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Fidel Castro admirador de Adolf Hitler

14 Marzo 2012 por Zoé Valdés

No era algo que yo desconociera. Una de mis investigaciones para el libro La Ficción Fidel (Planeta, 2008) me condujo a decidir escribir sobre ello, a sabiendas de las consecuencias que eso podría traérme. Un joven que había atesorado durante años un ejemplar de Meim Kampf había llegado a Madrid, en época de Felipe González, con la ambición de dar a conocer ese libro acotado por el puño y la letra del mismísimo Castro, con anotaciones admirativas, claro está. El joven sufrió un accidente mortal de tránsito y el libro desapareció para siempre.

Ahora Ángel Pérez-Vidal lo confiesa en entrevista a Pedro Corzo. Ángel Pérez-Vidal es autor de varios libros sobre el castrismo. Pedro Corzo es el director del Instituto para la Memoria Histórica:

Fábulas Contemporáneas con Humberto Castro

8 Marzo 2012 por Zoé Valdés

Humberto Castro lleva ya una carrera como artista plástico de más de treinta años. Perteneció a la llamada Generación de los ‘80,  un movimiento cultural cubano que ha sido el que más ha trascendido como impulso político en el arte con protagonistas nacidos en el ‘59 o después, la también llamada Generación Perdida. Trabajó diez años en La Habana, diez años en París, y ya lleva diez años en Miami, con esporádicos saltos a Nueva York.

Ha vuelto a Paris para exponer sus Fábulas Contemporáneas en la galería Akié Arichi, y lo he entrevistado para la emisión cultural La Rueda Bohemia:

Un libro de verdad

1 Marzo 2012 por Zoé Valdés

Acaricio el libro que acabo de recibir, en la portada la foto de su autor, un joven Guillermo Cabrera Infante que sujeta un pitillo atabacado entre sus dedos y los labios, en la época en la que hacía crítica de cine, para las grandes revistas habaneras. Una crítica que era más que crítica, de todo un escritor enamorado de la crítica, una crítica que era toda deseo, amor puro e impuro por la palabra, soberbio erotismo fraseado y disfrazado, por el mero gusto por las palabras enmascaradas bajo las sombras de otras palabras.

Se trata del primer tomo de la Obra Completa editada por Galaxia Gutenberg, con un extraordinario prólogo de Antoni Munné, su editor. Con más de mil quinientas páginas este volumen nos entrega la trayectoria literaria relacionada con la visión sensual de un loco por el cine, y la pasión sensata, o sea sensorial y sata, por el cine de un escritor que, como él mismo dijo en Cine o sardina, desde niño cenaba cine, porque su madre lo ponía a elegir entre la cena o el cine, y él invariablemente elegía lo segundo. Un escritor inspirado principalmente por el cine, por las actrices, los actores, y los directores del Hollywood dorado.

Este es un libro de los de verdad, de los de antes de la existencia de internet, tecleado en máquina de escribir, pensado y reinterpretado cual un pianista de jazz con las yemas de los dedos, musicado, cual un bongosero que tamborilea en un cuaderno. Así empezamos muchos escritores, tecleando duramente en una vieja Remington, o en una Underwood, acompañados del ruidoso ritmo del cerebro de la máquina, en forma de rodillo. Este es también un libro escrito a mano -de cuando se escribía a pulso-, magistralmente entretejido y engarzado con viejas notas, frases fragmentadas o cuentos enteros en las ramas de las arboledas de los parques habaneros, tirados en un cartucho. Y de ese Cartucho surgieron crónicas inéditas, fragmentos literarios que pudieran ser considerados capítulos de una historia de ficción. Porque todo lo que escribía G. Caín era la película que él escribía encima de la película ya existente, o el libro que surgía de la trama vuelta a hilar, hilarante.

Este es un libro de verdad, nacido del misterio individual de un creador único, es la confesión estilística de un hombre culto a través de su conocimiento, de sus sabias sensaciones, de su vida, vivida con amor. Y ese amor trascendió a su misma existencia, como ha trascendido su obra, porque sus libros quedaron tibios, calentando la eternidad, esa eternidad cuidada y regada por su esposa que no se resignó a dejarlos enfriar, y los horneó como se hornea el pan, y les dio vida, como si pariera los hijos, esos hijos de papel, que él ya no verá nunca, pero que pudo soñar en los ojos de Miriam Gómez.

Este es un libro de cabecera. El libro de cabecera por mucho tiempo. Cierro los ojos y lo último que veo antes de dormirme es a Guillermo, jovencísimo, entonces recuerdo sus chistes, la jocosidad de su gestualidad elegante, y su voz tan parecida a la de Edward G. Robinson; por la mañana al despertar retomo ese inquietante y bello objeto, y se abre ante mis ojos, sus páginas se me entregan, ardientes, y su escritura es el primer alimento que ingiero. Antes de salir de debajo de las sábanas releo una veintena de páginas, para poder iniciar el día de una manera poderosa y espiritualmente distinta.

En una foto que tomé de tal como quedó el escritorio de Guillermo Cabrera Infante tras su muerte -siete años más tarde sigue igual-, se puede leer esa nota tan hermosa dirigida a Miriam Gómez: “Rica, léelo, corrige, corta. Pero por favor di al teléfono que fui al médico, que llamen a las 11: 00…”  Si se dan cuenta el 11 significa dos, ellos dos. O quizá: Uno y uno, u otro, el autor y su lector. Él y cada uno de nosotros. y el infinito individualizado, en esos dos 00, que significarían la soledad de la lectura. Cada día llamo alrededor de esa hora.

Los esperpentos ensalivando a la Momia

10 Febrero 2012 por Zoé Valdés

Castro Gandinga I reaparece de nuevo, ha presentado otra biografía, que le ha escrito una tal Katiuska o Katrinka no sé qué cosa. Es ya como la tercera biografía que publica en menos de un mes: dos en Francia y una en Cuba. Aquí, los librejos han pasado sin pena ni gloria. En Cuba hemos visto a los tracatanes de la de cultura ir en masa a ensalivar a la Momia.

La Momia, la Piltrafa Ideológica, la Maraca Antillana, apenas habla, balbucea una cantidad de incoherencias y mentiras que dan ganas de tirarse una en el piso a retorcerse de las carcajadas. El Ministro de la InCultura, señor A ver, Prieto, qué es lo que tú llevas ahí, que es el ministro más popular entre los policías orientales que el régimen manda a reprimir en La Habana, no paró de contar guayabas, de las guayabonas sangandongas de verdad: Que si el Bofe Guerrillero había luchado contra los gánster antes del fatídico año 1959. ¿Pero cómo iba la LuyanópornollamarleLaVíbora a luchar contra los gánsteres si él era uno de ellos? Uno de ellos, no, el primero de ellos. ¡El jefezón de los gánsteres!

Allí estaban Miguel Barnet, Mimí Yoyó; Roberto Fernández Retamar, queriendo lucir a toda costa un look a lo Juan Ramón Jiménez, se le notaba nerviosísimo, le castañeteaba el cerebro por debajo de la boina. Y entre el público ése que medio se esconde, el pintor Kcho. Los franceses se han creído eso que cuenta la embajada castrista en todas las Ferias de Arte en París, que Kcho es el artista contestatario por excelencia. Bueno, Kcho está p’al daño, él lo misma pinta o esculpe en madera a cuatro balseros en zancos bailando la suiza, que a Martí en una goma de camión yéndose para la Yuma dándole cintura a un houla-houla, que una mesita de noche convertida en balsa, que se mete la seis horas y media de presentación del ladrillo impreso repleto de guanábanas, asintiendo cada vez que a Fidel le tiembla la dentadura bailándole una sevillana en la quijá. Con tal de que le den el baro, para luego él pasarle una parte del baro a su Comandante, ya tiene su conciencia tranquila. Ese es el artista contestatario de pedigrí para los franceses de alcurnia con chancleta de palo marca Louis Sinvergüenzón.

Da grima ver a esta partía de jalalevas esperpénticas de uno de los poderes más sombríos que haya conocido la humanidad creyéndose que son los elegidos en Aquella Isla, y por ende, los que mayores derechos tienen, solamente porque la Matraquilla Terrorista los eligió para oirle las sandeces que repite hace más de medio siglo.

Pero, finalmente, ¿cuál es la diferencia entre este formato y el de Estado de Sats? En el segundo, al final, a los que viven dentro les dan merienda de la diplotienda. A los de afuera la DSE les abre un expediente favorable a la causa esperpéntica.

Las cosas como son

4 Febrero 2012 por Zoé Valdés

Hace algunos años, tras llevar ya algunos siendo española, Francia me otorgó la nacionalidad francesa familiar, lo que acepté de muy buena gana porque mi exilio lo he vivido dentro de la cultura francesa, viviendo y pagando impuestos en Francia, y mi hija se ha criado en este país. Sin embargo, siempre estaré eternamente agradecida al señor José Manuel Lara, editor y dueño de Planeta, porque fue él quien hizo la gestión para que España me concediera la nacionalidad, como así ocurrió, a través de una carta de naturalización que me dio el Rey de España, mucho antes de que Francia lo hiciera. Cuando Francia me otorgó la nacionalidad, quisé filmar ese momento único, sobre todo para que mi hija recordara más tarde cómo había sido ese evento tan importante en nuestras vidas. Llamé por teléfono para preguntar si se podía grabar o filmar y me dijeron que no, que no estaba permitido. Como no está permitido en ninguna institución de este país filmar o grabar eventos en los que se entreguen pasaportes, y mucho menos dentro de los consulados, normalmente no se puede filmar ni grabar sin autorización, y jamás, por el momento, será autorizado. Es más, si lo intentas, ni siquiera te tratarán correctamente, sin una palabra que medie te sacarán de lugar, y a patadas si te resistes o se te ocurre armar un showcito.

Ahora, eso sí, si un grupo de mujeres decide marchar en una calle con la intención de defender una causa humanitaria, las dejarán hacerlo, permiso policial mediante, sin ningún tipo de problemas. En Cuba no se puede pedir permiso a la comisaría de policía, no lo darían. Es la razón por la que en las calles los pocos que manifiestan lo hacen a cuenta y riesgo. Pero hay una gran diferencia entre manifestar en las calles y grabar o filmar dentro de una institución estatal para un asunto estrictamente personal.

Mientra a Yoani Sánchez le negaban por la enésima vez (es la 19) el permiso de salida de su país, lo que siento mucho, no sólo por ella, además por los once millones de personas que se encuentran en la misma situación, a las mujeres que manifestan en las calles cubanas, miembros del grupo disidente Rosa Park, la policía castrista las golpeaba y las toqueteaba, arrebatándoles los teléfonos celulares. Yoani Sánchez no sólo pudo hacer sus trámites de viaje, aunque le fueron denegados, lo que es lamentable y viola los DDHH, sino que además también grabó la conversación entre la castrista que la atendió y ella, colgándola posteriormente en youtube. Este suceso de la visa denegada ha tenido a buena parte de la prensa en vilo, a pocos días de la muerte de un prisionero político en una huelga de hambre, me refiero a Villar Mendoza, al parecer ya olvidado y bien enterrado; como también olvidarán a su viuda y a sus dos hijas pequeñas en menos de lo que canta un gallo. Dio la casualidad que mucho antes de que Dilma Rousseff hiciera la reciente visita que hizo a Cuba, le tocó a Lula Da Silva hacer la suya, y cayó en el momento en que Orlando Zapata Tamayo moría en una cárcel durante una huelga de hambre, en aquella época también Yoani Sánchez le escribió una carta al presidente brasileño más interesada en su viaje que en la huelga que estaba matando a OZT, y el mundo volvió a poner los ojos en su caso, y no fue hasta que mataron de sed al pobre hombre que ella reaccionó llegando primero que la madre a Medicina Legal.

De lo que sí no se olvida la prensa de izquierdas es de Yoani Sánchez y de sus llantenes por la visa, ¿por qué? Porque el espectáculo da dinero, y al parecer mucho. Del muerto sólo se ocuparon cuando la bloguera decidió twittear sobre su vil asesinato, no calificado así por ella, bastante tarde, por cierto. Y como ahora la bloguera retorna a hablar de su tema favorito: Ella misma; pues bye, bye, cualquier otro suceso que tenga que ver con la oposición y con Cuba. Pueden matar a las mujeres en las calles, que mientras que no lo twittee Yoani Sánchez no tendrá ninguna significación. 

Por mucho que se le diga a esta muchacha que debe moderar su yoísmo u ombliguismo ella no entiende, un ombliguismo muy propio de esa Generación Y nacida en los años 70, a la que llaman muy bien llamada Generación Criminal, por cierto el término Generación Y estaba acuñado en Francia mucho antes de que a Yoani Sánchez se le ocurriera llamar de ese modo a su blog, y en referencia a la generación nacida entre los años ochenta y el dos mil.

Ella no entiende porque ella no vive una vida normal, ella vive entre internet y twitter. Tiens! El otro día me felicitó por twitter por un premio que recibí, sin embargo, no sólo me bloqueó en twitter además jamás me ha respondido un email, y en lugar de felicitarme personalmente a través de mi email, lo hace a través de twitter. También ha dicho en twitter y en algunas entrevistas que me admira, pero jamás me lo ha dicho ni lo ha escrito personalmente, conociéndome y teniendo mi email a mano y mi teléfono personal. Si hemos hablado dos palabras por teléfono ha sido mucho. Y es que ella no me felicita a mí en twitter, haciéndolo se felicita a sí misma y demuestra hacia las ciento y tantas mil personas que la siguen lo buena que es, lo abierta, lo grande, lo increíblemente humana, pero lo que menos le importa a ella es que la persona que ha felicitado, o sea yo, reciba el mensaje de manera personal. A ella no le interesa el uno individual de mi persona, sino el número masivo de los que la siguen en twitter y leen cada uno de sus mensajes. Si me felicita y felicita a Sara Marta Fonseca Quevedo lo hace porque sabe que apoderándose de nuestros nombres su nombre se baña con los efluvios buenos o malos, eso a ella no le importa con tal que hablen, que emanan de los nuestros. Sí, ha salido muy hábil este otro producto de marketing del castrismo, pero ya cansa su hipocresía. Aunque de hipócritas estamos bien servidos. Pero lo de ella ya es mucho, cansa, repito. Cansa y daña.

Cero cambio

30 Enero 2012 por Zoé Valdés

Aquellos que esperaban cambios en Cuba, se quedaron esperando bonitamente. La respuesta del hombre en el que algunos habían puesto sus esperanzas es la siguiente: Cero cambio. Mucho blablablá, mucha reunión del partido único, mucho marear la perdiz y dorar la píldora, pero al final: Nada. Estamos en las mismas o peor.

Lo curioso es cómo se puede todavía esperar algo de quien clasificó a un huelguista de hambre de delincuente: A Orlando Zapata Tamayo. De quien no ha cesado de reprimir violentamente a la oposición cubana. De quien apalea a un disidente en la calle hasta la muerte: Juan Wilfredo Soto, y mata a Wilman Villar Mendoza también durante una huelga de hambre. Y envenena a Laura Pollán, la líder de las Damas de Blanco, durante una manifestación o en el hospital, el lugar no podría precisarse. ¿Cómo se pueden esperar cambios y mejorías de uno de los mayores asesinos de la historia de la humanidad? Hay que ser verdaderamente insensible o idiota.

El tema de Cuba es tan sencillo, tan evidente, que cansa. El tema de Cuba salta a los ojos, pero los mismos cubanos, o una buena parte de ellos, se quieren dejar llevar por los cuentecitos que les cuentan. O tal vez les convengan esos cuentos. Y quieren seguir, dándole pedal a una bicicleta sin catalina y sin ruedas. Cincuenta y tres años más.

Subo al metro. Observo a toda esta gente apretujada que corre a sus trabajos. Lo que diera por ser uno de ellos y poder quitarme esa espina que se llama Isla de Cuba.

Artistas y poetas en la calle

24 Enero 2012 por Zoé Valdés

Hoy no tomé el metro, tenía ganas de caminar, y me fui por toda la calle Saint-Antoine en dirección al Museo Picasso, atravesé la Place des Vosges, y me encontré con los mendigos habituales, más harapientos, más viejos, más enfermos. A ellos se había unido un joven arpista, y una pareja de bailarines. Más allá un pintor hacía esbozos a color de la plaza y los vendía a 50 euros, próximo a él se hallaba un hombre, en la cincuentena, con un cartel que indicaba: Yo soy poeta.

Mientras el arpista tocaba en el arpa una melodía de ensueño, los bailarines marcaban el paso alejados, al son de un viejo jazz, el pintor continuaba con sus trazos al calco del paisaje, el poeta decía trozos de poemas de Verlaine, Ronsard, Víctor Hugo… Parecía un loco, y sin embargo, su voz se derramaba en el invernal mediodía como el vapor oloroso de una miel recién horneada… Nadie se le acercaba, nadie le dio una limosna… Al rato empezó a balbucear unos poemas, la voz se le fue helando, de cuyo autor no pude reconocer… Me acerqué con el pretexto de perguntarle quién era el autor y de este modo colocarle una moneda en la bolsita que tenía colocada junto a él en el suelo… Son míos, los escribí yo, ayer los escribí, añadió. Es un bello poema, creo que le dije, sinceramente, y sí que lo era, hablaba de unas madejas de hilo, enredadas en el gajo de un árbol, y de una joven Ariadna que intentaba desenredarlas, pero primero que nada alcanzarlas.

Me dio mucha pena ver a esos artistas de la calle, a ese poeta debajo de una arcada, soltando versos, con su bolsita pegada a un aterido pie poco abrigado.

Con la mundialización ha ocurrido esto, la poesía no se vende, la gente sólo lee las historietas faciloides nacidas en los buros y redacciones del mercantilismo. Los teatros cierran. Las galerías desaparecen. E internet acapara espacios en nuestros cerebros. Somos nada. Menos que nada. Ya las sobras de una civilización que no es ni su sombra.

Desmentida campaña castrocomunista en contra de Wilman Villar Mendoza

21 Enero 2012 por Zoé Valdés

Wilman Villar Mendoza, asesinado por los Castro.

20 Enero 2012 por Zoé Valdés

Otro asesinato político en el Oriente de Cuba, se trata del opositor pacífico Wilman Villar Mendoza, quien fue condenado a 4 años de cárcel por el mero hecho de manifestar pacíficamente en las calles de su pueblo en el mes de noviembre pasado. Después de 50 días de huelga de hambre, la policía política y sus carceleros le negaron la asistencia médica y la atención, como mismo le hicieron a Orlando Zapata Tamayo.

Maritza Pelegrino, viuda de Wilman Villar Mendoza, queda sola con las hijas de ambos, dos niñas de cinco y siete años. A Maritza Pelegrino no lo dejaron ver el cadáver de su esposo, y ella asegura que cuando salió de la cárcel hacia el hospital ya Villar Mendoza iba muerto, que los verdugos de su marido hicieron todo un teatro para hacer creer que les estaban dando asistencia médica en un hospital.

El congresista Mario Díaz-Balart había alertado díaz antes al gobierno de los Estados Unidos que este asesinato podía ocurrir. Pero el congreso americano y el gobierno de Estados Unidos se limpiaron el trasero con la noticia, como suele ocurrir en el caso de la dictadura castrista.

De nada sirvieron las alertas que se enviaron a diferentes lugares del mundo. Nadie oye, nadie quiere atender el reclamo de libertad de los cubanos.

En menos de tres años han asesinado a Orlando Zapata Tamayo, Juan Wilfredo Soto, Laura Pollán, y a Wilman Villar Mendoza. ¿Qué espera la ONU para lanzar una orden de captura contra los asesinos Castro y sentarlos en el banquillo del tribunal de La Haya?

En el 2011 un adolescente de 14 años fue asesinado por un militar a balazos, se trataba del joven Alain Izquierdo Medina.

Perdiendo una A

15 Enero 2012 por Zoé Valdés

Francia acaba de perder la triple A, se ha quedado con la AA+. Esta tarde tomé el metro con un amigo que vive en Los Ángeles y que viene cada a año a empaparse de museos y de buenos restaurantes. Vamos conversando sobre la pérdida de esa A, que ni él ni yo sabemos muy bien lo que significa.

Le pregunto a la señora que va sentada frente a mí si sabe eso de la triple A perdida, y es como si le hablara en chino. No es que ponga cara de antipática, es que lo es, y nos contesta de mala manera, que no la molesten, que a ella nunca le ha interesado la política. Tengo que ganas de decirle que no se trata solamente de política, que tiene que ver sobre todo con la economía, pero en eso se abre la puerta y debemos bajarnos.

Nos dirigimos al museo, está repleto de gente embobecida frente a los cuadros, nosotros no lo estamos menos; al salir, cerca de la alcaldía de París, nos tropezamos con una manifestación en contra de los políticos. Los políticos se limpian el trasero con esas manifestaciones, pero el ser humano es el único animal que tropieza siempre con la misma piedra. El amigo y yo nos reímos, aunque al mismo tiempo comentamos lo preocupados que estamos ante toda esta bobería de la humanidad, a la marchita delante de los cuadros, lanzados a la calle para vociferar cualquier slogan o tontería de esas sociales.

¿Te imaginas? Le digo. Y si esta es la gente que se las sabe todas porque está en la calle. ¿Te imaginas cómo serán los que se pasan la vida en las oficinas o en los despachos políticos, sin verdadero contacto con la realidad y con el mundo?

Bueno, por eso estamos como estamos, porque esos son los que nos dirigen, responde él, encerrados en sus mundos de triples AAA, o de AA+. ¿Sabrán ellos lo que es esa A perdida?

Ahhhhhh… qué miedo.