de oro.

-España –argumenta Hierro- tiene, desde hace años, un estilo, que ha mentido Julen. Yo, naturalmente, soy fiel a ese estilo.

Los jugadores, se sabe, están encantados con Hierro:

-Transmite alegría y fe. Estamos como estábamos con Lopetegui –declaran cuando se les pregunta.

Hierro lo tiene claro:

-En el fútbol el pasado es efímero. En el fútbol hay que revalidar todos los días la valía. La valía en el fútbol es efímera.

Hierro, indudablemente, sabe muy bien lo que es el fútbol y cómo es el fútbol.

-El fútbol –dijo una vez Puskas- es bello pero casquivano.

-¿Dónde has oído lo de casquivano?

-En el vestuario. Me gusta el palabro. Llena como un solomillo.

Es importante, psicológicamente que Hierro, sólo en días, se haya ganado el respeto y la confianza de los jugadores y que éstos, igualmente en días, encomien sin fariseísmo la manera de ser y de trabajar de Hierro.

Es magnífico –pondera Isco.

No hay grietas de desánimo en la selección.

-Somos una familia unida y cachonda, estamos siempre de cachondeo – dice también Isco.

Lo que pudo ser un desastre, por culpa del colérico pronto de Rubiales, no sólo no lo es, sino que la selección y Hierro se llevan como Romeo y Julieta. Puro idilio

Klopp y ZZ

Jueves, 24 Mayo 2018

La final de la Champions es, futbolísticamente, en Europa (Europa es todavía mucha Europa) y en todos los continentes algo así como las Fallas de Valencia. Me lo comentaba el otro día un valenciano de sustancia (millonario gracias al turismo) y tronío:

-Las fallas ya no son las fallas de Valencia, son algo así como el Real Madrid: algo que no se quieren perder ni los blancos, ni los negros, ni los amarillos, ni los híbridos.

A lo mejor es verdad. La globalidad es una cosa cuya dimensión no se ha medido todavía como es debido.

-Eso, oye, lo dijo hace tiempo Trump.

-¡Toco madera!

Klopp contra ZZ. Dos personajes. Klopp es el miope sabio del Liverpool.

-¿Miope?

-Presume de ello. Por culpa de la miopía –declaró una vez- sufro horrores cada vez que me afeito.

De ahí que vaya casi siempre mal afeitado, tan mal afeitado como los políticos españoles cachondamente progresistas, tanto los del PP como los del PSOE y Podemos.

Kloop es hombre de fe.

-El favorito –dice con miopía cerebral calculada a lo mejor- es el Real Madrid. Pero –piensa y reconoce también- en el fútbol hay herramientas para evitar que no siempre gane el más virtuoso, el mejor.

Cuco, como ven.

-Hay que convertir a los que dudan en creyentes – sostiene también.

Klopp se sabe de memoria al Real Madrid y no lo oculta:

-El Real Madrid es un gran equipo con grandes figuras, pero tiene agujeros. No cejo de estudiar sus agujeros.

Metódico, germano, terco, estudioso:

-El fútbol – opina asimismo - es un juego versátil y no siempre previsible, porque el fútbol es también creación: la creación de sus talentos – y subraya- A Salah (el talento del equipo) le he alabado su temporada, que ha sido fantástica, pero le he recordado igualmente que Cristiano Redondo lleva quince temporadas fantásticas.

ZZ es la carrera relámpago del considerado ya como un formidable entrenador. En un santiamén de tres años ha saltado sin pértiga el disparate de lo que salta el campeón del mundo de pértiga. ¿Es su talento o es que tiene suerte?

-Sabe lo que es un vestuario – lo lisonjean estos días sus jugadores- y sabe motivarnos.

Y tiene, qué castañas, suerte. Yo creo en ella. ¿Existe la suerte? Claro que existe. Un día le pediré a Zidane que nos obsequie con una conferencia sobre la suerte.

-La suerte –me recuerdan -, según él, es fundamentalmente trabajar y no fiarse de la suerte.

Pitágoras dejó escrito, dicho sea al paso, que en todas las cosas hay dos razones contrarias entre sí y que no hay quien expliqué porqué hay dos razones entre sí. Luego suerte y no suerte. Germanismo, Klopp, y ZZ, la carrera relámpago….y la suerte.

Aritmética

Lunes, 8 Enero 2018

Si el hombre es la medida de todas las cosas, la aritmética es la medida del hombre.

-Yo creo en los números. El mundo es una cosa aritmética. La aritmética rara vez miente.

Lo dijo el crack Albert Einstein.

El Real Madrid, en 2017, acaparó abrasivamente. No sólo él. Cristiano Ronaldo y Zinedine Zidane acapararon también, individualmente, títulos y honores a tutiplén.

-El Real Madrid es siempre el Real Madrid –es frase corriente, con razón, en el ánimo, en la voluntad y en los labios de Florentino Pérez.

FP, presidente grande.

-El presidente grande, como el político grande, es el que consigue que todos sus votantes y socios se sientan grandes como él.

Pero el hombre es cuerpo y alma, no es número. No es el hombre una cosa aritmética, la ciencia de la exactitud. Sin embargo al no número FP, en este nuevo y novicio 2018, los números no hacen más que abrumarlo.

-Florentino – me cuentan que le deslizan-, esto va mal, y dieciséis puntos de diferencia son muchos “puntos luz” a favor del Barcelona; y Florentino, tu colega del Barça no para. Si no para, Florentino, tras Coutinho, cazará también, si no lo tiene cazado ya, a Griezmann.

Florentino, como bien saben quienes bien le conocen, tiene el genético orgullo de no ‘dejarse pisar’ en casi nada.

-Orgullo no sólo genético, también orgullo de número uno. El número uno, para la aritmética, es el que más. El alfa. Orgullo por lo tanto de alfa.

ZZ, según la aritmética de los reconocimientos, es el alfa de los entrenadores. Pero el fútbol, que no es ciencia, que es juego versátil, puñetero y veleidoso -como el juego político de Pablo Iglesias, de ahí su decrecimiento aritmético en los últimos sondeos-, no hace, en este 2018, otra cosa que ponerlo de cara a la pared.

-ZZ –le susurra el ’sentido común’ de la aritmética-, estás equivocándote. Reconócelo. Y no digas que con la plantilla que tienes, tienes plantilla suficiente. No, ZZ. No te ofusques.

Quien ya se ha dado cuenta de la situación es FP.

-Eso de que el Barça le saque l6 “puntos luz” le ha herido el orgullo –me revelan.

Lógico. El orgullo lo creó quien lo creara para que el hombre alfa no se recueste en los laureles del pasado.

-Lo que ha sido, ha dejado de ser, y la vida, como bien sabes, Florentino, no tienen memoria aritmética del pasado- le calientan la testa.

El Real Madrid, por lo tanto, según la aritmética, tiene que rehacerse. ¿Cómo? No dejándose pisar por el Barça con “puntos luz” (16, ¡corcho!) y con fichajes de relumbrón como Coutinho y Griezmann. Esto por un lado. Por otro, hablando con ZZ:

-Genio, querido ZZ, ¿por qué, como declaran públicamente hasta tus propios jugadores, el equipo no juega bien, se cansa, no es ya el de 2017?

La aritmética tiene incógnitas, el fútbol también.

Creer y gobernar

Lunes, 16 Enero 2017

El mundo cree en quien cree en sí mismo. En fútbol, en política, en todo.

-La primera y más importante lección de la vida es que hay que aprender a creer. A creer en uno, a creer en que uno no es menos que el que más, a creer que nadie es invencible.

El entrenador del Sevilla es calvo, como Zidane. Calvos los dos. Calvo Zidane y calvo, si bien en bajito y peor hecho, Sampaoli.

-El Sevilla –me dicen- es Monchi, que sabe fichar bueno y barato (lleva así años); Sampaoli, que sabe gobernar el equipo psicológica y tácticamente, y la plantilla, que sabe aprender y está encantada con su entrenador.

Por cierto: el nuevo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, va a gobernar su poderoso país “como una empresa”.

-Esa manera de gobernar, a mí, me ha dado resultado –presume.

A él, sí; como empresario, sí, ni se duda. Se duda, sin embargo, que el trasplante de su sistema prenda en el duro terreno de pelar de la política.

¿Quién lo duda?

-Menos Putin, el resto de Europa, si hay que hacer caso de lo que se escribe y de lo que opinan, en las tertulias, los sabios en política.

Creer, creer. Qué difícil es eso. ¿Cree el mundo en quien cree tanto en sí mismo, o sea en Trump?

-Yo creo en el Sevilla –me dice un compañero sevillista-. Creo que el Sevilla, en efecto, posee un equipo vigoroso y con fe, capaz de todo por ansias. Hay sintonía, en el Sevilla, entre lo que hace y lo que siente.

Vamos a creer, pues, en esa misteriosa fuerza que nos dice: “Sigue así, no desfallezcas y tú mismo te asombrarás de tus logros”.

Elegante Zidane (el estilo es el hombre y Zidane es un hombre con estilo):

-Es duro perder como hemos perdido, pero eso pasa.

Elegante también con el partido de Sergio Ramos.

-Estoy orgulloso de su partido, de su personalidad. ¿Su gol en propia puerta? No pasa nada, eso en fútbol pasa.

Fe, estilo, pugnacidad, sistema de gobierno. Valores. ¿Por qué, sin embargo, en España, se da oxígeno y vida en los graderíos de algunos estadios a quienes llaman “hijo de puta” a Sergio Ramos? ¿Por qué no se acaba con esa ‘casta’? Lo dijo Aristóteles: “Sin educación, no hay democracia”. Rajoy lo ha dicho de esta otra manera: “Sin ley, no hay democracia”.

Sevilla y olé. Y olé el Real Madrid, que también cree en sí mismo y en Zidane; y olé Trump si , en efecto, consigue gobernar la empresa de los Estados Unidos con el mismo éxito con que gobierna sus empresas.

Arte y bipolaridad

Viernes, 6 Enero 2017

La finalidad del arte es la emoción por la emoción y la finalidad del fútbol es la emoción del gol.

-Luego el fútbol es arte.

Deducción lógica. Cela, si viviese, diría que sí.

-Yo –contaba JCC- era un buen futbolista. El fútbol me gustaba. Los tenedores del fútbol son los pies y los pies los maneja la sustancia gris. De haberlo tomado en serio, estoy seguro de que habría destacado. Pero me decidí por el otro arte, el arte de escribir.

Ya lo ven. Todo es arte. Entre el arte del fútbol y el arte de escribir, don Camilo se decidió por la pluma.

-Pero el balón –repetía-, que conste, se me daba como la pluma.

El único que no es artista en el arte del fútbol es, al parecer, el árbitro.

-El árbitro es la suegra del fútbol. Cuando lo hace bien, nadie lo subraya, ni la crítica; cuando lo hace mal, le zurran despiadadamente tanto los críticos como los públicos. La verdad es que hay que estar tocado de la sesera para ser árbitro.

Como me hizo gracia este comentario, de Salvador Santos, vicepresidente del Atlético de Madrid en los años de Vicente Calderón, lo apunté.

-Hala, para el archivo –me dije.

Hay quien colecciona sellos y cosas así. Yo colecciono frases. No valen dinero, pero tienen el valor del ingenio.

Rara vez juzgo las actuaciones de los árbitros. En esto me parezco a los ingleses.

-Yo soy inglés –me comentaba hace años, en Londres, un compañero que trabajaba en la BBC, a lo mejor todavía no se ha jubilado-. El árbitro – aseveraba- sólo es una circunstancia adjetiva y necesaria del juego.

Lo que ocurre es que a veces, con sus errores no queridos, beneficia o perjudica sensiblemente, según. Al respecto, por cierto, he contado más de una vez lo que opinaba don Santiago Bernabéu:

-Cuando el árbitro se equivoca a favor del Real Madrid, sonrío; cuando se equivoca contra el Real Madrid, me cabreo. El árbitro –sentenciaba- es un ser bipolar: o cabrea o complace.

Bipolar y necesario, pues. En la ciudad condal, sin embargo, están muy cabreados. Consideran que los árbitros, esta temporada, sólo hacen sonreír a los madridistas.

-La flor de Zidane.

Pudiera ser.

Crisis

Martes, 4 Octubre 2016

Es verdad: algo le pasa al Real Madrid. No lo digo yo. Lo afirma Zidane. Veamos: el empate, de momento, es lo suyo. Cuatro partidos y cuatro empates, uno detrás del otro

-Y, fíjate que tontería, contra cuatro equipos con color amarillo.

Tontería o no, que yo creo que sí, si bien lo que yo crea no debe tomarse en consideración, el amarillo es color con connotaciones negativas desde que el autor y actor francés Moliere, vestido de amarillo, murió durante la representación de su obra ‘El médico a palos’.

-Pura casualidad.

La casualidad existe, el azar existe, el destino existe, pero la racionalidad, irracionalmente, repudia el destino, el azar y la casualidad.

-Es que la racionalidad tampoco es de de mucho fiar.

Pudiera ser.

¿Qué le pasa al Real Madrid? Sin suma los mismos puntos que el Atlético en la Liga (quince) y el Atlético es maravilloso (unánime esta opinión), ¿cómo se explica, racionalmente, que el Real Madrid esté en crisis y el Atlético no?

-Se explica –me soplan- porque el fútbol, hoy en día, hay que jugarlo con el compromiso de la intensidad durante los noventa minutos. El Real Madrid y el Barça, precisamente los dos, le meten caña a la velocidad de la intensidad en los segundos tiempos, cuando las nubes negras del empate y la gallardía del adversario amenazan con chaparrón de susto.

Hay más cosas. El Barça, sin Messi y sin Iniesta, no obstante la enjundia de clase y talento de los demás, baja mucho, pero que mucho. Neymar es, en efecto, un gran futbolista pero sin la velocidad creativa y mental de Messi.

-Y eso, oiga, se nota.

De igual manera que Real Madrid, sin Marcelo, sin Modric y sin Casemiro, baja también la efervescencia de su poder, sobre todo cuando el trial de la BBC no está físicamente en plena forma.

-Y Cristiano, por lo que sea, no acierta tanto esta temporada con la diana del gol, y Benzema, también por lo que sea, está a tiempo luz de lo que él es cuando está en forma.

-Eso, ¿qué le pasa a Benzema? Se le nota como desgastado. Aparece, desaparece…

Zidane, de todos modos, es hombre con buena estrella. Le falta quizá madurez, o sea experiencia, y ‘coraje’ para creer más en Lucas y en los ‘jóvenes’ valores que esperan pacientemente -o impacientemente- con las posaderas pegadas al banquillo.

-Vaya, ¿que no ve en crisis al Real Madrid?

-La palabra crisis es grave. Crisis es la del PSOE por culpa del verderón (políticamente) y guaperas Pedro Sánchez.

-Me cuentan que está hundido, anímicamente.

-Es lógico. ¿Cómo no va a estar hundido quien ha hundido al PSOE? Con lo bien que funcionaba este partido con Felipe González.

-Por supuesto. Por eso las mujeres le gritaban “¡Felipe, capullo, queremos un hijo tuyo!”.

En fin: que el Real Madrid, todavía no es no, o sea que todavía no está en crisis. Se aceptan respetuosa y pedagógicamente las opiniones en contrario.

Pako

Mircoles, 21 Septiembre 2016

En España, no. En otros países con más canas de experiencia, sí. En esos países con más canas, los políticos existen para resolver las necesidades y los problemas de los ciudadanos.

-¡Coño, no me digas!

Si los políticos fuesen como los entrenadores listos de fútbol –me refiero a los políticos españoles-, otro sería el bienestar de España. Pako, con ka, no te jode, ha durado un suspiro en el Valencia. Cuatro partidos y cuatro derrotas en la Liga, una detrás de otra, sin tan siquiera el alivio de un empate. Pako pretendía, al parecer, que el Valencia jugase como juegan los equipos de Guardiola. Error. Se lo advirtieron:

- Mira usted, Pako, que la plantilla del Valencia es una plantilla para andar por casa y para poco más.

Ignoro el currículo de Pako. Pero no creo que sea de plata y bronce. Un equipo de fútbol, que me decía Miguel Muñoz en mis años de periodista intonso, es un conjunto de jugadores y el entrenador. No al revés. En el fútbol no vale eso tan filosófico de “él y sus circunstancias”. El fútbol son los jugadores y la circunstancia de un entrenador.

¿Qué tal te llevas con los jugadores, Muñoz?

-De cine. Veo las películas que ellos eligen y hago las alineaciones que ellos quieren.

Por eso duró tantos años en el cargo Miguel Muñoz.

Mourinho, por lo que veo, tampoco está acertando en el Manchester United.

-Es que no tenemos suerte – deplora.

Pogba, por ejemplo, 110 millones de jugador, no destaca. No hace jugadas de 110 millones.

-Es que no está a gusto con Mourinho.

No lo sé. Lo que sí sé es que cuando Florentino cogió la perra de ficharlo, yo escribí aquí lo siguiente: “Con el balón en los pies, es un huracán. Qué poder. Pero es como esas nubes que aparecen y desaparecen. Pienso que no vale lo que piden por él”.

En la política como en el fútbol se valora el talento para resolver los problemas y las necesidades de los ciudadanos (en política) y de los forofos (en fútbol).

-Y si no se tiene talento, por lo menos que terna buena estrella y mucho pulso psicológico.

-¿Como Zidane?

-Exacto. Con Zidane, el Real Madrid no tiene todavía un sistema de juego cuajado. Pero el Real Madrid, con Zidane, no ha perdido todavía ningún partido. Eso es importante.

-¿Cree usted en la suerte?

-Creo en la suerte y creo en Dios por si acaso. Pako ha ‘fracasado’ por haber querido ‘copiar’ a Guardiola, pero Mourinho, como cree en Dios y habla con él, acabará poniendo a Pogba donde rentabilice su coste de 110 millones.

Franco y ZZ

Mircoles, 13 Abril 2016

Hablar mal por el humano vicio de hablar mal o por presumir de progresista o friqui, que tanto monta a veces, no me va.

-Es que has dejado de ser joven –me reprende un joven, claro es.

-Lo que es, es, y no me molesta. Cierto: he dejado, hace años, demasiados años, de ser joven. Y eso duele.

-¿Cuánto?

-Mucho. Cuando se es niño o joven, las dos únicas edades de oro (sin responsabilidades y sin obligaciones, casi) no se ve la vida como se ve cuando se es canoso y respetable ciudadano de edad.

-¿Es por eso por lo que nunca hablas mal de Franco?

-Por eso, sí. Cuando Franco yo era joven, ¡casi nada!, y cuando Franco, otro ¡casi nada! aquí, no existía el IRPF.

-¡No me lo creo!

-Pues créetelo. El IRPF nació en el decenio de los setenta, no recuerdo exactamente la fecha.

-¡Joder, qué bien!

-También eso, también gozaba de eso como un león.

Ignoro si, acabada la temporada, ZZ, esto es, Zinedine Zidane, seguirá o no en el Real Madrid. Florentino Pérez, dios en los suyo (ACS) es, como todos los dioses y la mayoría de los políticos, entre inescrutable y poco fiable. Sin embargo, ZZ me cae genial por su sonrisa afable y la afabilidad de su sentido común. Antes de la “remontada” ante el “modesto” Wolfsburgo (¿he olvidado alguna consonante?), dijo: “Paciencia”. O sea: no mitineó. Después de la remontada, tampoco: “Estoy orgulloso de los que han jugado y de los que no han jugado (¡toma elegancia de Sir británico!). No se me ha subido el triunfo a la cabeza”.

Es joven todavía, como uno cuando Franco. Pero qué cacumen tan sereno, elegante y realista gasta ya. Sabe que el fútbol es pan hoy y trancazo mañana, luego volátil, versátil y vil: según. ZZ, qué buen animal racional.

Zidane y Pedro Sánchez

Lunes, 18 Enero 2016

Empatía: he aquí la clave. El Real Madrid, sin Benítez, se siente mejor. Más a gusto.

-¿A qué sí, Sergio?, ¿a qué sí, Cristiano?

Los dos, sin desmerecer a Benítez –como debe ser; hay que discrepar o disentir con elegancia, nunca con la coleta del enojo-, resaltan el carácter del novato Zidane.

-Novato, pero dulce en el decir y en el trato – me informa un jugador de enjundia y bravo del equipo blanco.

Como estamos en era de tridentes, hablemos de los tridentes. El tridente de la Liga lo forman el Barça, el Atlético y el Real, por orden de clasificación, en el comienzo de la segunda vuelta. El Barça, hay que reconocerlo, jorobe o no, está como nunca. Segrega su fútbol como segregan miel los ricos panales de las queridas hermanas abejas: con la máxima dulzura y con el arte con que las hermanas abejas estructuran su trabajo y su vida.

-O sea: colectivamente, bien avenidas y solidarias. Para ellas, lo prioritario es que el panal de rica miel funcione fraternal y ricamente, sin iras, sin mochilas y sin envidias de poderes individuales y disolventes. Lo importante para ellas es el panal, lo que para nosotros es el Estado. Pedro Sánchez, por ejemplo, sería una mala abeja, una abeja unánimemente repudiada por la colectividad. La perra perruna de Sánchez es echar de la Moncloa, cueste lo que cueste, al abejorro Rajoy. “O echo a Rajoy o me ahorco”, podría ser el diagnótisco de su neurosis.

O sea: que el tridente Rajoy, Sánchez, Rivera, hoy –no se sabe mañana- es pura y triste quimera.

-Qué pena. Tenía razón quien dijo: “España es un país maravilloso: su problema son los españoles”. Mayormente, si esos españoles “juegan” al divertimento de la política.

El Real Madrid FP, con el galo Zidane, es verdad que ha mejorado. Pero, y aquí la mota crítica, no mantiene el ritmo de intensidad todo el partido.

-Se amuerma en cuanto golea- desaprueban sus críticos.

Afortunadamente, el tridente Bale, Benzema, Cristiano vuelve a estar en racha. Es de esperar, dicho sea el paso, que sólo haya levedad en las lesiones de Benzema y Bale.

El Atlético es sólo tridente, o trino, o trinidad, por su clasificación en la Liga. No obstante, el Atlético es el equipo con más volumen de intensidad de los tres. Insiste, insiste, insiste. No decae, no decae, no decae. Fe, fe, fe. Voluntad, voluntad, voluntad.

-La energía del talento es la voluntad.

-¿Quién dijo eso?

- Alguien que pensaba.

Segunda vuelta de Liga, pues, emocionante. Que no decaiga ni la intensidad, ni la fe, ni la voluntad. Aprenda Pedro Sánchez, joven y alto, pero tozuda y torpemente insolidario, del fútbol.

¿Entendido, Rafa?

Mircoles, 10 Junio 2015

La Liga BBVA es sólo BBVA referida al Barça y al Real Madrid, los dos equipos millonarios de la Liga BBVA. El fútbol en España, casi siempre, últimamente, es cosa de dos. Digo casi siempre, porque de vez en cuando salta la liebre de un Atlético de Madrid y asusta a los leones de la BBVA.

-Somos la envidia de todos-

Dice bien, dice verdad el señor Bartomeu, en cuanto que con él el Barça ha vuelto a tener trillizos (Liga, Copa del Rey, Champions), ha crecido el activo de la caja de caudales (dispone de 600 millones para la próxima temporada), ha mejorado el contrato de Luis Enrique y el Barça con él, repito, es, amén de más que un club, un club ciertamente paradisíaco.

-Donde hay unión y armonía, hay fuerza.

Otra verdad del señor Bartomeu. Que se va, por imperativo de las elecciones, para volver, “si me eligen, si me votan”, que dice. Lo tiene todo de dulce, electoralmente.

-Lo lógico es que le voten; mejor de lo que él lo ha hecho, imposible. Sólo que…a lo mejor se presenta Joan Laporta.

Hay otros candidatos a la presidencia azulgrana, pero el “demonio” a batir, es Joan Laporta.

-Es que Joan –me dicen- es mucho adversario, políticamente.

Políticamente, sí. El señor Laporta es más catalanista que español, es por lo tanto el candidato preferido por la “casta secesionista”.

-Con Bartomeu, el Barça seguirá dando guerra, por descontado, pero sólo futbolística. Con Laporta, el Barça atenderá dos guerras: la futbolística y la política.

Así está el panorama azulgrana. ¿Cómo está el paisaje blanco?

-De envidia, claro es, y de rabia. En la última década el Barça ha agavillado 23 títulos; el Real Madrid, menos de la mitad, diez. Y esto tiene herido el corazón de la envidia de Florentino Pérez.

-Rafa, ni una temporada más sin títulos. No lo soporto.

Benítez lo sabe, lo sabe bien, y bien claro que se lo ha advertido además el buenazo de Zidane: “Si no hay títulos, hay puerta”. Con títulos, también del Real Madrid al cielo.

Cuando no hay fútbol, crece la otra hierba, la hierba del runruneo. Pero, madridistas, tranquilos. Cristiano no se va a ir, ni ahora ni tal vez nunca; y como Rafa es astuto y listo, ha regresado para ponerle a su carrera el “colofón de otra vez el Real Madrid, también en el XXI, es el mejor equipo del siglo”.

-Ha llegado el momento de acabar con la década prodigiosa del Barça e inaugurar la década portentosa del Real Madrid. ¿Entendido, Rafa?