La cultura en la polÃtica.
Da pavor comprobar que la cultura ha desaparecido de la polÃtica. No me refiero a que los intelectuales y artistas se conviertan en polÃticos, sino a que los polÃticos sean cultos. Lo estoy viendo, ya sé, no es el mejor ejemplo, en las elecciones presidenciales americanas. A nadie se le ocurre citar a un escritor, o echar mano del pensamiento de un filósofo, o fotografiarse en una exposición, la cultura no cuenta ni para Obama, ni para McCain, ni para Biden, ni para Palin, y tampoco para Hilaria, ya fuera del juego.
Todo parece indicar que parecer cultos o sabios no da votos, qué vergüenza. Y sigo sorprendida ante los discursos de los polÃticos, todos iguales, ni un valium harÃa mejor efecto. Sube un polÃtico a una tribuna y al instante se convierte en robot.
Aunque debo reconocer que, Obama apela al efectismo en sus discursos, mientras McCain es absolutamente pragmático y directo, lo que lo hace más pesado, porque ya todo el mundo sabe de que a las masas les hechiza el efectismo.
Sarah Palin es un caso especial en este sentido, resulta efectista, pero sabe dirigirse al público con verdades directas que en algunos casos molestan, y sin embargo, gana. ¿Por qué? Porque habla bien, y estoy segura de que hay en ella un fondo, un acerbo de lecturas, se le nota, además de la experiencia. Creo que dejó chiquita a Hilaria. Hilaria molestaba por otras cosas, por su torturado y sacrificado pasado, y su tono de maestrica de escuela, aunque Hilaria no es inculta, quien daba la imagen de inculto era su marido.
La irrupción de mujeres en la polÃtica ¿volverá a imponer la cultura como cualidad a tener en cuenta? Esperemos que sÃ. Por el momento, según las encuestas, ellas son las que más leen, las que más asisten a la ópera, al ballet, a las exposiciones. Ellas y los homosexuales son los que más honor hacen de la cultura, de la lectura, del pensamiento.
El alcalde de ParÃs, Bertrand Delanoé, homosexual declarado, y que no ha hecho de su sexualidad una ganancia para su campaña como presidente del Partido Socialista, absolutamente en franca depauperación (el PS, no el alcalde), hace gala de su vida como hombre sumamente interesado en/y preocupado por la cultura. Creo que entre las mujeres y los homosexuales el mundo polÃtico tiene mucho que ganar, en cultura y democracia. Más temprano que tarde.






6 Septiembre 2008 a 16:41
[…] Valdés @ 2:41 pm Tags: Literatura, PolÃtica, Prensa En mi columna de El Economista, España, Zoé en el metro, sobre cultura y […]
8 Septiembre 2008 a 22:39
No creo que tenga nada que ver. Las campañas están estudidas y dirigidas de antemano por “especilistas” en la materia. Quiero indicar, con esta explicación, que las personas que se enfrentan para presidir un paÃs -por ejemplo- harán su papel, como lo hacen los actores. No tengo duda, que si para ganar unas elecciones fuera necesario acudir a diario a los museos, los candidatos bajo prescripción de los analistas de la campaña, no tendrÃan más remedios que tragarse todos los acontecimientos culturales que estuviesen a su alcance.
Saludos
Eduardo sastre