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Archivo de Diciembre, 2010

Una Cuba legal y universal

Viernes, 31 Diciembre 2010

Hace tiempo que algunos amigos y lectores de este blog me preguntan sobre el futuro de Cuba, acerca de cuáles creo yo que pudieran ser las soluciones para que Cuba pueda volver a ser un país normal, con todos los derechos y deberes que los ciudadanos deberían disfrutar (no le tengamos miedo a la palabra, los deberes también se disfrutan), en una Cuba democrática.

Debo empezar por aclarar que este texto sólo agrupa algunas reflexiones primordiales que me he ido haciendo a lo largo de veinte años. Cuatro años antes de mi exilio, dentro de Cuba, cuando empecé a sopesar la idea de que había que dar un vuelco radical a lo que ha estado aconteciendo en mi país desde hace 52 años; a esos cuatro años debo sumarle los 16 años de mi exilio, que se cumplirán el próximo 22 de enero. Los cuatro años antes de mi exilio los cuento por puro respeto a la verdad, pero puedo afirmarles sin que me quepa la menor duda, que la claridad con la que he visto las cosas sólo la he conseguido en el exilio.

No existe un país ideal, ni situaciones o realidades perfectas. En el año 1959, Cuba no era un país ideal, pero podía ser considerado un modelo cultural y económico para varios países del área, e incluso para algunos europeos; y lo había sido desde el punto de vista democrático en el pasado. Hace varios años, ya estando fuera de Cuba, le pregunté a una persona muy próxima a Fidel Castro, quien vivía y vive exiliado desde mucho antes que yo, en Puerto Rico, ¿por qué razón ellos habían decidido hacer la revolución? (Fue la palabra que usé “revolución”, hoy no creo de ninguna manera que esa sea la palabra adecuada). Esperaba cualquier tipo de respuesta, menos la que me dio: “Porque éramos muy ignorantes, y pensábamos que Cuba era el peor país del mundo. Fuimos irresponsables e ignorantes.” Esa fue su respuesta. Y esa es también la que da, en biais, el inmenso escritor Guillermo Cabrera Infante, en su magnífica novela Cuerpos Divinos. Y yo añadiría otro hecho: El cubano estaba demasiado ocupado en disfrutar, en gozar, de las bonanzas que ofrecía ese país para ocuparse de asumir la libertad y el futuro del mismo como algo sumamente serio.Entonces, los cubanos permitieron que el país fuese secuestrado por un grupo de facinerosos que ocuparon a través de una revuelta oscura con pretensiones comunistas un país que se merecía otro tipo de cambio, un cambio que nos devolviera la democracia. Desde entonces la isla ha estado sujeta a los acaloramientos de un grupo de bandidos que lograron fama internacional a través de la prensa izquierdista norteamericana. Visto desde el lado internacional, que no quepa la menor duda fueron los Estados Unidos de Norteamérica los mayores promotores de ese horror, los que decidieron que el reemplazante de la posible democracia en Cuba fuese un joven de 33 años, churrupiero, bandido y pendenciero, con una jerga arenguista y extravagante, locoide e histérico, más que pesado, que tomara el poder por las armas, militarmente, de un país que no había sido precisamente una joya en democracia, pero que, no lo olvidemos, en los años cuarenta, cuando Europa se hundía en las garras del fascismo, aquel pequeño país dio varias lecciones de democracia al mundo y enfrentó al nazismo apostando por la libertad de la humanidad antes que por los negocios que hubieran podido enriquecerlo, tal como hicieron muchos otros países durante la Segunda Guerra Mundial.

Yo no tengo la intención de someterles ningún proyecto personal para el futuro de Cuba, ni pretendo erigirme más que en lo que soy: escritora. El proyecto, por demás, ya existe, para mí, el mejor, es el de La Rosa Blanca, pensado y escrito por Rafael Díaz-Balart, y discutido y aprobado por las personas que compusieron, en el exilio de Nueva York, una suerte de partido político del exilio (el único inteligente que ha habido hasta el momento). El proyecto de La Rosa Blanca lo publiqué en mi blog personal, y les ruego que tomen el tiempo de leerlo para aquellos que todavía no lo hicieron. Dentro de Cuba, otro proyecto, a mi juicio, posee carácter universal y reúne a los cubanos de adentro y de afuera, y es aquel llamado La Patria es de Todos. Es cierto que para aquellos que luchamos contra los nacionalismos la palabra “patria” nos chirriaba, pero aquel documento podía servir de transición entre lo que existe hoy en Cuba y una propuesta como la de La Rosa Blanca del Dr. Rafal Díaz-Balart. Entre paréntesis, para los que creen que el señor Díaz-Balart es un representante del gobierno de Fulgencio Batista, primero, nadie lo niega, segundo, reflexionen y comparen a aquel gobierno con el estado totalitario en que nos han sumido los Castro desde hace ya más de medio siglo. Batista no podrá regresar a Cuba, ni tampoco regresaremos a aquella época. Sin embargo, los Castro y su herencia todavía pueden quedarse en el poder, sin pudor, durante numerosas décadas más. Díaz-Balart fue un señor que, mediante la política y un pensamiento abierto político, pudo sopesar y medir acontecimientos y realidades. No estaba solo, un equipo reforzó sus ideas. Otros proyectos han existido, como ha sido el Proyecto Varela, y otros podrán seguir emergiendo.

Cuba necesita de proyectos de unidad más que de líderes. Cuba necesita más de ideas que de ideólogos, más que de personalidades que, fabricadas y propuestas por ajenos a nuestros intereses (no hay nada malo en tener intereses democráticos cubanos), nos impongan sus individualidades y egoísmos desde un marketing demasiado parecido al que inventó Fidel Castro. Cuba necesita –sobre todo- la madurez del pueblo, y que el puebla comprenda que tiene todo el derecho de lograr un futuro diferente pleno de vida y de proyectos verdaderos de vida real. Cuba necesita que su pueblo, el que vive dentro, sepa que el castrismo no es la solución eterna que ellos se merecen, que el castrismo ha sido el lastre, la gruesa piedra en el camino que les ha impedido durante décadas ver la luz, luchar por el futuro de sus hijos, por la prosperidad de generaciones enteras. Para saberlo, el pueblo cubano necesita activistas que viajen la isla de una punta a la otra, que informen, y preparen a las personas para la formación y organización de partidos políticos. No de grupos políticos, no, de verdaderos partidos políticos. Esos activistas deben representar la democracia, estar movidos por ella, y no solamente por las ambiciones personales y por las lascas que se puedan sacar de la situación, pero incluso con esos personajes oportunistas tendremos que contar. Pero ahí es donde el exilio juega un papel fundamental, el exilio debe ser crítico y manifestarlo, sin miedos. La democracia es un derecho, y los que vivimos en democracia debemos demostrarle y enseñarle a los que viven dentro de Cuba, que la democracia es aceptar o no una propuesta, estar a favor o en contra, y expresarlo sin pelos en la lengua. No se trata de apañarnos con lo que hay, se trata de ser mejores, y más críticos con lo que hay, se trata de arrancar el mal de raíz, de sacar a los dictadores del poder. No se trata de apañarse con los dictadores y pedirles un cambio. Nadie que no haya cambiando en 52 años cambiará nada más, y mucho menos si tenemos en cuenta que a los criminales los mueve la avaricia, la riqueza personal que se han construido, los mueve ser dueños de un país, manipular a sus ciudadanos como esclavos o ficheros de un juego que siempre los favorecerá a ellos.

Los dictadores no cambian, que alguien me ponga un ejemplo de un dictador que haya cambiado a favor del pueblo. Ni uno solo. Por lo tanto, los cubanos debemos conseguir la unidad y pedir unánimemente a todas las democracias del mundo que los Castro y sus secuaces sean juzgados y condenados en un tribunal internacional y sean invitados a abandonar el poder por los representantes de la democracia mundial. Es hora de que todos los cubanos demandemos nuestro derecho a ser libres, absolutamente libres del castrismo. Para conseguir que nos escuchen debemos unirnos en ese sentido, el único: Sacar a los Castro del poder lo antes posible. Urge sacar a los Castro del poder. Es el primer paso, el paso decisivo, y para que nos escuchen, para que el mundo nos oiga, debemos conseguir la unidad de todos los cubanos en ese único objetivo, y sin complejos de ningún tipo: Eliminar a los Castro del poder.

Lo siguiente no es tarea fácil, pero soy de las que piensa que la solución no viene de los jóvenes únicamente y mucho menos de los jóvenes que no conocen más que el castrismo. Ya hemos tenido la experiencia de haber permitido que un iluminado de 33 años asaltara nuestras libertades, marcara nuestros nacimientos y nuestras existencias y dominara nuestras vidas durante 52 años. No podemos permitir que otros iluminados, por muy frescos y jóvenes que sean, se introduzcan en la vida política del país y la manipulen a su antojo para conseguir beneficios personales, y mejoras en sus ficticios modos de existencia. No, eso no es la política, y mucho menos la democracia. Sin embargo, creo que dentro de Cuba existe una generación compressée que cuenta entre 40 y 70 años, dormida o adormilada, que ha vivido la experiencia del castrismo y que conoció, por diferentes vías, lo que fue y es el capitalismo; que posee ideas para lo que pudiera ser una Cuba futura. Recordemos que 70 años no es una edad vieja para la vida política, quizás límite, pero no es para nada una edad desechable.

Vivimos en sociedades que sólo piensan en restituir lo viejo por lo joven, lo que es natural que suceda, pero no debería ser la única opción. Yo pertenezco a una generación que todavía leía y lee autores clásicos, que todavía se emocionaba y se sensibiliza con los consejos de los mayores, que no reemplazaba, que agregaba, sumaba, analizaba y sacaba conclusiones. Pero la vida ha cambiado.

Sin embargo, la vida no debería cambiar tan rasamente después del fenómeno de Internet. Internet es una herramienta para la cultura, pero no es la cultura, y mucho menos la educación. Internet no puede llegar a anunciarnos que sólo lo joven vale porque es joven, porque ¿qué pasará cuando esos jóvenes estén en el clímax de la sabiduría en la edad madura o sabia? Internet debería incidir en hacernos comprender en que lo que vale es lo auténtico, lo sustancialmente inteligente, profundo, lo que nos mueva a vernos y a comprendernos y a comprender el mundo de una forma más penetrante y sólida. Internet debería hacernos huir de las frivolidades cotidianas, o al menos, debería ayudarnos a discernir y a actuar más rápido con nuestras opciones personales. Pero creo que Internet apareció demasiado temprano, no estábamos preparados para ello. Y en el caso de algunos ha sido una magnífica herramienta para hacer lo que hizo Fidel Castro en 1959 con las armas, una revolucioncita que ha traído consecuencias desastrosas para nuestro país y para el mundo, una de esas consecuencias ha sido el terrorismo. Internet es un maravilloso instrumento para desarrollar la inteligencia y la cultura, pero puede convertirse, de hecho, ya se ha convertido, en un arma explosiva que eche al traste con siglos de lectura, de apreciación de la buena música, de las bellas artes, de los hondos análisis de la información, y de la gran política. Internet puede convertirse en una dictadura en manos de aquellos que sólo han convivido bajo estados totalitarios. Si sólo los leemos a ellos, si sólo nos dejamos dirigir por ellos, a través de una pantalla de computadora, y no vemos, y no observamos y analizamos la verdadera realidad, la que viven a diario millones de seres humanos, ¿a dónde creen que irá a parar el mundo? Al punto donde nos encontramos los cubanos hoy.Cuba, en estos momentos, podría darle una lección al mundo de verdad humana, con seres humanos reales, reclamando libertad y vida, derechos a la dignidad y al arte. Cuba es el último país anclado en la Guerra Fría, congelado en el pasado. Cuba podría despertar y decirle al mundo, tal como lo hicieron los iranís hace poco, y los iraquís (aunque de manera incompleta), despierten, la vida es dolorosa, pero pudiera ser hermosa, y debemos seguir luchando por la vida, por la libertad, y por la belleza de la verdad, y no por seguir escondidos detrás de unas pantallas de computadoras. Creo que algunos cubanos han conseguido hacerlo, algunos han ido de la disidencia a la cárcel, de la cárcel a la disidencia organizada en la calle, se han modernizado a través de blogs y de Twitter, pero no han renunciado a la vida y a la libertad reales y dignas. Es el caso de Martha Beatriz Roque Cabello, y de Jorge Luís García Pérez Antúnez, de Osvaldo Payá Sardiñas, por poner sólo tres ejemplos. No menciono a los presos políticos, entre los que se encuentra el Dr. Oscar Elías Biscet, porque a estas alturas no conocemos el estado en el que se encuentran. No, Internet todavía no ha llegado tan lejos, su conquista no ha sido tan vasta.

Una vez que los Castro no estén en el poder, o estén en vías de abandonarlo, la oposición tradicional y la reciente oposición (no todos son jóvenes, cuarenta años ya no significa juventud, aunque en política es como estar en pañales), unida al exilio, deben concentrarse en formar partidos políticos, presentar proyectos de estos partidos a los gobiernos democráticos del mundo, y aceptar que el exilio tiene un derecho seguro a participar de la vida política y democrática interna del país. Confío enormemente en las figuras de la estructuración económica real del exilio, en aquellas personas que han tenido éxito económico y político, que han sido discretos y no se han dedicado a la bambolla o al pantallerismo, que unidas a las que han tenido experiencias políticas en el exilio, puedan contribuir y actuar, en un futuro gobierno democrático en la isla. No se trata de elegir a una persona, sino de actuar y asimilar que lo que se intente deberá llevarse a cabo con un grupo de personas, capaces, efectivas, que amen la vida y la libertad; lo que sólo se consigue con gestiones económicas y sociales inteligentes, e inmenso amor y respeto por el pasado, y por la historia de un país, que dio pruebas de coraje, tolerancia, de cultura, educación y generosidad al mundo. Esos, a mi juicio, serán los instrumentos, con los que podremos restituir la libertad y la democracia.Creo que partiendo de estos principios nos respetarán más, y el mundo comprenderá lo que quieren, y urge a los cubanos: Libertad y vida.

Les deseo un Feliz Año 2011, y que nuestro sueño se cumpla: el de una Cuba legal y universal.

Eterna Cuba

Martes, 28 Diciembre 2010

Un documental del músico cubano Enrique Chía.

Juegos

Lunes, 27 Diciembre 2010

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Salgo del metro, observo a los transeúntes, viajeros en potencia, abrigados, friolentos, algunos debieron anular su billete de vacaciones, y quedarse en París, renunciando a unas Navidades familiares. Pienso de inmediato en los once cubanos que todavía se hallan presos en Cuba, y en los que pasaron una Navidad en el exilio, por primera vez.

Yo pude irme a Roma, en automóvil, con mi familia, y encontrarme con unos amigos. La pasamos como siempre, hablando de Aquella Isla. Al día siguiente nos encontramos en el Vaticano, y allí de súbito, oí hablar con acento cubano, y de buenas a primeras eramos un puñado recordándonos de nuestro país al pie de La Pietá de Michelangelo.

Al rato me puse a jugar, en solitario, mientra avanzaba al frente del grupo de amigos, bajo un paraguas, protegida del aguacero romano, decía, me puse a jugar con mi mente, a rememorar los interiores de las iglesias habaneras que conozco. A todas las había quizás magnificado, y a todas las veía desde dentro, y a través del gran portón principal, llovía torrencialmente, sin remedio.

Ciudad abierta

Jueves, 23 Diciembre 2010

El automóvil nos conduce hacia Roma, a la salida de París nos perdemos. Luego bajamos hacia el sur, la nieve desborda techumbres y cipreses. Montañas, túneles. Un frío glacial. Y de súbito Firenze, y enseguida Roma, la ciudad abierta.

Hace 16 grados centígrados en Roma, merodeamos el Coliseo, soleado y rodeado por romanos vestidos como en la antigüedad, que proponen que nos hagamos fotos con Julio César, en posición de sumisión al antiguo emperador. Nos quieren vender pedacitos del Foro Romano para pegarlos en la puerta del refrigerador, falsos, claro.

Frente al Museo Capitalino, y La Cordonnata de Michelangelo, advierto la foto de Shalit, el soldado israelí, rehén de los palestinos. A pocos pasos la foto de Sakineh, joven, bella e inocente, envuelta en el shador negro. Una joven de luto permanente.

Todo indica que la gente celebrará la Navidad de manera modesta. Los nacimientos son fabulosos, pero sin el aparataje mercantil de otras ciudades, poca publicidad. Roma no la necesita, y mucho menos en esta época. Anocheciendo empieza a llover y me refugio en una de las dos iglesias de la Piazza del Popolo, en la de Santa María de la Miracolosa (Milagrosa), la misa llega a su fin.

Me arrodillo, pido por todos nosotros, por Cuba, por el mundo.

¡Felices Navidades a todos! Muy especiales a ex carcelados cubanos que pasarán su primera navidad en libertad, por suerte junto a sus familiares.

¡Viva Cristo Rey y a comer mucho jamón, como Dios manda!

Wikilíos sobre el ano de Castro I, blogueros y disidentes

Viernes, 17 Diciembre 2010

Wikilíos, que es como le llamo yo a Wikileaks acaba de sacar dos documentos de Estado de la diplomacia estadounidense donde ha rebajado a la isla de Cuba a un culo sangrando en un avión, a un grupo de blogueros iluminados, y de disidentes rebatiñeros y antiguos. No lo digo yo, lo dice Wikilíos que a su vez cita los Papeles del Departamento de Estado.

Bien, por estos papeles, que no dicen nada nuevo, o al menos no nos enteran de nada que ya no supiéramos, debemos sacar las conclusiones siguientes: Siendo tan testarudo Castro I que ni siquiera se dejó poner un culo artificial cuando el sangramiento en pleno vuelo, que ha vuelto a la política de primera figura assoluta, como es el caso, dado que Castro II estuvo deprimido (por alcohólico), y que los disidentes se han vuelto antiguos, la juventud no se ve representados en ellos, y entendiendo que los blogueros son jóvenes contestatarios -esa palabra usan-, pues los americanos creen que serán los que van a permitir el traspaso del poder entre los padres Castro y los hijos Castro.

Los americanos siempre han sido unos incompetentes en relación a Cuba, desde Kennedy, pasando por Carter, Clinton, y ahora Obama, ninguno ha sabido manejar el caso cubano, y por eso siempre se van con la de trapo. ¿Cómo es posible que teniendo a una clase de políticos cubanoamericanos que han estado y están vigentes en la política norteamericana se vayan con la de que unos blogueros iluminados pasarán el poder a los hijos de los Castro, que de eso se trata, y conduciría al mismo régimen pero con capitalismo salvaje?Bueno, eso les permite tener mano de obra esclava más cerca que la de los chinos.

Por otro lado, se le da el Premio Sajarov a un ex militar, psicólogo del MININT, que hizo una huelga de hambre asistida por el régimen, robándole el show a uno que sí dio su vida en una huelga de hambre: Orlando Zapata Tamayo. Y la prensa española borra, ignora a sabiendas, tal como se hiciera en Cuba, y en época de los Soviets, el curriculum de este señor que sólo está pidiendo cohabitación con el régimen, y mejorías con el raulismo light, ¡qué espanto!

Hoy tomé el metro en Bastille y hubiera querido parar en el paraje más abandonado del desierto, aunque, cuidado, no en el marroquí, a causa del Polisario, una invensión cubana, al parecer, directa del Ché Guevara. Por cierto Wikilíos no ha sacado en el periódico español que lo representa algunas verdades sobre El Sahara. Por ejemplo, ésta.

El espíritu disperso por París

Lunes, 13 Diciembre 2010

Anduve con un poemario de Raúl Dopico bajo el brazo, ayer por todo París. Se titula Estadios del espíritu disperso, y también con el alma por los celajes caminaba yo, el rumbo dirigido solamente hacia el poema. Que es como debería manejarme más a menudo.

Los poemas de Dopico me recuerdan a César Vallejo, pero también a Constantino Cavafis, no es que tengan asuntos en común, no, es que de alguna manera me los recuerdan, ni por influencias, ni por nada, por lectura, por sentimientos, por filosofía. Tal vez sea porque cuando leí a los anteriores imaginaba cómo sería París, en la lejana Habana. Y ahora estoy en París, y llevo a La Habana como un crucifijo a las espaldas.

A Raúl Dopico, poeta cubano, residente en Miami, le debe pasar lo mismo, y por eso escribe una poesía lúcida, que no le malgaste el deseo de las ciudades. Sus versos son rigurosos, fulminantes, hondos. Los agradezco porque me han llevado de la mano a indagar en esta ciudad que me conozco de memoria por debajo, por los alcantarillados, los metros, y los sótanos.

Mientra leo a Raúl Dopico, evoco a Jean Valjean, la sonoridad de París está condensada en ese nombre.

Los dejo con este poema:

LA CIUDAD

Se perdieron los que edificaron las hojas de la ciudad
al levantar sobre una laguna la alfombra de la muerte.
Cae la lluvia ácida en el vientre de las espuelas.
Las espuelas son la leche la leche es sangre la sangre es
agua
que se pudre en los linderos del castigo.
No hay bendiciones en los siglos de martillazos en las
sienes.

Por las puertas de la ciudad no entran las fiestas.

La altura deslava los pulmones y espanta el esqueleto
para que no perdure la sombra sobre el cuerpo.
La altura se come las miradas cuando callan
sin rebelarse ante el gemido de la arcilla del que arde.

Por las puertas de la ciudad escapa el que no existe.

El reposo de los sermones tiene olor a fiera.
La fiera de las calles tiene olor al rejoneo de la carne.
La carne de las mujeres tiene olor a silencio.
El silencio del estiércol tiene olor a reino.
El reino del enojo tiene olor a nada.
La nada es el alma que resbala en la garganta de la
mierda.
Por las puertas de la ciudad Dios no volverá.

Para adquirir el poemario en Amazon.

Pies encharcados

Jueves, 9 Diciembre 2010

Hoy hace sol en París, desde hace dos días no paraba de nevar, y yo ya estaba un poco harta de tener los pies encharcados. Me fascina la nieve, a través de la ventana, pero cuando pongo los pies en ella, ya es otra cosa diferente. Ayer estuve en la Maison de l’Amérique Latine para la presentación del libro de Christine L’Homme sobre las esposas de tres mineros chilenos de los 33 que fueron salvados. Sí, porque hay un montón de mineros que se ha muerto en las minas y a todo el mundo le ha dado igual.

Llegué con los pies entripados, y me acomodé a escuchar a la presentadora de la editorial y a Christine, a quien conozco desde mis primeros años de exilio. Ella tuvo la gentileza de proponerme para una beca en una Villa Refugio del Parlamento Mundial de Escritores, beca que yo cedí a Antonio José Ponte, quien me ha pagado muy mal, y a Rolando Sánchez Megía, siempre agradecido y gran poeta.

La historia de las tres mujeres contada por Christine me fascinó, sólo habrá que leer el libro, y constatar que sigue siendo la excelente periodista que siempre fue. Donde se me trabó el paraguas fue en la insistencia de la presentadora en que la autora afirmara que el gobierno de Sebastián Piñera había hecho una recuperación exitosa para ellos del caso de los 33 mineros chilenos. No sé de qué se asombran, es lógico que si un gobierno invierte en salvar a un grupo de personas pues quiera sacar lascas de ello, y que todo el mundo quiera sacar lascas. ¿O es que sólo el libro de Christine L’Homme dice la pura verdad sin su lasquita que le fuera a tocar?

De cualquier modo agradezco mucho el libro, y a su autora, por la brillante presentación que hizo, aunque, por supuesto, quitándole toda la parte politicriticonaporgusto del tema, como para quedar bien con la gauche divinísima parisina.

Después me fui a casa de unos amigos, y traté de calentarme los pies con un buen vino tinto, pero, no había nada que hacer, porque ya la cabeza la tenía encharcada.

De las contradicciones

Domingo, 5 Diciembre 2010

Ayer estuve hablando con una persona que acaba de llegar de Cuba. Traté todo el tiempo de evitar abordar el tema de la actualidad cubana, sobre todo por respeto con mi interlocutor. Sin embargo, después de una larga conversación sobre distintos temas, él misma sacó el asunto. Todo empezó por el hecho de que en un barrio de la capital hubo una gran fajazón, a puñetazo limpio, en una cola para comprar arroz. La bronca fue tan grande que algunos turistas empezaron a hacer fotos creyendo que se trataba de una manifestación en contra del gobierno.
Uno de esos turistas se acercó al lugar donde se había armado el motín, quiso hacer unas cuantas preguntas, y hasta cogió su buen janazo en la mandíbula. Finalmente pudo comprender que allí la gente se estaba ripiando por unas libras de arroz. La policía actuó cuando le dieron el mandarriazo al turista, antes ni siquiera se movieron del lugar desde donde vigilaban, incluso divertidos.
El paquetico de azúcar, que cabe en la palma de una mano –siguió la persona que me estaba contando aquello- cuesta 50 pesos cubanos, o sea 2 CUC. Muy poca gente entonces puede endulzar el agua, afirmó ella. ¿Agua o café? Corregí yo. ¿Caféeee? Subrayó, como si yo estuviera hablando de un objeto no identificado.
¿Qué se dice de la disidencia en la calle? Pregunté. Muy poca gente sabe que la disidencia existe. Fue la respuesta tajante. Los que lo saben son los que tienen cable y acceso a internet explorer, google, etc. También los que viajan.
Pero la disidencia era bastante conocida en los años noventa, aclaré yo. Sí, lo era, es cierto. Sí –respondió-, pero no sólo el gobierno se ha dedicado a desacreditar a los verdaderos disidentes, ahora ha autorizado a una cierta disidencia que hace el paripé para afuera de que están en contra de Fidel, pero no de Raúl. Tú conoces de los pactos de algunos disidentes con la Seguridad del Estado, es archiconocido.
Su respuesta confirmó lo que yo ya sabía, es algo que se cae de la mata, y que viene sucediendo desde principios de los años ochenta.
Y claro, la gente de la calle no es boba. La gente de la calle, de lo poco que saben, se pregunta por qué unos caen presos y otros no. Por qué unos mueren en una huelga de hambre y otros no. Por qué algunos pueden crear documentos, firmarlos, pedir firmas, recibir extranjeros, dar entrevistas, y otros no. Por qué algunos pueden reunirse en sus casas, armar chanchullos politiqueros para el exterior, y a otros se les impide, se les encarcela. Algunos tienen hasta tres y cuatro casas donde se dan citas con periodistas extranjeros, y no pasa nada.
No me extraña, le dije, son las preguntas que muchos nos hacemos. Son preguntas tan simples, tan sencillas, que lo que me asombra es que una mayor cantidad de personas no se las haga, sugerí.
Bien, es que a nadie le importa eso en Cuba. A muy poca gente le importan esos protagonismos de vidriera. La gente quiere comer, vestirse, vivir. Es que hemos llegado a un nivel tan empobrecido que los cubanos sólo creerán en el que tenga los cojones de sacar a patadas a los Castro del poder. Lo demás es numerito de cara al extranjero. Algo que le conviene más a los Castro, porque de este modo, teniendo a ese tipo de disidentes, se pueden vanagloriar de tener una oposición pacífica que está a favor de cohabitar con el régimen.
¿Y el exilio?
Al exilio lo han rebajado mucho, y además, como supondrás, lo han bajeado, penetrado, y fragilizado. La música, que era nuestra fuerza principal, nuestra prueba de resistencia, pues nada, de eso ya se perdió mucho. A la mayoría de los músicos los han comprado con viajecitos y bicocas. Un plan que estrenó Buena Vista Social Club. Les salió bien, y por ahí va la cosa. Ellos han decidido invadir Estados Unidos con música. Es un buen proyecto. Un proyecto que además tiene babeado a los músicos del exilio, que sueñan con volver y tocar en su país.
Pero en el exilio tenemos buenísimos músicos, añado, que no desearían venderse barato.
¿Tú crees? Sí, hay buenos músicos, pero los recién salidos, una vez que llegan al exilio nadie se ocupa de ellos. Y esos músicos están acostumbrados al paternalismo de estado. Entonces, quién estaría dispuesto en el exilio a asumir el destino de esos artistas, que además llegan medio locos, la mayoría, no todos.
Con los peloteros ha pasado, respondo. Ahora mismo esos peloteros jóvenes llegan, se les brinda todo con lo que ellos soñaron. Y la cosa marcha para ellos.
Habrá más dinero para ellos, fue la respuesta. La persona se encoge de hombros. Todo es cuestión de dinero. Lo demás es habladuría que no conduce a nada.
¿Estás al tanto de Wikileaks? El “nuevo periodismo”.
Asiente. Claridad para afuera, oscuridad de tu casa. Hago ademán de no entender. Sí, mucha noticia que no lo es, que ya sabíamos de antemano, y mucha oscuridad sobre los orígenes de esas informaciones.
¿Crees que todo se deba saber? Me pregunta. No todo, lo esencial. Yo no soy una especialista en claves diplomáticas, para eso hay personas especializadas, afirmo. ¿Y si sacaran cosas sobre Cuba y los Castro? Ya lo han hecho, y ya lo sabíamos, no es nada nuevo.
Ahora, lo que sí sería algo nuevo es saber cómo están armando ellos el futuro, con quiénes, aparte de los miembros de su familia, propongo.
Eso también lo sabemos, lo estamos viendo. Lo que sucede es que los mismos que abogan a favor de Wikileaks están en contra de que se digan las verdades de otros personajillos que viven a costa del dolor del pueblo cubano, contestó enérgicamente.
De este modo cerramos el tema cubano.

Llevo días sin bailar

Jueves, 2 Diciembre 2010

Normalmente me levanto, me dirijo al baño, me aseo, luego voy para la cocina, y en el trayecto echo un pasillazo, o sea meto un bailaíto. Lo hago a diario, porque a mí me enseñaron que hay comenzar el día con buen pie, y lo más seguro para hacerlo es iniciar la mañana bailando.

Sin embargo, hace días que no sigo mi ritual. El motivo por el que no lo respete, después de tantos años es porque me estoy acostando muy tarde, trabajo a horas indecentes, ahora mismo faltan 5 minutos para las tres de la madrugada. Además, aunque me gusta la nieve y toda la parafernalia que acompaña el invierno, no puedo negar que abandonar la cama cobra un nivel de esfuerzo mayor  y cuando lo hago mis pies van arrastrándose pesados .

La verdad es que me siento sumamente triste. Otro año más, otro año más, lo que para los cubanos significa mucho, ustedes comprenderán.  Otro año más sin que suceda nada.

Entonces, mejor bailemos con Albita. Nos lo merecemos, ¿no?