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Archivo de la categoría ‘Economía’

Conferencia de Oswaldo Payá en London Business School (2003)

Jueves, 26 Julio 2012

Les recomiendo mucho esta conferencia de Oswaldo Payá, líder del Movimiento Cristiano Liberación, del Proyecto Varela y Heredia, recientemente asesinado en Cuba por la tiranía totalitaria castrocomunista.

Perdiendo una A

Domingo, 15 Enero 2012

Francia acaba de perder la triple A, se ha quedado con la AA+. Esta tarde tomé el metro con un amigo que vive en Los Ángeles y que viene cada a año a empaparse de museos y de buenos restaurantes. Vamos conversando sobre la pérdida de esa A, que ni él ni yo sabemos muy bien lo que significa.

Le pregunto a la señora que va sentada frente a mí si sabe eso de la triple A perdida, y es como si le hablara en chino. No es que ponga cara de antipática, es que lo es, y nos contesta de mala manera, que no la molesten, que a ella nunca le ha interesado la política. Tengo que ganas de decirle que no se trata solamente de política, que tiene que ver sobre todo con la economía, pero en eso se abre la puerta y debemos bajarnos.

Nos dirigimos al museo, está repleto de gente embobecida frente a los cuadros, nosotros no lo estamos menos; al salir, cerca de la alcaldía de París, nos tropezamos con una manifestación en contra de los políticos. Los políticos se limpian el trasero con esas manifestaciones, pero el ser humano es el único animal que tropieza siempre con la misma piedra. El amigo y yo nos reímos, aunque al mismo tiempo comentamos lo preocupados que estamos ante toda esta bobería de la humanidad, a la marchita delante de los cuadros, lanzados a la calle para vociferar cualquier slogan o tontería de esas sociales.

¿Te imaginas? Le digo. Y si esta es la gente que se las sabe todas porque está en la calle. ¿Te imaginas cómo serán los que se pasan la vida en las oficinas o en los despachos políticos, sin verdadero contacto con la realidad y con el mundo?

Bueno, por eso estamos como estamos, porque esos son los que nos dirigen, responde él, encerrados en sus mundos de triples AAA, o de AA+. ¿Sabrán ellos lo que es esa A perdida?

Ahhhhhh… qué miedo.

Banquerías

Viernes, 28 Octubre 2011

Una mujer llegó a su Banco, iba demasiado pálida, llevaba noches sin dormir de tanto trabajo acumulado y que ella había querido sacar robándole horas al sueño. El banquero, tras una larga discusión, le pidió que firmara un seguro de vida, por si le pasaba algo. Ya le estaba anunciando la muerte, solamente porque la vio algo desmejorada. Ave de rapiña, y para colmo ave de mal agüero. Segura estoy que con los hombres no se habría comportado de semejante modo.

Otra llegó a la misma oficina, llevaba varios días con la cuenta en rojo. El banquero le metió tremenda descarga, la regañó delante de todos, por nada saca una regla de madera y le pide que extienda las manos para pegarle. Yo observaba desde mi esquina.

Entonces le tocó el turno a un hombre, iba desarreglado, con ojeras, avanzó cansado, fue incluso mal educado, no dio los buenos días y se sentó antes de que le pidieran que lo hiciera. Sin embargo, el banquero se deshizo en sonrisas, apretones de manos, palmaditas en la espalda, genuflexiones y hasta carantoñas.

Lo peor fue cuando llegó esa mujer enferma, de cáncer, y el banquero sin chistar le cerró todas las cuentas. Y hasta la observó receloso, de medio lado, atravesado, como si estuviera mirando los ojos vacíos de una calavera. Además de banqueros, enterradores.

No sólo son los culpables de la crisis, y no se quieren enterar. Además se han convertido en los esperpénticos espantos del mundo actual. Y nadie los bota del trabajo a cajas destempladas, tal como ocurriera, por ejemplo, con cualquier trabajador que haya arruinado, no sólo al mundo, sino a su empresa.

Oro y sal

Sbado, 30 Julio 2011

El oro sube, me advierte una amiga mía. El dinero no valdrá nada. Será el oro lo que tendrá más valor. Si tienes joyas de oro guárdalas, porque con la crisis ya verás cómo aumentará, continúa. Otra, sin embargo, me aconseja que venda ahora lo que tengo en oro, que es el buen momento para hacerme de unos billetes.

Yo no tengo mucho oro, la verdad. Pero me gusta el oro, siempre me ha gustado. De mismo modo que también me gusta el dinero, nunca lo he negado. El que diga que odia el dinero es porque es un mentiroso y un comemierda. Pero, bueno, hay gente que va por ahí, haciéndose los que encuentran que el dinero ensucia, y toda esa bobería.

Mi amiga continúa con que todo se acabará: el dinero, los bancos; y nada más existirá el oro. Y yo sin un lingote, ¡qué digo! Incluso sin un lingotito miserable. Sólo poseo unas cuantas prendas, y nada como para ver el arcoiris encima de mi cabeza.

¿Será verdad lo que dice ésta, que se acabará el dinero? Me pregunta otra amiga desesperada, porque ella si que no tiene nada de nada en oro. Nunca le ha gustado el dorado, siempre se ha comprado joyas de plata, sin más.

Me quedo enfurrada ante semejante burrada, aunque no puedo impedir inquietarme. ¿Y si de repente tambien pierde el valor el oro? ¿Volveremos a la sal? 

Yo quiero ser chilena

Jueves, 14 Octubre 2010

Los chilenos han dado un ejemplo al mundo de humanidad, de vida, en estos 69 días que duró el encierro de los 33 mineros chilenos. Pero ayer, con el rescate, se sobrepasaron, ¡ejemplares, verdaderamente ejemplares! Y, señores y señoras, sin ninguna alharaca, sencillos, callados.

Ahora me doy cuenta que 33 es el número de mineros, la excavación tuvo éxito, o sea llegó a donde ellos estaban, en el día 33, 69 es 6 dos veces 3, y 9, dos veces 3, más 3. Y 33 era la edad de Cristo. Sirva este aparte para comprobar y mostrar que en la vida nada es banal, y la mecánica cuántica tiene una importancia lógica, pero sin el misterio no somos nada. Es más, creo que somos misterio puro.

Allí estuvieron las familias de los mineros desde el primer día hasta el último. Allí hubo una embarazada que parió el 14 de septiembre, una niña a la que su padre quiso que llamaran Esperanza, allí se supo que un antiguo futbolista muy conocido había tenido que ir a buscar trabajo a las minas, que también un antiguo alcohólico buscó amparo en las profundidades telúricas de la tierra, y que un adúltero clamaba por sus dos mujeres, finalmente lo esperó la amante. Hasta la esposa supo darse a su lugar. Aunque yo no me lo hubiera dado, desde luego, yo hubiera estado allí, al pie del cañón, o del supositorio de metal que los salvó de lo peor.

Allí esperaron el presidente Sebastián Piñera y su esposa Cecilia Morel, con los ojos enrojecidos, debido al cansancio y a la emoción, allí soportaron los ministros y los compañeros de trabajo, los niños que lloraban al volver a ver a sus padres, las esposas, las madres… Todos allí, en igualdad de condiciones, ansiosos, pero al mismo tiempo responsable de sus emociones. Hasta los niños se portaron bien.

Todos se portaron bien… Bueno, esperen… Menos uno, todos los demás se portaron bien. Ese uno fue el presidente boliviano Evo Morales, que se apareció por allí porque entre los mineros hay un boliviano, y él se vio en la necesidad de barrer publicidad para él, y de ese modo allí se introdujo. Desde luego, la cagó, le propuso al minero boliviano que volviera a Bolivia, a cambio de tierras, y demás prebendas, con el objetivo de seguir chupando publicidad gratindey. Pero se cogió el fambeco con la puerta, porque el minero boliviano le dijo que de eso nada, monada, que él seguía siendo minero en Chile. Hombres como ésos desearía yo para Cuba.

También demostró su admiración Barack Obama, pues yo le aconsejaría que aprendiera de los chilenos. La televisión en Francia pasaba sus palabras una y otra vez, como si su reconocimiento fuera más importante que las palabras de Piñera. Así son los franceses, odian a los americanos pero se derriten por ellos. Hasta Hollywood anda detrás de una película, y ya están proponiendo a Javer Bardem para hacer de ¿qué, quién? ¿De los 33 mineros todos juntos? Probable. Yo no voy a ser hipócrita, yo les aconsejaría: Chicos, agarren su plata que se la merecen, y váyanse a disfrutarla con su familia, y a darle estudios a sus hijos, que no habrá mejor película que estos 69 días de vida y de solidaridad que ustedes le han regalado al mundo. Gracias.

Yo quiero ser chilena, no me canso de repetirlo. Desde hace años los chilenos vienen dando ejemplos de crecimiento económico, de democracia, de libertad y de vida. Y así, como quien no quiera la cosa, calladitos, en silencio, sin la monería de los Hugo Chávez, de los Evos Morales, y de los Chacumbeles I y II.

Yo quiero ser chilena. Y espero que los once millones y medio de cubanos también quieran serlo. A ver si de una vez acabamos con la basura que apesta y envenena a Aquella Isla putrefacta.

Luz interior

Lunes, 6 Septiembre 2010

Oscuridad, mi luz, escribí hace tiempo, en uno de esos versos trasnochados de adolescente. Me refería a la luz interior, despreciaba entonces el refulgor del sol cubano, esa resplandescencia aterrillante, e indecente.

Llevo semanas pendiente de los mineros chilenos. Me gustaría enviarles un mensaje de solidaridad, de resistencia, no se me ocurre nada más que ese pobre verso. No es que a ellos les falte la luz, al parecer se encuentran bien atendidos, y pese a las circunstancias mantienen un alto espíritu de solidaridad y calma, pero quizás las palabras ayuden en algo.

Hay que poseer una luz interior, espiritual, muy grande para soportar lo que ellos están consiguiendo aguantar. Sobre todo hay que tener un inmenso amor por la vida y por la libertad. Admiro la manera en la que han enfrentado la tragedia, y espero que el problema encuentre rápida solución. Así será, sin duda alguna.

No es nada fácil bajar a las profundidades que ellos bajan a diario, pero más difícil aún es descender espiritualmente a esas tinieblas, y hacer de ellas una fuente de luz, interior, y fortalecedora.

Alemania tiene la llave

Sbado, 14 Agosto 2010

Hace 15 años visité Berlín, y he vuelto en otras ocasiones, pero ya desde aquella vez, en 1995, sabía que Alemania era un país que iría a muchísimo más, que no se quedaría atrasado en el manejo sentimentaloide de su propia historia, que, por el contrario, su pasado sería un trampolín para conseguir valores altísimos, no sólo, democráticos, además, sociales y económicos.

La prueba ha llegado en medio de la crisis. Alemania muestra síntomas de, no sólo mejorar, con distancia, además, su economía, que avanza indudablemente, tira de los demás países de Europa. El primero, Francia. Es una magnífica noticia, venida del país dirigido por una mujer: Angela Merkel.

Yo admiro profundamente a Angie, como la llaman cariñosamente. No sólo es una gran estadista, todo en su pasado también vislumbraba que fue y es un gran ser humano. Vivió en carne propia el comunismo. Luego, junto a Helmut Kohl aprendió lo que serían los cambios, hechos con inteligencia, humanidad, y un sentido moderno del desarrollo, del comunismo al capitalismo moderno, lo que parecía improbable. Trabajó en su gabinete entre 1991 y 1994.

Aprecio y admiro, reitero, el parcours de esta mujer, criada y educada en la antigua RDA, que supo acometer cambios, que hoy nos traen estos parabienes. De Alemania llegan buenas nuevas. ¡Y qué nuevas! Fin de la crisis, o comienzos del fin.

Esperemos que los países que “no han hecho las tareas”, no sigan tirando hacia abajo, con medidas ideológicas, en vez de económicas. Porque cuando se ha padecido el comunismo la conclusión siempre es la siguiente: lo que debemos mejorar es el capitalismo.

¡Viva el Ipad!

Domingo, 4 Abril 2010

“¡Viva el Ipad!”, tal parece que dirían los que salen victoriosos de la compra del nuevo juguete de Mac, los hemos visto en las fotos con los brazos levantados en señal de victoria y de alborozo, algunos llevan hasta dos cajas, una en cada mano. En Cuba si tal cosa ocurriera, lo que está muy lejos de suceder, ya la gente estaría haciendo cola para revender.

He leído sobre el Ipad, y me he deleitado con videos explicativos sobre el aparatico. Confieso que me ha seducido, pero como soy muy torpe con los dedos, y además padezco de artritis, el teclado integrado a la pantalla es lo que me hace dudar en relación a la escritura. Pero, ¿qué es el Ipad? ¿Un teléfono, un libro, periódicos, una computadora, una grabadora con capacidad de oir música y de grabarla, un televisor, un lector de Devedé? Todo eso y más, al parecer.

Yo no soy mucho de la tecnología. Hoy me he pasado todo el día desempolvando libros, alegre al descubrir viejas y olvidadas dedicatorias de autores que amo o que amé. Puedo comprender que el Ipad sea todo eso, pero, ¿realmente podrá sustituir al libro? Me cuesta creerlo. Ya sé que el papel no es saludable, que general suciedad y polvo, pero llevamos miles de años conviviendo con el papel. Mis manos no conciben leer de otra manera que no sea hojeando un volúmen. Y mis ojos se acostumbran mal a la poca luminosidad y transparencia de las que la pantalla carece, no así el papel.

En cualquier caso, el Ipad salió a la venta en un sábado de gloria, y eso algún resultado subliminal tendrá en las ventas. El éxito de consumo está asegurado, sobre todo por lo barato de su costo.

Para mí posee una cualidad innegable, el poco peso, la casi ninguna voluminidad. Llevo años cargando jabas llenas de libros, y mis espaldas no aguantan más. Pero ¿me acostumbraré a vivir con mis bolsos ligeros?

De todos modos, en Europa habrá que esperar a que llegue, no mucho, ¡ y a ese precio! Menos de 500 dólares, será aún más económico en euros.

Una novedad: Cuba está en crisis de divisas.

Viernes, 20 Noviembre 2009

El corresponsal de El País en La Habana despacha todo un artículo sobre la crisis de divisas en la isla. Cómo me río. Yo me pregunto cuándo es que Cuba ha vivido en la abundancia, ni siquiera en la holgura, desde hace 50 años hasta la fecha. Pero Mauricio Vicent se acaba de caer de la mata, o peor, la mata le ha caído con maceta y todo en la cabeza.

Cuba está en crisis de divisas, dice. Sin embargo, el Vil Cent no se pregunta por qué los nietos de Fidel Castro pueden viajar y estudiar en España, mantener apartamentos, ¿con qué los pagan? Así como los hijos de los Castro. No, Mauricio Vilcent no se lo pregunta, ni le pasa por las musarañas.

Además, para colmo, Mauricio añade que no hay papas ni yucas… Pero ¿cuándo han habido? Yo nací y al momento se acabaron la papa y la yuca, o sea, en mayo del 59. La papa y la yuca antes del 59 se daban satas, a lo salvaje. Pero parece que también las papas y las yucas se exilaron en el año del Error.

Yo me pregunto qué hace un corresponsal como Vil Cent, en La Habana, después de casi veinte años. Desinformar, señores, desinformar, para eso le paga su periódico, para escribir las asnerías que escribe. Todas copiadas del periódico Granma, Órgano Oficial del Partido Comunista de Cuba.

Economía y literatura

Mircoles, 14 Octubre 2009

Dos premios Nobeles han llamado poderosamente mi atención, seguramente sabrán de cuáles hablo debido al título de este post. Efectivamente los premios de Economía y de Literatura. El primero compartido entre Elinor Ostrom y Oliver E. Williamson, el segundo a Herta Müller. Sin embargo, por mucho que he buscado sus rostros en las cubiertas de las revistas femeninas en los estanquillos de la prensa, no las he visto, y bastante poco en las portadas de los periódicos. Y eso que son dos mujeres de vidas y experiencias profesionales muy distintas, pero sumamente interesantes en el caso de ambas.

Se ha hablado más del precipitado Nobel a Barack Obama, entregado con carácter preventivo, que los premios a estas dos señoras, cuya trayectoria resulta indiscutible.

Herta Müller no sólo es una gran escritora; es una mujer cuya historia personal ha trascendido de alguna manera a su literatura, que perdió familiares en la Segunda Guerra Mundial, después vivió los horrores del comunismo, sacrificó mucho de su vida para entregarse al trabajo y a la investigación literaria durante años, en silencio. ¡Admirable!

En cuanto a Elinor Ostrom, su trabajo en teorías sobre el papel de las empresas en la resolución de conflictos y sus análisis de cómo las transacciones económicas se realizan también en el seno de la familia, de las asociaciones, y no sólo de las empresas, en los momentos en los que vivimos resultan sumamente alentador.

Es una pena que el trabajo de estas mujeres sea bastante desconocido para el gran público, y que la prensa y las editoriales no contribuyan, como ellas lo merecen, a que sean reconocidas, leídas y plebiscitadas, como en el caso de Obama, y su Nobel de la paz.