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Archivo de Marzo, 2009

Rumores de festivales literarios

Martes, 31 Marzo 2009

Acabo de formar parte de los 10 escritores invitados al Festival de Literatura Passa Porta 2009, que cumplía 10 años de existencia. Allí, en Bruselas, conversamos sobre democracia y cultura, sobre nuestras obras, y la primera noche leímos fragmentos de nuestras novelas, relatos, testimonios, etc. Me detendré sobre dos de ellos más adelante. Este tipo de encuentro suele ser simpático, o al menos todos intentamos serlo. Mucha buena educación y politesse, ya saben… todo esto a pocos pasos donde Verlaine y Rimbaud se fajaron a trompadas, y el primero tiró sobre el segundo, en múltiples ocasiones, a causa de sus celos.

El asunto es que durante una cena de éstas, amistosas, donde yo apenas hablo, ¿para qué?, oí decir que en España existían sólo dos agentes literarios, Carmen Balcells y Mercedes Casanovas, que las demás eran obsoletas, o no existían. Lo que me enfureció enormemente y como me dolía demasiado la cabeza, preferí dejar el tema para un post, aparte de que no valía la pena convencer a los ya convencidos. En primer lugar, eso es incierto, hay muchos agentes literarios en España de una gran seriedad, y puedo decir que Anne-Marie Vallat, mi agente, es una de las personas que mejor ejerce su profesión, con discreción, con elegancia, con preocupación, y por la que ha sido reconocida, y hasta condecorada en múltiples ocasiones.

En segundo lugar, les voy a contar algo, conmigo Carmen Balcells se portó bastante mal, como una puerca. Ni siquiera quiso saber de mí alegando que ella no representaba a mujeres. A mí no me lo dijo, se lo dijo a mi editorial de la época. Pues bien, esta señora acaba de dar una entrevista a El Mercurio de Chile, que si yo fuera autor suyo, me iría corriendo. La dio, muy oronda, desde la casa de Max Marambio, El Guatón, uno de los chilenos que más dinero hizo en Cuba a costa del dolor y de la pobreza de los cubanos de a pie. Ella misma lo reconoce, que la criticarán por estar en casa de El Guatón. Les recomiendo mucho la entrevista.

Además de tanta desfachatez y falta de respeto, esta señora se refiere a sus autores como si fueran productos de mercadeo. No se pierdan cómo trata a la viuda de Guillermo Cabrera Infante, Miriam Gómez, y al autor, que ella misma representó hasta hace poco tiempo. De “paranoides”, a dos personas víctimas de una dictadura de la que ella, Carmen Balcells, se confiesa absolutamente admiradora. Y de la viuda de Donoso, ¡qué horror!

El entrevistador la llama, por cierto, “dama de blanco”. Por favor, las Damas de Blanco son mujeres que viven en Cuba y luchan segundo a segundo por la libertad de sus familiares presos entre los que se encuentran periodistas, poetas, e intelectuales que seguramente Carmen Balcells tampoco se atrevería a representar, para no herir al desmemoriado Gabo, y mucho menos al loco de Castro. Dama de blanco, no, metiéndole a la santería en la misma costura, ella misma lo ha dicho públicamente.

Da asco leer una entrevista de este tipo, por cierto, en la que también asegura que su autor mimado, Gabo, no volverá a escribir. Pues, en aquella mesa de Bruselas, me aseguraron que no lo hará porque sufre un Alzheimer galopante. Raro, hace poco, esa misma agencia de Carmen Balcells, anunciaba un nuevo libro de Gabo. ¿En qué quedamos?

Poca seriedad, y sobre todo, la prueba de por donde van los tiros a la hora de sentarse a discutir en estos términos, cuchillo entre los dientes. Podrán imaginar que este post me traerá sin duda alguna, no pocos problemas. Resulta espantoso tener que aguantarle a esta señora decir tantas estupideces juntas y que nadie le recuerde que un buen agente jamás trata a sus autores de paranoides, ni se le suelta la lengua y cuenta que uno de ellos (no menciona nombre), quiso comprarse una casa en Londres y le pidió un premio literario. Dos autores que vivieron en Londres han sido Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes, ¿no? Lean la entrevista a Carmen Balcells, aquí. Título: “Yo no soy de verdad, soy un personaje proyectado.” Pues sí, que no es de verdad lo deja clarísimo. La entrevista un señor de nombre Pedro Pablo Guerrero, que comete el segundo mal gusto de llamar “mítica” a esta mujer.

La Correspondencia de Reinaldo Arenas en Francia

Viernes, 27 Marzo 2009

La editorial Actes-Sud recién ha publicado, traducida al francés, la Correspondencia de Reinaldo Arenas (1943-1990), escritor cubano, exiliado en el 1980, durante la Crisis y diáspora de Mariel, en Cuba. Arenas es el autor de memorables novelas como Celestino antes del alba, El mundo alucinante, El color del verano, El palacio de las blanquísimas mofetas, El asalto, Otra vez el mar, El portero, entre otras novelas, y otros libros de relatos y poemarios. Escribió sus memorias Antes que anochezca, que fueron llevadas al cine por Julián Schnnabel, y el personaje del escritor fue  magistralmente intepretado por Javier Bardem.

La Correspondencia editada por Actes-Sud son las cartas que envió Reinaldo Arenas a los artistas Margarita y Jorge Camacho, durante décadas de una amistad profunda, leal, comprometida con el arte, con la literatura, y con la libertad de Cuba.

Margarita Camacho pasó años trabajando en estas cartas, y un día me mandó el manuscrito, pidiéndome que lo leyera y le diera mi opinión. Terminé de leer la última página y apenas podía hablar, ni siquiera me atrevía a levantar el teléfono y llamarla. Las cartas, no sólo son conmovedoras, manifiestan de una manera sumamente auténtica, poética y práctica, las inquietudes de -a mi juicio- uno de los más grandes escritores, no solo cubano, universal. Inquietudes literarias, artísticas, pero también cotidianas, muestran la enorme sencillez de un hombre de una sensibilidad única y de una inteligencia refinada, aún habiendo nacido en la campiña cubana, en medio de la más extrema pobreza.

Margarita me pidió que escribiera el prólogo, y lo hice, muy nerviosamente; no quería traicionar aquellos escritos, no deseaba quedarme por debajo en intenciones y en elegancia de aquellos textos, que aún, en ocasiones, siendo fieros, poseen la belleza de la vida consumida al fuego del arte, en la densidad del peligro.

Hoy, calmadamente, he vuelto sobre las cartas. Resulta maravillos releerlas y sentir que Reinaldo está ahora mismo dentro de mí, como un niño que llora en mi seno, que mientras lo leo me transformo en su hija, en su hombre (era homosexual), en ese amante perdido entre los pliegues de la sábana o en los renglones de una página escrita a mano, rápidamente, con su caligrafía apresurada.

Bella obra, querida Margarita, bella obra la que has hecho, la de editar estas cartas. Bella obra la que han hecho tú y Jorge, siempre, al publicar también todos los escritos de Reinaldo Arenas, antes, cuando se encontraba preso en la isla, y después, y ahora, cuando ya no puede decirnos y contarnos de su rebeldía más que a través de estos textos, y de su literatura. Gracias, amigos, por vuestra fidelidad.

El estertor de la literatura

Lunes, 23 Marzo 2009

La época de la literatura tal como la concebíamos hace unos veinte años ronda el fin. La idea romántica de la existencia de lo romanesque como observación de la vida ha ido en decadencia, a todo meter. Los lectores de café con leche -que les llamo a esos que cogen un libro y lo tiran por la mitad- y la masividad de la escritura han dado al traste con el arte de escribir. El que no vende no es escritor, para algunos. El que vende, no siempre es escritor, para los que aún creemos en la especificidad del estilo, en el pensamiento individual, en la narración como renacimiento y apogeo de la historia.

No me siento con fuerzas para describir el proceso de decadencia de la literatura, me deprime, aunque es necesario alertar, aún cuando ya sea demasiado tarde. De cualquier modo, como escritora, no puedo concebirlo, ni admitirlo, y me batiré para que esto no ocurra. Pero nadie puede negar que estamos en un momento poco lúcido de las artes, y la literatura es la que más afectada, insisto, veo yo.

En Francia se ha inventado una literatura ombliguista de pésima calidad pero con mucha audiencia televisiva. Una persona cuenta en diversos libros su vida con cada uno de sus maridos, con pelos y señales, sin ambages, y no en el plano de la ficción, sino en el de la realidad más chata. Esa persona comenta su relación con un editor, y mientras cuenta fulmina el texto, no sólo lo descuida, lo mata, con una carencia de estilo total, con unas ganas de épater  a los ignorantes que da lástima, además de una soberbia incultura. Los escritores cultos también son observados como animales raros, u objetos anacrónicos.

Las influencias también, de autores grandes, al matadero con ellas, puesto que la gente sólo lee mala prensa e internet. Basta ir a wikipedia, copiar un poco, y ya nace un escritor, ¡espantoso!

Ni hablemos de la poesía, cualquiera que junte cuatro frases ya se cree poeta, y enseguida surgen los hacendados de las décimas.

Para colmo, hace poco leí un artículo cundido de errores de mala fe, porque existen errores naturales, pero los de mala fe, ya no tienen perdón, no diré el nombre del autor, que no es tal; es uno de estos inventados. La gente piensa que salir publicado en un primer periódico ya le da el derecho a ser alguien con poder de contar cualquier zanacada, lamentable. Y este señor es un hombre con libro publicado, novelista, si se quiere. Contaba cosas sobre Cuba, todo falso. Siniestro.

A veces me encierro en el baño a leer, cualquiera de aquellos libros prohibidos en mi país, para sentir la misma sensación de peligro que viví cuando joven. Ese simple detalle me obliga a retornar a los tiempos donde la literatura era toda mi vida. Y no quiero perder ese sentimiento trágico de la vida. Nunca, nunca.

Viaje al pasado

Sbado, 21 Marzo 2009

No tengo idea si la novela inédita de Stefan Zweig tiene ya edición española, acabo de comprarla y de leerla en francés, su título Le voyage dans le passé. Zweig es uno de los autores de los que jamás me he podido desprender. Lo leo desde mi adolescencia. Empecé con la biografía de Marie-Antoinette, y continué con sus novelas, pero no dejo de admitir que el lado “biografía” del autor alemán me fascina.

Esta es una novela breve, que cuenta la historia de reencuentros amargos, tristes, entre un hombre y una mujer que se amaron y creen amarse aún.

Luis es un hombre pobre, imbuido por una voluntad algo fanática, y se enamora de la mujer de su rico mecenas y protector, que lo envía a México para una misión de confianza. Estalla entonces la Segunda Guerra Mundial. Y Luis y su amante no se volverán a ver hasta nueve años más tarde.

La pregunta que se hace Zweig es ¿resiste el amor a todo? A la usura del tiempo, a la traición, a la tragedia.

Es esta una novela sumamente estremecedora, su traducción demoró años y sólo ahora es que sale publicada, justamente en una época en que culmina el sentido, o sentimiento, romanesque y romántico de la literatura.

Es esta la novela breve de un genio, de un autor con un gran poder de análisis de la psicología de los personajes, de un artista entero que describe y sugiere con el poder de un gesto, de una mirada, y nos sumerge en los tormentos internos, en los pensamientos escondidos, tan profundamente, que cuando afloran destruyen buena parte de la consciencia, mostrándonos de este modo los abismos del inconsciente.

Deberíamos volver a releer, como en los viejos tiempos en que existían los escritores, y la literatura, única, como referencia de inteligencia y no de mercado exlusivamente.

Sin palabras

Jueves, 19 Marzo 2009

El preso escribió una carta, plegó la hoja en dos, la introdujo en un sobre amarillento. La puso a un lado. Cogió un trozo de alambre de púas que había conseguido que otro preso le pasara y se cosió la boca. Al primer pinchazo sintió un dolor insoportable, enseguida un ardor en toda la cara, un calor abrasante. Cuando iba por la mitad de la boca la cara empezó a hinchársele, tanto, que los ojos se le cerraron y no pudo abrirlos más.

En medio de la oscuridad sentía los goterones de sangre caerle desde la barbilla al pecho, y sin embargo continuó, puntada a puntada. Al terminar intentó mover la lengua, y se dio cuenta que ahora su lengua ahora era como él mismo: un trozo de carne viva apresada entre cuatro muros.

Desde el año 2003 se encuentra en una celda castrista, tapiada, donde corre el agua el día y la noche, y los pies siempre los tiene cubiertos de agua. No le permiten ver la luz del sol. Enterrado vivo, ese es el concepto.

Mientras tanto, el mundo no se entera. Los presidentes del mundo libre firman contratos de generosidad con el dictador que lo ha encerrado a él y a sus colegas, que mantiene a su familia aislada, agredida. Mientras tanto, la Unión Europea levanta las restricciones, Obama también, sin querer ver que esas restricciones se impusieron justamente para condenar la represión y el encarcelamiento de 75 personas en la Primavera Negra.

Juan Carlos Herrera Acosta, periodista independiente, preso político, se cosió la boca con un alambre de púas, en denuncia contra las torturas físicas y psicológicas de las que ha sido objeto. Herrera Acosta cumple una condena de veinte años por el simple “delito” de informar.

Esperemos que el mundo no lo abandone.

Blanca Portillo

Lunes, 16 Marzo 2009

Con las películas de Pedro Almodóvar siempre pasa lo mismo, a uno le da rabia que otros ya la hayan visto antes, porque al menos yo, las espero con gran ardor e interés. Sobre todo si se trata de una película con un título tan sugerente Los abrazos rotos, basada en una novela de un autor francés, si mal no recuerdo (si me equivoco que me disculpe Pedro), con Penélope Cruz y con todo el elenco en el que incluye a Blanca Portillo y Lola Dueñas, que son dos actrices de tronco y copa, sin contar a los caballeros.

Blanca Portillo me interesa especialmente. Siempre lo he dicho, tiene una fuerza telúrica que asusta y al mismo tiempo detiene y subyuga. Blanca Portillo es una actriz que se pasea en el cine con las armas del teatro, sin que esto se note, que es lo que resulta sobrecogedor y fabuloso a la vez. Supongo que es por lo que Almodóvar la aprecia.

Desde que la vi en Volver supe que “volvería” con Almodóvar y así ha sido. Y espero que un día esa diosa cabezota que se llama inspiración me ayude a escribirle algo a su tamaño, que me premie con una idea que honre su estatura como actriz. Lo que más me gusta es la cara de chicuelo que tiene, aunque también de señora muy seria, o de chica facilona a veces; o sea esa ambigüedad propia de los genios. Lo tuvo Gloria Swanson y Marlene Dietrich, así como Greta Garbo y Mae West.

Blanca Portillo es de las grandes, tiene un vibrato superior, le deseo que lo tense siempre que pueda, y se sirva de él como carcaj, y envíe la flecha bien lejos. Todos estaremos esperándola.

Brokeback mountain versión cubana

Viernes, 13 Marzo 2009

Ya sabía yo que alguna película se estaría filmando en Cuba. Es probable que se trate de la segunda parte de Brokeback mountain en su versión cubana. Es lo que hemos interpretado del nuevo atuendo de Fidel Castro con sombrero de cowboy. Podemos imaginar el guión fácilmente: sólo uno de los cowboys es gay, el otro es bugarro, ya saben en la jerga machista cubana, un bugarro o bugarrón, no es homosexual, es un duro que le gusta meterla por detrás. Ese es el papel que correspondería a Gastro 1 (la G por la C no es confusión de letras). Gastro II sería el vaquero loca, para colmo china, con un cierto corte de pelo sovieticón.

Lo mejor de la versión cubana es que en lugar de que los vaqueros sean amigos, en ésta, son hermanos. O sea que, aquí el tema del incesto le da un vigor muy especial a la cinta, que como podrán imaginar está siendo rodada en technicolor por los estudios Mosfilm (aquellos de Moscú, recuerdan? De la Moscú que no creía en lágrimas).

Ahora, eso sí, no elucubren con que la historia será contada de modo evidente; quiere esto decir que no esperen que desde que entren en la sala de cine van a ver el entollamiento de Gastro por Gastro, no, señor, primero habrá mucha ternura, un burujón de caricias, y luego mucho galletazo, y hasta piñazo limpio, que también gozaremos de su toque de morbo sadomasoquista. Y enseguida besitos, y toqueteos, y discursos infinitos. También contemplarán caballos en ralenti al por mayor, puras sangres, y ni una sola vaca; mucho buey cansa’o, eso sí.

Entonces, ya hacia el final de este peliculón tan romanticón, que es casi como salido del nuevo cine chino en donde todo pasa en cámara lenta, veremos a Gastro II pasar con una cantinita de arroz hirviendo, bajo un aguacero, mientras la voz de Nat King Cole envuelve la tormenta nocturna, vistiendo una maximalda de cuello Mao, con florones rojos estampados en la tela, al igual que en un filme de Wong Kar Wai, y al Vaquero en jefe con su pijama de Adidas, y una tripa fláccida colgándola, corriendo detrás del hermanazo, con ese supremo deseo de… no sabremos si de encularlo o de morderle el pabellón de la oreja, porque en ese mismo instante caerá el telón negro de toda gran pantalla que se respete, y nos enteraremos en todos los idiomas que la película ha llegado a su fin: The End, Koniec, Fine

La conversación

Martes, 10 Marzo 2009

Ayer presenté en la Maison de l’Amérique Latine de Paris dos libros míos traducidos al francés, publicados por Gallimard. Generalmente presento libros de otros, pero esta vez, excepcionalmente, acepté presentar junto a mi editor, Jean Mattern, escritor también, y junto a Jean-François Fogel, escritor y periodista, estos libros.

Jean Mattern se ocupó de hablar y de preguntarme sobre Danse avec la vie (Bailar con la vida, Planeta, 2005) y Jean-François Fogel sobre La Fiction Fidel (La Ficción Fidel, Planeta, 2008). Por ambas partes fue una conversación amena, y hasta poco pudorosa en lo que a mí concierne, porque generalmente no hablo de mis secretos literarios, y bien poco de mis gestos políticos en favor de la libertad.

Sin embargo, después de esta conversación en la que yo me sentí sumamente tranquila, que bien pudo haber ocurrido con Mattern en su oficina de Gallimard, o con Fogel en el sofá de mi casa, puesto que somos amigos desde hace años, mientras nos deleitamos con un buen té, las personas que allí estaban vinieron, como es habitual, a que les dedicara los ejemplares, en el más estricto silencio.

Una de los invitados me preguntó si yo apoyaba a Sarkozy, me extrañó enormemente que me hiciera esa pregunta ya al final, en medio de las firmas, cuando bien pudo haberla hecho cuando se le pidió al público que las hiciera. Tampoco Sarkozy había estado presente en el tema de la conferencia-conversación. Sin embargo, decidí responderle.

Le dije que yo había votado Sarkozy, que había votado por el cambio que representaba, que era la primera vez en mi vida que votaba por un presidente, y que, desafortunadamente, ahora con esta visita de Jack Lang a Cuba, enviado por él, me había decepcionado un poco. Y que yo sólo sostenía a aquellos que fueran solidarios con la libertad de Cuba. Cuba es, en resumen, lo que me interesa.

Creo que la señora entendió, incluso me agradeció mi sincera respuesta, así dijo. ¿Tenía que terminar la conversación-presentación de libros de esta manera? No lo sé. Lo que sí sé es cuando se trata de autores del exilio, siempre intentan ponerte el trabuco para que tropieces. Espero que haya sido inocencia de su parte, y no nada predeterminado. ¿Soy paranoica? Sí, soy hija del totalitarismo.

¿El día de qué…?

Domingo, 8 Marzo 2009

Ya está pasando, el día, quiero decir. Cae la noche. Hoy fue el día que inventó la comunista Clara Zetkin para celebrar el día internacional de la mujer. Sí, y durante años hemos tenido por costumbre que nos feliciten. La costumbre se ha ido perdiendo, tanto, que hoy muy pocos periódicos lo han recordado, y en la blogósfera ha pasado sin pena ni gloria.

No sé por qué además esta señora decidió que el ocho de marzo sería el día de nosotras, pero no estuvo mal como memoramdun que casi todo lo hacemos nosotras, que trabajamos como bestias dentro y fuera del hogar, y que en muy pocas ocasiones nos lo reconocen. ¿Sirve esto de algo? Al menos, moralmente, la mujer se siente recompensada. Sostengo malamente convencida.

¿Y por qué no existe un día del hombre? Pregunta un compañero macho. No lo sé. Pregúntale a Clara Zetkin. ¿Y esa quién es? O sea que ni siquiera sabe quién es Clara Zetkin y que se murió hace ratón y queso. Esto es el hombre. Dudas. ¿Dudas? No, ¡qué va! Ignorancia. No le temamos a la palabra.

Cae la noche y yo imagino una rosa roja, antes dejada, encima de la mesa, sí, mucho antes de que mi madre muriera.

El ciclo de los truenes

Jueves, 5 Marzo 2009

Es así, invariablemente ocurren cada diez años. No con los mismos, desde luego. Siempre con aquellos que también, al igual que los anteriores,  se creyeron inamovibles, eternos, aferrados al poder. Truenes, planes pijamas, fusilamientos, durante medio siglo. Asistimos de nuevo al circo castrista.

No quedará parque en La Habana donde los sobrevivientes no hayan ido a dar con sus huesos. ¿Se acuerdan del “legendario” Robertico Robaina, ex ministro jovenzuelo del castrismo que a falta de pan entregaba lambada? Su vida se resume a recolectar hojas secas en el Parque Almendares, cuyo río es el más apestoso del mundo, y a pintar, ha tenido la suerte de tener coleccionistas en Miami. Pinta cuadros eróticos, por favor, si a eso se le llama erotismo, entonces… ya ni erotismo queda.

¿Cuál será el destino de Carlos Lage y de Felipe Pérez Roque, el talibán que se creyó el dueño de Cuba? Veremos en qué parque caerán situados. Al menos están con vida, que le den gracias, como lo han hecho, como perros sumisos al dueño, al patrón, al terrateniente. En cualquier momento los entrevistan en los canales locales miamenses como héroes de la oposición y del exilio. Y querrán sentárnoslo al lado en conferencias sobre literatura, porque desde luego, al más mínimo chance escribirán un libro.

Vivimos el espectáculo de los truenes, nuevamente, cíclico. Y de la renovación de otros que verán su barba en remojo nada más firmar el primer contrato. Eso es el castrismo, cincuenta años de chantaje de dos asesinos, y de sus secuaces. Y el periodismo lo admite, se ceba de ello. Hasta yo le estoy dedicando palabras.

Por Dios, qué asco me da todo eso, hasta la literatura me da un asco insoportable, tal como escribió Sándor Márai. Un escritor húngaro, el mejor, y que sabía lo que era el comunismo.

Vamos, ahora empezarán a caer monumentos, piedra a piedra; y los militares que traerá Raúl Castro al poder destruirán lo poco que queda de Aquella Isla miserable. Vivimos bajo una dictadura militar, más que nunca, y el mundo s’en fou! Moi aussi!