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Más allá de Tinder: esta escuela enseña a encontrar a la pareja perfecta

2/07/2017 - 15:18
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Imagen: Dreamstime.

La ciencia o biología del amor adquirió una categoría con mayúsculas aupada por los estudios de la antropóloga y neurocientífica norteamericana Helen Fisher, quien ha dedicado tres décadas a comprender por qué amamos y a quién.

En los tiempos en los que las aplicaciones móviles y la tecnología han multiplicado las opciones de contacto entre las personas, el éxito de elegir a la pareja perfecta aún está lejos de lograrse. Los científicos han colaborado sirviendo a este fin con algoritmos que funcionen desde webs y aplicaciones en las que se almacenan miles de perfiles con un solo deseo: la coincidencia ('match') perfecta.

Las conclusiones de cientos de investigaciones han saltado a fórmulas destinadas a acercar a personas con más posibilidades de configurar un tándem funcional (la propia Fisher desarrolló el algoritmo que utiliza Match.com). Y sin embargo, todos los esfuerzos parecen insuficientes.

Para sumar una ayuda más a la ingente tarea de encontrar el amor nace la Escuela Neurocientífica del Amor, con sede en Barcelona, Madrid y Valencia, que da un paso más allá y aplica las investigaciones en la materia lideradas por Helen Fisher -basadas en la compatibilidad de cuatro categorías de personalidades- para enseñar a las personas a quién deberían amar.

Minimizando el azar

Se trata de una concepción altamente científica, en la que el azar se elimina en detrimento del estudio de caracteres y temperamentos. A través de seminarios, conferencias y, especialmente, del Sinapsis Test, las personas aprenden a ser conscientes de cómo son y con qué tipo de individuos tendrán una afinidad mayor. No se trata de gustos de música comunes, sino de comportamientos profundos y actitud vital que lleva a categorizar a las personas en cuatro tipologías.

El explorador, el constructor, el director y el negociador son los nombres con los que Fisher bautizó esta composición de personalidades, que suelen completarse con otra categorización secundaria y que, en esencia, aparecen de modo dominante en cada individuo. Mientras que los exploradores y los constructores tienden a atraerse y relacionarse entre ellos, los directores prefieren a los negociadores y viceversa, de tal manera que el propio conocimiento de la categoría personal permitirá averiguar cuál es el grupo en el que, con mayor probabilidad, hallaremos una pareja adecuada. Esta es la base del método que desarrolla la Escuela Neurocientífica del Amor, y que comienza con el Sinapsis Test, responsable de desvelar la categoría de personalidad de cada 'alumno'.

A partir de aquí, la dinámica del coaching profundizará en las características de cada individuo para conocerse mejor a sí mismo y a sus potenciales parejas perfectas, dejando el azar en un porcentaje mínimo.


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