Buscar

'Semillas de vida' en un parto estelar visto por la NASA

Luis Miguel Ariza
12/03/2008 - 13:27

Las observaciones alrededor de una estrella recién nacida parecida al sol revelan la presencia de vapor agua y moléculas orgánicas.

No sabemos si existe vida en otros planetas, ya que hasta el momento no hay evidencias de ello. Pero la observación astronómica afina la puntería cada vez más. El Telescopio Espacial Spitzer, de la NASA, que es el más poderoso instrumento que ve en el infrarrojo jamás puesto en órbita, ha descubierto la presencia de moléculas de vapor de agua, dióxido de carbono, acetileno y otras sustancias orgánicas alrededor de una estrella muy joven llamada AA Tauri, en el disco que se forma alrededor del astro poco después de nacer, en términos astronómicos.

No se trata de vida, desde luego, ni de moléculas biológicas, pero sí de algunos de los ladrillos básicos necesarios para que puedan formarse.

"Detectamos, entre otros, grandes cantidades de cianuro de hidrógeno, que es una sustancia precursora para la formación de aminoácidos", ha comentado John Carr, del Centro Naval de Investigación en Washington D.C.

El hecho de encontrar grandes cantidades alrededor de una estrella que acaba de nacer sugiere, según este experto, que las posibilidades de la química para formar moléculas más complejas relacionadas "con nuestra propia biología" son mucho mayores de lo que imaginábamos.

Telescopio espacial

El estudio, que recoge la revista Science, muestra una tercera vía para estudiar sistemas planetarios en formación alrededor de una estrella, aunque en este caso, lo que analiza es el material que la rodea (y del que presumiblemente pueden surgir una cohorte de planetas). Los expertos creen que los sistemas solares se forman alrededor de estrellas jóvenes como AA Tauri a partir de vastas nubes de polvo y gas, pero, ¿de qué están hechos?

Con respecto al disco de gas que formó nuestro sistema solar, la única pista actual la proporcionan los cometas y los meteoritos que caen a la Tierra. Los aparatos del telescopio espacial son tan buenos que pueden dilucidar la composición química de otros discos de gas.

Imagen de la estrella recién nacida. Foto: NASA.

"Nuestro trabajo no está directamente relacionado con la detección de planetas que puedan albergar vida", admite Carr. "Pero nos ayuda a comprender la composición de los materiales que pueden dar lugar a la formación de estos planetas capaces de albergar vida".

En otras palabras, el Spitzer es capaz de descubrir zonas de una química prometedora. Este aparato tiene un espejo de 0,85 metros y sus instrumentos son capaces de analizar la luz infrarroja y ver lo que otros instrumentos no pueden, ya que esta radiación atraviesa las nubes de polvo que normalmente ocultan los objetos astronómicos a los telescopios ópticos. El Spitzer necesita trabajar enfriado a casi el cero absoluto –cerca de 273 grados bajo cero– y protegerse de la radiación calórica de la Tierra y la del Sol.


Contenido patrocinado

Otras noticias

Comentarios 0