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Archivo de Febrero, 2011

¿Movimiento joven contra las dictaduras o revolución?

Sbado, 26 Febrero 2011

Soy de las pocas que piensa, porque ha observado atentamente, que los movimientos recientes en los países árabes no deben ser llamados revoluciones, como ya han empezado a hacer los esepcialistas de las revoluciones, aquellos que les agrada armarlas bien lejos de sus casas, y desde las oficinas europeas o americanas, y deshacerlas también, sin sufrir las consecuencias, aquellos que creen que las revoluciones son generosas, maravillosas, y que traen la felicidad para los pueblos, lo que no es el caso, o siempre, a excepción de la americana.

Yo creo que hay revoluciones positivas, ellas son las humanistas, las artísticas, las que han iniciado movimientos culturales importantes, y que como hicieron los impresionistas, los surrealistas, los Beatles, aunque a mi juicio primero hubo un Elvis Presley, tanto en la pintura como en la música; así como en la literatura hicieron Henri Michaux y James Joyce., y que cambiaron la vida, al decir de Arthur Rimbaud.

Sin embargo, los jóvenes árabes que siguieron, continuaron un movimiento claro de descontento del pueblo árabe, saben que no pueden encasillarse en viejas formas, en antiguallas discriminatorias, y mucho menos permitir que ninguna religión y ninguna ideología secuestre su movimiento, sería una lástima.

Desde luego, en lugar de criticar a estos jóvenes y de clasificarlos de extremistas debemos darle aire, debemos apoyarlos en su lucha por la libertad y la democracia, y en contra de los dictadores. Ha habido muertos, ellos lo saben, lo lamentan; pero no es su culpa, es la culpa de los dictadores. Y si le entregan el movimiento a los islamistas y a los programadores de revoluciones, entonces, habrá todavía más muertos. Y en ese momento sí serán ellos los responsables

No son revoluciopnes, son movimientos libertarios.

Respuesta a Carlos Carnicero.

Martes, 22 Febrero 2011

Carlos Carnicero escribió en El Plural un artículo en contra mía, donde me calumnia y difama, y también lo hace en contra de mi país.

Aquí está mi respuesta que también he enviado a El Plural, con mi derecho a respuesta, y a la espera de que la publiquen:

RESPUESTA A CARLOS CARNICERO.

Carlos Carnicero no sólo difama sobre mi persona en un reciente artículo, además difama a mi país desde la primera frase de su texto: “Cuba y su revolución”. Cuba es Cuba y su historia, pese a 52 años de dictadura, que no revolución, Cuba tiene una historia, mal que le pese a algunos españoles como Carnicero. Mucho menos es un “asunto metafísico”, Cuba es una realidad, y la dictadura oprobiosa que la gobierna es otra. El que así se manifiesta es Carlos Carnicero, una persona que sí podríamos calificar de extremos, y que me recuerda a algunos militantes castristas que debí sufrir en Cuba.

El señor Carnicero difama y miente sobre mi persona alegando que yo fui diplomática cuando el castrismo poseía los recursos para mantener “legaciones diplomáticas con dignidad”. Le aclaro a Carnicero que yo no trabajé en la Embajada Cubana en París, que mi salida de Cuba fue de esposa acompañante de un escritor que fue nombrado a la carrera, y no de carrera, diplomático en la UNESCO, por la sencilla razón de que el señor Manuel Pereira, formaba parte del equipo de Alfredo Guevara, director del ICAIC, y al que Fidel Castro en persona envió a una especie de aislamiento a raíz de la realización de la película Cecilia de Humberto Solás, la que provocó una gran polémica dentro de Cuba, por su costo, y por sus planteamientos acerca del concepto de nación cubana. Yo debí, en ese entonces, detener mis estudios universitarios y acompañar a mi esposo en lo que muchos llamaron la traversée du désert de un líder (Guevara) muy comprometido con Fidel Castro. Antes de salir de Cuba nos leyeron la cartilla a todos, nos anunciaron que no podíamos sostener relaciones con los franceses sin que estas fueran informadas a la DSE de la embajada, yo no podría continuar los estudios en una universidad “capitalista” (La Sorbona), y por mi trabajo de criada, que no de secretaria, de criada del embajador castrista ante la UNESCO (lo reitero), me pagaban mensualmente 632 francos al mes, el equivalente de 62 dólares en la época. Tanto mi esposo como yo vivimos momentos de gran humillación, de persecuciones, y vigilancias constantes, como en su momento vivieron Guillermo Cabrera Infante y su esposa Miriam Gómez cuando muy al principio fueron diplomáticos en Bélgica, lo mismo le ocurrió al escultor Roberto Estopiñán cuando fue diplomático en la embajada de Cuba en China, de la que desertó (según los términos castristas), Alejo Carpentier y su esposa diplomáticos también en Francia, Juan Arcocha, diplomático en París, además traductor de Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir en Cuba, cuando el célebre viaje de la pareja de filósofos a la isla. Arcocha murió hace poco exiliado en París, los Carpentier regresaron a Cuba.

Carnicero no sabe las razones, y tampoco las averigua, por la que me castigaron tres meses a trabajar en los sótanos de la embajada, tampoco por qué huí de París para regresar a Cuba, siendo muy joven, con lo que hay que estar verdaderamente loco para no huir hacia la embajada americana y pedir asilo político. N’est-ce pas? Carnicero no se ha tomado el trabajo de preguntármelo, ni de entrevistarme. Carnicero lo único que hace es repetir como un papagayo lo que le contaron en Cuba los castristas, cuyo único objetivo es desprestigiarme y silenciarme.

Mi enfrentamiento con el régimen empezó cuando tenía 11 años y mi padre cayó preso, cinco años, sin juicio alguno, y después, cuando debió marcharse de Cuba de manera obligada, desterrado, con mis hermanos, hacia Estados Unidos, parametrado antes, alienado a raíz de los sucesos de Mariel, tuvo que esperar hasta el año 1983 y salir hacia Panamá y de ahí hacia New Jersey. Mi enfrentamiento con el régimen empezó cuando me incorporé al movimiento pictórico de los años 80, uno de los primeros movimientos contestatarios que existió en Cuba en el campo de la cultura y del arte. Mi enfrentamiento con el régimen continuó cuando mi segundo esposo murió en un extraño accidente de avión el 3 de septiembre de 1989, luego del sonado juicio de los Generales. Mi esposo conocía –mucho antes de que yo me casara con él- bastante a José Abrahantes, ex Ministro del Interior, tronado por Fidel Castro, y asesinado de manera vulgar en un trayecto de la cárcel al hospital, y se negaba a entender lo que sucedía y así lo había expresado públicamente. Así que debe quedar claro que el cinismo con que Carnicero me trata debe guardárselo, porque yo no fui catequizada a deshora. Y en realidad, mi enfrentamiento, el de mi madre, el de mi abuela, empezó cuando a los 7 años los castristas me sacaron de una iglesia (la iglesia del Padre Ángel Gaztelu, del grupo Orígenes) a pedradas porque iba a tomar la primera comunión, y una semana más tarde me hicieron un juicio público y el director de la escuela me preguntó, obligándome a dar una respuesta revolucionaria, que de quién quería ser hija, ¿de Dios o de Fidel?

Yo le recuerdo a Carnicero que en el artículo donde hice un juego de palabras con su nombre, cosa que se hace en literatura desde Góngora y Quevedo, fue en relación a un artículo todavía más asqueroso a este que le estoy respondiendo donde se manifestaba de manera despectiva sobre los presos de la Primavera Negra del 2003, los mismos que su gobierno, el de Zapatero, en contubernio con la Iglesia Castrista, ha obligado a desterrar a España, sin ningún tipo de elección, bajo licencias extrapenales, que no constituyen libertades seguras para ninguno de ellos.

En cuanto a los “libros que yo produzco”, editados por las mejores casas editoriales, y que tanto le molesta, pues tendrá que vivir con ellos, porque los sigo escribiendo, y con ellos me di a conocer entre cientos de miles de lectores del mundo entero, como podrá comprobar por las traducciones que se ha hecho de mi obra. Solamente trabajé 5 años en la UNESCO, y cuatro años como Editora en Jefe y Subdirectora luego de la Revista Cine Cubano. Otros escritores cubanos como Leonardo Padura y Pedro Juan Gutiérrez han tenido cargos similares, de mayor duración, y más altos en la UNEAC (modelo soviético) y en la revista Bohemia, publicación tomada por los militares.

He dejado lo de la casa para último. Cuando mi segundo esposo murió, yo tenía 30 años, estábamos casados, y sin embargo el estado castrista quiso quitarme lo que me pertenecía, lo que no pudieron conseguir porque hasta los hijos de mi marido se pusieron de mi parte, pero el propósito era dejarme en la calle. Desde que tengo uso de razón viví en un solar, que se derrumbó delante de mis ojos cuando tenía 10 años, luego me tocó el albergue castrista donde dormíamos en literas, durante años, en una promiscuidad absoluta, después me tocó dormir en el cine Actualidades, porque en el albergue estaba expuesta a coger de refilón un machetazo. Y así las pasamos negras mi madre, mi abuela y yo hasta que a la dictadura le salió de sus entrañas darnos la posibilidad de un pequeñísimo apartamento en la calle Empedrado, nº 505; no he sido la única, muchos cubanos se han encontrado y se encuentran en ese caso. Por lo tanto, es una vergüenza que este señor ostente de poseer una casa en La Habana frente a tantos cubanos que no tienen ni un techo, pero sobre todo, cuando el gobierno de Zapatero, su gobierno, le niega a los desterrados cubanos techos decentes donde reiniciar sus vidas en el exilio al que han sido sometidos. Lo considero una vergüenza de su parte.

Mis padres murieron en el exilio, a mí nadie me pagó la enfermedad de mi madre, ni su tumba, la pagué yo. Mi casa es producto de mi trabajo, es la única que tengo, donde ahora vivo. No tengo casa en La Habana porque me la quitaron (tal vez para dársela a Carnicero), aunque no creo, los espacios diminutos no le habrían convenido, tampoco tengo casa en Londres, como declaró el señor Carnicero en una entrevista en Periodista Digital, ni en ninguna otra parte, lo que no considero para nada un delito. Lo que sí considero un delito es ser español y tenerla en Cuba. Yo lo que tengo es mucha vergüenza, y vivo muy bien mirándome al espejo cada día, y no dependo económicamente de ningún negocio, vivo de mi trabajo, porque mi anticastrismo no me lo paga nadie, como a él le han pagado seguramente su zapaterismo y con el derecho a una casa en Cuba su castrismo.

Zoé Valdés.

La Habana, 1959. Escritora cubana exiliada en París desde los 35 años, con nacionalidad española y francesa.

Dos lunas llenas

Domingo, 20 Febrero 2011

Llevamos dos noches con luna llena, hoy iba en el metro y oi a una muchacha decir a otra: “Viste, llevamos ya dos lunas llenas”. Como si cada noche la luna fuera distinta, adquiriera una identidad diferente.

Me agradó oir esa frase, una frase construida de manera descuidada, pero por alguien que se toma el trabajo de apreciar las estrellas, de estudiar el rostro de la luna.

Desde que vivimos en la época de internet, ¿cuántos miramos el cielo, cuántos salimos a la ventana a distinguir los luceros, a contemplar el rostro de la luna? A través de la pantalla podemos acercarnos a ella cuanto queramos, sin necesidad de movernos un milímetro.

Resulta hermoso encontrarnos a la juventud que todavía cree en los astros, y que además piensa, que noche tras noche, los luceros, y los planetas, se renuevan, o mejor, renacen, y que cada amanecer mueren, pese a los artefactos tan poco propicios a hacernos amar la naturaleza.

Un manatí vale más que veinte cubanos en Islas Caimán

Jueves, 17 Febrero 2011

Ayer vi este video y no pude dormir durante toda la noche. Me levanté a la seis de la madrugada, soñando que iba en el Metro, y que de buenas a primeras el vagón donde yo iba se zafaba del tren, y caía por un barranco hacia el mar… Y así seguí con esa pesadilla… una y otra vez.

Un manatí vale más que veinte cubanos en Islas Caimán, a eso nos ha rebajado el régimen de los hermanos Castro. Y luego, en esas Islas Caimán, los cubanos balseros llegan, y la policía no permite que se les asista con agua ni con comida, a los que huyen de Castro sólo la indiferencia. Vean este video, es horrendo, pero hay que conocer el horror que viven los cubanos, y la complicidad de algunos con el horror:

Los excarcelados Héctor Maseda y Ángel Moya se quedan en Cuba.

Martes, 15 Febrero 2011

Entre los Goya y los Grammy

Lunes, 14 Febrero 2011

El metro estaba vacío a eso de las ocho de la noche, la gente se había recogido en la casa para ver los Grammys y los Bafta, estos últimos para los que tienen la BBC, yo no la tengo. En el bouquet que me ofrece FREE escogí Televisión Española, pero no niego que hubiera preferido ver los Bafta, puesto que los Goya los tengo muy vistos. Aunque este año me atraía la presentación de Buenafuente, que dentro de sus payasadas resulta ser el mejor, y la polémica sobre la Ley Sinde.

La actuación de Buenafuente estuvo buena, no se puede decir otra cosa, aunque sus tics ya comienzan a ser repetitivos, pero lo mejor de la noche fue él, y la sonrisa de Álex de la Iglesia, sí, no sólo me gusta su cine, me gusta cómo se ríe, y la gente que sabe reirse ya lo tiene todo ganado. Lo demás fue más de lo mismo, con una ministra sumamente estirada, a la espera de que le tiraran alguna coz, pero nada de nada, y menos mal.

Por lo demás mucha gente mal vestida, peor peinada, y sin ningún glamour. No pude terminarlos, porque llegó un momento en que se me cerraron los ojos, como el año pasado. Entonces pasé a los Grammy, y bueno, aunque no pude ver toda la noche la premiación, sí pude disfrutar de la pasarela roja, Sensacional. Bellísimas todas esas mujeres que desde hace algunos años nos encandilan con sus savoir faire: Kate Perry con un vestido alado acompañada de su abuela, que llevaba un bastón pailletteado, y de su marido, Nicole Kidman preciosa en un Jean-Paul Gaultier de ensueño, Jennifer López toda plateada espejeante, creo que de Armani, y unos tacones, también espejeantes, Rihana casi desnuda, muy vaporosa, de Jean-Paul Gaultier. No pude ver el vestido de Lady Gaga, porque entró en andas, dentro de una especie de concha o huevo nacarado, y sólo podíamos atisbar sus manos, y una parte de su rostro a través de la fina materia, muy original, pero bastante estrafalario como atuendo.

Justin Bieber todo de blanco y pajarita negra parecía una especie de pinguino adolescente, no por cómo estaba vestido, sino por cómo camina, el chico tiene talento, pero resulta bastante sangrón. Los hombres, todos bellísimos, gran clase, y sobre todo, cool, cool, que fue lo que le faltó a los Goya, suavidad y clase. Demasiada rigidez y estereotipos, lo que les hacía parecer que se hallaban en el ensayo de una premiación.Y de nuevo una película como Enterrado, se va con poco. Malo, malo. Aunque el nivel de las películas, que es lo que importa, de primera.

‘Lo que sea sonará’

Sbado, 12 Febrero 2011

Me han dejado este mensaje en mi buzón email, creo que es necesario que lo divulgue. Esperemos que el mundo apoye a los cubanos, del mismo modo que lo han hecho con otros pueblos.

“El 21 se rompe el corojo en La Habana. La convocatoria a una manifestacion viene de Cuba.. no del exilio. Dejo la informacion: Se trata de jóvenes, universitarios, piden solidaridad del exterior para dar a conocer la convocatoria. Una información que ya está en Internet y es la continuación de las informaciones que viene ofreciendo un sitio de Facebook que llama a un levantamiento popular en Cuba. Algunos dicen que los cubanos no somos árabes, y que lo ocurrido en Túnez y Egipto no se puede repetir en La Habana. Lo que sea sonará. En BuenavistavCubablog.”

No es la primera vez que los cubanos se lanzan a la calle, el 5 de agosto de 1995 sucedió lo que se dio a conocer como El Maleconazo, una manifestación a todo lo largo del litoral habanero, pero la protesta fue abortada por los militares, después de una brutal represión y cuando estuvo todo en orden, el mismo Fidel Castro se presentó en lugar y se dirigió a la población.

Una guerrilla de siete años se sostuvo en la zona de El Escambray, en contra de los hermanos Castro, durante los años setenta, muchos de los que se enfrentaban al régimen habían sido también luchadores antibatistianos. El mundo no los oyó y mucho menos los apoyó.

Que Fernando Trueba se entere de lo que es una dictadura de izquierda

Jueves, 10 Febrero 2011

Especialmente la cubana, a la que él llama “educada”. Que vea cómo acorralan a una familia opositora. Y de paso para que se entere Yoani Sánchez también, que jamás habla de esto en su blog:

María Schneider

Lunes, 7 Febrero 2011

Tuvo cara de ángel en una película que muchos tildaron de endemoniada, en la que supo subirse la falda mejor que ninguna otra chica de su época, de todas las épocas, y llevar sombrero con flores, en pleno invierno. Brando la esperaba en aquel apartamento de cortinas pálidas, para protagonizar una escena amorosa bastante ridícula, seamos sinceros.

Llevo días pensando en María Schneider, camino las calles de Londres y de París, evocándola, en el tren que me conduce de una ciudad a otra, cierro los párpados para mirarme en sus ojos. Más presentes que nunca.

Coincidimos en varios festivales de cine, volamos juntas de París a Bilbao, era un día gris, y ella tenía las pupilas más bellas aunque las más tristes. Yo iba oyendo su conversación con la amiga que la acompañaba, me gustaba su voz, todavía una voz de adolescente, pero ronca, fuerte, una voz como italiana. Un halo de misterio la envolvía, que no venía de ella misma, sino de aquel filme, de una música, de recuerdos ingratos.

Bertolucci ha declarado después de la muerte de María que siente mucho no haberle pedido perdón nunca por aquella película, Último tango en París. Los hombres siempre atrasados en las cosas importantes. Cuando se dan cuenta ya es inevitable. Mejor así, pero ahora ya no tendremos más a María correteando con aquella pamela por debajo del metro, entre sus arcadas, y tampoco asistirá a los festivales. Solo veremos a la María de Bertolucci en la pantalla grande, junto a Brando. La verdadera María era mucho más grande.

Proteger a Israel o liberar a Egipto de una tiranía

Sbado, 5 Febrero 2011

Cuando Hezbollah tomó un cargo importantísimo de poder, recientemente en El Líbano, gobernándolo, oi a algunas personas decir que eso pudiera significar la seguridad de Israel, porque de este modo, los terroristas dirigidos por y desde Siria se guardarían de atacar a Israel, con el objetivo de evitar que este país bombardeara a El Líbano.

Sin embargo, en este momento, esas mismas personas piensan todo lo contrario, con tal de que no tome el poder la Hermanda Musulmana en Egipto, cuyos sucesivos gobiernos pactaron la soberanía de Israel, y la protegieron. Con los Hermanos Islamistas cabe la duda.

Entonces, en lugar de reclamar la libertad de todo un pueblo, algunos enarbolan única y exclusivamente la seguridad del pueblo israelí, y la democracia. Estoy de acuerdo que debemos cuidar y apoyar a Israel y a su democracia, pero no al precio de que otros pueblos vivan esclavizados.

Tal como se ha visto, así es, así se analiza. Si ya detrás hay otra cosa del estallido social en Egipto, que es lo que todos hemos visto, y todo un pueblo hace un teatro del tema, entonces el mundo anda verdaderamente a la deriva, y yo no me he enterado todavía.

Eso pienso mientras los paisajes de la campiña inglesa pasan a todo meter por la ventanilla del Eurostar que me regresa a París.