Blogs

Archivo de la categoría ‘Prensa’

We Steal Secrets Official, un doc. de Alex Gibney

Lunes, 15 Julio 2013
Ya está lista la película sobre Wikileaks y Julian Assange, al parecer unos se muestran a favor, otros en contra. Nadie todavía ha puesto en una balanza el peligro del terrorismo informático, al contrario, como con la guerrilla en otros tiempos, muchos lo apoyan y alaban, en nombre de… ¿de qué, de quiénes exactamente? ¿Quiénes se enriquecen con todo esto? No yo, no usted, por supuesto.Que tengan excelentes y merecidas vacaciones de verano.

Aquí está el trailer:

Mis diez mejores libros del 2012

Mircoles, 26 Diciembre 2012

Una lista de mis diez mejores libros del año 2012, así como breves comentarios acerca de ellos, podrán leerla aquí.

Feliz año 2013 con buenas lecturas, salud, amor, paz prosperidad y poesía.

Iliana: La Curra de Cuba y de Miami.

Martes, 27 Noviembre 2012

screenshot026.jpg

Iliana Curra en brazos de su mamá.

Llevo años oyendo acerca de Iliana Curra, y leyéndola. Esta mujer es una importante figura del exilio y de la oposición dentro y fuera de Cuba. Porque es una persona firme, clara, como podrán comprobar con sus agudas y concisas respuestas. No hay trastienda con Iliana Curra, con ella la verdad va por delante siempre. Y sin miedo a nadie, sin contemplaciones con los que no hay que tener ninguna, persevera con sus opiniones y con la razón, y no se deja meter el pie nunca. Su blog La Curra de Cuba se ha convertido en referencia habitual de los que saben que no podemos continuar regalándole el tiempo a los dictadores, a los esbirros, y a sus secuaces.

Mientras regresaba en el metro, desde la Biblioteca François Mitterrand, me dije que hacía rato tengo esta conversación pendiente con ella. Una conversación que podría extenderse, en cualquiera de mis próximas visitas a Miami.

ZV: –¿Qué recuerdas de la educación en Cuba? ¿De tus padres? ¿Dónde naciste? ¿Cómo eras de niña?

IC: -Mi educación en Cuba fue sobre marchas, himnos de guerra, consignas a gritos y una pañoleta de pionero comunista que nos imponían gracias a una “educación gratis” y revolucionaria.

Nací en el ultramarino pueblo de Regla, en La Habana en el año de la desgracia (1959), un pueblo pintoresco que fue perdiendo su brillo hasta convertirlo en parte de una Habana destruida como lo es toda hoy.

Fui una niña tranquila, con sueños que se fueron esfumando a través de los años en un país donde, soñar, se convirtió gradualmente en una pesadilla.

ZV: –¿Podías imaginar siendo una adolescente que te tendrías que ir de Cuba?

IC: -No, a pesar de todo me sentía cubana y que no cabría en otro lugar. Ya de joven me di cuenta que mi mente y mi cuerpo no podían seguir viviendo encerrados entre las rejas de una prisión llamada Cuba.

ZV: -¿Cuáles fueron las razones por las que te encarcelaron? ¿Qué defendías?

IC: -Comencé, junto a mi hermano y un grupo de amigos, haciendo propaganda clandestina con carteles y octavillas que decían “Abajo Fidel” y pidiendo democracia para Cuba. Defendía una libertad que nunca había conocido pero, que más allá de nuestro mundo cerrado, había algo que se llamaba ser libre sin tener que gritar consignas ácidas y absurdas. Fueron métodos simples y sencillos que en cualquier país libre puedes hacer sin enfrentar un castigo tan cruel como es la prisión. Al ser arrestada, estuve 84 dias en Villa Marista, el cuartel general de la Seguridad del Estado y con un cambio de medidas esperando juicio, me fui a la casa. Inmediatamente me convertí en una opositora abierta en un grupo llamado Agenda Nacionalista.

ZV: -¿Cuántos años estuviste en la cárcel? ¿Cómo fueron esos años para tí y para tu familia?

IC: -Me condenaron a tres años de trabajo forzado (correccional con internamiento). Primero me negué a trabajar. Y al mes de estar en el lugar provoqué un motín debido a una reclusa que saldría de pase esa mañana con denuncias que yo había redactado y las guardias la golpearon impunemente.

Mi familia sufrió las consecuencias de mi rebeldía porque los castigaron a ellos de la manera más inhumana y cruel que se conozca al trasladarme hacia la provincia de Camaguey, a unos 600 kilómetros de La Habana. El traslado fue a una prisión de máximo riesgo, de mujeres, en Camagüey, conocida como Kilo-5, porque me cambiaron la medida y el correcional quedó atrás para pasar a prisión cerrada.

Especialmente mi madre sufrió mucho, además de la persecusión a que fue sometida, amenazas y registros.

ZV: -¿Podrías explicar los métodos de los carceleros?

Los métodos son, primeramente, enviarte a galeras con reclusas de altísima peligrosidad, viviendo el temor todo el tiempo de ser agredida físicamente. Vigilada por reclusas comunes que se prestan a todo por ganarse alguna simple prebenda. Acosada por la Seguridad del Estado y por un mundo hasta ese momento desconocido, donde tienes que convertirte en alguien extremadamente fuerte mental para evitar las trampas y las provocaciones. Es un poco difícil de explicar.

ZV: -Finalmente pudiste irte al exilio. ¿Era tu meta o fue algo impuesto por una u otra razón? ¿Qué tiempo llevas exiliada?

IC: -Vine al exilio casi inmediatamente de salir de la prisión. El sufrimiento de mi madre y mi familia tenía que parar de algún modo, pues mi carácter y mi rebeldía ya establecida harían que fuera nuevamente a la cárcel. Llevo 15 años en el exilio donde he mantenido mis convicciones e ideales con los cuales voy a morir, posiblemente lejos de mi patria.

ZV: -¿Saliste con toda tu familia o debiste pasar por todo un trayecto de dificultades para sacarlos a ellos después?

screenshot028.jpg

La mamá de Iliana Curra con su biznieto.

IC: -A mi madre la denegaron, increíblemente y tuve que pedir una reunión en Cuba con el Dpto. de Refugiados. Luego mi madre fue citada y, al venir yo para el exilio, ya estaba estaba aprobada para salir de la isla. Tres meses después nos encontrábamos en Miami las dos.

ZV: -Eres periodista, me parece que has hecho radio, ¿Has trabajado en Radio Martí o en otra radio?

IC: -No, no soy periodista graduada. Fue la carrera que quise pero que me fue imposible en Cuba. Nunca he trabajado en Radio Martí. Estuve tres años trabajando en “La Voz de la Fundación”, de la Fundación Nacional Cubana Americana (FNCA) (1998-2001) hasta que la cerraron, gracias al desinterés de Jorge Mas Santos, hijo del líder indiscutible, Jorge Mas Canosa. En el 2002 me vinculé al Consejo por la Libertad de Cuba (CLC) que fueron directores de la FNCA que se separaron al no estar de acuerdo con lo que estaba pasando y crearon esta otra organización.

ZV: -¿Qué opinión tienes de lo que está ocurriendo acerca de Cuba en la actualidad, oposición, disidencia, exilio, viajes de artistas pro castristas y personalidades del castrismo a Estados Unidos, crees que es justo que eso ocurra?

IC: -Mi opinión sobre todo esto es que ha sido una labor de zapa permante del régimen castrista para minar de alguna manera el exilio y hacerlo implosionar. La famosa mano larga del comunismo que habla Eudocio Ravines en su libro, “La Gran Estafa” que ha llegado a penetrarse hasta en las altas esferas del gobierno norteamericano (léase la espía Ana Belén Montes). Ya se conocen nombres de esbirros que han torturado y cometido violaciones a los derechos humanos en Cuba, que han mentido al Dpto. de Inmigración para radicarse en los Estados Unidos.

Los viajes de artistas pro-castristas y personalidades de la dictadura a Estados Unidos es parte de un programa nombrado “Contacto de pueblo a pueblo” que ya lo habíamos padecido con el ex presidente Bill Clinton, pero que ahora ha sido reforzado con el Presidente Barack Obama, quien ha decidido ser flexible con enemigo, lo que ha permitido que en nuestro patio tengamos a personas que insultaron, vejaron, golpearon y hasta torturaron a los que ahora vivimos en el exilio. Es una total verguenza.

Y sobre la oposición o disidentes, se que existen muchos valientes que han sido pateados por hordas de la dictadura, que han sido encerrados injustamente, torturados, vejados y hasta asesinados, mientras una fracción de otros que se hacen llamar disidentes, viven por encima de la media, gracias al dinero que envía el exilio para la isla, convirtiéndose en “vacas sagradas” que nada hacen por Cuba y que apoyan hasta el levantamiento de restricciones para darle oxígeno al régimen. Es una innegable realidad que no podemos ocultar.

screenshot029.jpg

El hijo de Iliana Curra.

ZV: -¿Existe una juventud cubanoamericana a la que crees que se le pueda marear con estos viajecitos y cuentecitos, o crees que hay también una resistencia por parte de los hijos de los exiliados, nacidos y crecidos en Estados Unidos?

IC: -Los hijos de los verdaderos exiliados están muy conscientes de la realidad de Cuba, son los que entran en debates, foros y discusiones en inglés (que es su idioma) para aclarar puntos y hablar claramente sobre el tema. Gracias a Dios han sido criado con los valores necesarios para continuar este exilio.

ZV: -¿Tú crees que al gobierno los Estados Unidos le conviene que la dinastía Castro se consolide hasta sus hijos y nietos? ¿Por qué?

IC: -Obviamente ha habido siempre una actitud de tolerancia hacia los crímenes de la dinastía de los Castro. Un ejemplo cercano fue el derribo de las avionetas con cuatro pilotos de Hermanos al Rescate, donde la administración Clinton nada hizo al respecto. El crímen ha quedado impune y al final, la flexibilización cada vez es mayor, especialmente con administraciones demócratas, posiblemente llevando a Cuba al camino de la China comunista.

ZV: -¿Qué mensaje desearías mandarle a los opositores a Cuba? ¿Con cuáles te identificas?

IC: -Hay muchos opositores buenos en la isla, valientes de verdad que dia a dia arriesgan su libertad y hasta su vida. Arriesgan hasta la libertad de su familia, incluyendo hijos, como es el caso de Sara Martha Fonseca, para poner un ejemplo. Ahora mismo hay mujeres encarceladas que están viviendo un infierno en la prisión “Manto Negro” en La Habana, una de las cárceles más violentas en Cuba.

Mi mensaje es que nunca pierdan sus valores, su dignidad, su entereza y que sepan que hay un exilio que nunca las olvida, a pesar de la penetración, la flexibilidad de algunos llamados líderes en el Exilio, asi como la actitud del gobierno norteamericano, europeo y latinoamericano.

screenshot030.jpg

Iliana Curra con su hijo.

Humberto Fontova, sin guantes y sin hipocresía.

Jueves, 25 Octubre 2012

Humberto Fontova es un polémico ensayista y escritor, conocido en Estados Unidos por sus libros sumamente edificantes en contra de los mitos revolucionarios castristas, específicamente los del Che y el propio Fidel Castro. A mi juicio es una de las voces más importantes entre una generación de cubanoamericanos que no se dejan meter el pie por ninguna ideología políticamente correcta. No ha entrado en este negocio para contentar a nadie, ni para ser publicado en los medios de la izquierda recalcitrante, tampoco para que le hagan el cuento de nunca acabar de los buenos son éstos y los malos aquellos. No, él está aquí para contar su historia, la de sus padres, la de los cubanos, la de las víctimas del comunismo. No anda buscándose alabanzas, sino más bien discordias por expresar lo que piensa, y de manera muy valiente se quita los guantes, como todo un caballero, y con uno de ellos va abofeteando a los dormidos, a los engañados y a los descarados de este mundo. Para mí es un gran placer y un honor entrevistarlo.

screenshot006.jpg

La familia Fontova un mes antes de salir de Cuba (Humberto Fontova al lado de su padre)

ZV: -¿Cómo fue tu salida de Cuba? Sé que esto ocurrió en 1961, junto a tus padres, creo que viajaron directo a New Orleans en Estados Unidos.

HF: -Nuestra salida fue por Rancho Boyeros. Como la de muchos en esos días, pasamos por  “La Pecera.” A mi madre y a mi hermana le arrebataron los aretes y otras joyas que llevaban, mientras a mi padre se lo llevaron los del el G-2 (Policía Secreta). Imagínate a mi pobre madre. ¡Al fin tenían todos los papeles  de salida listos! Blah, blah, lo que ya conoces.  Me acuerdo bien de ese día:

“-¡¿Adónde lo llevan?!”

“-¡CÁLLATE!” -le gritó una miliciana a mami.

“-Bueno, entonces ¡nosotros NO nos vamos!  -mi madre llorando le gritó a mi padre que ya estaba un poco lejos en las manos de la policía  ñángara (comunista)- “¡Sin tí no nos vamos!”

“-¡SÍ se van!  ¡Lo ordeno! Lo que me pase a mí no lo sé, pero no quiero que mi familia siga viviendo  aquí, en un pais comunista!” -dijo papi mientras se lo llevaban.

Mami  agarró a mi hermana Patricia, a mi hermano Enrique y a mí, y marchamos hacia el avión. Me acuerdo bien de un avión lleno de mujeres y niños, la mayoría iban llorando. Llegamos a Miami, donde ya teníamos unos familiares. Esa tarde mami, completamente desesperada,, llamó  a  mi abuela (todavía en Cuba),  preguntó por papi, oyó la respuesta y se desmayó. (La primera y última vez que me acuerdo de algo así.)

Mientras unas primas atendían a mami, otra recogió el teléfono y también gritó: “¡Humberto está en el G-2!”

Estuvimos en Miami nada más que unas semanas, y seguimos para Nueva Orleans donde teníamos familia más cercana. Pasaron un par de meses  y mami recibió una llamada, atendió al teléfono y ¡otra vez gritó! Pero este era un grito de alegría.

Papi estaba en el aeropuerto ¡esperándonos!  De alguna manera encontramos a un amigo de un amigo de un pariente, que tenía un cacharro, y nos zumbamos todos al aeropuerto.

Jamás he olvidado esa reunión, ni el abrazo entre mami y papi.

Nunca averigüamos exactamente por qué lo cogieron preso, ni por qué lo soltaron. Así pasan los cosas con los ñángaras (comunistas). Papi (arquitecto) había conocido a Osmani Cienfuegos en la Universidad de La Habana, y más tarde Osmani lo quería  nombrar Oficial de Obra Públicas. Papi se negó, explicando  que  solamente quería sacar a su familia de Cuba.  Esto ocurrió  unos meses después de Bahía de Cochinos, y muchos cubanos comprendían que lo cosa sin la ayuda de los Estados Unidos ya casi no tenía remedio.

“-¡Ay, que horror!” -dicen  los presentadores de programas de  radio y televisión aquí en los Estados Unidos cuando les narro la salida de Cuba.

“-¿Horror?” -Yo aclaro. -“¡No, de eso nada! Miren, ¡nosotros fuimos de los dichosos! Hoy en día mi padre caza y pesca con sus hijos y nietos y sobrinos casi todas los fines de semana. Miles de miles, de miles de familias cubanas  sufrieron, y siguen sufriendo muchisimo peor. Lo de nosotros fue nada en comparación… Pero es que los norteamericanos, en general, incluyendo los muy educados, ¡no tienen la menor idea de lo que pasó y pasa en Cuba!

“-Miren,” -yo les explico-, “la mayoría de la familia Fontova estamos vivos y felices. ¿Quieren ver un  horror  verdarero?”  -Yo les aconsejo-. “Bien, pues vayan a ver El  Memorial Cubano en Miami. Ahí sí que tienen “un Horror.”

zoe1.jpg

En su casa de La Víbora.

ZV: -Me imagino que recuerdas poco de tu infancia en Cuba, ¿podrías hacer un ejercicio de memoria y contar algún pasaje de tu corta vida en La Habana?

HF: -Al contrario.  Recuerdo bastante, como puedes notar en mi respuesta anterior.  También  me acuerdo de Varadero, cuando la familia entera  ibamos los fines de semana. También  salíamos  a pescar en un botecito de remos. Me acuerdo del día en que el pobre dueño del bote nos dijo que ya no nos podía sacar más a pescar. Y nos enseñó su botecito. Estaba de boca arriba en la arena, acribillado de casquillos de balas.  Los milicianos se lo destruyeron porque muchos pescadores salían “a pescar” y acababan en Cayo Hueso, ¡quedándose allí, claro!

También me acuerdo bien de los tiroteos en la calle y de los bombardeos de la invasión de Bahía de Cochinos. Los aviones pasaron arriba mismo de nuestra casa en La Víbora.

Me acuerdo cómo me reía de los curas “gallegos” en Los Maristas y de cómo hablaban con la bemba p’afuera con su acento  “gallego.”   Pero la verdad es que eran curas decentes y maestros muy  buenos.

zoe2.jpg

Pescando en El Malecón habanero.

Y también me acuerdo cuando la policía agarró a mi primo Pedro de 21 años, que enseñaba clases de catecismo. Me acuerdo de los llantos de mi tía cuando la llamaron para que fuera a recoger  el cuerpo de Pedro, su hijo, que habían golpeado hasta la muerte.

todos.jpg

La familia Fontova en Nueva Orleans, en el patio de un restaurante en el Barrio Francés. Aniversario 59 años de casados de mami y papi, en diciembre del 2011.

ZV: -¿Cómo fue tu crecimiento en New Orleans, tu adolescencia y juventud?

HF: -Muy feliz, la verdad. Yo soy un típico “Baby Boomer,” ¡la generación americana más MALCRIADA en la historia!  Nada más que hay que pensar en la generacion de mis  padres, viviendo con la Revolucion, y de mis suegros viviendo durante la Depression y la Segunda Guerra Mundial. Al morir, mi suegro en 1987 era el ex-soldado  séptimo  más condecorado en el estado de Luisiana. Peleó en el Norte de África, en Salerno, en Anzio, en Normandie, ayudó a liberar París, después peleó en The Battle of the Bulge y acabó liberando  a Dachau. Fue herido tres veces, y murió en 1987,  de complicaciones de sus heridas de la Segunda Guerra  Mundial. Como él hay muchos de sea generación.

Mientras que para mi generación, era un sufrimiento ¡enorme! no tener  dinero para salir a una discoteca, ¡para bailar como un loco!  ¡O tener un asiento muy distante para ver claramente a los Rolling Stones en un concierto!

Lo reitero, la generación más MALCRIADA de la historia moderna, por lo menos en el caso mío. Y se lo debo a mis padres, que me sacaron de la Cuba estalinista a tiempo, donde mi crecimiento hubiera sido, vamos a decir, bastante diferente.

disco-che.jpg

En un baile con Shirley (se casaron un año más tarde de tomar esta foto) durante la era de la Disco. (”¡Nunca pensando que me parecía casi exactamente a Che Guevara!”)

ZV: -¿Por qué te presentas como un ferviente anticomunista y anticastrista? No son cartas de presentación que agrade a muchos todavía…

HF: -Tienes  mucha razón. Y no te olvides, también soy un “Recalcitrante” y un “Intransigente.” Debe de ser que no  tengo el talento para ser un hipócrita efectivo.

ZV: -Has publicado varios libros acerca de la historia más reciente de Cuba, sobre personajes emblemáticos. Esos libros también han sido traducidos. ¿Podrías hablarnos de ellos, de las recientes traducciones en Brasil, y del nuevo libro que saldrá muy pronto?

HF: -El libro de Fidel: El tirano Favorito de Hollywood fue traducido al español y al portugués. El del Che fue traducido al ruso y al portugués, todavía no al español.  Así que, vamos a ver.  Y el mes que viene sale otro The Longest Romance; The Mainstream Media and Fidel Castro (El romance más Largo; La Prensa Mundial y Fidel Castro).

cover1-the-longest-romance.jpg

ZV: -Hace muy poco leí un artículo sobre un libro en el que se presenta a Chanel como una colaboradora y espía de los nazis, es un libro de Hal Vaughan, titulado: En la cama del enemigo, Coco Chanel bajo la Ocupación. Era algo sabido sotto voce, sin embargo Chanel sigue siendo una marca muy cotizada. ¿Nos sucederá lo mismo con el Che Guevara, aunque en menor nivel, y salvando las distancias, desde luego, en cuanto a la calidad de los productos comerciales derivados?

HF: -Increíblemente la fama del Che me parece que se está complicando. Cuando salió  la pelicula Motorcycle Diaries en 2004, nadie se atrevía a criticarlo. El mito parecía estar intacto. Pero fíjense lo que pasó con la pelicula Che de Soderbergh y Del Toro.  No fue tan fácil para ellos. Hubo entrevistas donde los presentadores sí les hicieron un poco de oposición. Y fíjate lo que le pasó al Presidente de Mercedes Benz hace poco, acabo pidiendo perdón por usar al Che en un comercial. Y mira lo que pasa en Irlanda  ahora que quiren construir  un monumento al Che en Galway. Hay mucha oposición. Así que me parece que ¡AL FIN! está cambianda la cosa.

scan0001.jpg

Con sus hijos, en diciembre de 1986.

ZV: -Entonces ¿crees que ciertos mitos son indestructibles o no? ¿Cuál sería el papel del escritor, del ensayista que eres, para acabar con ellos?

HF: -No completamente indestructibles, como expliqué antes. Pero sí es dificil. A algunos de nosotros nos molestan tanto las mentiras que nos ponemos a escribir,  o  a hacer presentaciones, impartimos conferencias, o a realizar documentales, o lo que sea, tanto para tratar de rectificar la verdad (y burlarnos de los mentirosos y de los que se tragan tantas mentiras),  lo que también como una es como una forma de terapia, para  nosotros mismos, ¡para  evitar volvernos locos ante tanta comemierdería en el mundo en relación a la revolución  castrista!

ZV: -Has visto últimamente que Castro I se muere muy a menudo, y también resucita… ¿No es esto ya un poco cansón? ¿Qué crees que pasaría tras su muerte?

HF: Exactamente. En Babalú blog escribí un post con este mismo tema, usando dos canciones de rock:

La primera:  Won’t  Get Fooled Again (The Who)  (No nos engañan otra vez).

La otra de Phil Collins, I Don’t Care Anymore  ( Ya no me importa).

ZV: -¿Y si desapareciera primero Castro II?

HF: -Sería mucho mejor para el futuro de Cuba.

ZV: -¿Cómo ves a Cuba en la distancia y en el futuro?

HF: -No soy optimista, lo que le sorprende a muchos presentadores de TV y Radio aquí en los Estados Unidos, que es un país bien conocido históricamente por su optimismo. Pero como no soy hipócrita efectivo siempre les digo lo que pienso, y es que (¡ojalá que no!), pero no le veo remedio al problema cubano si no se elimina  del poder totalmente a la nomenclatura  castrista-militarista. Y eso me parece muy dudoso en la manera que va el rumbo y la conga… Mira, ¿por qué el puñado de militares que son dueños de Cuba irían, voluntariamente, a cambiar el sistema Castrista-Militarista? Les sirve muy bien.  No veo  muchos  cambios  verdaderos. El mundo entero ayudó a los Sudafricanos negros, el Presidente de Estados Unidos y el Papa ayudaron a los Polacos… Pero no veo a nadie ayudando a los cubanos. Solamente a sus opresores. Aunque ya todos sabemos eso desde hace rato.

ileana.jpg

Con la congresista cubanoamericana Ileana Ros-Lehtinen.

ZV: -¿Y cómo ves ahora, en plenas elecciones, a Estados Unidos? ¿Crees que volverá a ganar Obama, o que nos llevemos la sorpresa con Romney? ¿Qué cambiaría en relación a Cuba que uno u otro gane?

HF: -Mis grandes amigos Henry Gómez y Alberto De la Cruz de Babalu Blog, a los que yo considero verdareros expertos en este asunto, creen que Romney va a ganar. Si ellos lo creen, yo también. Así que en esto sí soy un optimista.

glenn.jpg

Debate televisivo con Glenn Beck.

ZV: -¿Te gustaría mandarle un mensaje a los cubanos de la isla?

HF: -Seguro, ¿qué les parece que el mundo los ha abandonado? Casi toda la prensa mundial, la gran mayoría de los gobiernos, la gran mayoría de las organizaciones internacionales, todas y todos ignoran al pueblo cubano y colaboran con sus opresores ñángaras. Esto asegura que su victoria, la victoria del pueblo cubano, cuando sea, ¡será  la más gloriosa!  ¡Porque no le deberá NADA a NADIE!

Unos pocos de nosotros en el exilio tratamos de informar sobre la verdad, y de vez en cuando logramos algo, pero no mucho… Aunque seguimos con la tarea.

screenshot024.jpg

Con Hunter.

Después de esta entrevista con mi apreciado Humberto Fontova, saldré a la calle a tomar el sol. Sí, hoy hace sol en París. Los parques vuelven a llenarse, y los metros se vacían, la gente vuelve a pasear al sol, en lo que sería o es ya un verano indio.

Aldo Rosado-Tuero nunca se rendirá.

Sbado, 15 Septiembre 2012

 aldonuevaesperanza.jpg

Aldo Rosado-Tuero en el comedor de su casa - Nueva Esperanza.

No conozco a Aldo Rosado-Tuero personalmente, pero leo cada día su sitio web, Nuevo Acción, y nos escribimos vía email casi a diario. Poco se sabe de este hombre que ha luchado sin desfallecer por la libertad de Cuba , en todos los frentes. Desde Nuevo Acción, como antes desde la verdadera acción en contra del enemigo en el campo de batalla, se despejan muchas incógnitas y lo más importante, se rebelan grandes verdades.

Coincido con él en su radicalismo anticastrista, porque no hay otra forma de ver la luz, sin que la empañe la traición del entreguismo. Y Aldo Rosado-Tuero nunca se rendirá, como mismo afirma al final de esta entrevista.

ZV: -¿Tienes una web que se llama Nuevo Acción? ¿Cuál es el objetivo de ese sitio netamente informativo sobre Cuba y el exilio cubano?

ART: -El objetivo de Nuevo Acción, es la continuación de la lucha emprendida contra el totalitarismo castrista desde los primeros meses del 1959, usando otros métodos,  pues yo siempre he sido consecuente con lo que predico y  ya a mi edad, se me hace un poco difícil, continuar con la lucha armada; por lo tanto Nuevo Acción (prolongación digital de un periódico escrito fundado en los años sesenta por mí, como órgano del Movimiento Nacionalista Cristiano, que se llamaba “Acción”, Movimiento del que yo era Jefe Nacional) es mi arma para seguir combatiendo a los verdugos de mi pueblo, desenmascarando sus mentiras y denunciando sus crímenes.

aldoottoreich.JPG

Junto a Otto Reich.

ZV: -También tratas el tema de Estados Unidos, puesto que es tu otro país. ¿Crees que Barack Obama saldrá reelecto?

ART: -Aunque al principio evité los temas partidistas dentro de EE.UU., ante la actual coyuntura histórica, en que lo que está en juego es la existencia misma de esta nación tal como la hemos conocido y de sus valores tradicionales, he decidido tratar el tema electoral, para alertar a los lectores, de la amenaza que se cierne sobre la patria de nacimiento de mis hijos, nietos y mi biznieta, y el país en que he vivido la mayoría de mis años de vida.

aldohernyymuchachos-001.jpg

Con sus hijos y el compañero del MNC Heny Agüeros, antes de salir para una manifestación.

Creo que, desafortunadamente, Obama tiene muchísimas posibilidades de resultar electo por la mayoría de los votos electorales, ya que la lucha de Romney y los republicanos se hace cuesta arriba debido al gran respaldo que recibe Barack Obama de la gran prensa y los medios masivos de comunicación  izquierdistas, que son la mayoría en este país.

aldorosadoesposaehijosenbigbearcalif-001.jpg

Con su esposa e hijos en Big Bearcalif.

ZV: -¿Piensas que en caso de que fuera electo Mitt Romney éste tomaría medidas consecuentes en contra de la tiranía castrista?

ART: -Francamente no creo que una Administración republicana iría más allá de apretar un poco más las clavijas que Obama ha soltado, pero de ahí a liberar a Cuba, falta mucho trecho. Estimo que ninguna administración de Estados Unidos, ni ningún otro gobierno del planeta moverán un dedo para derrocar al castrismo y traer la democracia a Cuba, mientras el pueblo cubano, no se decida a amarrarse los pantalones y salga a la calle a reclamar y exigir sus derechos; inclusive, los del exilio histórico que en el pasado hemos peleado y combatido a la tiranía castrista con las armas en la mano, después de comprobar la poca disposición de los “opositores” a tomar la iniciativa, hemos llegado a la conclusión—y muchos a un acuerdo tácito—de que no acudiremos a no ser que la llama estalle y el pueblo de allá tome la iniciativa.

aldorosado-tueroalos2diasdenacido-001.jpg

Aldo Rosado-Tuero en el regazo de su madre, a los dos días de nacido.

ZV: -¿De qué parte de Cuba eres?

ART: -Soy de Caibarién, puerto de la costa norte de la antigua provincia de Las Villas.

sarahtueroviudaderosado-001.jpg

Sarah Tuero, viuda de José Rosado, madre del entrevistado.

ZV: -¿Puedes hablarnos de tu infancia, de tus padres, de la educación que recibiste?

ART: -Cuando nací mis padres vivían en Caibarién, y por lo tanto fui inscripto y pasé mi primera infancia en ese pueblo, pero en realidad nací en una finca que tenía mi abuelo materno en Cambao, en el término municipal de Yaguajay, pues mi padre llevó a mi madre a que pariera en casa de los padres de mi mamá. Nací, como relato en mi novela “Recuerdos de Aurelio” – “En un amplio bohío de tablas de palmas y techo de guano, situado en una pequeña elevación a la orilla de un arroyuelo de agua semi salobres que los lugareños llamaban pomposamente río Cambao”.

Mi madre Sarah, era una bellísima y joven campesina que se casó con mi padre, José, al que todos en la familia llamaban “Pepe”, que a lo largo de su vida desempeñó varios oficios, desde Administrador de una gran finca, propiedad de la familia Wolter del Río y Wolter Rojas, hasta comerciante.

sarahyaldoseibabo1942o1943-001.jpg

Sarah y Aldo, Seibabo, 1943.

Estudié la primera enseñanza hasta el ingreso al bachillerato en el Colegio Presbiteriano de Caibarién, donde me destaqué por mis buenas notas siendo casi todos los cursos Alumno Eminente. Comencé la segunda Enseñanza en el Instituto de Remedios, y ví interrumpido mis estudios por los avatares políticos de esa época y por combatir al gobierno de Fulgencio Batista, producto del Golpe de Estado del 10 de marzo de 1952. Al triunfo de “la revolución” intenté retomar mis estudios de bachillerato, pero lo abandoné a los pocos meses para integrarme de lleno a la lucha contra la incipiente tiranía.

aldorosadodeuniformeyarmado-001.jpg

Una vez salido de Cuba, después de haber participado activamente en el clandestinaje anti castrista, mientra luchaba independientemente de los grupos patrocinados por la CIA, contra la tiranía me las arreglé para terminar mis estudios. Me gradué de periodismo en la Universidad de New York y la UNAM de México y logré una licenciatura sobre Ornitología y Bird Biology (Biología de las aves”) en el instituto Ornitológico de la Universidad de Cornell, en Ithaca, N.Y.

aldoycelita1951-001.jpg

Aldo y Celia Gutiérrez Guevara, ambos alumnos eminentes, en un acto del Colegio Presbiteriano de Caibarién, 1951.

Mi padre murió en Cuba en 1965, cuatro años después que yo abandoné el país en 1961. Nunca pude visitar su tumba. Mi madre me acompañó y me ayudó a criar a mis dos hijos, mis 5 nietos y una biznieta, hasta el pasado 11 de noviembre en que a la edad de 96 años su cansado corazón se detuvo durante el sueño.

ZV: -¿Qué recuerdas de la Cuba de antes y qué extrañas más de aquel pasado?

ART: -Recuerdo con tremenda nostalgia mis años de colegio y mis relaciones con mis condiscípulos, los valores morales que me inculcaron en aquel colegio mantenido por la Iglesia Presbiteriana de Norteamérica y mis correrías por los campos villareños y camagüeyanos cazando tomeguines, explorando cuevas y mi maravillosa juventud en aquel paraíso marino que era el pueblo de mi feliz  y loca juventud. Y a veces lloro en las noches añorando mis vacaciones  en la finca de mis abuelos y mis correrías por los preciosos cayos de la costa norte de la isla grande.

aldoernestoybambi.jpg

Junto al poeta Ernesto Díaz, condenado a 40 años de cárcel en Cuba, de los cuales cumplió 22, y Luis Posada Carriles.

ZV: -¿Crees que el pasado, su memoria, podría ayudarnos a reconstruir nuestro país tras el castrismo?

ART: -No soy muy optimista al respecto. Cada vez vamos quedando menos de los que conocimos ese pasado y, como me dice mi esposa de 54 años de matrimonio: “Cuba puede ser reconstruída físicamente, con la ayuda del exilio y su dinero, en una década, pero reconstruir al cubano, al hombre nuevo del castrismo, críado sin valores morales ni cívicos, con el cerebro lavado después de varias generaciones sometidas al totalitarismo, acostumbradas a depender de ‘papá estado’ para todo, sin el hábito del trabajo y la responsabilidad, va a tomar varias generaciones”.

bodacivilaldoylidiarosado-001.jpg

Boda por lo civil de Aldo y Lidia Rosado.

ZV: -En algunas ocasiones la prensa de Miami ha debido citar tu web porque en ella se han descubierto cosas que no se ha atrevido esa prensa a publicarlas. ¿Por qué crees que la prensa de Miami, y en general, todavía le teme tanto o es tan carnera con los Castro?

aldocontucan.jpg

Con un tucán.

ART: -Unos porque quieran estar bien con la tiranía para que les permita establecer sus corresponsalías en la isla o para que no les expulse a sus corresponsales; otros porque están tremendamente infiltrados por personas que hasta ayer fueron periodistas, funcionarios y hasta agentes de inteligencia del castrato. El Nuevo Herald y el Canal 41 son el mejor ejemplo de lo que decimos. Al Canal 41, donde el ex secretario de Raúl Castro Alcibiades Hidalgo es uno de los “mandamases” y cada vez que llega de Cuba un técnico, camarógrafo o aguantador de cables le dan trabajo, es conocido como la sucursal del ICRT en Miami; además que la tiranía es dueña a través de testaferros y familiares de los jerarcas de muchas compañías que se anuncian en los medios.

tomeguindelpimachootrapareja.JPG

Tomeguín del Pinar (macho). De los aviarios de ART.

ZV: -Sé que amas el campo, y que tienes una colección de pájaros extraordinaria, ¿podrías ampliarme un poco sobre el tema?

ART: -Yo soy un guajiro de corazón, aunque mis primos del campo me decía que yo solo era  “guajiro amateur” porque jamás corté una caña, ni madrugué para ordeñar una vaca o levantar una carreta de caña de azúcar, pero es en el campo donde me siento a plenitud. Creo que soy un “homo ruralis”.

ornitologia-006.JPG

Desgraciadamente mi colección de aves y animales exóticos ya no es tan grande como la que tenía antes de que el huracán Andrew destruyera mi casa y mi granja, pero gracias a esa colección conservo la cordura en este mare magnum que es el diario vivir inmerso en la batalla en todos los campos contra no solo la tiranía castrocomunista, sino contra sus cómplices y protectores enquistados en el mundo libre.

aldofortjackson1-001.jpg

Aldo en Fort Jackson, Unidades Cubanas del Ejército Norteamericano.

ZV: -¿Crees que dentro de Cuba sea posible un movimiento libertario serio que derrumbe a los tiranos del poder?

ART: -Perder la esperanza sería lo último que haría, pero hay que ser realista y poner los pies en la tierra. Cada día intento una nueva vía de estimular a gente dentro de Cuba para hacer posible la estructuración de un movimiento serio que tenga posibilidades de éxito. Con dolor tengo que confesar que en los últimos meses he visto cosas terribles que le quitarían las ganas de luchar a cualquiera menos cabeziduro que yo, pero mi esperanza no muere ni me doy por vencido. Sigo pensando—aunque yo tal vez no llegue a verlo—que un día, un joven, un puro, examinará la historia de lucha de nuestro pueblo, se sentirá iluminado, levantará la bandera y guiará a los cubanos hacia su liberación definitva. No olvidemos que “la revolución es la obra de una resuelta minoría inasequible al desaliento”.

aldocayobahamas.jpg

Aldo en Cayo Bahamas.

ZV: -¿Cuál sería tu mensaje para los cubanos de Cuba, y para los jóvenes del exilio?

ART: -Tanto a los jóvenes que viven en el Archipiélago, como a los del exilio, les diría que la libertad no la regalan, que hay que ganársela a cualquier precio y haciendo sacrificios. Que de ellos depende el futuro de su nación. Que hay que seguir la máxima martiana de que “La libertad cuesta muy cara y es necesario o resignarse a vivir sin ella o decidirse a comprarla por su precio”. Y que un joven castrado no es un hombre y que contra todos los augurios Cuba tiene un luminoso destino que cumplir para ser ejemplo y guía de América. Que avancen hacia adelante con la cabeza metida en lo eterno y seguros de sus pisadas, con la convicción de que las fuerzas telúricas de nuestro suelo han de parir un día a ese joven puro a que me refiero en la anterior respuesta.

guilleestebitaaldo.jpg

Con Guillermo Novo y Esteban Fernández.

ZV: -Muchas gracias, si quieres añadir algo

ART: -Me gustaría agregar lo siguiente: Alguien preguntó hace poco que como yo quería ser recordado y mi respuesta fue que por encima de cualquier logro, deseaba resaltar que fui un luchador que nunca se ha rendido y que estaría conforme, cuando abandone mi envoltura terrenal, con un simple epitafio: NUNCA SE RINDIÓ.

diplomacochairman-001.jpg

Diploma Co-Chairman.

alaintemperiepresentacion.jpg

En su programa televisivo A la Intemperie, junto a Dionisio de la Torre.

aldorosadoavalladaresymarypazmartinez-1.jpg

Junto a Armando Valladares y Maripaz Martínez Nieto, también entrevistada en este espacio.

aldoorangbowlparade.jpg

En una manifestación interrumpiendo el Orange Bowl Parade, Miami.

Programa televisivo A la Intemperie con el Preso Plantado Ángel de Fana, que realiza con Luis Alberto Ramírez, y entrevista junto a Dionisio de la Torre:

A la Intemperie, programa más reciente:

Iván García, un periodista transparente

Viernes, 31 Agosto 2012

 ivan.jpg

“Es mi foto preferida: estoy con una camiseta de Brasil, mi selección favorita de fútbol,  y acababa de recibir un Tissot, el primer buen reloj que he tenido en mi vida, regalo de uno de un amigo suizo. La foto, de noviembre de 2006, me la hizo una socióloga y antropóloga de Berna, experta en Cuba y su gente.”

Llevaba tiempo deseando entrevistar a Iván García, quien no solo es uno de los mejores periodistas independientes que hay en Cuba en estos momentos, además es una persona a la que respeto por sus firmes convicciones políticas que pasan siempre después de su profesionalismo, como debe ser en todo periodista. Cosa rara en estos tiempos, que un periodista no consiga un espacio gracias a sus militantismo de izquierda, o que ese mismo espacio se pierda debido por el contrario a una afiliación en la derecha. Iván García es un periodista equilibrado, y dentro de ese equilibrio, destaca de manera sobria, sin alardes desmesurados, su profundo anticastrismo. Dice ser un “electrón libre”, aunque cuerdo.

Le envié este cuestionario hace casi un mes, a raíz del “accidente” que le costara la vida a Oswaldo Payá Sardiñas y a Harold Cepero Escalante, la prisión a Ángel Carromero, y una extraña liberación a Jens Aron Modig.

Demoraron sus respuestas porque, al igual que la mayoría de los cubanos, Iván García no posee las facilidades para conectarse a internet, y las preguntas fueron enviadas a través del correo de la periodista Tania Quintero, su mamá, exiliada en Suiza, por donde mismo regresaron mis preguntas con sus respuestas.

ZV: - Dónde naciste, en qué año y qué recuerdas de tu infancia y de tu barrio.

IG: -Nací el 15 de agosto de 1965 en La Habana. Hasta los 13 años residí en la barriada pobre y marginal de El Pilar, municipio Cerro, colindante con Atarés y a tiro de piedra de la Esquina de Tejas y el Estadio Latinoamericano. La felicidad es relativa. Tenía los juguetes que me tocaban por la libreta una vez al año, y no los que deseaba, sino aquéllos que quedaban cuando nos tocaba comprar, casi siempre bates y pelotas, pues en esa época se hacía una lista y si a uno le tocaba el primer o segundo día podías adquirir algún juguete de calidad, pero en mi casa por lo general compraban el quinto o sexto día. Tampoco tuve televisor hasta diciembre de 1977, los dibujos animados los veía en las matinés dominicales en el Guisa, cine del barrio del cual recuerdo sus butacas rojas gastadas y el olor a orine de gato y moho.

balcon.jpg

“1966. A la izquierda, Dulce Antúnez Aragón, primera esposa de Blas Roca, secretario general del Partido Socialista Popular, hermana de mi abuela y tía de mi madre, tiene cargada a mi hermana Tamila, de 2 años. En el centro, mi madre, Tania Quintero Antúnez, conmigo en brazos, con 1 año.  A su lado, mi abuela Carmen.”

En los primeros años de mi infancia mi pasión fue el béisbol. Lo escuchaba en un viejo radio RCA Víctor carmelita de forma ovalada, que en el mejor momento del juego se quedaba mudo. Con un par de golpes volvía a escucharse. Soy hijo de padres divorciados, mi papá era abogado y hablaba hasta la eternidad. Cuando íbamos a algún lugar, podíamos demorar horas, pues él se detenía a charlar con las personas sobre algún problema de vivienda, su especialidad. Murió cuando yo tenía 12 años.

Entonces vivíamos en un apartamento antiguo y desvencijado en un segundo piso de la calle Romay. Mi madre trabajaba, antes de ser periodista fue mecanógrafa, maestra y secretaria. A mi hermana Tamila y a mí nos crió nuestra abuela Carmen. Todo un personaje. Ella me dejaba jugar hasta tarde en las cuatro esquinas o desandar por todo el barrio. Algunos de mis amigos residían de manera precaria en un solar inmenso frente a la casa. Tenía un vecino adulto, el hoy afamado compositor cubanoamericano Jorge Luis Piloto, que vivía en un minúsculo cuarto del primer piso de nuestro edificio. En aquel momento yo pensaba que Jorge era rico, porque tenía televisor y una guitarra. En su cuarto veía la pelota, los dos éramos fanáticos de Industriales. Y en las tardes de ocio, que eran casi todas, nos entreteníamos en lanzar una bola de masilla contra un redondel que pintábamos en la pared.

Mi hermana y yo compartíamos un pequeño escaparate donde sobraba espacio. Tenía tres pares de zapatos: los colegiales, unos tenis viejos para mataperrear y un par de piel, que eran los de salir -aunque hubo un año que los de salir fueron unos ‘kikos’, como le decían a aquel horrible calzado plástico, producido en la  isla en sustitución de los zapatos de piel. Más horribles todavían eran las botas ortopédicas. Además de poca, mi ropa era fea, como casi toda la de los niños nacidos en los 60 y que para vestirnos dependíamos de lo que vendieran por la libreta de productos industriales, que por suerte hace años desapareció. Cuando las medias desaparecieron del mercado nacional, las mujeres que sabían tejer a crochet se pusieron a tejer medias para niños, con el hilo que encontraran. Eran ‘cheas’ y molestas. Luego de un rato puestas, el tejido se te incrustaba en la piel.

No comí todas las golosinas que hubiera deseado y mi hermana y yo debíamos esperar a que mi madre cobrara su salario de ciento y pico de pesos para ir a un buen cine, a la pizzería Doña Rosina en el Vedado o tomar helado en Coppelia. Pese a todo, tuve una infancia feliz. Lo mejor, que todos lo sábados Tamila y yo íbamos a la Biblioteca Nacional y estábamos muchas horas leyendo libros infantiles. Lo peor, el humo contaminante que vertían las chimeneas de la fábrica de jabones y detergentes Sabatés, cercana a la escuela primaria, la Romualdo de la Cuesta, en la calle Estévez, también en el Cerro. Soy asmático desde los dos años. El alergista le aconsejó a mi madre mudarse. Eso aconteció en febrero de 1979. Desde esa fecha resido en la Víbora, antes una barriada de clase media, hoy con muchos bolsones de pobreza, igual que toda la capital.

ZV: -¿Qué pensabas que sería tu vida cuando eras un adolescente?

IG: -En un tiempo deseé ser pelotero como Agustín Marquetti o Rodolfo Puente, a quienes conocí  gracias a mi madre cuando era periodista de la revista Bohemia, después la única profesión que me gustaba era el periodismo. Era lógico. Crecí correteando dentro de los pasillos y redacciones de Bohemia. De puntillas veía las reuniones de los reporteros. Grandes de la pluma como Enrique de la Osa, Mario García del Cueto, Enrique Capetillo o Zacarías Tallet charlaban conmigo como si yo fuese un adulto. Una mañana, Jorge Alfonso, uno de mis ídolos del periodismo deportivo, me llevó con él a la inauguración de una serie nacional de béisbol en Matanzas. Como era tan majadero, mi madre cargaba conmigo en sus viajes de trabajo a las provincias. En la casa, uno de mis entretenimientos era transcribir de una grabadora las entrevistas que mi madre hacía. Sabía que de una forma u otra mi destino era ser periodista. De academia o empírico, pero periodista.

ZV: -¿Qué estudiaste, dónde desarrollaste tu ambiente laboral antes de devenir periodista independiente?

IG: -No terminé el bachillerato, ya para ese entonces tenía un montón de problemas “de carácter ideológico”. Una tarde, el profesor de Historia me amenazó con llamar a mi madre y al director del preuniversitario si seguía contando relatos tergiversados sobre las brutalidades cometidas por Stalin. En aquel entonces leía muchos libros prohibidos para la mayoría de la gente en Cuba. Me acuerdo que cuando me botaban del aula me iba a la biblioteca a leer La Gran Estafa de Eudocio Ravines, que llevaba en mi carpeta forrado con una carátula de Fidel Castro, para no llamar la atención. Cuando cursé la secundaria, le dije a un profesor que no iba a participar en los actos de repudio, a los cuales alegremente iba toda el aula a lanzar piedras y huevos culecos a las viviendas de personas que habían decidido marcharse del país. Se llamaba Andrés y daba clase de Literatura, me dijo: “No vayas, esfúmate, pero no digas nunca lo que piensas, eso en Cuba te pude traer muchos problemas”. A los pocos meses se fue por el puerto del Mariel. Era 1980.

Esa etapa marcó mi vida. Fue un antes y un después. A partir de ahí terminaron mis dudas con respecto a la buena voluntad de Fidel Castro y su revolución verde olivo. Al no terminar el preuniversitario no pude optar por estudiar periodismo. Tampoco me hubieran aceptado por mi conducta “impropia”. Pasé 3 años el servicio militar. Al terminarlo, laboré en distintos oficios: ayudante de albañil, en los talleres de la revista Bohemia, en un poligráfico, auxiliar de plomería, hasta que mi madre me consiguió una contrata en el ICRT. Como sabía escribir en máquina, fui una especie de secretario de Roberto Romay, un funcionario del DOR que estaba al frente de un grupo de reporteros de los servicios informativos de la televisión, entre ellos Tania Quintero, mi madre.

Lo menos que hice fue mecanografiar. Romay me dejó participar en la filmación y producción de algunos programas, entre ellos Puntos de Vista. A Tania le gustaba invitar a trabajar con ella en la realización de los programas a jóvenes, fueran periodistas o no, pero con ideas creativas. Una vez, en 1987, durante un Festival de Cine a un imberbe humorista, Alexis Núñez Oliva, hoy productor ejecutivo en Televisa, y a mí, nos dejó que saliéramos solos a la calle a grabar y hacer entrevistas para un Puntos de Vista sobre cine, radio y televisión que Tania estaba haciendo. Fue una etapa donde aprendí mucho al lado de profesionales como Lissette Bustamante, Iría González Rodiles y Leda Creah. Estuve muchas horas en cubículos de edición, vi cómo se armaba un espacio televisivo de 30 minutos. Una buena escuela.

ivancarta.jpg

“ Diciembre de 2003, en payama en mi casa, leyéndole a un periodista suizo la carta que Raúl Rivero enviara desde la prisión de Canaleta y que mi madre el día que se fue al exilio en Suiza, el 25 de noviembre de 2003, no quiso llevar consigo por temor a que se la quitaran en el aeropuerto.”

ZV: -Eres de los que con mayor equilibrio informas sobre la realidad cubana en estos momentos, ¿cuándo decidiste ser periodista independiente?

IG: -Después de terminar mi contrata en el ICRT estuve haciendo medias en las esquinas, como muchos jóvenes en Cuba. Ya estábamos a las puertas del ‘período especial’. Siempre, antes y ahora, me he relacionado con esa amplia gama de pícaros, buscavidas y marginales que existen en todas las ciudades. Conozco a dueños de “burles” (casinos particulares de juegos), boliteros, drogadictos, ex convictos, jineteras, ladrones de cuello blanco y ladrones de pata de cabra, mendigos, homosexuales, funcionarios y policías corruptos. Mucha de esa gente son protagonistas de mis crónicas. Me gusta escribir sobre los fracasados y los perdedores. Historias que no cuenta la prensa oficial, tan dada al triunfalismo.

Llegué al periodismo independiente en diciembre de 1995. Mi madre ya pertenecía a la agencia Cuba Press, fundada tres meses antes y dirigida por el poeta Raúl Rivero. Rivero, del cual tenía referencias por sus libros de poesía, una mañana me dijo: “Escribe un par de crónicas, luego veremos”.  Redacté dos textos que a la distancia me avergüenzan, pero Raúl los aceptó. Me integré a Cuba Press, la más profesional de las agencias de periodismo independiente que hubo, con varios periodistas procedentes de los medios oficiales. Comencé como todo novato, redactando noticias sobre detenciones y juicios a opositores. A ratos, escribía historias de La Habana subterránea. Después Rivero me recomendó que me dedicara a escribir de deportes y “de lo que te dé tu real gana”.

ZV: -Es sabido que fuiste detenido e interrogado en varias ocasiones, ¿tú te consideras un periodista o un opositor o ambas cosas?

IG: -Mucho antes de ser periodista independiente estuve detenido dos semanas. Fue en marzo de 1991. Fui acusado de ‘propaganda enemiga’. Estuve en una celda de Villa Marista. Al salir tuve que soportar el acoso de los tipos duros de la Seguridad. Después de haberme iniciado en el periodismo continuaron las detenciones, ahora breves. Y las ‘charlas’ con oficiales de la policía política, más o menos amenazantes y chantajistas. De esas citaciones y ‘charlas’ no se libra nadie que en Cuba decide públicamente disentir. En esas ‘conversaciones’ tratan de hacerte cambiar de opinión y lo mismo pueden ‘conversar’ en tu casa, en una unidad de policía o una residencia de la Seguridad del Estado, a donde suelen llevar a los disidentes más conocidos. Pero a mí siempre me citaron para estaciones de policía y en una ocasión en el registro civil del municipio 10 de Octubre. La última ‘cita’, en agosto de 2010, fue en una unidad militar, con dos oficiales, uno de la Contrainteligencia Militar y otro del Departamento de Seguridad del Estado.

dsc00981-1.jpg

Aunque en la citación no lo dice, en la ‘entrevista’ también participó un oficial del Departamento de Seguridad del Estado. Para más detalles, leer: En otros países por escribir un artículo no te citan, te matan; Citación oficial y “Hay una línea tenue que no se puede cruzar“. 

dsc00982-1.jpg

Creo ser un periodista incómodo. No pertenezco a ningún grupo opositor y no estoy sujeto a ningún tipo de censura, salvo la que impone la cordura. Soy muy crítico con el sistema diseñado por los hermanos Castro, y a veces también lo he sido con el rol desempeñado por la oposición. Soy un cazador solitario de historias. Un tipo que escribe lo que le apetece. Un electrón libre.

ZV: -En estos días hemos vivido uno de los mayores traumas provocados por el supuesto accidente donde perdieron la vida Oswaldo Payá y Harold Cepero. Para mí y para una gran mayoría no se trata de un accidente, ¿qué crees tu?

IG: -Como periodista no tengo todos los elementos para poder escribir que fue un complot. Como ciudadano sospecho que la historia real del accidente donde perdieron la vida Oswaldo Payá y Harold Cepero está por contar. Algún día, Zoé, se abrirán las puertas de los secretos de Estado y se sabrá lo que aconteció. Soy de los que piensa que en las alcantarillas del poder de todos los gobiernos, a discreción y en determinados momentos, se han utilizado las ejecuciones extra judiciales. No es solo la duda de lo acaecido a Payá. ¿Y Laura Pollán? ¿Wilmar Mendoza? ¿Orlando Zapata?

Si vamos más lejos, debiera hacerse una investigación a fondo sobre las muertes por infarto o cáncer de varios de los militares enjuiciados en 1989 por narcotráfico. A mí nunca me convenció la versión oficial del accidente del maestro de espías, Manuel Piñeiro, alias Barba Roja, tampoco el infarto del ex ministro del Interior José Abrahantes. No soy fanático a la teoría de las conspiraciones. Pero el General que rige los destinos de Cuba es un conspirador en estado puro. Así lo hizo constar en un informe un agente de la KGB que en los años 50 conoció a Castro II.

dsc00052.JPG

“ Julio de 2009, escribiendo en la laptop, en el cuarto de mi hija.”

ZV: -En 2009, cuando ocurre la eclosión de los blogs cubanos en la isla, los nuevos comunicadores que en aquel momento no se llamaban opositores ni disidentes, polemizaron con Payá, ¿cómo fue eso? Porque a algunos nos llegaron ecos, pero el único que asumió y escribió un artículo titulado El Cristo del Cerro fuiste tu. Hoy pareciera que ninguno de ellos tuvo un dilema con Payá.  

IG: -En lo personal, respeto la ética y sólidas convicciones de Oswaldo Payá Sardiñas. También reconozco su meritoria labor al frente del Proyecto Varela. Discrepaba con Payá por sus métodos al enfrentar la autocracia. Soy de los que piensa que usando las mismas armas del gobierno poco se podrá alcanzar. En 2009, Payá emitió un documento en los que enjuiciaba -a mí me pareció que incluso daba órdenes- a los blogueros alternativos. En ese momento pertenecía a la plataforma Voces Cubanas y me sentí aludido. Le respondí con ese artículo de opinión. Era mi criterio. No soy hipócrita. Sucede que en Cuba la gente se toma las críticas como una ofensa. Es una rara manera de interpretar el concepto de la democracia. La frase con la cual terminé el texto se la repito a veces a ciertos disidentes que me miran con cara de perro: “Yo no soy el enemigo”.

ZV: -¿No crees que en el proceso de cambio radical cubano hacia la libertad sería muy saludable introducir las críticas y las polémicas? ¿Podrías abundar en el tema?

IG: -Por supuesto, no podría existir una sociedad abierta, tolerante y plural si faltara la crítica y la polémica. Es el combustible que provoca el desarrollo en cualquier sociedad. Es de mentecatos y autoritarios creerse poseedores de la razón o la verdad absoluta. Quien escribe como periodista tiene derecho a juzgar o criticar el papel de grupos, partidos, organizaciones y personas públicas. Al que no le guste, por favor, que no desempeñe esas funciones. Al menos yo no tengo que esperar a que Cuba sea libre para ejercer la crítica. Ya lo hago.

ZV: -Cómo ves el futuro de Cuba….

IG: -Ni el astrólogo Walter Mercado puede augurar con certeza el futuro de Cuba. Vislumbro  cuatro escenarios posibles. Más castrismo, sin los Castro. Una junta de empresarios militares que pactan con Estados Unidos. Revueltas civiles y el caos. Una transición pacífica, democrática y ordenada. Apuesto por la última. Pero tengo mis dudas si eso será lo que suceda. Estoy hastiado de líderes y anclas. Ciertas sociedades parecen que necesitan hombres fuertes y seguros. Pero se corre el peligro que por esa puerta entren también los caudillos y los autócratas.

Considero que en el futuro, el exilio cubano puede desempeñar un rol primordial. Algo se pega después de vivir tantos años en sociedades libres. Lo ideal sería que una mujer joven y moderna esté al frente de los destinos de la isla. Ya el discurso de los cojones está agotado. No sería mala idea mirar a Suiza y tomar como modelo su sistema de gobierno, donde cada año se elige un presidente y un consejo de ministros, que en total no pasan de ocho gobernantes federales. Pero, Zoé, parafraseando al ex senador Orestes Ferrara, ¿tendremos que exportar los suizos a Cuba?

20120820.JPG

“Abril de 2009, en el hotel Colina, el día que una periodista del New York Times quiso conversar con Laritza Diversent, Luis Cino (pulóver rojo) y yo.”

ZV: -¿Crees que sólo los movimientos pacíficos son válidos para lograr la libertad de Cuba?

IG: -Pienso que una oposición pacífica sólida puede voltear un gobierno, por muy represor que sea. Ejemplos sobran. No es el único camino. Pero mi temor es que, por lo general, las sublevaciones armadas, en nombre de la democracia o lo que sea, siempre nos traen un dictador clarividente a la cabeza. Ya tuvimos un Fidel Castro. Más que suficiente.

Zoé, te agradezco tu interés por entrevistarme, pero éste es el último cuestionario que respondo para hablar de mi vida. ¿A quién mejor que a ti? Desde siempre he sido un lector de tus escritos y tus libros, aunque éstos me llegan a cuentagotas. La entrevista quedó un poco larga, métele la tijera. Un abrazo desde La Habana a París, Iván.

dsc03505.jpg

“Paseando por La Habana Vieja con mi hija Melany, el 3 de febrero de 2012, día que ella cumplió 9 años.”

Soy yo quien agradece a Iván García sus palabras de hombre honesto y periodista transparente, raro en el contexto cubano. No le metí tijera, “no soy nadie para hacerlo”. Un periodista que entrevista deberá tener en cuenta siempre que, como Ulises en La Odisea (parafraseándolo fuera de contexto), es bueno a veces volverse Nadie ante la clarividencia (y no la ceguera) de los demás.

Cary Roque, periodista, 16 años de cárcel bajo el castrismo

Domingo, 1 Julio 2012

 s1101252878_30555997_6826006.jpg

Cary Roque, periodista y ex presa política cubana

Conocí a esta gran mujer en medio de manifestaciones y reuniones en tribunas internacionales en contra de la dictadura de los Castro. En su exilio de Miami continúa ejerciendo el periodismo y contando su verdad, mientras analiza con vehemencia pero sin fanatismos, la historia más reciente de su país. Cuando ha visitado París, por razones de su activismo político, va de metro en metro, acompañada de sus compañeras de prisión, o del brazo de otro preso político, Ernesto Díaz Rodríguez, condenado a 40 años de cárcel, quien cumplió 22 años, de él he escrito en las páginas de este periódico.

Cuando Cary Roque fue condenada a veinte años de prisión (cumplió 16) era una hermosa muchacha habanera de 19 años, plena de sueños y esperanzas. Actriz, locutora, estudiante de periodismo en la escuela Márquez Sterling.

Ahora los años han pasado y vive en Miami. Nos comunicamos por email. Ojalá pueda pasar pronto por París, o yo tomar un avión hasta la Florida, para volver a compartir la actualidad de Cuba y del mundo, como sólo ella puede hacerlo, sonriente, inteligente, siempre plena de sueños y esperanzas, y ¡tan generosa!

img_00012.jpeg

Cary Roque, a la edad en la que la encarcelaron.

ZV: -¿En qué parte de Cuba naciste? ¿Cómo fue tu infancia y tu juventud?

CR: - Nací en la Habana, y crecí en el barrio de San Lázaro, de mi infancia tengo los más gratos recuerdos, de una madre abnegada y un padre jovial, protector tanto conmigo como con mi hermana Gloria; eran épocas donde el barrio era de todos y no existía ni la vigilancia ni el temor al vecino. Cuando había festividades como las Pascuas y Nochebuena ibamos de puerta en puerta, como una gran familia. Entonces se produce el golpe militar tengo solo 11 años, pero sí marcó mi vida, por mi tío Enrique, un hombre que amaba tanto la democracia y sufrió ese golpe enormemente. Él estaba vinculado al Partido Auténtico; a los pocos meses tanto el Congreso, como la Cámara de Representantes fueron abolidas -él era Delegado del Partido-sufrió un infarto y murió. Su velatorio se convirtió en una especie de protesta contra la violación constitucional.

ZV: -Sé que hablar del segundo período del presidente Fulgencio Batista no es cómodo para una buena cantidad de personas. ¿Crees que se podría hacer una valoración honesta de esa parte de la historia, sin miedos y sin pasiones?

CR:  Creo que Batista, al romper nuevamente el orden constitucional, dio mucho margen a lo que se gestó, se canalizaron muchas fuerzas opositoras y Castro supo manipular la situación a su favor para eliminar futuros adversarios. El estudiantado fundamentalmente sufrió las mayores bajas y le despejaron el camino. Batista escogió malos asesores -claro, eso se reflexiona ahora, mediante la experiencia-; creo que nunca en realidad vio el terrible destino que Castro le impondría a Cuba, y esperó mucho para negociar el poder equivocadamente, ya había mucha muerte y violencia en el país. Batista huyó y dejó el país al garete…

ZV: -¿Qué esperabas de la revolución castrista?

CR: -Castro no era el líder popular, pero se apoderó de ese liderazgo y al tomar el poder, comenzó la gran purga de jóvenes democráticos y de valores que lucharon contra Batista y no a favor de Fidel. Lo demás ya lo hemos visto hasta hoy…

ZV: -¿Qué fue lo que produjo que te decidieras por un enfrentamiento a Fidel Castro y a los demás barbudos?

CR: - La revolución de la mano de Castro pronto demostró que había que tomar la lucha nuevamente, porque él no era un “dictador de bolsillo”. Estábamos frente a una doctrina, significó la desaparición de todos los factores sociales, políticos y económicos del país, la desmantelación de los derechos ciudadanos, y la implantación de métodos nunca antes vistos en Cuba -como la pena de muerte-. Eso me marcó profundamente. Había crecido en un ambiente donde las discuciones políticas eran cotidianas, pero nunca se llegaba a extremos, mi madre era ortodoxa, mi padre radical y mi tío Enrique ‘auténtico’. Las discusiones llegaban a ser pólvora que se apagaba en familia…

Mi enfrentamiento nació  de la inconformidad, sobre todo en el medio donde laboraba, tomado por los “revolucionarios y convertido en centro de proseletismo; pasé a la acción vinculándome al MRR (Movimiento de Recuperación Revolucionaria), y al Movimiento 30 de Noviembre. Conspiré, no lo niego, utilicé las mismas herramientas que ellos habían empleado, la lucha… Como que ellos penetraron muchos movimientos clandestinos y el 17 de Abril de 1961, fuimos casi todos desarticulados.

images-6.jpg

Cary Roque junto al poeta y ex preso político Ernesto Díaz Rodríguez

ZV: -¿Por qué delito te condenaron y a cuántos años?

CR: -El 22 de Septiembre de 1961, causa 238 fui condenada en un juicio sumario a 20 años de prisión, por acciones de terrorismo y sabotaje -da risa-, mi fiscal Fernado Flores Ibarra, un verdadero un asesino, juzgaba a jóvenes apenas salidos del cascarón. En mi juicio vi partir al paredón a hombres valientes, jóvenes; uno de ellos junto a su esposa embarazada y también condenada en el mismo juicio. El niño nació meses después en el Hospital de Guanajay cerca de la cárcel donde su madre cumplía sentencia.

ZV: -Flores Ibarra murió recientemente, vivió además como un pachá, de embajador del castrismo, incluso estuvo en París, y montó negocios en Chile al final de su vida, el pueblo le llamaba Charco de Sangre. ¿Me puedes hablar abiertamente del tipo de tortura física y psicológica que se suministra a las mujeres en las cárceles castristas?

CR: - ¿Me pides que hable de la carcel?? Te respondo que el experimento más diabólico, cruel e infrahumano creado por la dictadura, fue el Sistema Penitenciario Castrista, golpizas, castigo, traslados, encerramientos en celdas tapiadas, falta de asistencia médica. Todo un proceso destinado a destruírte física y espiritualmente… Meses sin visita, intento de confinación con presas comunes… No recuerdo un día, un sólo día de calma o tranquilidad. La desesperación por hambre, sed. El tener tu menstruación y como animalitos romper un pedazo de tela, porque hasta las toallas sanitarias te negaban, para humillarte… Pero eso, lejos de apaciguar nuestra rebeldía, nos hacía mas fuertes, porque estábamos convencidas que nuestra lucha era justa y necesaria, ante tanto abuso… Lo triste es que la familia lo padeció doblemente, y al menos en mi caso se cobró lo que más quería: Mi madre fue enloqueciendo poco a poco, y terminó sus días en un hospital para dementes en la Florida en 1986. Por eso siempre digo Prohibido Olvidar.

ZV: -Eras una mujer joven entonces, todo aquello te cambió la vida. ¿Es un cambio para siempre?

CR: -La carcel cambió mi vida y mucho. Aprendí el vedadero valor de la vida misma, y que hasta las pequeñas cosas son importantes en el crecimiento propio, aprendí a valorar cada espacio que la vida me brindaba. Crecí al lado de mujeres, presas todas, con tantos valores, que traté de recoger de cada una de ellas lo mejor, desde la valentia, hasta la abnegación de madres que se mordían las lágrimas cuando se despedían de sus hijos pequeños en cada visita. Desde la campesina sin cultura pero que amaba su tierra con ovarios, hasta la médico que sacrificaba su carrera para no ser intrumento del mal. 

ZV: -Hace poco leí algo sobre un escritor sirio que escribió un libro sobre el odio, al parecer favorable al odio que se siente en contra de las dictaduras, si eso lo hubiera escrito un cubano, otro sería el cantar… ¿Por qué los opositores cubanos todos, o la gran mayoría, sin excepción, hablan de pacifismo y no de levantamiento popular? Tengo la impresión de que es como una orden que les han dado desde algún gobierno de izquierdas, fuera de Cuba. Sean pacifistas, igual les prometen hasta el Premio Nobel. Es como si todos quisieran ganarse más el Premio Nobel que luchar verdaderamente por la libertad de Cuba.

CR: - Me preguntas sobre el odio… Todavía hoy en día, le pido a mi yo interno que no me deje odiar, porque el odio es mezquino y no reconoce rivales, pero sí creo y sostengo que para que el odio no exista tiene que haber justicia en la Cuba del futuro. ¡Yo no creo en el borrón y cuenta nueva!

Sobre la posición de la oposición pacífica en Cuba, creo que comenzó como una buena estrategia, pero que se perdió por el camino. ¿Por qué te digo esto? Sencillo, era una forma de demostrar la crueldad ante el mundo de un régimen contra una oposición desarmada, sin violencia -recuerda que en mis tiempos de lucha ellos se basaba en la teoría de que eramos violentos, como si “ellos” hubieran sido angelitos-. Pero en este caso más reciente no podían argumentar la violencia contra la violencia porque no existía; y cuando te digo que se perdió la estrategia por el camino, es porque se han encerrado en ellos mismos, exponiendo mucho al exterior pero no han logrado captar a la ciudadanía. Bajo mi punto de vista, el pueblo los ve, como un grupo de cubanos inconforme pero sin destino, y no se suman por esa razón a la causa de la libertad de Cuba… Además, yo creo que el régimen ha manejado muy bien las infiltraciones, delaciones y el problema de ayuda económica que reciben desde el exterior, para señalarlos como grupos con intereses. Creo que ese factor lejos de beneficiarles les ha puesto una zancadilla con un pueblo plagado de envidias y desconfiado.

ZV: -¿Qué piensas del papel del Cardenal Jaime Ortega y Salamino y de otros prelados en relación a los presos políticos, al pueblo cubano, y de su relación con el régimen? Conociendo que la iglesia ha sido perseguida en Cuba en el pasado…

CR: -Sobre la postura de Jaime Lucas Ortega, es más que reprochable, es para mi criterio una herramienta de los intereses del Vaticano que le ha venido muy bien a Raúl Castro. Se ha convertido en vocero del régimen, y dejó de ser el pastor de su rebaño. Creo que en el fondo guarda algo de resentimiento por el pueblo cubano, que no supo defender su fe en momentos difíciles, cuando ellos eran los segregados. No soy católica practicante, pero si lo fuera, me avergonzaría de este Cardenal, como también de Tomas Wenski. Uno en la Habana y otro en Miami, unidos para limpiarle el rostro a los ateos y asesinos del pueblo cubano.

29073_121634704514385_100000035672636_303958_5555485_n.jpg

Cary Roque en una tribuna internacional, al fondo la ex presa política Iliana Curra

ZV: -¿Qué ha significado el exilio para tí? Has sido periodista, pero además has sido una voz potente como ex presa política y como mujer en varios forums internacionales de gran importancia, ¿podrías explicarnos qué importancia le das a esos testimonios, los tuyos, los de tus compañeras, presas políticas al igual que tú?

CR: - Sobre el exilio, aunque es muy satanizado por muchos, creo que ha sido muy perseverante, solidario y luchador. Quizás demasiado benevolente, porque los luchadores verdaderos han dejado atrás protagonismos y se han convertido en caja de resonacia de opositores y proyectos a los cuales han brindado absoluto apoyo. El exilio cubano -el verdadero- merece respeto, está lleno de víctimas que no claman por ellos, sino por los de la otra orilla. A veces escucho críticas que no son justas, pero los cubanos somos así, pasionales…

En lo personal, como exiliada, he tenido la oportunidad de enfatizar más aun mi lucha, que no quedó atrás luego de 16 años de prisión, y me siento satisfecha de haber podido compartir mis vivencias en foros internacionales -tú has estado conmigo- y sabes el valor que tiene una denuncia de un testimonio vivo. Al principio fue difícil romper el hielo internacional, pero como bien sabes se ha logrado mucho en ese campo. Yo he sido una gota más en horadar la piedra. Y con eso, en lo personal, me basta.

ZV: -Cary, tú eres un ejemplo para muchos cubanos del exilio. Dentro de Cuba también te conocen algunas personas. ¿A quién recuerdas, del exilio, que haya sido ejemplar para tí, de entre los viejos luchadores, que ya no están con nosotros? ¿Y a quién consideras hoy una fuerza imprescindible dentro de Cuba en la oposición?

CR: - Dos hombres impactaron mi vida en el exilio: Tony Cuesta, por su infinito valor y constancia en la lucha vertical a pesar de sus impedimentos. Y Jorge Mas Canosa, por su carisma, inteligencia, estrategia, su poder de convencimiento y convoctaria. Su pasión. Como ves ambos ya murieron y este exilio está huérfano. Dentro de Cuba espero que surja el imponderable que catapulte a un hombre o mujer hacia el liderazgo en el momento preciso. Sólo eso. Y que tenga las mejores intenciones y que se termine esta noche terrible.

230450_222716131072953_100000037021143_964840_3226694_n.jpg

Cary Roque junto al Congresista cubanoamericano David Rivera y varios colegas periodistas recibiendo un reconocimiento por su carrera

ZV: -Esta una pregunta delicada, pero debemos abordar este tipo de tema, ya es hora de hablar a cara descubierta de nuestros problemas. Se rumorea cada vez más, que hay personas en Cuba que se meten a opositoras para poder irse de Cuba. Yo no puedo pensar esto de Darsi Ferrer y de su mujer, por ejemplo. Darsi Ferrer y su esposa llevan años haciendo labores tremendas dentro de Cuba, con el pueblo, así como Caridad Caballero. Es más, no es justo pensar así de ellos cuando no queda otra alternativa que la cárcel o el exilio, ellos pasaron por la cárcel, aunque sea brevemente… He oído que los próximos en salir son Sara Marta Fonseca Quevedo, lo que no me ha sido confirmado, y que la otra sería Berta Soler, ¿cómo explicar esto, por qué se hacen estos cambios sin avisar al exilio, sin conferencias de prensa? ¿Por qué razón crees que el régimen reprima a algunos grupos por nada, y a otros les deje hacer de manera bastante abierta reuniones, publicaciones, festivales de cine, programas televisivos de alto costo?

CR: -El objetivo de Raúl Castro, con la ayuda del alto clero cubano es salir de opositores conflictivos, que en su momento representaron con sus estrategia de confrontación un peligro para ese estado semi-tranquilo, que ellos quieren que exista, y que muchos que aparentan ser opositores, guardan muy bien. De ahí que que no sea de extrañar que se vean determinados a abandonar el país. Cuba es una isla, no tiene fronteras que cruzar, y esconderte y regresar. Ellos manejan muy bien la represión silenciosa. Ademas siembran las dudas, con sus conductas, al arrestar a unos y no hacerlos con otros. La duda socava y merma fuerzas, mi amiga Zoé. Yo no los critico -a los que se van- porque yo también me tuve ir, porque en Cuba solo te dan dos caminos: el destierro o la cárcel nuevamente. Por eso, como la rutina agobia debemos buscar una nueva estrategia más proactiva, no sé, yo no soy líder ni en mi casa, donde manda la gata. Pero en mi humilde opinión, lo primero que tenemos que hacer es identificar nuestros objetivos muy claramente, desprendernos del patrocinaje de Washignton, que nunca ha sido claro con la lucha cubana y elaborar un proyecto nacional entre todos los que en verdad queremos libertad para Cuba. 

ZV: -Supongamos que se cae el régimen de ahora para luego, conociendo que este tipo de régímenes dejan secuelas importantes en la población y un país destruído, ¿volverías a Cuba de manera permanente?

CR: - Mira, Zoé, si el régimen cae mañana, y no se implementan los recursos necesarios que brinden la seguridad para ejercer libremente partidos no manejados, libertades en el orden social, económico y político, y un estado de derecho pleno, sería un suicidio regresar a un país bajo una caricatura de gobierno, manejado por la mafia preconcebida por los viejos jerarcas en el poder. En eso hay que ser muy cuidadoso y dejar la pasión atras. Al menos así lo siento yo.

ZV: -¿Crees que será fácil restaurar la democracia en la isla? Los disidentes no se han constituído en partidos políticos… No se ha avanzado en ese sentido tampoco.

CR: - Cuba se restaura económicamente en menos de cinco años, diría yo. Pero el carácter del cubano, lo que ha aprendido a guardar en su interior, esa doble moral, que elevan como salvoconducto, esa demora en recuperarse, socialmente hablando, restaurar lo dañado espiritual y moralmente demorá mucho, mucho. Pero yo confío en que lo lograremos, el cubano no es malo, no es el villano que muchos creen ver, a pesar de que lo aparentan.

La democracia es una gran casa donde caben todos los que se liberan de miedos y exponen sus verdades, donde se respete tu opinión aunque no coincida con la mía, y donde se le cierre la puerta a los caudillos. Quizás no me toque el placer de verla, pero donde quiera que esté la aplaudiré y gozaré con ella.

Tania Quintero, periodista nada más

Lunes, 16 Abril 2012

Me bastaría con tomar el tren e ir a verla, pero mi trabajo no me lo permite por ahora y sé que ella es una mujer sumamente ocupada también. Nos carteamos día a día, por email. Esta mujer es de una entereza que ya quisieran muchos. La invité a esta entrevista y contestó que sería la última que daría. Es una de las personas más discretas que he conocido, sin embargo, cualquiera con su trayectoria estaría buscando las luces constantemente. No es su caso. Su hijo Iván García es periodista al igual que ella. Él vive en Cuba, La Habana. Ella en Lucerna, Suiza. Agradezco las respuestas a la periodista cubana exiliada Tania Quintero.

¿Cómo fue tu infancia? Algunas fotos muestran a una niña bien cuidada y feliz. ¿De qué origen era tu familia?

-La felicidad no la da el dinero, ni vivir en una buena casa y tener un cajón lleno de juguetes. No tuve nada de eso en mi infancia y fui feliz. Hubiera deseado tener un hermano, no lo tuve, pero haber sido hija única no me hizo una niña triste ni infeliz. Desde muy pequeña mis padres me prepararon para enfrentar la vida, sin tener que depender de nadie. A los 10 años me dejaban ir sola al Roosevelt, el cine del barrio y también al Ten Cent, a comprar aquellos útiles escolares que no vendían en La Casa Bulman, al doblar de la casa. A los 12, dos veces al año, mi padre me daba 10 pesos, para que en verano me comprara un vestido y un par de zapatos blancos, y en invierno, otro vestido y otro par de zapatos, esta vez negros, de charol. En mi época, los meses más fríos eran enero y febrero. Febrero era el mes del Carnaval en La Habana, celebrado a lo largo del Paseo del Prado, desde el Malecón hasta la calle Monte. Nuestro barrio, El Pilar, era colindante con el de Atarés, cuna de una de las más famosas comparsas habaneras, Los Marqueses de Atarés, que siempre recorrían las calles de las dos barriadas y la gente arrollaba detrás.

1944, la típica foto de estudio que le hacían a los niños en Cuba.

-Mi padre, nacido en Palmira, Cienfuegos, de joven había sido panadero, pero luego se hizo barbero ambulante, oficio que alternó con el de escolta, por su biotipo: un mulato que medía 6 pies y pesaba 200 libras. Mi madre, de constitución delgada, nació en el seno de una familia campesina, en Sancti Spiritus y siempre fue ama de casa. En sus documentos se decía que era de la raza blanca, pero en realidad era ‘capirra’, como en Cuba le dicen a las mestizas de piel clara y pelo ‘bueno’. Mis padres sabían sacar cuentas, leer y escribir, les gustaba leer la prensa, escuchar noticieros y eran aficionados a la pelota (béisbol). A pesar de que ninguno de los dos terminó la enseñanza primaria y a diferencia de otros padres, que atosigaban a sus hijos para que fueran médicos, abogados, ingenieros, ellos no me presionaron para que hiciera una carrera universitaria. Me dieron libertad para que yo estudiara lo que quisiera. Cuando terminé la Superior (secundaria) matriculé en la Escuela Profesional de Comercio de La Habana, pero no llegué a graduarme de Contabilidad. Fui una alumna aplicada, con buenas notas. En la Primaria, los 28 de Enero íbamos a pie hasta el Parque Central, cada alumna con una rosa blanca, que depositábamos ante la estatua del Apóstol José Martí. Nos encantaban las excursiones escolares, al Valle Viñales, las Cuevas de Bellamar, el Parque Zoológico… Durante la Semana del Niño recorríamos las fábricas de los alrededores, las preferidas eran La Estrella, donde nos regalaban galletas y confituras o la de chocolate La Española, en Infanta y Estévez, ya desaparecida. Participaba en los actos cívicos de los viernes, en concursos de historia y en visitas para llevarle tabacos a los veteranos, como eran conocidos los antiguos mambises.

Tania y su mama

La foto debe ser 1945 o 46, yo tendría 3 o 4 años. Soy la del globo, a la izquierda, en el medio, mi mamá, Carmen Antúnez. La otra niña es una vecinita Tamila del Pino, nacida en Camagüey, en 1989 estuve en esa provincia y la visité, poco después supe que había fallecido de cáncer. Estamos en el balcón interior del edificio donde vivíamos, en el segundo y último piso, en Romay 67 entre Monte y Zequeira, Cerro.

-He olvidado decir que nací en La Habana, el 10 de noviembre de 1942. Por esos días, la ciudad de Leningrado, nombre que los bolcheviques pusieron a San Petersburgo, era asediada por tropas hitlerianas. Aunque Cuba quedaba a miles de kilómetros de Europa, los cubanos vivían pendientes de las noticias procedentes del viejo continente, y al igual que hicieron cuando la República española, la gente recogía leche condensada, chocolate, azúcar, sal y otros alimentos no perecederos y hacían llegar esas donaciones. Entonces en la isla se producían muchos tomates y hortalizas, y éstos se mandaban frescos a Estados Unidos y allí los procesaban y enviaban a los combatientes del Segundo Frente. Haber nacido en 1942 me aficionó a la literatura y la cinematografía sobre la Segunda Guerra Mundial, a filmes como Liberación, Los amaneceres son aquí apacibles, La lista de Schindler, La vida es bella y El pianista, entre otros. Muy impactante para mí fue la visita que en 1979 hice al ex campo de concentración de Buchenwald, en Weimar, pensando en todos los hombres, mujeres y niños que allí murieron y porque ese mismo día visité las casas de Goethe y Schiller. Cuesta creer que en la ciudad donde vivieron y murieron dos grandes de la literatura alemana y universal, los nazis hubieran instalado un sitio de hambre, terror y muerte.

La foto debe ser de 1948, yo tenía 6 años. Estoy en el patio de la escuela, al terminar una actuación escolar, a la cual todas las niñas fuimos vestidas de blanco.

-Fui una niña pobre, pero feliz. Jamás me acomplejó el bajo nivel escolar y cultural de mis padres, ni haber vivido en un barrio de gente humilde, con personajes como Piri Carbón, Cebolla, Paco Cabeza o el asturiano Fermín el Carbonero, que me guardaba las revistas Life, Good Housekeeping y National Geographic Magazine, llevadas por los vecinos para envolver el carbón. Esas revistas me servían para repasar el inglés, aprendido en un colegio gratuito que funcionaba en el mismo local de mi escuela primaria, de 6 de la tarde a 9 de la noche, y también para recortar fotos y anuncios para ilustrar los cuadernos de Economía Doméstica, asignatura que los barbudos eliminaron de los programas escolares. Era impartida por maestras graduadas de las Escuelas del Hogar, abolidas después que llegara el comandante y empezara a destruir.

-En la casa no teníamos nevera y todos los días se compraba una piedra de hielo, de 10 centavos en verano y de 5 centavos en invierno. Refrigerador tuvimos en 1959, un Frigidaire comprado de uso por 100 pesos. Y televisor en diciembre de 1977, un Krim soviético, en blanco y negro, de los que repartían a los trabajadores y que tras el pugilato correspondiente, me lo dieron, por no tener ausencias ni llegadas tardes. Ventilador y batidora no tendríamos hasta el 2000, nunca tuvimos cámaras fotográficas, grabadoras ni equipos de video. El electrodoméstico de mi infancia, adolescencia y juventud fue un radio, un RCA Victor que fue de mi abuela Pancha, quien creía en Dios y los santos y rezaba todas las noches antes de dormir. Nosotros no, mi familia, por parte de madre y de padre, era atea. Mis primos y yo éramos ‘judíos’, como antes le decían a los niños no bautizados. Una parte de mi familia materna era comunista, mi padre fue guardaespaldas de Blas Roca, secretario general del Partido Socialista Popular, de ideología marxista-leninista, y dos tías, hermanas de mi madre, en la década de 1930 fueron activas luchadoras por los derechos de las mujeres, obreros y campesinos en Sancti Spiritus, su provincia natal. No he sido militante de ningún partido, ni antes de 1959 ni después. Para mí, los partidos políticos son una especie de cofradía.

La foto es de 1949, tenía 7 años, me vistieron de mexicana para una fiesta escolar de disfraces, por los carnavales.

-Nunca me gustaron los ‘muñequitos’ o dibujos animados, ni en la televisión ni en el cine. Tampoco los comics o historietas, con excepción de La Pequeña Lulú. Entre mis películas favoritas se encontraban Picnic, Sayonara, Té y simpatía, Tres monedas en la fuente, Cantando bajo la lluvia y El puente sobre el río Kwai, estrenada en 1957, año que cumplí los 15, edad celebrada en Cuba según el bolsillo familiar. Como mis padres no podían hacerme una fiesta, me regalaron un juego de suéter rosado de orlon. Lo estrené con una saya acampanada de fieltro gris, confeccionada por Delia, la madre de Gladys, mi mejor amiguita. En la parte inferior, con retazos de fieltro de distintos colores, realizó un paisaje de los Alpes suizos con una vaquita, un diseño que resultaría una señal, una premonición: en 1957 no podía imaginar que 46 años después viviría en Suiza. Heidi no estuvo entre mis libros infantiles de cabecera, pero sí La Edad de Oro, de José Martí: Mujercitas, de Louise M. Alcott, y Las aventuras de Huckleberry Finn, de Mark Twain.

En el Parque Zoológico, es de 1952, cuando aún no había cumplido los 10 años. Estoy sentada en el banco, la segunda de izquierda a derecha. Hasta los 12 años tuve trenzas y mi mamá siempre me ponía lazos.

¿Cómo empezaste en el periodismo?
-En el periodismo me inicié casualmente, en 1974. Mi primer texto fue una crónica sobre el campeonato de boxeo efectuado ese año en Cuba. Como no teníamos televisor, mi hijo Iván y yo veíamos las peleas en el televisor del cuarto que en el primer piso de nuestro edificio vivían Jorge Luis Piloto, hoy reconocido compositor cubanoamericano, su madre Beba y su hermano Juan Carlos. Esa crónica se la mostré a un periodista deportivo de Verde Olivo, creo se apellidaba Janer, a él le gustó y sugirió su publicación. Se titulaba En las esquinas roja y azul y aunque no me pagaron, marcó mi inicio en el periodismo. El deporte nacional en Cuba es la pelota. En mi infancia había cuatro clubes profesionales: Habana, Almendares, Marianao y Cienfuegos. Vivíamos relativamente cerca del Stadium del Cerro y a menudo yo iba con mis padres. Cuando en 1965 nació mi hijo Iván, antes de cumplir los 3 años mi madre lo llevaba al estadio, al que ya le habían puesto Latinoamericano. Si ese día no iban a la pelota, la escuchaban por la radio. Por cierto, Iván se inició en el periodismo independiente, en 1995, inaugurando una sección a la cual tituló Minideportivas de Cuba Press. -Con regularidad comencé a escribir en 1975, en la revista Bohemia. En ese momento laboraba como secretaria en el Movimiento Cubano por la Paz y en la página internacional me publicaron sobre la temática de la paz. Después me convertí en colaboradora de Bohemia y uno de los trabajos más interesantes fue el de corresponsal viajera en Matanzas, cuando en 1976 impantaron el Poder Popular en esa provincia.

-Soy autodidacta. El periodismo es un oficio y los oficios se aprenden en la práctica: mientras más escribes y de más temas, mejor. En Bohemia pasé por casi todas las redacciones: En Cuba, Economía, Cultura, Historia… En casi todos los géneros: informaciones, crónicas, entrevistas, reportajes… Tal vez donde más me destaqué fue en el periodismo de investigación, algo que ahora se ha perdido. En la Sección Económica de Bohemia investigué y con especialistas, funcionarios y trabajadores, debatíamos y tratábamos de dar soluciones a temas tan variados como el desaprovechamiento de la piel de tiburón y otras pieles (tilapia y rana toro); la industria textil y del calzado, donde tuve el apoyo del ministro de la Industria Ligera; el diseño de vestuario y de muebles, con respaldo de la Oficina de Diseño Industrial (en esa oficina laboré dos años, en el departamento de divulgación); el tiempo libre de los jóvenes y los círculos sociales obreros, entre otros. También hice varias series, una sobre los Festivales Mundiales de la Juventud y los Estudiantes y otra titulada El país de los cochecitos, sobre mi viaje a la República Democrática Alemana, en junio de 1979. De ese viaje de tres semanas, solamente en Bohemia publiqué 50 páginas.

Soy la tercera, de izquierda a derecha en la primera fila, con un chalequito. Fue el 24 de febrero de 1952, aún no había cumplido los 10 años, aparecen varias de las alumnas de la foto anterior, en el Zoológico, la maestra es la misma, la Dra. Carmen Córdoba.

-En 1982 me trasladé al Instituto Cubano de Radio y Televisión y tuve oportunidad de conocer y dominar un medio totalmente distinto. En la televisión conocí a profesionales de gran experiencia, directores, productores, camarógrafos, editores, musicalizadores, de todos aprendí y a todos los recuerdo con admiración. Algunos ya han muerto, como la presentadora chilena Mirella Latorre, en cuyo programa Conversando estuve un tiempo como guionista. Guiones escribí también para espacios musicales, entre ellos uno realizado en Trinidad, donde tuve el honor de trabajar con Manolo Rifat, uno de los mejores directores que ha tenido la TV cubana. Se te conoce por ser una persona que dice las cosas como las piensa, sin tapujos, y de una transparencia más clara que el agua.

-Además de haber sido criada para que me convirtiera en una mujer independiente, sin miedo a decir lo que pensaba y sola fuera capaz de enfrentar la vida, tuve la suerte de nacer y crecer en una etapa donde había democracia y libertad de prensa, inclusive después que Fulgencio Batista diera el golpe de estado, el 10 de marzo de 1952, en pleno auge de la Guerra Fría y el mccarthysmo en Estados Unidos. Pienso que ese anticomunismo influyó para que Batista, quien en su primer mandato como presidente (1940-44) había pedido la colaboración de los comunistas, a partir del 52 los reprimiera.

-Siempre he dicho lo que he pensado. Mi primer empleo fue en agosto de 1959, cuando aún no había cumplido los 17 años. Me pagaban 47 pesos al mes, por trabajar de lunes a domingo, sin horario, como mecanógrafa y bibiliotecaria en el Comité Nacional del Partido Socialista Popular, en Carlos III y Marqués González. Allí se concentraba la flor y nata del comunismo criollo, hombres que me habían visto nacer, pero no por eso fueron complacientes conmigo. Se los agradezco, porque aprendí a trabajar con responsabilidad, mecanografiar sin borrones y a redactar cartas o lo que me pidieran. Me ayudó que nunca tuve faltas de ortografía y en las clases de gramática y composición sacaba el máximo. Y de la misma manera que ellos no tenían en cuenta que era la hija del ‘gordo Quintero’ y fueron muy exigentes conmigo, yo a ellos les decía lo que pensaba y lo aceptaban, porque los comunistas que yo conocíeran demócratas.

Es del año 1958, tenía 16 años, soy la flaquita de espejuelos a la izquierda, con una falda ancha floreada. La otra muchacha es Estercita, prima de Marco (el administrador de mi blog) quien en esa foto tenía dos años, es el jabaíto con la camisita de cuadros, el varón más alto es su hermano Rafaelito, que se hizo abogado y el otro, a la derecha, es Armandito, biólogo marino El varón a la izquierda es Alfredito, hermano de Estercita.

-Era muy joven, pero de absoluta confianza, por eso me pidieron que pasara en limpio las actas de sus reuniones donde hablaban muchas cosas importantes y que mecanografiara los mensajes enviados a ‘Alejandro’, seudónimo de Fidel Castro. Acerca de los 19 meses que trabajé con los comunistas, en mi blog publiqué un testimonio en cinco partes titulado Harry Potter y la revolución escatimada. Con tales antecedentes, no podía temerle a ningún dirigente de verde olivo, empezando por Fidel Castro, quien el 12 de mayo de 1986 me recibió en el Palacio de la Revolución.

¿Cuándo empezaste a desencantarte del proceso castrista para algunos todavía revolucionario? ¿Fue fácil para tí?

-Como nunca milité en el PSP ni en el PCC, como jamás he tenido miedo de decir lo que pienso y como mi padre siempre me aconsejó no contraer deudas de gratitud con nadie, no fue demasiado traumatizante dejar de simpatizar con Fidel Castro y su revolución. Quienes me conocen bien saben que siempre fui ‘conflictiva’, y le cantaba las cuarenta a quien tuviera que cantárselas, casi todos jefes y funcionarios. Y después que les decía todo lo que consideraba debía decirles, recogía mis matules y me trasladaba a otro puesto de trabajo. Al ser una mecanógrafa que tecleaba con gran rapidez, en español e inglés (aprendí mecanografía y taquigrafía en los dos idiomas en la Havana Business Academy) y además sabía redactar, lo mismo una carta que un artículo, hoy dejaba de trabajar en un lugar y al día siguiente ya estaba en otro. En 37 años, desde agosto de 1959 a marzo de 1996, trabajé en una docena de centros distintos, como mecanógrafa, bibliotecaria, secretaria, divulgadora, maestra de adultos y periodista. Cuéntanos cómo entraste en el periodismo independiente y en la disidencia.

-No me considero disidente, porque los disidentes cumplen funciones políticas, de agitación y propaganda o son activistas de derechos humanos, se agrupan en partidos y organizaciones y eso nunca lo hice. Soy periodista, nada más. En la agencia de periodismo independiente Cuba Press comencé desde su fundación, el 23 de septiembre de 1995. Escribía lo que pasaba a mi alrededor, con especial énfasis en las mujeres y los negros. Igualmente reportaba sobre la oposición, los opositores y sus actos contestatarios. A partir de los 90 escribí bastante del ‘período especial’, en mi blog se pueden leer algunos de esos relatos. Lo que determinó que dejara el periodismo oficial y me sumara al periodismo independiente fue la detención de mi hijo el 8 de marzo de 1991. Fue la gota que colmó el vaso de mis decepciones: ése no era el socialismo por el cual mi padre había luchado y yo de niña había leído en aquellas revistas dedicadas a las ‘bondades’ de las “democracias populares”, como en 1940-50 se autodenominaban los países del bloque socialista o telón de hierro.

Estuviste detenida y tu hijo, el periodista Iván García, que sigue en Cuba, también, ¿por qué, cómo sucedió?

-Estuve detenida dos veces, el 21 y 22 de enero de 1997, 48 horas en un calabozo de la estación de policía situada en Zapata y C, Vedado. Me arrestaron junto con Juan Antonio Sánchez, también de Cuba Press, cuando salíamos de la Embajada Checa, en el Nuevo Vedado. Y entre el 1 y 2 de marzo de 1999 permanecí 29 horas en un calabozo de la unidad policial de 7ma. y 62, Miramar. Me detuvieron cuando me dirigía al juicio a los cuatro miembros del Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna (Martha Beatriz Roque Cabello, Vladimiro Roca Antúnez, Félix Bonne Carcassés y René Gómez Manzano), redactores de La Patria es de Todos. Sobre la detención de Iván en Villa Marista, mejor leer Pistola en mano.

¿En qué año te exiliaste? Vives desde entonces en Suiza, ¿por qué Lucerna?

-El asilo político lo solicité el 24 de junio de 2003 y el 30 de julio, apenas un mes después, el embajador suizo personalmente me comunicó que nos lo habían concedido, a mí, a mis dos hijos y a mi nieta mayor. Mi hijo escribió al gobierno suizo que de momento no viajaría: la novia que tenía había salido embarazada y el 3 de febrero había dado a luz una niña, de lo que me enteré estando ya en Suiza. Mi hija, mi nieta mayor y yo salimos de Cuba a las 8 de la noche del martes 25 de noviembre de 2003, en un vuelo de Air France. Sobre las 9 de la mañana del miércoles 26 hicimos escala en París, y alrededor de las 12 del día montamos un Easy Jet rumbo a Zürich, a donde llegamos unas dos horas más tarde. Aunque teníamos el asilo político concedido desde Cuba, del 26 de noviembre de 2003 al 1 de marzo de 2004, cuando nos mudamos al apartamento actual, en un barrio de extranjeros e inmigrantes (porque así lo quisimos), durante tres meses estuvimos en albergues para solicitantes de asilo, en Kreuzlingen, en Thurgau, cantón fronterizo con Alemania, y en Sonnenhof y Ritahaus, en Lucerna. Fue una experiencia enriquecedora, porque tuvimos oportunidad de conocer a represaliados africanos, árabes, musulmanes, tibetanos…

-Desde la primera vez que estuve en la Embajada Suiza en La Habana, fui cogiendo materiales en español que ponían a disposición de los visitantes. Empecé a leer y documentarme sobre la Confederación Helvética y en hojitas de papel iba tomando notas, confeccioné un fichero que aún conservo. Así que a Suiza llegué con un mínimo de conocimientos del país y su gente. Lo que desde el principio tuve claro que ya que nos íbamos de Cuba, lo mejor, sobre todo por mi nieta, entonces con 9 años, no era ir a los cantones franceses e italianos, con idiomas más fáciles de aprender para un cubano, si no a los cantones de la Suiza alemana, los más desarrollados y disciplinados. En cuatro meses mi nieta aprendió alemán suficiente para comenzar en la escuela. Al principio fue duro para ella, pero después que dominó el alemán y el suizoalemán (dialecto), con facilidad aprendió inglés y francés. El cantón de Lucerna lo escogí porque se puede vivir en el anonimato y porque el único periodista suizo que conocía residía en Lucerna, aunque mi amistad con él no duraría mucho tiempo. En enero de 2005 me envió un correo electrónico que consideré machista y lo mandé a freír tusas. ¿Qué has aprendido en el exilio o qué conocimientos pudiste poner en práctica?

-Para ser totalmente sincera, de quien he aprendido mucho en estos casi nueve años ha sido de los suizos y de Suiza. De los suizos, por su forma de trabajar y de ser, y de Suiza por su democracia, una de las más avanzadas del mundo, todo lo someten a votaciones y referendos, y es la población la que decide si aprueban o no una ley o medida. Al exilio ya lo conocía desde Cuba, a través de Radio Martí, así conocí a personalidades como Luis Aguilar León, en cuyo programa participaba a cada rato. Ya en Suiza, a partir de 2004 me relacioné por email o teléfono con exiliados cubanos residentes en Europa y Estados Unidos; conocí a cubanos que no eran refugiados políticos y contacté con amistades mías de La Habana, ahora establecidas en el exterior. En el exilio, como en todo conglomerado humano, hay personas con diversas formas de pensar y analizar los problemas. Unos son más radicales que otros, y no todos son tolerantes hacia quienes tienen diferentes puntos de vista. Es cierto que somos un solo pueblo, pero veo difícil que los cubanos de adentro y de afuera lleguemos a ponernos de acuerdo. Son demasiados años viviendo alejados, en sociedades muy distintas.

-En 2004 me regalaron una computadora, bastante vieja. Tuve que adaptarme al teclado en alemán y aprender a poner acentos y tildes. Un viejo amigo de mi familia solía decir que uno está contínuamente aprendiendo y así es. No creo que haya podido poner en práctica los conocimientos adquiridos en Cuba, porque a Suiza llegué con 61 años, ya en edad de retiro y las neuronas un poco cansadas para aprender idiomas. Lo más importante ha sido el descubrimiento de internet y poder estar cada día bien informada de lo que pasa en Cuba y el mundo. Vivir en un país capitalista desarrollado no ha cambiado mis hábitos de vida ni mi pensamiento. En Cuba las marcas me resbalaban, en Suiza también, no me deslumbra el consumo ni el lujo. En Cuba apagaba las luces innecesarias, ahorraba agua y recogía papel y cartón, en Suiza también. Aunque Suiza tiene fama por sus relojes, yo uso el mismo reloj que un matrimonio suizo me obsequió en diciembre de 2003, les costó 50 francos y me ha salido buenísimo. No he tenido ni me interesa tener celular. A mi nieta en 2009 le regalé un iPhone y básicamente lo utiliza para almacenar y escuchar música, imprescindible para sus clases de Stimmbildung (adiestramiento de la voz en el canto) y sus actuaciones como solista en el coro de su instituto de bachillerato. Iván García y tú tienen tienen tres blogs, muy conocidos fuera de Cuba. Él describe lo que vive, experimenta, como un periodista independiente, más que como un bloguero. Tú igual, desde el exilio. Publican en medios del exilio también.

¿Cómo un periodista real se plantea la noticia?

-Al vivir Iván en Cuba, sin acceso a internet, con prensa y canales televisivos controlados por el régimen, y yo en Suiza, con adsl las 24 horas, más de 200 canales de más de 50 países y la posibilidad de comprar periódicos, revistas y libros en español, las noticias y sus realidades las vemos desde distintos ángulos. Pero no muy diferentes, pues él, gracias a un radio Sony de onda corta que hace dos años le envié, se mantiene bien informado. Si en Cuba escuchas la BBC, Radio Exterior de España, Radio Francia Internacional, Radio Nederland, la Voz de los Estados Unidos y Radio Martí, estarás al día de lo que pasa en tu país y el mundo. Iván y yo nos planteamos las noticias de la misma manera, lo único que él no siempre puede reportar un suceso con la inmediatez que quisiera. Yo podría, pero prefiero dejarle esos espacios a los periodistas independientes que escriben desde la isla. Los tres blogs que tenemos me roban bastante tiempo, sus perfiles son periodísticos, no noticiosos.

¿Cómo ves la disidencia en la isla y los nuevos comunicadores que se han reproducido a montones sin que eso signifique que el pueblo sea verdaderamente informado?

-A la disidencia y el periodismo independiente trataron de descabezarlos y desguasarlos en 2003. Ha resistido el embate y ha sobrevivido, a pesar de todos los encarcelados, exiliados, desterrados… Ha surgido una nueva generación de disidentes, periodistas independientes y últimamente de blogueros alternativos, pero también, paralelamente, otra de seudodisidentes. Están los que se meten a ‘disidentes’ para hacerse de un curriculum y solicitar una visa de refugiado político en la Sección de Intereses de los Estados Unidos, y los que a ciencia cierta no se sabe quiénes son ni quién o quiénes están detrás de ellos. Cuesta creer cómo de la noche a la mañana se convierten en personajes famosos, tienen recursos para enviar mensajes, fotos y videos y subirlos a internet con una facilidad increíble. Cuando a mí me pueden mandar fotos de mi nieta que vive en La Habana, me las envían en tamaño reducido. Debido a las lentas conexiones, enviar fotos de gran tamaño y videos no lo pueden hacer ni todos los cubanos ni todos los disidentes y periodistas independientes.

-Hablando sin tapujos. De lo que escriben los periodistas independientes y los blogueros alternativos muy pocos dentro de Cuba se enteran, porque sus textos se difunden en internet y en la isla es ínfimo el porcentaje de la población con acceso a la red, y cuando alguien paga 6 o 7 pesos cubanos convertibles para conectarse durante una hora, utiliza ese tiempo para pasar correos a su familia o echarle un vistazo a noticias de su interés, por lo regular de música, cine, deportes… Menos aún los cubanos de la isla se enteran de todos esos videos realizados por los nuevos comunicadores, quienes parecen han pasado la escuela de la oratoria de Fidel Castro y meten unos ‘teques’ (discursos) demasiado largos, gesticulando y utilizando una verborrea similar a la de los dirigentes castristas. Todo lo que desde Cuba ellos escriben, fotografían y twittean es para consumo externo. Pueden darse el lujo de recorrer a pie todo el país que a no ser la policía política, nadie los conoce. De 1995, cuando me hice periodista independiente, a la fecha, dos tandas de infiltrados por el Departamento de Seguridad del Estado han salido a la luz en 17 años: una en abril de 2003 y otra en enero de 2011. Al parecer, el tiempo de vida útil de un informante o chivatiente es de 7-8 años. Así que los próximos se supone sean ‘quemados’ en 2018 o 2019. Si aquello no explota antes.

En mayo pasado publicaste un libro en internet, ¿podrías hablarnos sucintamente?

-Ese libro lo comencé a escribir en diciembre de 2002, en la mesa del comedor de mi apartamento en La Habana. Escribía directamente en la máquina de escribir, no sabía si algún día lograría publicarlo, pero pensé que a los 60 años ya era hora de volcar en blanco y negro algunas vivencias. Tenía 61 cuartillas redactadas cuando el 18 de marzo de 2003 fue desatada una feroz oleada represiva. Saqué de mi casa esas cuartillas y después logré que un turista suizo me las trajera a Lucerna, en la misma carpeta plástica verde donde las guardé. En 2005 surgió una posibilidad de publicar el libro y empecé a trabajar intensamente en ello. Tuve desencuentros con los editores y terminé no queriendo saber nada de ellos. A fin de cuentas, a mí no me interesa el dinero ni la publicidad. En mayo de 2011 decidí publicarlo en mi blog. Se titula Periodista, nada más y comienza con un capítulo al que decidí ponerle Un pedazo de mi vida.

Portada del libro Periodista nada más.

¿Qué le dirías a los cubanos de la isla, qué mensaje te gustaría enviarles?

-Me da mucha pena con los cubanos, en particular con los residentes lejos de la capital y con las mujeres, las madres solteras y las abuelas, por la vida tan dura que la mayoría ha llevado y sigue llevando. En Suiza vivo muy modestamente, pero cada vez que entro a un supermercado, y veo los paquetes de arroz que no hay que perder tiempo escogiéndolo o los estantes con papas, frutas y vegetales, frescos y limpios, a la mente me vienen las cubanas de a pie. La revolución de Fidel Castro siempre fue y sigue siendo machista. Y muy mal agradecida: si él y su hermano Raúl se han mantenido en el poder, en buena parte ha sido por las mujeres, esas mismas que apenas tienen íntimas (almohadillas sanitarias) para su menstruación. Pero cuando decidan decir BASTA, ese día comenzará el final de más de medio siglo de autocracia. Muchas ya han perdido el miedo, como las Damas de Blanco y las de los movimientos Leonor Pérez y Rosa Parks. A ellas, mi respeto y cariño. Extensivo a las que permanecen detenidas, como Sonia Garro, brutalmente detenida junto con su esposo Ramón Alejandro Muñoz, una semana antes de la visita del Papa. Hasta la fecha permanecían encarcelados y todo parece indicar que los van a enjuiciar y condenar a varios años de prisión.

Gracias a Zoé Valdés y a El Economista por haber considerado interesante entrevistarme. Es la última entrevista que pienso conceder. Me cuesta tener que hablar de mí y de los míos. A los lectores, mi más sincero abrazo desde Lucerna, Suiza.

Esteban Fernández y la libertad de Cuba

Lunes, 9 Abril 2012

esteban1.jpg

                   Foto: 1962, llegada al exilio de Esteban Fernández (Archivos EF).

Esteban Fernández, más conocido como Estebita, lleva ya más tiempo viviendo en Estados Unidos que en Cuba, pero su país sigue siendo Cuba. Un luchador nato por la libertad, se ha dedicado a las crónicas cubanas durante toda su vida. Su trabajo como antologuista de la naturaleza del cubano, de su carácter e idiosincracia, sea dentro de Cuba como en el exilio, es notorio. Publica en varios periódicos en Estados Unidos creados por los cubanos exiliados, y en los blogs del exilio.

img_7944.JPG

                             Foto: En el Army Fort Jackson (Archivo de Esteban Fernández).

ZV:-¿Qué edad tenías cuando saliste de Cuba y por qué te fuiste?

EF: Tristemente salí de Cuba el 12 de agosto del año 1962. Ahora se cumplirán 50 años. Al conocerse que no simpatizaba con el nuevo régimen implantado se desató una violenta represión contra mi persona. Y mi padre decidió, en contra de mi voluntad, sacarme de Cuba.

ZV: ¿En qué condiciones saliste de Cuba? ¿Pudiste salir con tu familia? Tengo entendido que tu mamá se quedó en Cuba. ¿Volviste a reunirte con ella?

EF: En aquella época se podía salir por la Panamerican después de varios meses de espera. Salí solo y jamás volví a ver a ninguno de mis seres queridos.

ZV: ¿A qué edad decidiste incorporarte a la lucha por la libertad de Cuba, qué te tocó hacer?

EF: Bueno, nací en  1944 y ya para marzo del 59 estaba en contra del sistema castrista, así que tenía 15 años. Me incorporé a una célula clandestina del Movimiento de Recuperación Revolucionaria (M.R.R.) vendía bonos, puse una bandera del M.R.R. en  la azotea del Edificio Partagás de mi pueblo (que se viera desde abajo) y otra del Movimiento 30 de Noviembre en el parque Infantil, tres petardos en diferentes lugares del pueblo, preparaba huelgas estudiantiles en el Instituto. Caí ocho veces preso.

ZV: Después de lo sucedido en Bahía de Cochinos, ¿cuál fue la reflexión que hiciste? Con los años, sabiendo que el presidente Kennedy engañó a los cubanos que estaban allí, luchando por la libertad de Cuba, y que esos cubanos fueron unos valientes. Yo pienso que de todos modos, los cubanos del exilio ganaron, los expedicionarios ganaron, y fracasaron los Castro. De hecho la historia nos da la razón. ¿Qué piensas de eso?

EF: Fue muy triste esa derrota, y muy grande la decepción de nuestros supuestos aliados. La decisión fue que teníamos que seguir adelante, luchar  por nuestra cuenta en el intento de liberar a Cuba.

ZV: -¿A qué te dedicaste entonces después? ¿Trabajabas en qué? Pero al mismo tiempo empezaste a escribir ¿a qué edad y para qué publicación?

EF: La lucha continuó, tuve que salir de Cuba, en los Estados Unidos estuve sin trabajar mas de cinco años dedicado por completo a la causa: En el Army en Fort Jackson, después en el JURE de Manolo Ray, en campamentos en Puerto Rico entrenándome, después de telegrafista del Barco Venus. Toda esta etapa siempre fue bajo los ordenes del hoy mártir de la patria, el Coronel Vicente Méndez. Vine a California y fundamos La Juventud Cubana de Los Ángeles para fajarnos cuerpo a cuerpo contra los castro-comunistas locales, fundamos la Voz de Cuba libre para transmitir desde decenas de emisoras radiales la verdad de nuestra nación, fui jefe de reclutamiento del Plan Torriente, y he cooperado con TODAS las organizaciones anticastristas. Me casé, tuvimos dos hijas, y comencé a trabajar en la Compañía de Teléfonos A.T.T., y ahora estoy retirado. Del trabajo, no de la causa, ya que estoy ma

ás activo que nunca antes. Además desde 1967 he escrito una columna en el periódico 20 de Mayo, hoy reproducida en muchos lugares, sin fallar una sola semana en escribirla y sin cobrar un solo centavo.

ZV: ¿Cómo es posible que una persona que salió tan joven de Cuba siga siendo tan cubano? Tus Crónicas Costumbristas son conocidas por casi todo el exilio, publicas en varios blogs…

EF: No sé la respuesta a eso pero pienso que al haber dado un vuelco tan grande mi vida en 1959, verme obligado a abandonar a mi país y familia siendo un muchacho, y al haberme hermanado con un grupo enorme de combatientes ESO ME CREÓ UN TRAUMA EMOCIONAL  y una pasión por todo lo cubano, y una obsesión porque Cuba acabe de ser libre.

ZV:  -¿Cómo ves el futuro de Cuba? ¿Te ves regresando y viviendo allí?

EF: Soy un firme creyente en el IMPONDERABLE. Algo tiene que suceder. No sé lo que será, para mí es una incógnita. No lucho por regresar a Cuba sino por PODER HACER LO QUE ME DÉ LA GANA sin que un régimen dicte quienes pueden regresar y quienes no. Sueño con mi vejez en una bella playa de Cuba, tranquilo, con una varita de pescar, y que los domingos pueda ir a darle vueltas al parque de mi pueblo.

fernandez2.jpg

                                        Esteban Fernández en la actualidad (Foto Archivos EF)

ZV: Tu país es también y sobre todo Estados Unidos. ¿Qué piensas de todos estos intercambios que llaman culturales? Los que se están produciendo con artistas que representan el régimen cubano que viajan a Estados Unidos y hacen giras por allá. que sepamos solamente son músicos de música popular o de música protesta. Pero no ha habido un sólo músico de Miami que haya podido entrar en Cuba del mismo modo, para incluso decir lo que piensa, como hicieron los que en Estados Unidos, en sus conciertos abogaron por la libertad de los Cinco Espías Terroristas, los “enemigos del imperio” como los llaman en Cuba. Cuando sabemos que en ese mismo imperio cantan y actúan sus representantes, incluidos niños, porque hasta mandaron al grupo de teatro infantil La Colmenita… ¿Cuál es tu opinión al respecto?…

EF: Yo siento que mi país sigue siendo Cuba, estoy en contra de todo intercambio cultural, en contra de todo arreglo o componenda. Tampoco estoy de acuerdo conque nuestros artistas vayan allá.

ZV: -¿Qué piensas de los escritores y periodistas que se venden como que viven en Cuba y en realidad se la pasan viajando el mundo entero autorizados por el régimen y vendiéndose como pro castristas?

EF: Que son unos descarados. Y en el peor de los casos están tramitados.

ZV: O mejor dicho, ya sabemos lo que podríamos pensar de ellos, pero, ¿qué crees de los que los compran?

EF: La misma respuesta, que son unos descarados.

ZV: -¿Qué te gustaría decirle a los cubanos, a los que de verdad dentro de Cuba luchan por su libertad?

EF: -Los que de verdad están dispuestos a hacer algo serio contra la tiranía:  están, o deben ir, a la clandestinidad. Todo lo que se haga público y notorio no va a ninguna parte.

Con el mártir Vicente Méndez (Archivos de Esteban Fernández)

Foto: Con el mártir Vicente Méndez (Archivos Esteban Fernández).

Ataques a la prensa

Viernes, 4 Noviembre 2011

Una parte del mundo parece despertarse ahora con los ataques de esos gobiernos populistas en contra de los periodistas de América Latina. En algunos de esos países no solamente han sido atacados verbalmente, además han sido asesinados. Hoy hemos visto una serie de videos donde el presidente Rafael Correa, de Ecuador, llamó con todos los epítetos inimaginables a los periodistas: bestias salvajes, y hasta se ha burlado de una joven reportera llamándola “gordita horrorosa”. ¿Se extrañan? ¿Pero no han estado viendo lo mismo en los maestros mayor de esta gentuza, en los Castro, durante más de 50 años?

¿No han observado a Chávez cómo ha ido aprendiendo de Castro, hasta casi sobrepasarlo, y luego a los otros imitar a Chávez, y seguir a pie juntillas el ejempo impuesto por el castrismo? ¿O es que todavía no quieren reconocer que el padre de todas esas ofensas y desmanes es Fidel Castro? ¿O es que todavía se reconoce con una cierta ternura nostálgica al Choteador en Jefe, el que ha llamado con todos los insultos, de todos los colores, no sólo a periodistas, sino a su propio pueblo, y a otros pueblos, como al pueblo español y al americano?

A lo largo de estos cincuenta y tantos años numerosos periodistas se han dejado su prestigio y sus vidas en un combate por la información y la verdad, una batalla desigual, humillante, devastadora. Ahora es que el mundo reacciona, y todavía ni siquiera quieren reconocer que los culpables son los dos viejos dictadores cubanos. Creo que inclusive hasta algunos de esos periodistas tampoco reconocería fácilmente su culpabilidad.

La Cumbre Iberoamericana culminó en el silencio, transcurrió sin pena ni gloria, los principales y patéticos payasos no asistieron (Castro I y Hugo Chávez), y la prensa estuvo más amordazada que nunca. 

Y seguimos eligiendo a los mismos.