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Entradas con etiqueta ‘Mariela Castro’

Putin, Mariela Castro, la homofobia y la disidencia

Lunes, 12 Agosto 2013
Vladimir Putin recién ha firmado una ley antigay, bajo la cual no es admitido en Rusia que se hable públicamente de temas homosexuales, y por supuesto, se discrimina y persigue a los homosexuales. Por estas acciones ya empiezan a llamar a Putin el Zar de la Homofobia.

Putin es, sin embargo, muy amiguito de los Castro, sobre todo de Raúl Castro. La hija de Raúl Castro, Mariela Castro, ostenta en la isla una especie de Federación Gay Castrista cuyo nombre es CENESEX. Por supuesto, los gays anticastristas no tienen cabida en esta especie de ONG (Organización No Gubernamental) ‘gubernamental’ (un nuevo invento en el que todo lo que era estatal, o sea gubernamental, ahora se coloca la careta de ONG, o sea, no gubernamental, aunque siéndolo, y recibiendo dinero del extranjero; ah, pero todo el mundo denuncia a Carla Bruni y su ONG, y ¿ésto? ¡No, qué va, p’a su escopeta, se trata de una Castro!) y como al resto de la disidencia son perseguidos y encarcelados. Los homosexuales no han dejado, por otra parte, de ser perseguidos en Cuba, sólo un grupito pachanguero y transformista en el peor estilo (hoy son castristas, mañana son gusañeros en Miami) se beneficia de las manipulaciones poderosas de la señora Castro.

Mariela Castro ha dado conferencias en París, ha sido premiada en Estados Unidos, viaja el mundo entero elogiando incluso la prostitución, y le abren los salones más inimaginables por su supuesta labor a favor de los gays pro dictadura, ¡lo nunca visto! Otros gays se pudren en las cárceles cubanas y ella ni ha chistado para defenderlos, ¡claro que no! Como mismo se ha callado frente a los desmanes y la ley antigay del socito de Castro II, el jerarca de la KGB (como su padre), Vladimir Putin.

Pero no sólo Mariela Castro no ha dicho ni mú. Tampoco los gays disidentes han expresado su solidaridad con la disidencia gay rusa, quienes por cierto, jamás han dicho nada ni mucho menos sobre las persecuciones contra los homosexuales en Cuba. Cada cual tirando de su carro, a cuál más horroroso.

El circo cubano

Domingo, 14 Agosto 2011

“Créame, todo es un circo”, confesaba una velada Marlene Dietrich hacia el final de su vida, recluída en su apartamento de la rue Montaigne en París, a un periodista. Y desde luego que tenía toda la razón, el mundo es un circo, pero Cuba lo es todavía más.

Ayer 13 de agosto fue la fecha escogida por una parejita de enamorados para casarse. Ellos son Wendy Iriepa, que se declara “patriota y revolucionaria”, y él es Ignacio Estrada, dice que gay, aunque ha tenido relaciones con mujeres, de ahí que le guste Wendy, porque es transexual operada, además Ignacio es disidente, y seropositivo.

Wendy Iriepa trabajaba con Mariela Castro, la hijaza de Raúl Castro, en el Cenesex, que es invento de estudios sexuales creado y dirigido por la Castro, para estudiar y aceptar a homosexuales castristas, los otros no tienen cabida. Es la razón por la que expulsaron -aunque ella niega de que haya sido expulsada, pues aclara que ella misma se largó- a Iriepa cuando se enamoró en menos de tres meses de Ignacio Estrada, también gay, pero disidente.

La parejita de enamorados, se casó ayer, en lo que la prensa ha querido calificar de boda gay, cuando en verdad no lo es, porque Wendy aparece como mujer en su carnet de identidad, e Ignacio, como él mismo ha dicho, es bisexual. Veremos a ver si a partir de ahora, dos hombres, o dos mujeres, podrá presentarse en un juzgado y casarse por lo civil, de manera normal, sin que se les reprima por su condición de homosexuales reales. En un país donde existieron los campos de concentración para homosexuales, religiosos, y artistas, las UMAP, creadas por los mismos Castro, todavía la herida está muy abierta, y la mayoría de las víctimas viven y no han podido ser considerados que han sido retribuídos emocional ni socialmente por el daño que les hicieron, resulta cuando menos una falta de respeto que este tipo de ceremonia como la que se celebró ayer, apadrinada por la bloguera Yoani Sánchez, quien tuiteó minuto a minuto la boda como en los peores espectáculos del corazón sea tomada como desagravio por parte de la sociedad castrista a los homosexuales y a los cubanos.

Para colmo, la boda fue celebrada en esa fecha, el 13 de agosto, porque se trata del día del cumpleaños de Fidel Castro, y ese fue el “regalo” que ellos decidieron hacerle al dictador. Me pregunto si eso habría sucedido de tal modo en la Alemania Nazi, o en el Chile Pinochetista.

Paralelamente artistas latinoamericanos y cubanos decidieron celebrarle el cumpleaños real al tirano la víspera en el teatro Karl Marx, el antiguo teatro Blanquita, donde Silvio Rodríguez proclamó que Fidel Castro era el padre de la patria, olvidando que ya hay un padre de la patria, que es Carlos Manuel de Céspedes, en un acto de guataconería pavorosa.

En cuanto al último número que se vio en la isla ayer, creo que ha sido el más acertado, el más sincero, puesto que fue el concurso circense de payasos, también en el Karl Marx. ¿Delirante? No, abismalmente vergonzoso.

El cura Ortega y la hijaza Mariela

Viernes, 13 Mayo 2011

Forman parte de un dúo, el dúo que presta su imagen para tapar los crímenes de la dictadura. Él es cura, cardenal o coronel del castrismo, da igual: Jaime Ortega. Ella es la hijita o hijaza de Raúl Castro: Mariela Castro. Ambos llevan a cabo uno de los planes más macabros de los últimos respiros del régimen.

Él fue perseguido por cura y por afeminado en los años sesenta y setenta, se cuenta que estuvo recluído en un campo de concentración de las UMAP (UNIDADES MILITARES DE AYUDA A LA PRODUCCIÓN). No le costó tanto, después de eso, llegar a donde ha llegado, sólo ha tenido que arrepentirse delante de dios y pactar con el diablo. Para un cura de verdad es mucho, él no lo es. Sabrá dios, precisamente, cuántos videos no le tendrán filmados, sabrá dios por dónde lo están chantajeando. Pobres fieles que le creen, los mismos que creyeron a los Castro.

Ella fue una estudiante mediocre, una actriz y una bailarina todavía más mediocre. Siempre quiso ser artista, no lo logró porque no lo es, no tiene el don ni la voluntad. Entonces se enganchó en la última carroza, la de las Drag Queens, y creó el centro CENESEX, cuyo objetivo es el mismo que el que tenía su madre con las mujeres cubanas, controlar a las mujeres, dominarlas ideológica y políticamente, chantajearlas. Es lo que hace ella con los gays cubanos, si eres gay pero anticastrista, ella no dudará un instante en meterte en la cárcel, ella misma te pondrá las esposas. Pero como ahora para ser gay hay que ser castrista y demostrarlo, ella se agencia un teatro, el más grande de La Habana, y monta allí a su zoológico de cristal.

Pues bien, debería añadir al cura al espectáculo, con su larga maxifalda religiosa, y la redonda coronita, y su recorrido laberíntico, a escondidas, por Europa, como un Fouché, tratando de arreglar las cosas entre los asesinos Castro, sus jefes antes que dios, y la Unión Europea. Sería un gran -otro más- espectáculo en la pasarela del horror. La prensa internacional destaca como logros de la revolución, después de 52 años de dictadura, que la caradura de Mariela Castro, y el esbirro de la iglesia Castrista, Jaime Ortega, quieran tapar el sol con un dedo, y hagan todos esos malabares. Él escondiendo a sus dios las verdades, mintiendo, pecando, pero ¿qué coño importa el pecado para ese cura desflecado? Ella publicitándose con operaciones de sexo gratis, cuando lo que tiene que operarse es la vergüenza y el alma.

La princesa castrista

Mircoles, 11 Agosto 2010

Mariela Castro, la hija de Raúl Castro, es llamada por los cubanos “La princesa castrista”, debido a su modo de vida, y a sus númerosos viajes por el extranjero, algo que le está prohibido a los cubanos.

Mariela Castro vive en una mansión en La Habana, viaja cuando quiere, y se pasea por las calles europeas en limousine y -como verán en la foto- con una bandera gay, donde ha escrito el número 5, relacionándolo todo con los 5 espías terroristas y castristas condenados a perpetuidad en Estados Unidos.

Los homosexuales del mundo deberían pedir cuentas a esta descarada por usar su bandera, el símbolo de la libertad sexual, y de la libertad tout court. la-princesa-castristajpeg.jpg