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Cuando la Ciencia discrimina: la falta de estudios con ratonas afecta a los tratamientos para mujeres

20/07/2016 - 16:58
  • La mayor parte de los pacientes con dolores son mujeres
  • Las células del sistema inmune cambian de machos a hembras
  • Cada vez son más las políticas que exigen el uso de ambos sexos
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Ratones en un estudio. Imagen: Reuters

La falta de ratonas en las investigaciones científicas afecta directamente a la salud de las mujeres, sobre todo en los estudios destinados a paliar el dolor; la mayor parte de los pacientes con dolores son de género femenino.

Un análisis publicado este mes en la revista Nature recoge la escasez de estudios que utilizan ratones de ambos sexos durante las averiguaciones. A pesar de los cambios introducidos en las pautas de investigación en los últimos años, aún hoy en día por cada estudio hecho con ratonas hay cinco hechos con ratones; esto ocurre especialmente en los ámbitos de en los ámbitos de la neurociencia, la fisiología y la farmacología

El dolor es diferente según el sexo que lo padezca. De ahí que los medicamentos puedan no funcionar igual en machos que en hembras y por tanto en hombres que en mujeres, según explica el estudio dirigido por Jeffrey S. Mogil. El procesamiento del dolor de la médula espinal, por ejemplo, activa diferentes células del sistema inmune de machos y hembras, explica este neurocientífico de la Universidad McGill de Canadá.

Cada vez son más las políticas que exigen el uso de ambos sexos en los ensayos preclínicos. El NIH (Instituto Nacional de Salud de EEUU), por ejemplo, requiere desde el año 2014 la "consideración del sexo como una variable biológica". Pero queda mucho camino por delante, sobre todo en las investigaciones sobre el dolor.

Una evidencia de esto último puede observarse en Pain, una de las revistas científicas con más prestigio sobre el dolor: de los 71 estudios publicados en 2015 que usaron ratones, 56 solo utilizaron machos, seis solo hembras (4 para estudios específicos para mujeres), seis no revelaron esos datos y solo tres utilizaron ambos sexos.

¿Por qué se resisten a su uso?

Del análisis de Mogil se desprende que la reticencia a utilizar ratones hembra se debería a tres factores:

Uno, los niveles hormonales fluctuantes del género femenino que complicarían los estudios y requerirían de realizar pruebas en varios sujetos pero según este estudio, esta 'excusa' no es cierta pues la variabilidad del dolor no es mayor en hembras que en machos -esto se tiene como una verdad absoluta en la investigación biomédica- sino que en los machos se presenta en forma de jerarquía por ser el dominante; esta lucha puede afectar los estudios al igual que las hormonas de las ratonas.

Dos, el aumento del coste de los estudios al tener que duplicar el tamaño de las muestras para incluir ambos sexos. Pero Mogil también tira por tierra esta reticencia al recordar que lo que pide el NIH es que se incluyan ratones y ratonas o ratas, no que se dupliquen los sujetos de estudio en la investigación. Es solo un 50-50 que ayudaría a descubrir pequeñas diferencias entre sexos que podrían dar ventaja a los tratamientos de las personas.

Tres, las revisiones a los estudios podrían pedir repetirlos durante el ciclo estral (o reproductivo), queja que para Mogil tiene sentido pero incide en que habría otras formas "mejores" de estudiar los efectos hormonales de la estructura gonadal. Señala que muchas diferencias de sexo ante el dolor se deben a la testosterona.


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