Jeff Stoffa: El gringo cubano.
Martes, 27 Septiembre 2011¿Qué le pasó a este norteamericano de Pensilvania que se ha transformado en cubano? Véanlo en estos videos que tan amablemente me mandó mi querido amigo Chocolatico Pérez.
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¿Qué le pasó a este norteamericano de Pensilvania que se ha transformado en cubano? Véanlo en estos videos que tan amablemente me mandó mi querido amigo Chocolatico Pérez.
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Cannes, otra vez. Fui miembro del Gran Jurado en el año 1998, hice amigos que jamás olvidaré, entre ellos mi querido Alain Corneau, que en paz descanse. Y tantos otros, que no nombraré para no alargar el espacio del post. Cannes es el festival de cine más regio del mundo mundial, pero también de los perros. De los perros directores, de los perros actores, de los perros fotógrafos, y de las perrÃsimas actrices.
En Cuba le llamamos “perro” a lo máximo, a lo que no tiene discusión, a lo extraordinario, a lo magnÃfico. De este modo, cuando Alicia Alonso bailaba la última Giselle, que la estuvo bailando alrededor de unos treinta años, siempre bailaba “la última”, además cada vez más ciega y más pesada, el público le gritaba. “¡Perra, perrÃsima!” Tanto le gritaban que ya en las últimas funciones levantaba la pata como si fuera a mear un árbol, en lugar de hacer un arabesque.
Cannes, sigamos mejor con el festival de cine, es un Festival perro, el más perro del mundo, insisto, donde nacen amores perros, y también odios perros -cuando no le dan la Plama de Oro a quien se la merecÃa, por ejemplo.
También es el festival más chic del mundo, con ese perro tapiz rojo, y esos perros culos de las modelos de L’Oréal, y de algunas actrices, y las perras tetas de las starlettes le paran el tolete a MasantÃn, el torero, mientras se pavonean por la orilla de la playa, y los perros caretones de los actores iluminan La Croisette, y los perros gritos de los fanes ensordecen a medio mundo.
Pero Cannes es también y sobre todo, el festival de los perrÃsimos filmes, y de algunos que dan perro aburrimiento…
Aunque espero que este año, el perro cineasta que es Perro -digo- Pedro Almodóvar, gane por fin La Palma de Oro que se merece desde hace años, y que su pelÃcula sea tan perra como las que nos ha legado en el transcurso de su carrera, y que los perrÃsimos Antonio Banderas y Elena Anaya, tan superperros ellos, también se lleven las condecoraciones a las respectivas y utramegaperras actuaciones.
Lo deseo perramente.
Según los periodistas franceses Michaël Darmon e Yves Derai, autores de la biografÃa no autorizada de Carla Bruni-Sarkozy, titulada Carla y los ambiciosos, en un diálogo durante un encuentro decontracté en el Palacio del Eliseo, con Michelle Obama, ésta responderÃa a Carla Bruni- Sarkozy a la pregunta de cómo es la Casa Blanca, lo siguiente: “La Casa Blanca es un infierno”.
Por supuesto, la 1ra Dama estadounidense ha desmentido, aunque los periodistas mantienen que el diálogo fue sostenido en un segundo plano, o sea, a modo de ironÃa o de broma. Y que la frase sà fue dicha.
No me extraña que la Casa Blanca sea un infierno para una señora que jamás creyó en los Estados Unidos hasta que los votantes hicieron presidente a su marido. Incluso, no me extraña que lo sea de verdad. Ya Clinton la habÃa convertido en una posada, al introducirle el tabaco en el sexo a Mónica Lewinsky, en la Oficina Oval. Sin contar los devaneos amorosos de Kennedy, también proveniente del cÃrculo polÃtico de Chicago, por cierto.
Lo verdaderamente escandaloso es que una 1ra Dama, aun cuando haya ocurrido durante un encuentro no oficial, se permita chistecitos tan poco propios de la plaza en la que la han situado los millones de americanos que votaron por su marido.
Asà que, desmentido o no, la frase es de las más desagradecidas y desagradables que se puedan manifestar desde el confort que otorga el poder, y por su mal gusto pasará a la historia.
Ya sé, eso no cambiará en nada la faz de la tierra. Sólo consigue llamar la atención sobre la clase de personajes que nos gobiernan. Lo que no cabe dudas es que si hubiera sido un republicano, el mundo se hubiera venido abajo, en su contra, por supuesto. Pero, por el contrario, se trata de un “demócrata”, mulato, que defiende la musulmanerÃa ambiental.  El mundo lo aplaude. Lo encuentra gracioso.
Y por adelantado, desde 1998 ya habÃan adelantando de que Fidel Castro declararÃa -como acaba de hacer- de que el modelo cubano no funciona ni para los cubanos. Sin embargo, vuelve a retractarse, lo de siempre, el cuento de nunca acabar, el de la Buena Pipa…