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Archivo de Septiembre, 2011

Jeff Stoffa: El gringo cubano.

Martes, 27 Septiembre 2011

¿Qué le pasó a este norteamericano de Pensilvania que se ha transformado en cubano? Véanlo en estos videos que tan amablemente me mandó mi querido amigo Chocolatico Pérez.

10 años del Salón del Libro de Besançon

Domingo, 25 Septiembre 2011

Como ya habrán advertido llevo semanas de salón en salón del libro, les aseguro que sólo haré una gira que durará todo el otoño y el invierno, de manera intermitente, y eso porque acabo se publicar libro en Francia; no es el caso de que me disgusten los salones, al contrario, me divierto mucho con ellos, observando a mis semblables, los escritores. Hay colegas que se pasan el año, y hasta sus vidas, haciendo salones. Haciendo la calle, le llamo yo esto de las tournées vendiendo libros.

Hoy celebramos el décimo aniversario del Salón del Libro de Besançon, deleitándonos con un grupo de soul, que se llama Soul System, la chica era una especie de sosie de Amy Winehouse, y no cantaba nada mal. Cenamos bajo una carpa, al borde del lago, editores, escritores, encargados de prensa, periodistas. La noche estaba fresquita y clara, los árboles acompañaban también melodiosamente a los músicos.

Estuve casi toda la noche conversando con Leslie Bedos, en otra mesa, a pocos pasos, Daniel Picouly y Richard Bohringer descargaban, queriendo llamar la atención el primero. Finalmente lo consiguió, tomó el micrófono, he hizo un discurso de agradecimiento y felicitación a los organizadores, que casi nadie atendió.

Mañana continuará el Salón, firmaremos libros bajo las carpas, hará calor en este ‘verano indio’, y entonces ocurrirá lo más sorprendente, el encuentro entre el lector y el autor, casi a solas, mirándose a los ojos, temeroso uno del otro, se dirán unas palabras, para más tarde abrazarse, nuevamente a solas, en la lectura, para entonces separados, lejanos, pero nunca mejor unidos.

Al atardecer tomaremos el tren, y acomodados en el interior de los vagones hablaremos entre nosotros de cosas banales, o importantes, de los hijos, de la familia, dormiremos brevemente, y soñaremos con un montón de personajes que aún no hemos terminado de desarrollar en la página en blanco.

Duendes y bufones de Ramón Unzueta

Jueves, 22 Septiembre 2011

Ramón Unzueta

Subo al vagón y me entristecen las caras, cansadas, de regreso de las oficinas; contemplo a través de la ventana, allá en el fondo negro de la velocidad, aparecen los duendes y bufones de Unzueta. Sonrío. La vida es bella.

Bibliotecas ideales

Sbado, 17 Septiembre 2011

Tomé el tren y llegué a Estrasburgo para participar en las jornadas tituladas Bibliotecas Ideales donde durante varias semanas los escritores estarán dando conferencias y lecturas, acompañados de artistas, cantantes, actores. A mí me tocó hoy viernes. Detrás de mí estuvieron Carole Martínez, Michel Le Bris, Lyonel Trouillot, y Giles Lapouge.

Siempre es una delicia escuchar a Michel Le Bris y a Gilles Lapouge. Son escritores que ha viajado más de lo que han vivido, y lo mismo se van a Haití, que bajo las nieves de Islandia. Cuando escribí Lobas de mar, cité en varias ocasiones a estos dos escritores, que son de la estirpe de Melville y de Stevenson.

Lyonel Trouillot es uno de los escritores haitianos que más suena en los premios Goncourt, al menos ha estado finalista en dos ocasiones. Creo que en ésta, la tercera, será la vencida. Ojalá lo gane, su libro La Belle Amour Humaine es sumamente hermoso en cuanto a lenguaje y a aventura humana, precisamente.

No conocía a Carole Martínez, me ha gustado mucho oir su lectura con una voz rajada y fuerte.

Mañana tomo el tren bien temprano para el Salón del Libro de Nancy. Estoy presentando El Todo Cotidiano en francés, titulado Le Paradis du Néant. Et je m’amuse. Si, hay que “hacer la calle”.

El oscurantismo socialista de Chávez

Martes, 13 Septiembre 2011

Les dejo solo el video. Esto no necesita ni siquiera comentarios:

Reapareció el brujo

Sbado, 10 Septiembre 2011

Reapareció el brujo Castro I, lo hizo aparecer un periodista venezolano. Ya sabemos que el brujo no le da entrevistas a los periodistas del patio. Ni a un sólo periodista cubano le ha querido hablar. Lo de dar entrevistas es, desde luego, un eufemismo. El brujo no habla, sólo se hace fotos (trucadas), y escribe sus reflexiones, aunque hace rato que no escribe ninguna, (su “negro” debe estar castigado, o apresado).

Reapareció el brujo, como por azar, para el 11/S, fecha que lo conmueve enormemente, porque Osama Ben Laden cumplió su sueño, lo que él habría querido hacer desde hace cincuenta años, tal como afirmó su hermano, Castro II, que su “sueño es volar con una bomba atómica la mitad de Nueva York” (declarado en los años 60.

Lean Castro, el tirano favorito de Hollywood de Humberto Fontova, ahí hallarán la célebre frase. Ben Laden está muerto, o eso nos dijeron, ya que jamás vimos el cadáver. Y el brujo Chacumbele I sigue vivo.

Reapareció el brujo, con una pamela verde olivo plantada en el cogote, y sus pantuflitas Adidas, y la sonrisita de viejo turulato. Se nota que le patina el coco, se ve que no está en sus cabales. Pero da igual, para ese periodista venezolano lo que vale es que está vivo, y que nos da la lastimera noticia de que aún vive. Pobre periodista, pobre tipo, deberían quitarle la credencial de periodista, y el título, si es que lo tiene, por propagandista de criminales en contra de la humanidad. 

29 rue d’Astorg

Martes, 6 Septiembre 2011

Mi querida amiga Laure de Graumont me invitó a almorzar a su casa, ella vive en el 6 rue d’Astorg, y Dora Maar, la célebre artista surrealista, que fue amante de Picasso, vivió en el 29, rue d’Astorg. No sólo vivió allí, además hizo de ese lugar una de sus mejores y más misteriosas fotos surrealistas.

Laure y yo hablamos de Dora Maar, de Remedios Varo, otra pintora surrealista, y de Lydia Cabrera, la escritora y antropóloga cubana que también vivió un tiempo en París. A Laure la conocí en La Habana en 1993, ella había ido a hacer un reportaje para Vogue, y vino a mi casa, enviada por otro periodista frncés amigo, a entrevistarme. Yo estaba embarazada, y recién había terminado de escribir mi segunda novela. Desde entonces nos hicimos amigas. Jamás olvidaré su apoyo.

Pues hoy almorzamos juntas, y, como siempre pasé un momento muy hermoso; también se encontraba una tía suya que acaba de enviudar. Hablamos de la muerte, del cáncer, de la enfermedad, y también de la economía, del mundo de hoy en relación al arte, y terminamos, como de costumbre, contándonos nuestros nuevos proyectos.

Al final, salí y caminé hacia el 29, rue d’Astorg, donde ahora hay unas oficinas, y nada más que recuerde a Dora Maar. El París de hoy se llena de oficinas. La gente se va a vivir a los suburbios o al campo. Es la razón por la que por las noches, las mayoría de las arterias más importantes de la ciudad permanecen a oscuras, y se nota poca o ninguna vida en las ventanas de los inmuebles.

Mientras conversaba con Laure, antes de pasearme a lo largo de su calle para buscar el número veintinueve, le dije que tal vez Dora y sus amigas, en aquella época, tuvieron parecidas inquietudes que nosotros, en relación al futuro del arte, y ya vimos que nada se perdió. Esperemos que tampoco nada de lo que acontece en la actualidad nos conduzca al fin de la creación. “Así será”, respondió ella.

Extrañando a Terenci Moix

Sbado, 3 Septiembre 2011

Hoy subí al tren en la Gare de Lyon a las 12 y 30, como es un tren que hace el trayecto cotidiano de París a Laussane, o sea que es un tren suizo, partió en punto pile. Enseguida me puse los cascos de música, y abrí El sexo de los ángeles de Terenci Moix (segunda lectura).

Yo no conocí mucho personalmente a Terenci Moix, pero lo he leído bastante y lo sigo releyendo; les confieso que lo extraño, es una pena que no podamos seguir leyéndolo en sus columnas, a veces vitriólicas, invariablemente divertidas, siempre cultas, incluso hasta fanfarronas. Una pena.

Hoy viviríamos mejor, sin menos complejos, si existieran más escritores como Terenci Moix. No he leído un mejor retrato de esa sociedad catalana y española de los sesenta y setenta que en su pluma. Y me habría gustado leer sus opiniones sobre lo que es esa sociedad hoy en día, una sociedad que muy pocos critican, no sé qué ha pasado, no sé dónde están los grands gueules, tal vez replegados en su carapazón políticamente correcto. Puedo entenderlos, no saben cómo.

No dejen de leerse de nuevo El sexo de los ángeles, para aquellos que ya lo leyeron, los que no lo han hecho todavía, pues, ¿qué esperan? ¡Corran!

Terenci Moix es uno de los autores que me perdí de conocer de cerca, por culpa de mi timidez, pero creo que él también era sumamente tímido. Gran criticador, comme il faut, gran escritor sobre todo.

De cualquier modo, Terenci, gracias.