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Archivo de Mayo, 2012

De cuando se cantaba y se interpretaba

Martes, 29 Mayo 2012

Viendo Eurovisión percibo que ya no soy de este mundo. Nada de lo que en este mundo sucede me interesa. No soy la única, y para mayor asombro, me entero a través de mi hija y de sus amigas que a ellas les sucede lo mismo. Nada de lo que ven les llama la atención, no consiguen fijar la atención en nada. Viven su juventud en una especie de limbo desilusionado.

En cuanto a la música, los cantantes, las canciones. La música es cada vez más ruidosa e insoportable, los cantantes son cada vez más payasos, y las canciones, salvo raras excepciones, rarísimas, logran apenas emocionarme, y eso cuando consigo entenderlas. Porque, otra cosa, todo se resumen a un amasijo de exclamaciones batidas con dos o tres palabras ininteligibles que se repiten hasta el aburrimiento.

Penoso. Aquí les dejo un video de Léo Ferré, de cuando todavía se cantaba y se interpretaba:

Los poemas de La Habana

Jueves, 17 Mayo 2012

Jorge Camacho ilustrando mis poemas, Ricardo Vega filmándolo, en el año 1997. Los encuentros para concebir una Habana más allá de lo real, en su irrealidad más absoluta, en su rêverie más deslumbrante. Inolvidable. El libro, una maravilla de objeto: Papel, tinta, con una bellísima litografía integrada firmada por el autor, editado por Antoine Soriano, el librero español de la rue de Seine, que ya no está. En su lugar, una tienda de ropa fabricada en China.

Tomo el metro, me dirijo a casa de los Camacho, recordarán que son los amigos de Reinaldo Arenas que sacaron sus libros de Cuba, y lo publicaron en Francia y en todas partes del mundo. Nuestros grandes amigos, unidos por los libros, la literatura, el arte, al pintura, Reinaldo Arenas, la poesía, el Rocío, Sevilla, París, Los Pajares, La Habana, Tania, Carmela, Juan Carlos, Aline, Enrique, Juan Abreu, y tantos otros amigos, los pájaros, Doñana… Allí me espera Margarita, me dibuja su soledad, sin Jorge, pero todo a su alrededor es Jorge, ella misma es Jorge. El amor es eterno. Claro que sí. El amor es inmortal.

“¡Qué se vayan el húngaro y la italiana!”

Lunes, 7 Mayo 2012

Ganó Flanby, así le llamaban a François Hollande, en broma haciendo referencia a la marca de flanes, y es que la manera de hablar de Hollande, sus pausas extensas, sus manierismos en los que no se sabe si está pensando la frase o si la está pescando en un río profundo, hacen de él una persona en apariencia inconsistente, fláccida, “mou”. Ganó Flanby, y los supermercados ya se anotan en la broma con la publicidad al punto: Président Flanby, para sus insípidos flanes (los franceses no azucaran los dulces, todo lo cocen con miel o con gelatinas y confituras).

¿Qué ha hecho Flanby aparte de pasearse en bicicleta por las Tullerías en el único gesto popular que le ha dado tiempo a hacer desde que Dominique Strauss-Kahn se atreviera supuestamente a violar a una camarera negra en el hotel Sofitel de Nueva York? Nada más que cortejar a la prensa, su mujer Valérie Trierweiler era redactora en jefe de Paris-Match, y cortejar a los comunistas, cuyo programa es idéntico al de Marine Le Pen. ¿Quién ganó en Francia? Los extremos, con una prensa babosa de odio en contra de Sarkozy, salivosa en su romance con la ultraizquierda. De tanto que le huyeron a Marine Le Pen terminaron cayendo en sus brazos. Los mismos que auparon a Segolène Royal, que luego la arrastraron por los suelos como una bayeta de piso, los que daban la vida por Strauss-Kahn, y que según se dicen fueron los mismos que lo hundieron (lo da a entender él mismo), los que fabricaron a Hollande, y que sólo tienen un interés: El Poder, más que la mejoría del país.

Ayer en La Bastille, que es donde vivo, ondeaban banderas de Argelia, pañuelos palestinos, y tímidas banderas francesas, en comparación. ¿El griterío? “¡Qué se vayan el húngaro y la italiana!” O sea, Sarkozy porque su padre es húngaro, y Carla Bruni-Sarkozy, su esposa, que es italiana. Algunos de los que lo gritaban son también hijos de extranjeros, dicen estar en contra de Le Pen y a favor de Hollande y de Mélenchon (el candidato de extrema izquierda, del Front de Gauche, pro castrista, pro Hugo Chávez, pro Rafael Correa, por Evo Morales, pro Daniel Ortega, et j’en passe…), pero se comportan como lepenistas.

Claman por el empleo, en contra del paro, pero exigen que Hollande expulse de Francia a los ricos, quitándoles incluso la nacionalidad (propósito más lepenista que éste habría que inventarlo).  O sea pretenden expulsar a aquellos que generan empleo.

Le pregunto a un joven bastante aspaventoso por qué está tan contento, qué es lo que le gusta de su candidato, ¿por qué votó por él? Responde: “¡Porque por fin podré casarme con mi chico!” Hollande prometió el matrimonio gay aun cuando él mismo no está a favor del matrimonio. Junto a él, su chico, supongo, grita: “¡Casse-toi, pauvr’con!”, no hace más que repetir en una especie de letanía burlona aquella frase del presidente Sarkozy cuando en el Salon de la Agriculture de la Porte de Versailles extendió la mano mientras saludaba a los visitantes a un tipo que le retiró el saludo de forma brusca.

El exabrupto del presidente ha sido utilizado durante todo su mandato como venganza, revertiéndolo y desvirtualizándolo hacia su persona. El pueblo es así, falso, porque sin duda alguna aquel que le retiró la mano a un presidente electo democráticamente es un pauvr’con, un pobre idiota, y sobre todo un maleducado, pero el presidente que ha sido el representante de Francia, ¡por favor, ¿qué derecho podría tener a gastarse un exabrupto?! En una ocasión, también en el Salon de la Agriculture, un gracioso de éstos del pueblo izquierdoso le gritó al presidente Jacques Chirac, dejándolo con la mano extendida: “Salop!” (puerco). Y el presidente Chirac respondió con una broma: “No, moi, c’est Chirac”.

Lo que ha demostrado este pueblo de izquierdas, ayer en La Bastille, es que es tan xenófobo como los lepenistas, y que no sólo no supo perder en el 2007, tampoco ha sabido ganar en el 2012. El rencor, la roña, no los deja disfrutar a plenitud. El que gana siempre debería hacer uso de la grandeza, de la generosidad. Tan feo fue el espectáculo que dieron anoche que el nuevo presidente les tuvo que pedir en medio del discurso que fuesen generosos, que estuvieran a la altura.

Las palabras de despedida de Sarkozy, brillantes. Las de Hollande de bienvenida a su mandato, “merci, merci, merci, merci… peuple de France… zzzzzzzzzzzzzzz”. (Ronquidos generales).

Lincoln Díaz-Balart: “Siento una unión muy especial con todos los que aman a Cuba y con todos los que han muerto esperando verla libre”

Martes, 1 Mayo 2012

Lincoln Díaz-Balart no es solamente el gran político que algunos conocerán a través de esta entrevista, aunque muchos ya saben de quién se trata, es además una persona de una gran cultura, y un amigo. Nuestra amistad comenzó a través del proyecto La Rosa Blanca y de la figura de su padre Rafael Díaz-Balart, uno de los ejes fundamentales entre la pasada historia de Cuba y la actual, desde dentro y desde el exilio.

Mucho debemos de agradecer a los Díaz-Balart por que se mantenga la dignidad de la causa cubana, que se le atienda, y que se le comprenda, sobre todo en Estados Unidos.

Pocos tal vez lo sepan, pero Lincoln Díaz-Balart ha apoyado a numerosos artistas cubanos en el exilio, desde la política, y personalmente. En lo que a mí respecta agradezco su amistad y su apoyo individual y moral a la revista Ars Atelier City. 

Me hubiera encantado ir a Miami a entrevistarlo, tomarnos un café cubano en la calle Ocho, conversar con Cristina, abrazarlos, pero no ha podido ser. Gracias a Yanik Fenton-Espinosa por enviarme todo el material.

ZV: Los que te conocen sólo te conocen como político. ¿Cómo era Lincoln Díaz-Balart de niño?

LDB: Fui un niño travieso e inquieto. Pero con buenos amigos.

ZV: ¿Dónde naciste?

LDB: Nací en La Habana, aunque siempre he querido haber nacido en Banes, donde está enterrada mi abuela. Nací en la antigua clínica Miramar, hoy conocida como Cira García. Hoy la clínica es parte del apartheid anti-cubano de los Castro, es solo para extranjeros, pero era para cubanos cuando yo nací allí.

Lincoln con su mamá, Hilda Caballero Brunet, y su hermano mayor, Rafael, en Cuba, 1955. Lincoln con su mamá, Hilda Caballero Brunet, y su hermano mayor, Rafael, en Cuba, 1955.

ZV: Incluso según Cristina, tu esposa, fuiste rockero o tuviste una banda de música, ¿cómo fue tu juventud?

LDB: Siempre me ha gustado la música. Desde muy joven en España y hasta mis años universitarios en Estados Unidos, fui percusionista. Conocí el jazz cuando Gastón Baquero, un gran amigo de mis padres, me regaló un disco de Ray Charles en Madrid cuando yo tenía 14 años. Me fascinó, y fui conociendo la música de grandes figuras del jazz como Miles Davis, el pianista catalán Tete Montoliu, y gigantes musicales cubanos como Paquito D’Rivera y Arturo Sandoval. En el “New College” en Sarasota fui parte de un conjunto de jazz, un cuarteto. Yo era el único de los cuatro que no sabia leer música. Siempre toqué de oído. Pero era bastante bueno. Tocábamos en hoteles, tú sabes, almuerzos, comidas, música de fondo que la gente no escucha.

ZV: Los hermanos Díaz-Balart son célebres por su dedicación a la política, pero antes lo fue vuestro padre, Rafael Díaz-Balart, que estuvo en el gobierno del presidente Fulgencio Batista, y además fue el cuñado de Fidel Castro, hermano de su primera esposa Mirtha Díaz-Balart. En un documental tu padre dijo que de lo único que no podía sentirse orgulloso Castro era de lo que sí el se podía sentir ampliamente orgulloso, que era de tener hijos como ustedes. Cuéntame de tu padre como ejemplaridad política, y de la relación que tú y tus hermanos tenían con él.

LDB: Mi padre era, como lo es también nuestra madre, Hilda Caballero Brunet, el mejor amigo mío y de mis hermanos. Era un padre tierno y cariñoso que siempre le decía a todos que en casa no había ciudadanos de segunda. Rafael Diaz-Balart poseía una sabia intuición que nunca he visto en nadie más, ni en los más brillantes jefes de estado o analistas de agencias de inteligencia que he conocido. Yo tuve la gran suerte de compartir con él la vocación política, el amor por el derecho y el amor por Cuba. Él me contó todas las anécdotas que están en su libro de memorias, y muchas más, innumerables veces. Y cada vez que las escuchaba me fascinaban y aprendía algo nuevo, entendía algo adicional. El amor por Cuba tanto de mi padre como de mi madre fue realmente impactante. En casa siempre estuvo presente la historia de Cuba y el sufrimiento de su pueblo. Siempre recordábamos a los presos políticos. Roberto Martín Pérez, por ejemplo, estuvo presente en mi vida durante los 28 años que él estuvo en los calabozos de Castro. Hoy en día él está en el exilio y es uno de mis grandes amigos. Mi padre siempre decía que hay solo dos clases de cubanos, los patriotas y los que no lo son.

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Lincoln con su esposa Cristina y sus hijos, el día que fue electo al Congreso de Estados Unidos, 1992.

ZV: El proyecto de La Rosa Blanca creado por tu padre, y por un grupo de cubanos, en el exilio de Nueva York, es uno de los proyectos, sino el más completo para una Cuba próspera y democrática. Acabas de crear una fundación con ese nombre, ¿con qué intención?

LDB: La Rosa Blanca es un ideal en marcha y un ideario para reconstruir a Cuba en libertad. Tomó décadas en formarse ese cuerpo de ideas que hoy hemos puesto en el internet. Hay que mantener vivo y al día ese cuerpo de pensamiento. La Cuba democrática que se acerca debe tener a su disposición esas ideas, producto de toda una vida de estudio rigoroso y serio, para ayudar en su reconstrucción política, económica, y social. Por eso, y para ayudar a los que luchan dentro de Cuba contra el totalitarismo, formamos El Instituto La Rosa Blanca.

ZV: ¿Cuál ha sido tu lucha durante todos estos años dentro de la política norteamericana?

LDB: En el Congreso de esta gran nación que tanto quiero obtuve importantes logros. Fui el autor, en 1996, de la codificación de las sanciones de Estados Unidos contra la dictadura de Castro, del requisito en la ley de Estados Unidos que, antes que se puedan levantar las sanciones, todos los presos políticos, sin excepciones, tienen que ser liberados, y elecciones pluripartidistas  convocadas en Cuba. En 1997 fui el autor de la ley conocida por sus siglas en inglés como NACARA, que le concedió la residencia legal a cientos de miles de inmigrantes en Estados Unidos.  En 2007, mi enmienda, con el Congresista Albio Sires de New Jersey, incrementó la ayuda de Estados Unidos a la oposición interna cubana por casi un 500 por ciento. Pude ayudar a muchas personas como Congresista de Estados Unidos.

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Lincoln con su padre, Rafael Diaz-Balart, poco antes de la muerte de Rafael en 2005.

ZV: ¿Crees que Fidel Castro esté fuera de la política?

LDB: No. Fidel Castro sigue siendo el poder supremo en la Cuba totalitaria. Aunque yo no llamaría política a lo que hacen los Castro. Ellos hacen solo lo que necesitan hacer para mantenerse en el poder total, y por lo tanto, tener para ellos como una finca particular todo el patrimonio de Cuba. Pero es importante entender que Fidel Castro, aún con lo débil que está físicamente, es el poder supremo en ese régimen totalitario. Él es quien toma las decisiones importantes en ese sistema diabólico. ¿A qué presos políticos se le presentan cargos? ¿A cuántos años de prisión son condenados? ¿Se mantiene preso a Alan Gross? Como hizo con Wilman Villar, ¿se le niega el agua a un preso político en huelga de hambre? ¿A quiénes van dirigidas las maletas de dinero de Hugo Chávez? Esas son decisiones de Fidel Castro.

ZV: ¿Crees que las medidas que Raúl Castro ha anunciado serán puestas en vigor? Lo de los viajes de los cubanos, y las pequeñas empresas, etc…

LDB: Las medidas de Raúl Castro son bastante irrelevantes, son incapaces de mejorar la calidad de vida de los cubanos.

ZV: ¿Por qué crees que la gestión del Presidente Barack Obama ha contribuido a flexibilizar de un solo lado las medidas del embargo, que solo favorece a los Castro esa flexibilización? Si es que lo crees…

LDB: Las medidas del Presidente Obama, lamentablemente pero hay que decirlo, desde el mismo comienzo de su presidencia hasta hace solo unos días cuando le otorgó una visa para que visite Estados Unidos a una alta oficial de la policía política de Castro, le han dado el visto bueno al incremento de la represión por el régimen contra los cubanos y al mantenimiento de un rehén americano por Fidel Castro, Alan Gross.

ZV: Sé que eres una persona que siempre te has implicado en otras causas de DDHH, ¿por qué crees que dictaduras y totalitarismos tan peligrosos en el mundo como Corea del Norte, Cuba, y ahora Irán, Venezuela, Nicaragua y Ecuador, Bolivia, etc., estos últimos podríamos llamarlos dictaduras con voto populista, por qué crees que duran y son tan toleradas en el mundo?

LDB: Cada caso es diferente. Chávez en Venezuela y Correa en el Ecuador, como la dictadura en Irán, tienen petróleo y, por lo tanto, extraordinarias cantidades de dinero para mantenerse en el poder. Bolivia y Nicaragua reciben dinero de Chávez. Cuba y Corea del Norte son los países cuyos pueblos sufren la mayor represión existente en el mundo. Si hubiera un Estado de Derecho internacional no se permitirían las dictaduras. Pero existen, y la dictadura que ha recibido la mayor solidaridad internacional es la cubana. En efecto, la razón más importante por la que ha durado más de medio siglo la tiranía de Castro es la falta de solidaridad internacional con el derecho de los cubanos a ser libres. Pero, aún así, se acerca el fin de la dictadura cubana. La dictadura se enterrará, en términos históricos, con Fidel Castro. Cada día hay mayor oposición al régimen. Héroes de la oposición interna, lideres como José Daniel Ferrer, Sara Marta Fonseca, Jorge Luis García Pérez “Antúnez”, Iris Pérez Aguilera, cada día hay más de ellos, en todos los municipios de Cuba. Y la autoridad moral que tienen hoy en día esos héroes se convertirá en autoridad política en las urnas después de la inevitable transición democrática. Ellos son el futuro de Cuba.

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El equipo cubano en el Congreso de Estados Unidos, de izquierda a derecha, los Congresistas Mario Diaz-Balart, Ileana Ros-Lehtinen, el Senador Bob Menéndez, y Lincoln Diaz-Balart, 2009.

ZV: Tienes hijos, ¿siguen tus hijos el camino de su padre y tíos?

LDB: Mi hijo Lincoln Gabriel trabaja con mi hermano Rafael y mi hijo Daniel es abogado y fiscal en el Sur de la Florida. No sé si entrarán en la política algún día, pero lo importante es que ambos son hombres buenos, llenos de amor.

ZV: ¿Te retiraste definitiva o temporalmente de la política? ¿Cómo ves tu vida en el futuro de una Cuba libre y democrática?

LDB: Después de 24 años en cargos electos, dejé el Congreso de Estados Unidos el año pasado y he regresado al ejercicio de mi profesión de abogado. Pero continúo presidiendo el Instituto Congresional de Liderazgo Hispano, en Washington, y trabajo por la libertad de Cuba a través del Instituto La Rosa Blanca. Apoyo en todo lo posible a los héroes dentro de Cuba que luchan por su libertad. Todos los que amamos a Cuba deseamos contribuir a su reconstrucción. A través de los años he aprendido que para que pueda haber prosperidad económica y justicia social en un país, tiene que haber propiedad privada y un poder judicial con independencia e integridad. Y he comprobado como se puede trabajar en un parlamento soberano por el bienestar del pueblo. Creamos el Instituto La Rosa Blanca para poner a la disposición del pueblo de Cuba nuestras ideas para ayudar en la creación de un verdadero Estado de Derecho donde rijan las leyes y las instituciones en un país donde exista un parlamento electo fuerte que represente los intereses de un pueblo libre. Siento una unión muy especial con todos los que aman a Cuba y con todos los que han muerto esperando verla libre. Todos estamos unidos por el mismo ideal.

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Recibimiento en Miami por el pueblo nicaragüense al regresar de Washington tras la aprobación de la ley que le otorgó la residencia legal a los nicaragüenses, conocida como NACARA, 1997.

Fotos Cortesía de Lincoln Díaz-Balart.