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El test de Bechdel o el método más sencillo para detectar si una película es machista

4/03/2018 - 21:48
Julia Roberts y Cameron Díaz, en 'La boda de mi mejor amigo'.

En Los exiliados románticos (Jonás Trueba, 2015), los dos personajes femeninos principales de la historia conversan animadamente acerca del test Bechdel y de si lo pasarían, si aquello se tratara de una película. La ironía de Trueba en esta escena es evidente, y lo que quedó como una anécdota divertida simboliza hoy la auténtica actualidad de la industria del cine en Hollywood. 

Cine y machismo son dos conceptos que conviven en un desacomplejado matrimonio desde hace unos meses por obra y gracia de la campaña hollywoodiense de Time's Up, impulsora de las denuncias de abusos sexuales y acoso en la industria cinematográfica, una práctica silenciada que se ha cebado especialmente contra las mujeres. 

Actrices y trabajadoras de la fábrica de sueños se han atrevido a alzar su voz contra su situación de inferioridad frente a los hombres, señalando el machismo allí donde lo aprecian. En este escenario, parece idóneo alertar también del peligro de que las historias y puntos de vista estén mayormente acaparadas por los hombres. Las actrices están cansadas de repetir que, una vez cumplidos los 40, el único papel al que pueden optar es al de madre del o la protagonista. ¿Cómo sabemos si una película es machista?

Desde los años 80 se viene utilizando un curioso método surgido de una tira cómica creada por Alison Bechdel en su trabajo "Unas lesbianas de cuidado" ("Dykes to Watch out for"). Bechdel, una historietista norteamericana que ejerció una importante influencia al visibilizar a las mujeres lesbianas, firmó unas viñetas bajo el título "The rule" ("La regla"), que proponía un test para concluir si un filme era machista o no. El test se compone de tres preguntas: 

1. ¿Hay dos o más personajes femeninos en la obra?

2. ¿Hablan entre ellos en algún momento estos personajes femeninos?

3. ¿Hablan de algo que no sea su relación con los hombres de la historia?

Así, una película o un libro supera el test si en la historia conviven al menos dos mujeres, si éstas conversan entre sí en algún momento, y si su conversación no versa sobre su relación con los personajes masculinos (ya sean los padres, los pretendientes, las parejas...). Un matiz más: los personajes femeninos sólo se consideran válidos para pasar los requisitos si tienen nombre. 

El test parece muy básico, y de ahí que sea aún más sorprendente el reducido número de películas que lo superan sin problemas. Grandes producciones y laureados títulos como las sagas de Star Wars, El señor de los anillos, Piratas del Caribe o Avatar y Gladiador no pasan el test. Tampoco lo hacen míticas comedias como Cuando Harry encontró a Sally, Desayuno con diamantes o Regreso al Futuro. Y los aplaudidos estudios Pixar fallan estrepitosamente en el test Bechdel en una decena de sus 15 filmes. 


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Comentarios 3

#1
04-03-2018 / 23:44
La inquisición ya está aquí
Puntuación 8

La inquisición ha vuelto, la inquisición de lo políticamente correcto contra la libertad.

Empezaron destruyendo el lenguaje (todos y todas, ciudadanos y ciudadanas, la ciudadanía, el alumnado, las personas consumidoras, etc etc, en lugar de decir lo que es correcto: todos, los ciudadanos, los alumnos, los consumidores, etc etc). Y están acabando por obligar a hacer las cosas como les parece correcto a ellos, a los bienpensantes, castradores de mentes, una nueva dictadura, la nueva inquisición, quemarán los libros y las películas que no les gusten, callarán a los cantantes y los músicos, la ficción les parece realidad en sus mentes enfermas. Torquemada ha vuelto.

#2
05-03-2018 / 00:00
Yo
Puntuación 0

Yo la sentaba en mi regazo,

enloquecía sólo a su contacto.

La he conservado en la memoria.

Tal como estaba.

Siempre a mi lado.

Nunca me juró su amor

lo creía eterno yo.

Y ella me sonreía y

miraba hacia el mar.

Me emborrachaba entre sus brazos

ella nunca bebía, ni la vi llorando,

yo hubiera muerto por su risa.

Hubiera sido su feliz esclavo.

Qué dolor sucio y traidor

me envenena el corazón.

Sé que ella nunca enloqueció.

Jamás perdió el control.

Quiero verla bailar entre los muertos,

la cintura morena que me volvió loco,

llevo un velo de sangre en la mirada,

y un deseo en el alma,

que jamás la encuentre.

Sólo quiero que una vez

algo la haga conmover.

Que no la encuentre jamás

o sé que la mataré.

Por favor sólo quiero matarla.

A punta de navaja

Besándola una vez más.

#3
05-03-2018 / 00:23
Puntuación 1

Lo que imperan son las películas y series políticamente correctas y manipuladoras, con el gay o la lesbiana, el negro con la chica blanca, el machista hetero blanco pistolero maltratador y que no falte el afgano, chino o hindú ni mucho menos el jardinero mexicano.

En algunos casos han creado el personaje progre perfecto el afgano gay jardinero que está con el gay blanco católico y republicano que no ha salido del armario por el que dirán.

Toda esta basura ideológica ya roza el esperpento y no hacen falta test para determinarlo, lo peor de todo es que este periodismo subvencionado y sin criterio propio da cada vez más asco.