
Ni en las mejores películas de terror. El cine español vivió el año pasado su particular drama, recaudando en taquilla casi tres veces menos de lo que costó su producción. Para algunos no se trata de un problema de piratería, sino de falta de calidad.
Y más allá de que tengan o no razón, las cifras hablan por sí solas. Según los datos del Ministerio de Cultura, el año pasado hubo 99 películas que recibieron algún tipo de ayuda, aunque en determinados casos se estrenaron algo antes.
Entre todas ellas apenas consiguieron recaudar 100 millones de euros, mientras que su coste se elevó a 260 millones. Posiblemente no sea comparable, pero es triste pensar que entre todo el cine español no consigue recaudar en un año ni una décima parte de superproducciones de Hollywood en los últimos años, como El señor de los anillos, Piratas del Caribe o Harry Potter, que superaron los mil millones de dólares.
Y eso por no hablar de Titanic, la película más taquillera de la historia, que consiguió hace doce años unos ingresos estratosféricos: de más de 1.800 millones de dólares en todo el mundo (1.400 millones de euros).
En España, de todas las películas que recibieron ayudas el pasado ejercicio, aunque se estrenaran antes, tan sólo tres películas fueron rentables: Volver, de Pedro Almodóvar; El viento que agita la cebada, una cooproducción junto a Alemania, Italia, Francia, Irlanda y Reino Unido, dirigida por Ken Loach; y Pérez, el ratoncito de tus sueños, una comedia hispano-argentina de Juan Pablo Buscarini.
El Gobierno subvencionó a las películas de forma directa por un total de 48 millones, aunque las ayudas totales a la cinematografía, incluidas las que se dan también a las productoras, superan con mucho esta cifra. El año pasado se elevaron hasta 85 millones de euros, lo que supuso un crecimiento de casi el 30 por ciento respecto al ejercicio anterior. Pero ni aún así. En el cine, hay ejemplos de sobra para ilustrar una película de Hitchcock.
Es el caso de Los Fantasmas de Goya, una superproducción que costó casi 29 millones de euros y recaudó veinte veces menos; de Tirante el Blanco, que supuso un desembolso de 11 millones y generó 1,5 millones; o de Cargo, cuyos costes de producción se elevaron a 3 millones y los ingresos en taquilla se quedaron en tan sólo 200.000 euros.
Y es que los datos del propio Ministerio de Cultura son realmente alarmantes. Hay películas, como La Silla -un drama de Julio Wallovits que costó más un millón de euros e ingresó sólo 10.000- o Más allá del espejo -un documental sobre disfuciones cerebrales que costó 300.000 euros y recuadó apenas 5.000- que no convencieron ni a los más cinéfilos.
No resultan extrañas así las últimas palabras de la ministra de Cultura, Ángeles González Sinde. "Las ayudas al cine español son imprecindibles. Ojalá en un futuro sea autónomo, pero hoy por hoy no es así", aseguró la semana pasada la ex presidenta de la Academia del Cine y las Ciencias Cinematográficas durante su primera comparecencia pública, que como no podía ser de otra manera, era para prestar más apoyo financiero al cine.
González-Sinde anunció que el Gobierno sufragará los costes de los avales para que los productores puedan obtener créditos con los que materializar sus proyectos. Los avales serán concedidos por Audiovisual SGR, una sociedad participada a partes iguales por el ministerio y los productores cinematográficos, agrupados en Egeda.
Gracias al nuevo acuerdo, Cultura sufragará ahora todos los gastos derivados de su formalización -el 1,5 por ciento del importe avalado como comisión por el riesgo y el 0,5 por ciento por los gastos de estudio-, dejando además la puerta abierta a que otras industrias culturales puedan lograr el mismo tipo de apoyo.
La ministra de Cultura es, de hecho, la responsable del Gobierno que más subvenciones ha recibido en su carrera profesional. Son alrededor de 10 millones de euros, gran parte desde el año 2004, tras la llegada a la presidencia del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.
Destacan, por ejemplo, los 867.065 euros que se llevó La vida que te espera, los 826.441 euros que logró La puta y la ballena, los 798.223 de Las razones de mis amigos o los 794.173 euros de Heroína.
Todo ello sin contar su último gran estreno -Mentiras y Gordas-, que acaba de llegar a las salas y que ha recibido ya dos partidas de 17.500 euros por los convenios suscritos entre el Ministerio de Cultura y el ICO. Y mientras su hermano, su tío y su actual pareja, Javier Gil del Álamo, siguen ligados al mundo del cine, ella sigue regulando el sector sin temer ningún tipo de incompatibilidad.
Encima, dicen que el cine es cultura y lo subvencionan.
Pena de país.
Eso la Ministra lo soluciona rápido. Les dará más subvenciones.
El tema es que es de mala calidad y no interesa al público.
Salvo contadas excepciones, el cine Españosl es patético y la gente no quiere ir a tirar los 8 euros de la entrada.
La solución no está en subvenciones si no en calidad.
hay que ayudar a la sanidad,crear empleo,educacion,etc,pero en ocio si la gente no va a verlas no es nadie el gobierno para usar nuestro dinero en tales fines,que me paguen a mi para hacer un reportaje de como tenemos las carceles
y por cierto mira si tienen mercado para vender sus peliculas,pero es que de malas encima tienen mal marketing,dejad de usar nuestro dinero para semejantes .....
el cine español tendría que estar agradecido a la piratería ya que el 95% de las descargas ilegales de películas son americanas, el cine español no tiene la calidad ni para ser pirateado salvo una o dos películas al año.
Luego estos pájaros te lloran a través de la SGAE, pidiendo el cánon.
Es decir, primero les subvencionan con subvenciones, luego les subvencionan con el cánon y finalmente, les subvencionan según las entradas que han vendido.
Són una panda de vividores. Si sus películas no valen nada que hagan cola en en inem y reorienten su vida laboral.
Y es que si todos los sectores se subvencionaran por igual, otro gallo cantaría.
Españoles, disfruten lo votado. Los que votaron a ZP y lo esten pasando mal, que se vean un par de pelis de estas a ver si se les pasa.
A ver chicos de eleconomista....
quien ha dicho que los unicos ingresos del cine son la taquilla? Ahora mismo son los ingresos mas insignificantes - para cualquier peli del mundo - los mayores vienen de la TV.
Por lo tanto es muy probable que casi todas las películas que decis si han sido rentables!
O sea que la SGAE y sus afiliados del cine se llevan primero nuestro dinero en subvenciones y luego por el canon, entonces ¿por qué no son gratis las entradas para estas películas?
Tiene razón Pikachu: el 99% del cine pirateable es español. Yo no me bajaría una película de Almodovar y cía ni borracho. Por cierto que el drama es el de los curritos que nos levantamos a las 6.00 para pagarles las subvenciones a SGAE y al cine español...
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