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Leconte: "Tuve debut problemático con Rochefort, luego fue como un doble mío"

EFE
13/01/2018 - 11:51

Barcelona, 13 ene (EFE).- El director francés Patrice Leconte ha viajado este fin de semana a Barcelona para homenajear a su gran actor fetiche, Jean Rochefort, fallecido en octubre pasado, y con quien tuvo un debut problemático en 1975, aunque posteriormente se convirtió en una suerte de doble suyo, según ha explicado a Efe.

Leconte, que participará en varios actos en el Instituto Francés y en la Filmoteca de Cataluña, y que en verano iniciará un nuevo rodaje con Alain Delon y Juliette Binoche, ha rememorado que el primer contacto con Rochefort lo tuvo en 1975 cuando dirigió "Les Vécés étaient fermés de l'interieur" y "no nos entendimos nada".

Jean Rochefort, al que muchos recuerdan por su personaje de Antonine en "El marido de la peluquera", consideró, hace más de cuatro décadas, que Leconte era "incapaz de dirigir una película, que era un inútil".

"Cuando llevábamos una semana de rodaje me dijo: Patrice no me hables más, no me digas nada más, estoy completamente superado y asustado por haber firmado este contrato, lo que para mi, que era un joven que empezaba, fue un golpe muy duro", apunta.

Sin embargo, en 1987, volvieron a coincidir en "Tándem", una película con la que el cineasta quiso demostrarle "que sí era capaz de rodar" y allí "ambos nos entendimos muy bien y se inició una historia de amor profesional" que les llevó a trabajar conjuntamente en otros cinco proyectos.

Además, Patrice Leconte subraya que Rochefort, al que incluso consiguió hacerle afeitar el bigote para interpretar "Ridicule", pensaba que "Tándem" era uno de los cinco mejores filmes en los que había trabajado en su larga trayectoria.

El director afirma que del actor siempre le fascinó su "locura bajo control" y agrega que le proponía papeles y proyectos que "iban mucho en la línea de sus sueños, de su locura, lo llevaban a lanzarse, convirtiéndose en una suerte de doble mío".

Sobre el fenómeno que fue en los años noventa "El marido de la peluquera", señala que se trata quizá de su filme "más personal, más difícil". "Pensaba que no iba a interesar a nadie, que irían 25 personas a verlo y, en cambio, fue un gran éxito en Francia, Inglaterra, España, Italia o Japón", precisa.

A su juicio, esta historia protagonizada por un niño al que le gusta llevar el pelo corto y que cuando es adulto queda subyugado por una peluquera, a la que da vida la voluptuosa Anna Galiena, con la que se casa y viven felices, ha llegado a tocar la fibra de muchas personas porque "hay mujeres a las que les gustaría ser amadas como lo era esa peluquera y hay hombres a los que les gustaría querer como lo hacía Antonine".

Leconte desvela que en una proyección privada con amigos, entre los que se encontraba el también director Luc Besson, éste acabo en una esquina de la sala llorando, porque creyó que la película "era magnífica y porque se había dado cuenta de que no quería suficientemente a su mujer, lo que me pareció precioso y me hizo llorar a mi".

Otra clave de su éxito, podría ser que esta "historia de amor absoluto, pero muy simple, lleva al espectador a soñar". "Como director nunca puedo prever si una película conmoverá al espectador o no, pero cuando ocurre la recompensa es impagable", apostilla.

Confiesa, por otra parte, que todavía ahora, con una sólida carrera a sus espaldas, con premios y reconocimientos internacionales, tiene miedo a aburrir, lo que le lleva a "hacer películas muy diferentes. El aburrimiento no es un crimen, pero es la peor de las cosas, nada es comparable a que el público se aburra mirando una película", concluye.

Preguntado sobre la película que protagonizarán Delon -que podría retirarse definitivamente al acabarla- y Binoche, cuenta divertido que todo empezó a tomar forma el día en que el actor y él participaban en un programa de la televisión France 2, donde hablaban sobre un libro escrito por el protagonista de "A pleno sol".

El presentador le preguntó a Delon si haría nuevas películas y éste contestó que no, aunque, agregó: "Solo me queda un sueño por cumplir, rodar una película con Leconte".

Al salir del estudio, por los pasillos de la televisión, le cogió del hombro y le dijo a Leconte que después de aquella afirmación no le podía dejar plantado y que pensara en algún proyecto cinematográfico para realizar conjuntamente.

Tras darle vueltas, Leconte creó una historia y en verano iniciará el rodaje en el Lago Lemán, tanto en la parte francesa como en la suiza y en un estudio de París.

Se trata de una historia "muy intimista, crepuscular, que empieza muy oscura y que gracias a la presencia de los dos personajes interpretados por Delon y Binoche va hacia la luz", concluye.

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