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Archivo de Noviembre, 2011

Los olvidos de Salma Hayek y de Antonio Banderas en Champs-Elysées

Lunes, 28 Noviembre 2011

La actriz mexicana, naturalizada norteamericana, Salma Hayek y el actor español Antonio Banderas presentaron anoche la película de animados El Gato con Botas, en el célebre programa televisivo Champs-Elysées, dirigido y animado por el mítico presentador Michel Drucker.

Durante la presentación tanto Antonio Banderas como Salma Hayek dijeron que hasta que ellos no llegaron a Hollywood los actores latinos había sido relegados a hacer papelitos menores de delincuentes, mafiosos, y malos de las películas, y que ellos habían contribuído a cambiar el panorama de Hollywood. Me quedé pasmada ante semejante ignorancia u olvido, puesto que podríamos citar una larguísima lista de actrices y actores latinos que hicieron grandes roles en Hollywood y que llegaron a ser grandes estrellas a los que ellos dos juntos no le llegan ni a la chancleta. Además de que no hay rol malo, un rol de mafioso, de delincuente, o de lo que sea, magistralmente actuado, sin lugar a dudas, será siempre un gran rol. ¿No hicieronEdward G. RobinsonHumphrey Bogart y Marlon Brando una gran cantidad de roles de malos, delincuentes, y demás? ¿Se cuestionaron alguna vez la razón por la que le dieron esos roles en relación a sus orígenes? El primero era de orígen judío y los otros dos americanos. ¿Se cuestionó alguna vez Marlene Dietrich, alemana de orígen, que le hubieran dado papeles de prostituta, de ladrona, de traidora, precisamente por ser alemana? ¿Se cuestionó lo mismo Greta Garbo, por ser sueca? Y la rusa Alla Nazimova?

Tampoco se lo han cuestionado de la manera tan politizada en que Banderas y Hayek lo hacen, actores que llegaron y han hecho brillantes carreras en Hollywood, mucho antes que ellos:María Conchita Alonso (cubano-venezolana, nacida en Cuba), Steven Bauer (cubano-americano), Andy García (cubano-americano, nacido en Cuba), Dersi Arnaz Jr (norteamericano de padre cubano). Elizabeth Peña (cubano-americana), y el gran Tomás Milián (cubano-italo-americano, nacido en Cuba, claro) quien además hizo una gran carrera europea, en Italia, junto a Visconti, entre otros realizadores importantes. No podría olvidar al magnífico actor puertorriqueño Raúl Juliá.

PERO MUCHO ANTES:

Pero muchos antes que ellos, podría citar a los siguientes actores. Esta lista fue hecha con la colaboración de Miriam Gómez:

El madrileño Antonio Moreno, los mexicanos Ramon NovarroGilbert RolandLupe VélezDolores del RíoRicardo Montalbán, el puertorriqueño José Ferrer, el cubanoDesi Arnaz que fue un fenónemo en Estados Unidos y uno de los creadores de la televisión enAmérica, el argentino Fernando Lamas, el gran Anthony Quinn que nació en Chiguagua y tuvo dos Oscar en Viva Zapata y en Lust for Life y casi obtiene el Oscar enZorba the Greek, además de que trabajó con Fellini en La Strada. José Ferrer obtuvo un Oscar por Cyrano de Bergerac (1950) y casi se lleva el otro con su magnífico Toulouse-Lautrec en Moulin Rouge (1952). Rita Hayworth de padre español y madre irlandesa. Nada más he nombrado super estrellas, y no grandes secundarios como por ejemplo César Romero; si nombrara gente a la altura de ellos dos (Hayek y Banderas), y que han pasado porHollywood, llenaria páginas, solamente la ignorancia o la altanería pueden negar la labor que han realizado los actores del idioma español, llamados hoy “latinos”, en Hollywood desde el nacimiento de la industria.

Salma Hayek está casada, como recordó Michel Drucker ayer, con el multimillonario francés François-Henri PinaultAntonio Banderas está casado con la actriz norteamericana Melanie Griffith. La entrevista empezó en francés y en español, mediante intérprete, hasta que Hayek empezó a hablar en inglés, alternando con el español, y Banderasentonces la siguió en inglés. Drucker intentó que la mexicana hablara en francés, pero al parecer no lo habla correctamente o de manera mediocre, dado que sólo pudo balbucear unas simples respuestas breves.


Gracias por la colaboración a Miriam Gómez.

Muertecita de miedo

Jueves, 24 Noviembre 2011

No sé quién es ni cómo se llama, pero sin duda alguna es uno de los graciosísimos travestis que quedan en La Habana, que es una ciudad cada vez más travesti, pero desgraciadamente más antipática y grosera.

Me ha llegado este video y lo he visto varias veces y en todas me he despatarrado de la risa, pero sobre todo me ha entrado una añoranza inexplicable, por la manera de hablar del habanero, y las amaneradas formas de los travestis habaneros. Toda gracia, toda salero, revolotean sus manos, acentúa las “eses” y las “tes” finales, para luego salirse con una chabacanería a propósito. No se pierdan el camina’o, el estilo entre lo sublime y lo pendenciero, la cierta elegancia mezclada con un “nonchalance” bastante salpafuera.

¿Cómo traducir esto en literatura? Es que eso es la literatura. La mejor clase de filología la recibí yo en el solar donde vivía, en Muralla 160 entre Cuba y San Ignacio, y fue precisamente de un travesti cabeza e’puntilla. De ahí p’allá no hay más pueblo, fíjense en éste y ya me dirán. ¿Almodóvar? No, Almodóvar le tiene que hacer los manda’os:

Amazon y la censura

Sbado, 19 Noviembre 2011

Una de las mayores tiendas de libros, discos, películas, entre otros objetos, por internet, ejerce la censura. La ha ejercido recientemente de manera extraña sobre un libro del escritor Juan Abreu, cubano exiliado, titulado Una educación sexual, donde aparecen viñetas y dibujos eróticos del autor establecido en Barcelona.

Leí el libro de Juan Abreu, mientras se fue publicando por capítulos en la prensa, después en su blog, un blog creado especialmente para esos textos y esos dibujos. Y escribí sobre su contenido, no solo porque me gustó desde el punto de vista literario y artístico, además porque se trata de un libro sobre la vida, sus verdades, y la belleza del sexo, la libertad del sexo, el arte del sexo.

Mientras que Amazon vende películas pornográficas, y hasta libros de absurdo contenido sobre el sexo, que aunque no sean pornográficos son tan o más indecentes debido al cretinismo, la mediocridad y la demagogia de sus textos, por otro lado censura un libro de una gran poesía, la poesía real e imaginaria del deseo y del cuerpo. Cuerpo de un hombre que describe con un inmenso talento otros cuerpos de hombres y mujeres que se expresan a través de las caricias y del acto sexual sin prejuicios ni a prioris.

Cada día nos alejamos más de la libertad a través de las publicaciones; para colmo todo el mundo escribe igual y todo el mundo escribe sobre lo mismo.

Al aburrimiento cotidiano debemos añadir ahora la censura de Amazon. ¿Es a eso a lo que contribuirá internet, al embrutecimiento y a la uniformidad? Me temo que sí.

Tomo el tren en la Gare de Lyon hacia Toulon,

me dirijo a la Fiesta del Libro que ocurre en esa ciudad del sur de Francia. Me dicen que llueve y hay mistral. El tren lleno de escritores, bueno, es un decir…

Esos que escuchamos

Lunes, 14 Noviembre 2011

Mi hija lleva días y noches apesadumbrada con los estudios y los controles (exámenes), al mismo tiempo se hallaba muy ocupada con un cortometraje que había filmado y estaba en fase de montaje, y que había realizado ella sola, tomando a sus amigas como actrices, que ella ha titulado Ceux qu’on écoute (Esos que escuchamos). Y que felizmente ha terminado ya.

Luna empezó muy temprano a hacer cine, desde los diez años, como realizadora, entusiasmada por su padre sobre todo. Otras de sus compañeras de escuela han tenido siempre y tienen el mismo interés por el arte. Ese interés, en algunos casos verdaderas vocaciones, la mayoría de las veces se ha visto y se ve truncado por los propios padres, o por los maestros, porque según ellos otras son las urgencias  y las necesidades del mundo de hoy. Y una de ellas, es sin duda, la obsesión con hacer dinero, con hacerse ricos, millonarios, sin que esto cueste demasiado esfuerzo.

El arte no solo constituye una vocación, es un sacerdocio, y la cultura forma parte del gran acerbo de la humanidad. Tal pareciera que a muy pocos le importara. Alejarse del “peligro” de la vocación artística ha devenido como un mantra para algunos. Artista, no, mi hijo artista sí que no.

Sin embargo, cuántas veces, en el pasado, en épocas de crisis mundiales, como las que estamos viviendo,
el arte nos ha salvado del fin.

Pero sólo hacemos como que escuchamos, no escuchamos tal como debiéramos a esos que tienen verdaderamente algo que decirnos, a los artistas.

¿A qué olía el Che Guevara? A Fo.

Lunes, 7 Noviembre 2011

A mí me encantan las ferreterías y las boutiques de tarecos. Cerca de mi casa hay una boutique de vajillas que se llama La Vaissellerie, donde venden platos, vasos, cucharitas, todo tipo de porcelana fina. Llevo casi 17 años visitando y comprando en La Vaissellerie. Hoy pasé por allí a comprar unas cucharitas para el café, porque todas se me van por el tragante o las boto en la basura sin darme cuenta, y me quedan pocas. Entré en la tienda y lo primero que veo es unas velas, en unos vasos, perfumadas, claro. Una de las velas estaba aromatizada con ron, otra con tabaco, y la tercera el perfume era el del Che Guevara, según se podía leer en la etiqueta, bien grande, con la foto del aChesino de La Cabaña. Más abajo se podía leer también entre signos de admiración: ¡Viva Cuba Libre!

Cansada de armar siempre el escandalito cada vez que me topo con una barbaridad como ésa, me iba a largar sin hacer el menor comentario, pero cuando vi lo de ¡Viva Cuba Libre! se me encendió la sangre y fue como si me metieran las tripas y el cerebro en una mezcladora. Me contuve, sin embargo. Muy finamente les pregunté a la señora dueña del negocio, y al joven de abundante cabellera, que tenía como dependiente, si ellos no sabían que el Che Guevara era un asesino argentino que no tenía nada que ver con la verdadera Cuba, y ahí solté todo lo que sé del Che, pero pausadamente, como si yo fuera danesa o finlandesa. Mientras yo hablaba, parsimoniosamente, el joven se iba poniendo cada vez más rojo, de tez, tal vez de alma ya lo era, y la señora se deshizo en excusas.

-Comprendo, comprendo, es como si yo pusiera una vela con la foto de Hitler y el cartelito debajo que dijera: ¡Viva Alemania Libre! -añadió.

-Exactamente -, agregué yo, satisfecha, porque por lo visto me había explicado mejor que nunca.

La señora hizo ademán de retirar la vela, lo que yo agradecí, pero antes le pregunté si podía olerla y conocer el precio. Aceptó. Me la llevé a la nariz, era una mezcla de canela con jazmines. El precio 17 euros. Por nada me da un yeyo con cuatro requetetrepos.

-Además, este olor que se anuncia aquí como el del Che Guevara es una falsedad total, una mentira. Porque incluso se cuenta de que el Che olía a rayo encendido, que era un cochino, que no se bañaba, y le apestaban las patas a cicote (iba a compararlo con un queso, pero recordé que sería una mala comparación porque a los franceses mientras más apesta el queso más exquisito lo encuentran)... Los pies, sabe usted, le apestaban a cojón de oso-. La mujer estalló en una carcajada. El joven melenudo cada vez más rojo…

-Para colmo, ¿usted sabe lo que es pagar 17 euros por el supuesto olor de un terrorista asesino? Vaya, ni en la novela El Perfume de Patrick Süskind.

La mujer asintió seriamente, y retiró la vela. Me despedí de ambos, y bueno, ya en la calle, empecé a reflexionar, tipo francesa, y poco a poco me fui diciendo que a lo mejor la estúpida había sido yo, que igual debería coger y abrir una boutique con todas las pestes que tengan que ver con la Cuba castrista, enfrascarlas en vasos de cristal de Lalique, y venderlas bien caras. Por ejemplo, “Grajo de sobaco del Che, de cuando estuvo en Bolivia” (200 euros), “Cicotera de Fidel Castro de cuando estuvo en la Sierra Maestra” (300 euros), (”Sebingo de la Papaya de Celia de cuando estuvo en la Sierra”) (150 euros), y así sucesivamente… Podría hacer una pasta con eso, ya que son productos que les encantarían a los franceses, igual a los italianos, a los americanos ni se diga… Y ahí se desató mi mentalidad especulativa, como buena Tauro que soy. Y ya me veía yo millonaria gracias a toda esta repugnancia de pestes. La marca se llamaría Fo, qué peste. Sonaría como a chino. Muy de tendencia. Y luego haría un prêt-à-porter con el diminutivo de Fo.

De hecho, ahora que me acuerdo, no es la primera vez que me tropiezo con una vela perfumada con el supuesto aroma del Che Guevara. Las célebres Velas Cire Trudon, tienen una que se llama Ernesto, que huele a cuero y a tabaco; en aquella primera ocasión fui a comprar una para mi apreciado Ernesto Díaz, pero por suerte tuve la precaución de preguntar antes quién era el célebre Ernesto, viendo que las velas anteriores estaban dedicadas a Marie-Antoinette, reina de Francia, a Napoleón, emperador de Francia. La chiquita de la tienda me dice: Voyons, madame, Ernesto ça ne peut pas être un autre que le Che Guevara!. “¡Que no se diga, señora, Ernesto no puede ser otro que el Che Guevara!” Y lo soltó tan fresca, suave y bajita de sal, mientras me mostraba el vaso en cristal verde olivo. Precio de la vela en internet: 52 o 55 euros, en boutique: 82 euros. ¿Como les cae? Menos mal que no se la mandé a Ernesto Díaz, que estuvo 22 años en una cárcel castrista, condenado a 40 años.

No es justo. Tanta gente muerta, asesinada por este hijo de la gran puta, para esto. Para que en plena crisis, la gente se tope con unas velitas con el olor del Che Guevara. Me la corto que esta guanajada se le ocurrió a una pajarita parisina, seguro que sí.

Ataques a la prensa

Viernes, 4 Noviembre 2011

Una parte del mundo parece despertarse ahora con los ataques de esos gobiernos populistas en contra de los periodistas de América Latina. En algunos de esos países no solamente han sido atacados verbalmente, además han sido asesinados. Hoy hemos visto una serie de videos donde el presidente Rafael Correa, de Ecuador, llamó con todos los epítetos inimaginables a los periodistas: bestias salvajes, y hasta se ha burlado de una joven reportera llamándola “gordita horrorosa”. ¿Se extrañan? ¿Pero no han estado viendo lo mismo en los maestros mayor de esta gentuza, en los Castro, durante más de 50 años?

¿No han observado a Chávez cómo ha ido aprendiendo de Castro, hasta casi sobrepasarlo, y luego a los otros imitar a Chávez, y seguir a pie juntillas el ejempo impuesto por el castrismo? ¿O es que todavía no quieren reconocer que el padre de todas esas ofensas y desmanes es Fidel Castro? ¿O es que todavía se reconoce con una cierta ternura nostálgica al Choteador en Jefe, el que ha llamado con todos los insultos, de todos los colores, no sólo a periodistas, sino a su propio pueblo, y a otros pueblos, como al pueblo español y al americano?

A lo largo de estos cincuenta y tantos años numerosos periodistas se han dejado su prestigio y sus vidas en un combate por la información y la verdad, una batalla desigual, humillante, devastadora. Ahora es que el mundo reacciona, y todavía ni siquiera quieren reconocer que los culpables son los dos viejos dictadores cubanos. Creo que inclusive hasta algunos de esos periodistas tampoco reconocería fácilmente su culpabilidad.

La Cumbre Iberoamericana culminó en el silencio, transcurrió sin pena ni gloria, los principales y patéticos payasos no asistieron (Castro I y Hugo Chávez), y la prensa estuvo más amordazada que nunca. 

Y seguimos eligiendo a los mismos.