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Entradas con etiqueta ‘Jorge Camacho’

Colección Robert Altmann de pintura cubana en PIASA

Sbado, 12 Octubre 2013

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Mi amistad con Robert Altmann data de 1996, fue gracias a Guido Llinás y a José Triana que nos conocimos. Nuestro viaje a Clairgoutte para la Retrospectiva de Guido Llinás fue el detonante de una perdurable amistad. Sus cartas, desde Viroflay, acompañadas siempre de una pintura o de un dibujo de su autoría colman mis archivos y las paredes de mi casa.

El día 26 de noviembre se pondrá a la venta la Colección Robert Altmann de pintura cubana, una de las más importantes del mundo. La exposición y el catálogo, así como la subasta en PIASA, han sido organizados por un equipo extraordinario, a quienes agradezco, así como a los hijos de Robert Altmann, el pintor Roberto Altmann, Claudine y Sergio.

Robert Altmann vivió en Cuba entre 1941 y 1949, nació en Hamburgo en 1915, reside en Francia.

Cliqueen aquí para el Comunicado de prensa en francéspiasa-rive-gauche-the-robert-altmann-collection-of-post-war-cuban-art-26-november-2013.pdf

En inglés:  piasa-rive-gauche-the-robert-altmann-collection-of-post-war-cuban-art-26-november-2013.pdf

Los poemas de La Habana

Jueves, 17 Mayo 2012

Jorge Camacho ilustrando mis poemas, Ricardo Vega filmándolo, en el año 1997. Los encuentros para concebir una Habana más allá de lo real, en su irrealidad más absoluta, en su rêverie más deslumbrante. Inolvidable. El libro, una maravilla de objeto: Papel, tinta, con una bellísima litografía integrada firmada por el autor, editado por Antoine Soriano, el librero español de la rue de Seine, que ya no está. En su lugar, una tienda de ropa fabricada en China.

Tomo el metro, me dirijo a casa de los Camacho, recordarán que son los amigos de Reinaldo Arenas que sacaron sus libros de Cuba, y lo publicaron en Francia y en todas partes del mundo. Nuestros grandes amigos, unidos por los libros, la literatura, el arte, al pintura, Reinaldo Arenas, la poesía, el Rocío, Sevilla, París, Los Pajares, La Habana, Tania, Carmela, Juan Carlos, Aline, Enrique, Juan Abreu, y tantos otros amigos, los pájaros, Doñana… Allí me espera Margarita, me dibuja su soledad, sin Jorge, pero todo a su alrededor es Jorge, ella misma es Jorge. El amor es eterno. Claro que sí. El amor es inmortal.

Cartas de Reinaldo Arenas

Martes, 9 Febrero 2010

Estoy sentada en el Café Fontaine Sully, llevo rato intentando conectarme a Internet; entre tanto releo las Cartas de Reinaldo Arenas en francés, fueron publicadas por la editorial francesa Actes-Sud, hace ya un  año, quizás un poco más. Reinaldo escribía cartas con un tesón indescriptible, no quería que se le escapara ningún detalle en el recorrido caracterial de un personaje, o en el color de un paisaje, o en el aroma de una calle atravesada al azar.

Los destinatarios, en este caso, eran Margarita y Jorge Camacho, pintores ambos, confesos surrealistas; Camacho es cubano, Margarita española, pero tan cubana como nosotros. La amistad que los unió, cuando se conocieron en Cuba, a inicios de la Castrorrobotización, duró hasta la muerte de Reinaldo, por suicidio, enfermo de sida, en el año 1990, en su exilio newyorkino. Este año se cumplirán veinte años de la desaparición física del escritor de Otra vez el mar, y de una obra fabulosa. Sin embargo, su obra está más viva que nunca. Era lo que sin duda él perseguía, a lo que aspiraba de manera sencilla.

Margarita y Jorge Camacho han sido principalmente los que durante todos estos años han luchado por mantener viva la vida y la obra de Reinaldo, meritoria labor, si sabemos, que aún vivos, a los escritores cubanos anticastristas, muchos desearían enterrarnos vivos. Sus amigos también no cesan de recordarlo, ya sea a través de los escritos, como gracias a las conversaciones que lo describen como un ser radiante.

Las Correspondencia de Reinaldo Arenas con Margarita y Jorge Camacho, que vio la luz en Francia en Actes-Sud, pronto será editada en España, en Sevilla, hermosa manera de conmemorar su desaparición. Sería bueno que la Casa de América de Madrid hiciera algo al respecto, una lectura de sus textos, una jornada de lectura maratónica de Reinaldo Arenas. Estoy segura que sería una hermosa jornada literaria y libertaria, de la que aprenderíamos aún más.

Hay quienes me preguntan si Reinaldo fue perseguido por su homosexualidad exclusivamente, lo que todavía ocurre en Cuba. Sí, es cierto, pero no solamente por su homosexualidad, Reinaldo Arenas, como el gran escritor que era, fue un visionario, a través de su escritura, y de su pensamiento, avizoró el futuro penumbroso de la Cuba actual. Su anticastrismo seguro y claro lo condujo al ostracismo, aún en el exilio, como a tantos otros.

Sin embargo, la obra está ahí, en definitivas, es de lo que se trata. Por fin puedo conectarme a internet y subirles este post, no sin cierta tristeza; qué falta nos hacen hombres como Reinaldo Arenas, aún cuando su posteridad nos aclara cada vez más en relación a la palabra libertad.

La Correspondencia de Reinaldo Arenas en Francia

Viernes, 27 Marzo 2009

La editorial Actes-Sud recién ha publicado, traducida al francés, la Correspondencia de Reinaldo Arenas (1943-1990), escritor cubano, exiliado en el 1980, durante la Crisis y diáspora de Mariel, en Cuba. Arenas es el autor de memorables novelas como Celestino antes del alba, El mundo alucinante, El color del verano, El palacio de las blanquísimas mofetas, El asalto, Otra vez el mar, El portero, entre otras novelas, y otros libros de relatos y poemarios. Escribió sus memorias Antes que anochezca, que fueron llevadas al cine por Julián Schnnabel, y el personaje del escritor fue  magistralmente intepretado por Javier Bardem.

La Correspondencia editada por Actes-Sud son las cartas que envió Reinaldo Arenas a los artistas Margarita y Jorge Camacho, durante décadas de una amistad profunda, leal, comprometida con el arte, con la literatura, y con la libertad de Cuba.

Margarita Camacho pasó años trabajando en estas cartas, y un día me mandó el manuscrito, pidiéndome que lo leyera y le diera mi opinión. Terminé de leer la última página y apenas podía hablar, ni siquiera me atrevía a levantar el teléfono y llamarla. Las cartas, no sólo son conmovedoras, manifiestan de una manera sumamente auténtica, poética y práctica, las inquietudes de -a mi juicio- uno de los más grandes escritores, no solo cubano, universal. Inquietudes literarias, artísticas, pero también cotidianas, muestran la enorme sencillez de un hombre de una sensibilidad única y de una inteligencia refinada, aún habiendo nacido en la campiña cubana, en medio de la más extrema pobreza.

Margarita me pidió que escribiera el prólogo, y lo hice, muy nerviosamente; no quería traicionar aquellos escritos, no deseaba quedarme por debajo en intenciones y en elegancia de aquellos textos, que aún, en ocasiones, siendo fieros, poseen la belleza de la vida consumida al fuego del arte, en la densidad del peligro.

Hoy, calmadamente, he vuelto sobre las cartas. Resulta maravillos releerlas y sentir que Reinaldo está ahora mismo dentro de mí, como un niño que llora en mi seno, que mientras lo leo me transformo en su hija, en su hombre (era homosexual), en ese amante perdido entre los pliegues de la sábana o en los renglones de una página escrita a mano, rápidamente, con su caligrafía apresurada.

Bella obra, querida Margarita, bella obra la que has hecho, la de editar estas cartas. Bella obra la que han hecho tú y Jorge, siempre, al publicar también todos los escritos de Reinaldo Arenas, antes, cuando se encontraba preso en la isla, y después, y ahora, cuando ya no puede decirnos y contarnos de su rebeldía más que a través de estos textos, y de su literatura. Gracias, amigos, por vuestra fidelidad.