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Bardem considera que un actor tiene que "ser, más que interpretar"

EFE
17/05/2010 - 19:06

Cannes (Francia), 17 may (EFE).- El español Javier Bardem demostró hoy en Cannes que está entre los más grandes del panorama cinematográfico actual con su interpretación en "Biutiful", pero también explicó que sigue trabajando cada día y recordando que, como actor, tiene que "ser, más que interpretar".

Protagonista absoluto de "Biutiful", la película de Alejandro González Iñárritu presentada hoy a competición en Cannes, Bardem compone un complejo personaje, el de Uxbal, un hombre que habla con los muertos, está rodeado de problemas y sobrevive en la ilegalidad, pero sin perder la compasión por sí mismo y por los demás.

Un trabajo que le ha colocado ya como favorito para ganar el premio al mejor actor de este Festival de Cannes, algo que se toma con bastante tranquilidad.

"Está muy bien, ojalá, a todos nos gustan que nos den premio", dijo en un encuentro con medios de comunicación españoles el actor, que agregó que a pesar de lo tópico que suena, el premio es estar en Cannes.

Y estar "con una película que es importante en muchos sentidos, que explica cosas que son necesarias de decir".

Aunque no guste a todos por igual, "siempre dejará un poso de diálogo y conversación" que servirá para discutir con los amigos.

"Si luego te dan una estatua, te hará mucha ilusión, te emborrachas, lo celebras, lo dedicas y luego lo pones en una estantería", agregó.

Lo que le importa de verdad es realizar lo mejor posible su trabajo como actor, algo que le ha recordado por ejemplo trabajar en "Biutiful" con Diaryatou Daff, una senegalesa debutante en el cine, que interpreta a una inmigrante que no se siente integrada en Barcelona.

Cuando en un rodaje "aparece alguien que tiene la generosidad de poner su lugar emocional para hacernos entender de forma emocional y no tanto intelectual lo que pasa un tipo de gente al venir a España, y ella hace eso de forma natural, siendo eso, eso me recuerda que yo, como actor, tengo que ser más que interpretar".

Porque, explicó Bardem, cuando un actor interpreta, "se olvida realmente del mensaje, de que es comunicador de ideas más grandes que nosotros".

"Cuando te gusta mucho interpretar, interpretas para ti mismo y eso no es fiel al oficio y es un acto de vanidad terrible", añadió.

Un trabajo que le apasiona y que en este caso le llevó a interpretar a una persona "que está bajo el efecto de la corrupción y explotación tanto hacia sí mismo como hacia los demás".

Y que, en la situación en la que está, la única forma que encuentra de poder hacer que sus hijos hereden algo es "encontrar y no perder nunca, como último signo de salud, la compasión".

En opinión de Bardem, la riqueza de ese personaje reside en "no dejar que se apague esa última llamita de compasión y comprensión, hacia uno mismo" y hacia los demás.

Un personaje que le obligó a suavizar su acento madrileño para hacerlo más mediterráneo, para lo que tuvo la ayuda de Eduard Fernández, que interpreta el papel de su hermano en el film.

Con palabras catalanas, ya que "Biutiful" se desarrolla en Barcelona.

Pero en una Barcelona muy distinta a la de "Vicky Cristina Barcelona", resaltó el actor.

La Barcelona del film de Woody Allen "existe y hay cientos de aviones con cientos de miles de personas que la encuentran cada verano".

Pero también es real la que muestra la cinta de Iñárritu. "No existen una sin la otra. Una alimenta a una y la una a la otra".

Madrid, París o Barcelona tienen submundos como los que muestra el film de Iñárritu y de los que el actor poco conocía antes del rodaje.

"Lo vi in situ y es estas cosas que te dan este oficio, que vas a unos lugares con prejuicios y vuelves con más comprensión y compasión".

Alicia García de Francisco

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