El escritor silencioso.
Empecé a leer a Jean-Marie Gustave Le Clézio, reciente Premio Nobel, en el año 1985 con Le chercheur d’or, en Gallimard, lo leí directamente en francés. Su lectura fue impactante, y desde entonces seguí a este autor que posee todo lo que me gusta de un escritor. Una obra coherente, humana, muy personal, pero sin ser ombliguista. Una obra maciza y aún así, me atrevería a añadir que pura en su limpieza, en su transparencia.
Aparte su obra, de la que soy una admiradora; me gusta la persona que es Le Clézio, y fíjense que escribí “la persona” y no el “personaje”. Le Clézio es una persona tranquila, un escritor que habla de manera sencilla, sin extravagancias, pero que tiene cosas que decir, y las dice con los ojos puestos en la vida. Apenas lo vemos en los programas televisivos, no vive en Francia, y sus entrevistas suelen ser muy escogidas y sabias. Ni una palabra de más ni una de menos. Y luego están esos silencios, valiosos, ampliamente cubiertos con las palabras justas de las que está hecha su obra.
Hace unos meses conversaba con mi editor francés y me preguntó qué escritor francés admiraba, no dudé un segundo, le di el nombre de Le Clézio. Creo que es un hombre que sabe lo que dice y por qué lo dice, y no necesita presentarse como si fuera el nuevo dandy o, por el contrario, el último pordiosero de la literatura universal.
Es sencillamente un hombre grande, que escribe en silencio, y publica también en silencio, para un público lector que lo ama en silencio. Raro amor silencioso en estos tiempos vocingleros. Pero es así, y no quiero hablar más… que nada se diga… salvo el silencio, agradecido y vibrante.
Tags: Literatura






9 Octubre 2008 a 20:18
[…] ensayista, también ha escrito libros para niños. Es un hombre encantador. ¡Felicidades! Leer en Zoé en el metro una reflexión sobre Le […]