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Archivo de la categoría ‘Historia’

Eterna Cuba

Martes, 28 Diciembre 2010

Un documental del músico cubano Enrique Chía.

Ciudad abierta

Jueves, 23 Diciembre 2010

El automóvil nos conduce hacia Roma, a la salida de París nos perdemos. Luego bajamos hacia el sur, la nieve desborda techumbres y cipreses. Montañas, túneles. Un frío glacial. Y de súbito Firenze, y enseguida Roma, la ciudad abierta.

Hace 16 grados centígrados en Roma, merodeamos el Coliseo, soleado y rodeado por romanos vestidos como en la antigüedad, que proponen que nos hagamos fotos con Julio César, en posición de sumisión al antiguo emperador. Nos quieren vender pedacitos del Foro Romano para pegarlos en la puerta del refrigerador, falsos, claro.

Frente al Museo Capitalino, y La Cordonnata de Michelangelo, advierto la foto de Shalit, el soldado israelí, rehén de los palestinos. A pocos pasos la foto de Sakineh, joven, bella e inocente, envuelta en el shador negro. Una joven de luto permanente.

Todo indica que la gente celebrará la Navidad de manera modesta. Los nacimientos son fabulosos, pero sin el aparataje mercantil de otras ciudades, poca publicidad. Roma no la necesita, y mucho menos en esta época. Anocheciendo empieza a llover y me refugio en una de las dos iglesias de la Piazza del Popolo, en la de Santa María de la Miracolosa (Milagrosa), la misa llega a su fin.

Me arrodillo, pido por todos nosotros, por Cuba, por el mundo.

¡Felices Navidades a todos! Muy especiales a ex carcelados cubanos que pasarán su primera navidad en libertad, por suerte junto a sus familiares.

¡Viva Cristo Rey y a comer mucho jamón, como Dios manda!

A 15 años de El Maleconazo

Jueves, 5 Agosto 2010

Hace hoy 15 años que el pueblo cubano se lanzó a las calles. Desde fuera pocos nos apoyaron. Por eso cuando oigo que los cubanos no han hecho nada para luchar por su libertad, me irrito. Esta es una de las pruebas más claras:

La desfachatez

Mircoles, 21 Julio 2010

A Miguel Ángel Moratinos no le da ninguna vergüenza contar hoy en los diarios que al negociar con las vidas de presos políticos cubanos, mandándolos al destierro en España, y tratándolos como inmigrantes, se conseguirá levantar el “bloqueo”.

Si no fuera por la tragedia, pudiéramos hasta reírnos con las gracias de Super Culete, como lo llama Juan Abreu en Emanaciones.

Cada vez que Estados Unidos ha querido levantar el bloqueo, notoriamente con Jimmy Carter y con Bill Clinton, Castro le han llenado de hambrientos, locos, y asesinos, el territorio norteamericano, o le han tumbado aviones. Todavía Super Culete no se ha enterado de que los Castro se niegan que les levanten el bloqueo porque han hecho de ello un negocete. Es la razón por la que la UE no paraba de darle créditos, antes de que vivieran pegados a la teta de la antigua URSS.

El envío de presos a España, y ahora a Estados Unidos, es otro Mariel por debajo del tapete. Un Mariel silencioso, dijo Raúl Rivero. Los presos están saliendo hasta con veinte personas de compañía, lo que es merecido.

Tremendo peso que se están quitando los Castro de encima. Cuando no negocian con la vida de los presos, abren las fronteras del mar. Al exilio o a la muerte, es el destino de los opositores cubanos.

Para ser ministro de exteriores Moratinos sabe poco de historia, y menos de política castrista. Él todavía no ha entendido en qué patas de los caballos se ha metido. A estas alturas los Castros deben estar desternillados de la risa, burlándose del gordo nalgón sin sesos al que le están llenando el país de gente que, si han pasado siete años entre rejas y celdas tapiadas, por no callarse, no vendrán a España a que los entollen, con o sin vaselina.

¿Y los presos y sus familiares? Mal, gracias. Tirados en un albergue de inmigrantes, después de haber pasado 7 años y meses en las cárceles, enfermos, torturados. ¿Habrían hecho lo mismo con los chilenos y con los argentinos en sus tiempos de dictaduras militares? Claro que no.

¡Por supuesto que no! Todavía en España se recuerda muy bien al agentón El Guatón, Max Marambio, incluso Carmen Balcells le publicó un libro. Pues en el día de hoy, el chileno que más millones ha recaudado a costa de la pobreza de los cubanos y haciendo de mercader y espía, está siendo llamado a contar por la “injusticia” castrista, debido a un caso de corrupción en el que están involucrados los Castro, como en todo, pero como son ellos los que juzgan

Así es la vida y los negocios con los Castros, un cachumbabé. Que se prepare Desatinos para el clase de chantaje que le montarán a su hora. Y toda hora llega con los Castro.

¡Qué desfachatez la de estos dictadores, pero aún peor la de Moratinos!

En fin, me voy al metro, son los últimos días de la expo de Munch.

Lo siento

Jueves, 15 Abril 2010

Esta mañana recibí un panfleto en el que se me pedía que firmara por la libertad del Juez Baltasar Garzón. También se añadía en el texto, que la justicia española estaba en peligro y que Pedro Almodóvar y Pilar Bardem habían firmado y se encerrarían por la causa del señor juez.

Bien, al Juez Garzón se le puso la posibilidad en las manos de enjuiciar a Fidel y a Raúl Castro, cuando ciudadanos cubanoespañoles pidieron que se abriera un proceso por crimen contra la humanidad contra los dictadores que mandan por más 51 años en Cuba. El crímen, específico, con el que comenzaría el sumario, era el del Remolcador 13 de Marzo, muchos de los sobrevivientes estaban, desde luego, del lado de los que acusaban. Visto que Garzón había hecho lo mismo con Pinochet, la cosa era posible.

Tan posible era, que un abogado francés, Serge Lewitz llevó a los Castro frente a los tribunales franceses, por la misma causa y otras. No pudo ganarla, pero lo intentó. Garzón ni eso, ni siquiera lo intentó.

Yo lo siento, por Pedro, que es una persona solidaria con los cubanos, pero no puedo firmar nada que apoye a ese juez. No es por ojo por ojo, diente por diente, simplemente tengo demasiado frescas en los tímpanos, las declaraciones de los sobrevivientes, y de los familiares de las víctimas. Es todo.

Las víctimas del Remolcador 13 de Marzo, hundido por el castrofascismo:

El Juez Baltasar Garzón pudo haber hecho algo por ellos, no lo hizo.

De rodillas, Babalú Ayé

Jueves, 17 Diciembre 2009

Hoy es el día en que los cubanos celebramos a San Lázaro, nuestro Babalú Ayé, viejito milagroso. Desde la víspera prendemos velas en su honor, y nos vestimos de morado o de tela de saco. Damos gracias. Los que puedan irán en peregrinación al santuario de El Rincón, caminando, de rodillas, y hasta arrastrándose. Damos gracias y esperamos.

Mi primo se llama Lázaro por una promesa que hizo nuestra abuela a su viejito del alma, mi segundo nombre es Milagros por otra promesa que también hizo ella a la virgen de la Milagrosa. Nacimos marcados, dando gracias, aunque jamás de rodillas. Yo tenía un pie atravesado, y mi primo iba de nalgas. Nacimos, sin embargo, marcados y agradecidos.

El gobierno revolucionario nos prohibió la religión, aún más creímos en ella. “Sólo lo difícil estimula”, escribió José Lezama Lima. En mi tierra, Babalú Ayé jamás quita, siempre da. Tiene uno que ser muy tacaño, o sea, caminar con los codos, para que San Lázaro le quite algo a uno.

Las procesiones al Rincón se fueron acentuando con el desmoronamiento castrista. Hasta los comandantes volvieron a sacar a los santos, e incluso decidieron lucirlos.

Nacimos marcados. Pero yo sólo le doy gracias a mis padres espirituales, y a quienes me las dan a mí. Ellos, los farsantes, pagarán caro.

Los dejo en este día nevado con un toque de tambor, un bembé de mi isla, en honor del milagro:

La Revolución Francesa, por Max Gallo.

Martes, 14 Julio 2009

Max Gallo es un historiador eminentísimo, pero sobre todo es un novelista fabuloso, aunque él no lo sepa, tal vez sí, y lo intente ocultar, pero lo de novelista se le sale por encima de la escritura. Estoy leyéndome, precisamente hoy, 14 de julio, el tomo 2 de su libro Révolution Française, titulado: Aux armes, citoyens! ¿Por qué este libro me atrapa más que otros sobre el mismo tema? Por la manera, como dije antes, de contar la historia que posee su autor. Gallo narra, como si hubiera estado presente, en el momento en que Marat saca una daga e insta a los Jacobinos a matar, a destripar aún más.

Mientras más cabezas cortadas, mejor; era el lema de aquella sangrienta Revolución.  Tanto así, que el Abat Roux, El Enrabietado, comentó despues de horas y horas de pillaje: “La jornada hubiera sido todavía más bella si hubiera habido algunas cabezas cortadas”. Al igual, parece estar al lado de Nicolas Ruault, librero del Faubourg Saint-Antoine, cuando aquel pronuncia esa célebre frase, el 6 de febrero de 1793: “La fièvre révolutionnaire est une térrible maladie” (”La fiebre revolucionaria es una terrible enfermedad”).

Acabo de ver fragmentos del desfile militar por la televisión, todo lo militar, así, tan ordenado, es de una belleza canallesca. También he escuchado el Ça Ira!, refrán revolucionario de la época, en la voz de Edith Piaf, así como La Carmagnole, himno que comienza pidiendo la arrancapescuezería general en el Tout París. Todo tan “vilicivisado”, en lugar de civilizado, como suelen serlo las revoluciones. Pero eso fue, así nos lo cuenta Max Gallo, metiéndose por momentos en la piel de su tocayo Max de Robespierre (Maximiliano), y así vemos a Louis Capet, Louis XVI, Rey de Francia, balbuceando unas palabras antes de que se la cepillen; palabras que le impiden pronunciar con una espada levantada. Si esas palabras hubieran sido dichas, el destino de Francia tal vez habría sido otro.

Lo cierto es que mientras leo a Max Gallo, me divierto en comparar a Robespierre con Castro, a Marat con el Ché, a Danton con… Y asi de suiteGran obra la de Max Gallo.