Blogs

Archivo de Octubre, 2011

Banquerías

Viernes, 28 Octubre 2011

Una mujer llegó a su Banco, iba demasiado pálida, llevaba noches sin dormir de tanto trabajo acumulado y que ella había querido sacar robándole horas al sueño. El banquero, tras una larga discusión, le pidió que firmara un seguro de vida, por si le pasaba algo. Ya le estaba anunciando la muerte, solamente porque la vio algo desmejorada. Ave de rapiña, y para colmo ave de mal agüero. Segura estoy que con los hombres no se habría comportado de semejante modo.

Otra llegó a la misma oficina, llevaba varios días con la cuenta en rojo. El banquero le metió tremenda descarga, la regañó delante de todos, por nada saca una regla de madera y le pide que extienda las manos para pegarle. Yo observaba desde mi esquina.

Entonces le tocó el turno a un hombre, iba desarreglado, con ojeras, avanzó cansado, fue incluso mal educado, no dio los buenos días y se sentó antes de que le pidieran que lo hiciera. Sin embargo, el banquero se deshizo en sonrisas, apretones de manos, palmaditas en la espalda, genuflexiones y hasta carantoñas.

Lo peor fue cuando llegó esa mujer enferma, de cáncer, y el banquero sin chistar le cerró todas las cuentas. Y hasta la observó receloso, de medio lado, atravesado, como si estuviera mirando los ojos vacíos de una calavera. Además de banqueros, enterradores.

No sólo son los culpables de la crisis, y no se quieren enterar. Además se han convertido en los esperpénticos espantos del mundo actual. Y nadie los bota del trabajo a cajas destempladas, tal como ocurriera, por ejemplo, con cualquier trabajador que haya arruinado, no sólo al mundo, sino a su empresa.

Silencios y dudas

Martes, 25 Octubre 2011

Tomaré el metro, me dirigiré hacia una emisión de televisión, deberé quedarme en la estación Malakoff. Durante el trayecto iré pensando lo que diré de mi nueva novela. La verdad es que no tengo nada que decir de lo que escribí, pero tendré que hablar de algo, de cualquier cosa. Además, como ya es habitual, me invadirán las dudas. Si no fuera por las dudas tal vez no seguiría escribiendo.

Seguramente el programa transcurrirá tranquilamente, incluso si por dentro bullirá en mí el volcán, y claro, como ya es costumbre, también me preguntarán sobre política. ¿Qué contestar? Yo de política no sé nada, sólo poseo algunas pruebas, certezas, y más preguntas que respuestas. Las preguntas que hoy nos hacemos todos.

Me deslizaría con gusto a la plaza del entrevistador, y le preguntaría yo a él, o a ella, ¿qué sucederá con el arte, con la cultura, con la literatura, en un mundo tan pérfido, tan inseguro educacionalmente? ¿Qué pasará con el ser humano? Entonces esa persona que tendré enfrente, tratará de evadir la respuesta, con un malabarismo, y contestará con gesto versallesco unas palabras muy televisivas y en apariencia gratificadoras: “Las respuestas las tienen casi siempre los escritores. Escriba otro libro, tal vez allí encontremos descifrados esos enigmas”.

No encontraremos nada, tal vez no haya libro, tal vez no habrá yo. Sólo silencios.

Perdida

Viernes, 21 Octubre 2011

Mataron a Laura Pollán en Cuba, la líder de las Damas de Blanco. El régimen la envenenó, le inoculó algo, luego la incineraron, y ¡fuera catarro!… ¿Se acabarán las Damas de Blanco? Laura Pollán era la mujer más temida en la Cuba de los Castro, ¡qué mierdas Yoani Sánchez, era Laura Pollán!…

Por cierto, mientras mataban a Laura Pollán en un hospital de La Habana, secuestraban al graffitero El Sexto, y según declaraciones posteriores suyas le preguntaron mayormente por Yoani Sánchez, luego lo soltaron. Esta entrevista de El Sexto se la hicieron en Estado de Sats, que nadie sabe muy bien qué es, ni quien lo auspicia, pero ya se corre la bola en La Habana que el sostén material viene de Yoani Sánchez. Todo muy raro.

Entre tanto, una amiga muy anciana entró en una Maison de Santé, y para rematar murió mi querido amigo, el poeta cubano David Lago González, en un hospital de Madrid, ya está enterrado con las cenizas de su madre. Otro que no verá el fin de la dictadura castrista. David nunca fue considerado escritor por Babelia, jamás lo citaron entre los escritores cubanos importantes. Es el poeta más importante de su generación. El Mundo tampoco le dio un blog, prefirieron dárselo a la Quendi Guerra, que sólo cuenta mentiras a favor del régimen.

Hablando de finales, he pasado una y mil veces el video de Gadafi, el del dictador encontrado en una cloaca por los rebeldes libios, donde se ve cómo lo atraparon, cómo chillaba igual a una rata. Luego, ¡pum!, el tiro en la cabeza, perpetrado por un chico de 18 años, que se cogió la pistola de oro del mismo tirano. ¡Una pistola de oro, jolines! Para acabar como acabó, hecho una piltrafa, y su hijo al lado, molido como picadillo de soja.

Espero lo mismo para los hermanos Castro, aunque son ya tan viejos, que me temo que el espectáculo será más breve. Apúrense, cubanos.

Tan nerviosa estaba con estos acontecimientos que me perdí en el metro, tomé varios trenes, y en lugar de llevar a Bellevue, caí en Belleville. Todo ya es de los chinos. No parecía París, sino Cantón.

Palabras pintadas

Lunes, 17 Octubre 2011

Siento una inmensa ternura por los dibujos de los escritores, tal vez porque yo misma pinto, y cuando trabajo en una novela no ceso de dibujar garabatos. Mi trabajo esencialmente sale de la palabra, y cuando pinto lo que hago son palabras pintadas. Admiré y sigo admirando los dibujos de Arthur Rimbaud, los de Federico García Lorca, y los de Rafael Alberti. Aunque Alberti era más pintor, más de oficio, al igual que la niña poeta Juana Borrero. Amo la sensualidad irreverente de Jean Cocteau, su caricia en el trazo.

Se lo explicaba a una persona el otro día y me dijo que eso tenía que ver con el graffiterismo. No, nada que ver. Los graffiteros escriben, pintan. Los escritores usamos el mundo de las palabras para desvirtuar la idea preconcebida de las formas.

Cuando dibujo estoy delineando el cosmos de una palabra, no sólo la forma visual que ella contiene, sino su contenido esparcido en el universo, su caos frenético hacia el significado.

Mi abuela me contaba que antes de aprender a escribir yo tomaba un lápiz y fingía que escribía, como dibujando olas. Eso es la escritura finalmente, un mar insondable, un océano rutilante de colores, de sonidos, de silencios, de palabras pintadas en la transparencia de sus enigmas.

Murió Laura Pollán. La mataron

Sbado, 15 Octubre 2011

Sólo hay que ver este video para cerciorarse de que la asesinaron, poco a poco:

Mis condolencias a su hija y esposo, el ex carcelado político Héctor Maseda. Laura Pollán era la líder de las Damas de Blanco, Premio Sajarov. Una mujer valiente, una cubana digna.

Desahucio y fe

Lunes, 10 Octubre 2011

Una mujer recibió los papeles del desahucio, sintió que corazón se le paraba de un tiro. Vive sola con su hijo, y no puede pagar la hipoteca, ni tiene a nadie que la ayude. No solo perderá su casa, también perderá la casa de su hermano, que ya estaba pagada, pero que ella había puesto en garantía para adquirir la suya. Dos familias arruinadas, dos familias desahuciadas.

Del banco la llamaron, el banquero le explicó que no podía continuar en rojo, con la cuenta a descubierto, que debía demasiado ya, y que estaba obligado a cancelarle las tarjetas bancarias. El banquero ajustó el nudo de su corbata, hizo varias muecas, tragó en seco, los labios despellejados, como llagados de tanto mordérselos, le extendió un contrato de seguro en caso de muerte, le preguntó antes si fumaba, si estaba enferma de algo, si, si, si…

La mujer salió a la calle, pasó el primer semáforo, no esperó la verde, sentía un enorme peso en el pecho, le faltaba la respiración, mejor acabar con todo… Pero ¿y su hijo adolescente?

Llegó a la casa, antes llamó a una amiga que le recomendó que se cobijara debajo del edredón y esperara al día siguiente. No pudo hacerlo, la cama le devoraba la mente, y la hundía en un estado agobiante.

Se dirigió a la cocina, encendió una vela. Fe, lo único que le queda es fe. Todo su capital es la fe.

En orfandad de Steve Jobs, el genio y el poeta

Viernes, 7 Octubre 2011

Otras veces he escrito en este blog sobre Steve Jobs, al que todos llaman de manera muy merecida el genio creador y confundador de Apple, y con razón, porque además de genio, Steve Jobs fue un poeta, un hombre que tuvo una vida difícil, y supo salir de sus dificultades con un inmenso esfuerzo de voluntad y un acto de humildad poética que muy pocos en el mundo estarían dispuestos a hacer.

Steve Jobs fue adoptado, su madre lo entregó en adopción porque estaba esperando una hembra y les nació un varón, en los documentos de la adopción se exigía que la familia que lo recogiera (palabra dolorosa) prometería darle una educación al niño. La familia de adopción, sus padres desde entonces, se esforzaron con vehemencia para cumplir lo prometido. Pero Jobs, el niño nacido en el seno de una familia musulmana y acogido por una familia de origen armenio judío, sabía que estaba perdiendo el tiempo en la universidad, que no daría la talla tal como se esperaba que él hiciera, y le dio vergüenza que sus padres estuvieran gastando todo un dineral en su educación y que el resultado fuera un irremediable fracaso. Esta manera de pensar, y de asumir su vida, es un acto poético de humildad por parte de Jobs, un acto que muy pocos estarían dispuestos a realizar y otros a reconocer.

En un discurso, cuando le dieron el doctorado en la universidad de Stanford, contó su vida a los estudiantes, los instó a que hicieran siempre lo que les gustara hacer, y sobre todo, que fueran verdaderos, sinceros, y amplios en su visión individual de sí mismos, que no se contuvieran a la hora de aceptarse o criticarse. Lo dijo con otras palabras, pero ese era uno de los sentidos.

Muy pocos, con todo lo que ganó Jobs en los años posteriores, estarían dispuestos a recordar y a confesarse públicamente de la manera en que él lo hizo en aquel caluroso mediodía; la gran mayoría habría preferido olvidar y esconder el pasado, y habrían hecho un discurso pomposo cundido de autobombos. No fue su caso, y ese discurso es un verdadero poema a la vida, de sencillez y entrega.

Es una lástima que nosotros no le hayamos brindado más ternura y reconocimiento, como dijo un lector de mi blog personal.

Es una lástima que no haya recibido el Nobel; aunque al parecer Jobs no era una persona que se interesara demasiado en las condecoraciones, puesto que muy pocas figuran en su curriculum de wikipedia, el que por cierto, es sumamente preciso, y escueto, si comparamos todo lo que hizo. Porque Steve Jobs es nuestro Poincaré, el que decía que “al final de todas mis ecuaciones me está esperando la poesía”.

Acabo de leer que antes de morir Jobs autorizó una biografía, con la única intención de que sus hijos lo conocieran más. Para un hombre al que todos querrían conocer, resulta sumamente modesto. Creo que, de manera metafórica, todos somos sus hijos, los hijos de un siglo en cuyo cambio él ha sido uno de los protagonistas principales.

Steve Jobs nos adoptó a todos, lo hemos amado y admirado a través de sus invenciones. Todos nos hemos quedado huérfanos.

Verano indio

Domingo, 2 Octubre 2011

Cuando el verano se extiende más de lo normal suprimiendo o empobreciendo el otoño, fenómeno que ocurre de pascuas a sanjuán, eso tiene un nombre en Francia: Été Indien, que quiere decir verano indio. A los franceses les encanta el verano indio, porque de ese modo se ahorran los abrigos y las incomodidades y gastos del invierno.

Hasta Joe Dassin le cantó al verano indio, en una hermosa composición que oíamos en Cuba, sin saber nada de lo que quería decir aquel verano indio, que para nosotros duraba el año entero, y para colmo, el indio, para nosotros, era el sol, que cuando castigaba fuerte decíamos que el indio estaba emperra’o ese día.

Desde el año 29 no había habido en Francia un verano indio tan duradero, como el de este año, que consiguiera alargarse hasta finales de octubre, lo que al parecer ocurrirá sin remedio.

Sin embargo, también se comenta que según la longitud del verano de ello dependerá la rudeza del invierno. Este año estaremos servidos. Nos moriremos de calor, o de frío.