Blogs

Archivo de Noviembre, 2009

La alegría hondureña

Lunes, 30 Noviembre 2009

Los hondureños dieron ayer una tremenda lección a América Latina y al mundo, empezando por los Estados Unidos y por su presidente, Barack Obama, así como a la Canciller de Exteriores, Hillary Clinton, quienes condenaron el aldabonazo de Micheletti y pidieron la restitución de Zelaya.

El pueblo se había lanzado a las calles a reclamar su derecho a las urnas, a decidir por las urnas que su constitución siguiese siendo la que era, Zelaya quería cambiarla, del mismo modo que lo hizo Hugo Chávez, el tirano venezolano. El pueblo hondureño, y sus intelectuales, reaccionaron. Los verdaderos políticos reaccionaron.

En las votaciones de ayer ganó Porfirio Lobo, un hombre con sentido práctico en relación a la economía y al desarrollo -según he podido apreciar en sus intervenciones filmadas. Un hombre con un proyecto político y económico concreto con vistas a mejorar su país. Me preocupa - eso sí- su formación en una escuela soviética, y su nacionalismo. Pero en América Latina el nacionalismo funciona sobre todo contra el comunismo y el fascismo. Y su estancia en la URSS lo pudo haber vacunado de por vida contra el comunismo.

De cualquier modo, las urnas hablaron ayer en Honduras, la democracia se impuso, lo que no se esperaban los Castro, ni Ortega, ni Chávez, quienes aún dudan del voto popular, ¿y cómo no iban a dudar, acostumbrados como están a violar constantemente los principios de la democracia?

Desde este blog felicito y abrazo con inmensa alegría al pueblo hondureño.

El Trapecio

Sbado, 28 Noviembre 2009

Estoy a punto de caerme de un sueño. Ando vestida con un leotard negro, llevo un sombrero puntiagudo en la cabeza, tres bolas de estambre pegadas al mismo. Acabo de cumplir diez años y mi abuela me ha llevado al circo. No para ver a los payasos, no, ella quiere que yo sea payaso, ella ansía que me convierta en un payaso de los que además hacen trapecio.

El hombre, bajito, de bigotes finos, calvo y regordete, estudió mi cuerpo, tomó mi mano y me dio varias vueltas, asintió silencioso, me aceptó. Ordenó que me vistieran; me subieron al trapecio, y otro hombre fornido empezó a balancearme tomada de las muñecas, hacia el vacío.

Y por fin me soltó una primera vez, entonces fui a dar contra un sueño. Mi cabeza golpeó la punta del sueño, de ahí fui resbalando y cayendo, y aún no he parado de caer.

Mientras esto ocurría, en Aquella Isla, empezaron las operaciones militares, ahora que todo el planeta aboga por la paz. Ahora que parecía que el presidente norteamericano iba a ofrecernos la rama de olivo de la paloma blanca. ¡Qué bonito!

¿Ven? A veces soy una niña buena, me comporto como una estúpida muñeca vacía.

La naturalidad de la entereza

Martes, 24 Noviembre 2009

He leído varios libros donde las mujeres no lloran, fuman mucho, pero no lloran. Eso me gusta. Yo antes fumaba dos paquetes de Malboro diarios, comencé por los Populares cubanos, y lo dejé. Dejé el cigarro para tomar Häagen Dazs, ese helado melcochoso que me hizo engordar la mar de libras. O sea que los pulmones lo tengo limpios, pero el estómago encharcado. Es que no se puede una quitar los vicios de golpe, sin que te atrape otro peor.

Estoy leyendo de nuevo El Apocalipsis, Oriana Fallaci se entrevista a sí misma. Gran libro. Donde la periodista y escritora italiana declaraba, poco tiempo antes de morir, que no lloraba con lágrimas, que lloraba hacia dentro, seco, sin compulsiones, oprimido el pecho. Tampoco fumaba ya, pero había fumado mucho, durante toda su vida.

Estuve buscando otros libros donde las mujeres no lloran, o apenas lo hacen. Y en ese juego me pasé toda la tarde. Estoy harta de las lloronas en la literatura y en la vida real. Y también estoy hasta el cerquillo de todas esas escaramuzas para vendernos sentimientos. Creo que en mis libros las mujeres lloran demasiado, pero hacia dentro, que es como lloro yo. En la ducha, y sin tanto patetismo y menos alharaca.

Una amiga me contaba que ella lloraba cuando tenía un orgamo. ¿Lloras mucho? Inquirí. Bastante poco, respondió y viró la cabeza hacia otro lado. Yo no lloro en los orgasmos, ¿a santo de qué? Yo me río, porque la cosquilla es tremenda, y los espasmos, y bueno todo eso que ya sabemos que ocurre durante un orgasmo.

No he conocido a nadie con tanta entereza, y con tanta naturalidad en su misma entereza, que Oriana Fallaci. Volver a ella, a sus escritos, me provoca un llanto interior muy saludable, porque siento que de alguna manera, la tengo nuevamente frente a frente, como aquella hermosa tarde soleada en La Habana, donde ella se veía tan inteligente, tan hermosa, ¡ragazza lista! 

La lectura

Domingo, 22 Noviembre 2009

Hoy he pasado un día estupendo. Un domingo verdaderamente santo y sano. Desde que me levanté, y que terminé de desayunar, me puse a leer. No hay nada como pasarse el día leyendo, sola en casa. Algunos amigos se preocupan por mí. ¿Padecerá agorafobia? Se preguntan inquietos. Aunque la padecí, no es el caso en la actualidad.

En la actualidad sólo me interesa leer libros, escribir, soportar al menor número de gente imbécil; pero claro, de algo hay que vivir, y necesito, como todos, salir a codearme con la gente, trabajar en grupo, y hasta debo comentar la porquería que sucede en el mundo, para no parecer una antisocial. Yo siempre he sido muy antisocial, o sea, una pesada. No exactamente un batido de plomo, pero me molesta la gente que piensa estupideces, y peor, que las piensa y no se las calla.

Leo mucho desde niña, primero por enfermedad, después por sanidad y lucidez. Si alguien me pregunta qué hacer para salir del tedio, le recomiendo un buen libro. Provengo de una época en la que ese tipo de recomendación no sólo era aceptada, era bienvenida con un sinfín de agradecimientos. Pero desde hace unos años a esta parte, no hay más que ver la cara que pone la gente cuando recomiendas un libro que no ha sido superventas, terrorífica, como si estuviesen delante de una enferma mental.

Y si regalas un libro por Navidades te pueden llamar picúa o tacaña, como si los libros no fuesen caros.  En fin, cada vez me refugio más en la lectura, en la soledad. Y no es que esté padeciendo nuevamente agorafobia, no ¡qué va! Es que me he vuelto alérgica al barullo y a la tontería como fanatismo.

Una novedad: Cuba está en crisis de divisas.

Viernes, 20 Noviembre 2009

El corresponsal de El País en La Habana despacha todo un artículo sobre la crisis de divisas en la isla. Cómo me río. Yo me pregunto cuándo es que Cuba ha vivido en la abundancia, ni siquiera en la holgura, desde hace 50 años hasta la fecha. Pero Mauricio Vicent se acaba de caer de la mata, o peor, la mata le ha caído con maceta y todo en la cabeza.

Cuba está en crisis de divisas, dice. Sin embargo, el Vil Cent no se pregunta por qué los nietos de Fidel Castro pueden viajar y estudiar en España, mantener apartamentos, ¿con qué los pagan? Así como los hijos de los Castro. No, Mauricio Vilcent no se lo pregunta, ni le pasa por las musarañas.

Además, para colmo, Mauricio añade que no hay papas ni yucas… Pero ¿cuándo han habido? Yo nací y al momento se acabaron la papa y la yuca, o sea, en mayo del 59. La papa y la yuca antes del 59 se daban satas, a lo salvaje. Pero parece que también las papas y las yucas se exilaron en el año del Error.

Yo me pregunto qué hace un corresponsal como Vil Cent, en La Habana, después de casi veinte años. Desinformar, señores, desinformar, para eso le paga su periódico, para escribir las asnerías que escribe. Todas copiadas del periódico Granma, Órgano Oficial del Partido Comunista de Cuba.

La mejor escritora del mundo.

Martes, 17 Noviembre 2009

Ayer salía yo con un Manouch’é en la mano, calientico, del Libanés que se encuentra entre el Centro Georges Pompidou y la Galería Ars Atelier, oscurecía, hacía frío, y yo iba sin mis espejuelos, vi dos siluetas tomadas de la mano a seis metros aproximadamente de mí, que se acercaban. Dos enamorados, me dije; y entonces fue cuando la mujer se dirigió a mí:

-Zoé Valdés, la mejor escritora del mundo -en francés.

Me dio tremenda risa, y mucha timidez, entrecerré los ojos para identificarla. Era Amélie Nothomb, la escritora belga, con su enamorado; de este modo me lo presentó: “Il est mon amoureux”.

Desde luego que bromeaba con lo de “la mejor escritora del mundo”. Es un chiste que siempre nos hacemos cuando nos vemos,  siempre porfiamos en encasquetarnos el título de mejor escritora del mundo mundial: Eres tú, no qué va, eres tú… y así, con esa bobería, nos matamos de la risa.

Nos conocimos hace años, en un programa de Bernard Pivot: Bouillon de Culture, donde Amélie fue de una inmensa amabilidad conmigo; desde Higiene del asesino, su primer libro, jamás he dejado de leer sus novelas, cada 3 de septiembre voy a la librería a buscar su nuevo título. Jamás me ha defraudado. Todas sus novelas, sin excepción, son extraordinarias.

Ella sí que es la mejor escritora del mundo, la más formal, nunca deja esperando a sus lectores, y difícil resulta que nos abandone insatisfechos. Entre ella y nosotros se establece un juego de seducción desde la primera palabra hasta el punto final. Elegante, precisa, misteriosa.

Regresé a la galería y desde la puerta vi cómo se perdía Amélie Nothomb entre la penumbra y la presencia monumental de la Torre Saint-Jacques, desde donde hace más de un siglo salían los peregrinos para hacer el camino de Santiago. 

Una mujer se muere, lo que no importa a nadie.

Viernes, 13 Noviembre 2009

Una mujer se está muriendo en Cuba, lleva treinta y pico de días resistiendo a un cerco que le ha tendido la policía castrista, junto a otros opositores, además empezó una huelga de hambre en una casa que ellos llamaron la Casa de la Libertad: la de Vladimiro Roca. La mujer en cuestión es la conocida disidente Martha Beatriz Roque, quien ya pasó 6 años en prisión; entre otras cosas por haber coescrito un documento para asegurar el futuro democrático de la isla: La Patria es de Todos, acción que no agradó para nada a los Castro.

Una mujer enferma, dejó de comer, inició una protesta en la que le está yendo la vida, un cura pasó a darle la extremaunción, entre tanto, el mundo le vira las espaldas, y se dedican a festejar el final del comunismo veinte años más tarde. Yo les digo: festejen en todo caso, la Caída del muro de Berlín, pero el comunismo no se ha acabado. Por desgracia, e incluso, ni los propios comunistas originales lo reconocerían si se levantaran de sus tumbas. No sólo ahora gobierna con tintes capitalistas en China, en Rusia, etc. En Cuba actúa aún a la vieja usanza.

Una mujer se está muriendo en Aquella Isla, ha sido discreta en su lucha, y esa discreción es su verdad. Ella no necesita salir cada día en la prensa, ni tampoco que la consideren una heroína. Ella sólo se está muriendo, por la libertad.

La prueba.

Martes, 10 Noviembre 2009

Después de haber visto y leído varias películas y libros sobre el comunismo, y de haber vivido bajo el castrocomunismo, he llegado a la conclusión  que de la misma manera en que los comunistas invariablemente siempre fabrican pruebas para destruir a sus víctimas, las personas atacadas por ellos, o sea, repito, las víctimas, deberían conseguir por todos los medios, las pruebas legales de las torturas. De la misma manera que si un individuo es atacado por otro en Francia, debería ir rápidamente a la Comisaría a denunciar el caso, certificado médico de los golpes mediante.

En la reciente paliza a los jóvenes blogueros en Cuba, sabiendo que ninguna comisaría aceptaría su denuncia al régimen, y que ningún médico en ningún hospital castrista se atrevería a extenderles un certificado, pues sencillamente yo ellos buscaría un médico que, bajo su responsabilidad, y fuera de un hospital, les hiciera el certificado médico, y después, recurriría a un abogado para que constatara que hubo maltrato físico.

La denuncia a la justicia es imprescindible, si no puede ser dentro de Cuba, pues fuera de Cuba. Estoy segura que diversas organizaciones internacionales estarían de acuerdo con denunciar el maltrato al que fueron sometidos.

La prueba, siempre la prueba, es lo que ellos ponen -aún fabricadas- en el tablero; pues también habrá que responderles con pruebas, y no se me ocurre otra manera que la denuncia clara.

Dejar el hecho a expensas de la prensa no vale de nada. La prensa escribirá sobre ello, pero ningún periodista podrá condenar -es una ley- ningún acto que no pueda ser comprobado, no es de su competencia. Eso es el periodismo en general, menos en Cuba, claro.

Sin pruebas no se va a ninguna parte. Una entrevista, una declaración, aunque sean visuales, no servirán de nada: Porque siempre habrá alguien que pondrá en duda el orígen y al autor de la golpìza.

Dublín: Capital de escritores.

Domingo, 8 Noviembre 2009

Estuve el fin de semana en la ciudad de Dublín, invitada por el Instituto Cervantes, a cuyo equipo reitero mi agradecimiento. Dublín es una ciudad que llevaba muy guardada en mi corazón antes incluso de haberla visitado. De hecho esta es la primera vez que lo hago. Pero resulta que mi bisabuelo y mi abuela maternos nacieron en esa ciudad. No tenían nada que ver con la escritura, mi bisabuelo era carnicero, y luego de una primera estancia en Cuba decidió regresar, y luego volvió, mandando a buscar a toda la familia más tarde.

Así fue cómo mi abuela llegó a Cuba, pequeñita, y ya de joven conoció a mi abuelo, nacido en China. Mi abuela fue quien me entregó mis primeras lecturas, y quien primero me habló de la ciudad de Dublín, aún cuando ella misma no recordaba nada, y jamás regresó.

Dejé la maleta en la habitación y salí a las calles dublinenses. Hacía un viento tremendo, y frío, llovía además. Al punto caí delante de la puerta de la casa de Oscar Wilde, caminé varias cuadras y me topé con la escultura dedicada a Molly Malone, que aunque no tiene mucho que ver, siempre me recuerda el monólogo del Ulises de James Joyce.

A la casa de James Joyce también dirigí mis pasos. Me emocioné profundamente frente a los objetos que usó de niño, su trajecito de marinero, sus fotografías. Y luego su cama, sus manuscritos, libros y demás enseres de escritura. James Joyce estaba allí, detrás de una mampara, pude percibir su aliento, y la elegante figura silueteada encima de una puerta.

“Dublín es una ciudad de escritores, es su capital”. Me comenta una señora, y añade que también de pintores. Dedico mucho tiempo a caminar -¿encontraré la huella de Samuel Beckett?-, me meto en un bar a beber Guinnes, esa cerveza se bebe como si te zamparas un biftec, al menos contiene la misma cantidad de proteínas. Visito la Galería Nacional, hay una muestra de grabados de Munch que valen su peso en oro, y conseguí quedarme unos minutos frente al hermoso Caravaggio que pintó el encarcelamiento de Cristo.

No puedo dejar de mencionar un cuadro bellísimo de Diego Velázquez, El Milagro de la Cocina, creo que se llama. Es una mujer negra que contempla absorta una olla que se mueve sola. Velázquez es, sin duda alguna, un relator de objetos y de sombras excepcional. Gran pintor que me conduce a otras obras, a una mujer medio dormida que yace con la mano entre las piernas, de Goya.

Salgo a dar otro rodeo y me meto en un pub, llega un joven poeta a vender sus libros. La gente los compra y él los dedica afanado en darse a conocer, lo observo conmovida.

Donde quiera sorprendo a alguien escribiendo, dentro del jardín de la Trinity University, o en unos jardines, en el interior de un café, o de una librería. La gente escribe, escribe, escribe

Vuelvo a tropezarme con la casa de Yeats, el pintor padre del poeta. Decididamente, algo de la sangre irlandesa decidió que yo me pusiera a escribir, es cosa de genes.

El Plantón de Vladimiro Roca y demás disidentes.

Lunes, 2 Noviembre 2009

Desde hace varios días Vladimiro Roca decidió reunir en su casa a varios disidentes para mostrar la película Mambisas del realizador Luis Guardia (en el exilio), a partir de ahí se desarrollaron una serie de acontecimientos y su casa fue sitiada por la Seguridad del Estado. Entre antier y ayer, cada vez que han intentado salir a buscar pan, o alimentos, los han apaleado y les han organizado mítines de repudio. Ellos, desde el interior, ha contestado con carteles y como han  podido.

Dentro se encuentra Martha Beatriz Roque Cabello, quien con Vladimiro, estructuraron uno de los mejores proyectos políticos y económicos para el futuro de Cuba: La Patria es de Todos. Martha Beatriz es economista en el orígen, pero desde hace años sólo ejerce en la oposición. Estuvo seis años en la cárcel, en dos períodos diferentes. Ha sido perseguida, golpeada, y vigilada constantemente por la dictadura. En estos instantes en que escribo sobre ella se encuentra acorralada sin poder salir de la casa de Vladimiro desde hace ya varias semanas, junto a otros compañeros.

Para conocer mejor de los sucesos existe el blog Martha Beatriz Roque Info, en ese sitio todo está sumamente explicado, con lujo de detalles. El que no se entere hoy de lo que está ocurriendo en Cuba es porque no quiere.

Mientras el ministro de exteriores de España, Miguel Ángel Moratinos se reunía con las esposas de los espías castristas presos en Estados Unidos, negándose a ver a las Damas de Blanco, esposas, madres, hijas, hermanas de los presos de consciencia, en sus propias narices el régimen cubano iniciaba una novedosa forma de represión: la de sitiar a los ciudadanos. Sitiarlos usando a la policía disfrazada de civil, a la población, y a las Brigadas de Respuesta Rápida.

Eso es lo que trajo el barco.