Sigue la fascinación de Kiefer por los bosques y las ruinas de los imperios

26/10/2009 - 10:52
Aumentar el textoDisminuir el texto
Puntúa la noticia :
Nota de los usuarios: - (0 votos)
  • Cultura
/imag/efe/2009/10/26/2618507w.jpg

Londres, 26 oct (EFE).- El artista alemán Anselm Kiefer expone hasta el 14 de noviembre en Londres dos impresionantes series que documentan una vez más su vieja fascinación por los bosques, asociados desde siempre a la mitología germana, así como por la caducidad de los imperios del pasado.

La exposición, que puede visitarse hasta el 14 de noviembre, está repartida entre los dos locales que tiene la conocida galería White Cube en esta capital. En la de Masons Yard, próxima a Piccadilly, puede verse la titulada "Karfunkelfee" (Hada del carbunclo), inspirada por unos misteriosos versos de la gran poetisa austríaca Ingeborg Bachmann.

"Sólo quien en el puente dorado conozca la palabra del Hada del Carbunco habrá ganado. Debo decirte que se ha derretido en el jardín con las últimas nieves", reza el poema, que evoca en Kiefer asociaciones míticas, geológicas y hasta alquímicas.

Los troncos verticales y negros de los árboles, como un ejército silencioso e inmóvil, contrastan con la nieve sucia del suelo, y todo produce un efecto misterioso detrás de las vitrinas de cristal que protegen el denso pigmento utilizado por el artista.

En la parte superior de los paneles aparece un pequeño avión en vuelo vertical, en un caso, un gran libro de hojas metálicas, en otro, y un manto de rústica tela con su correspondiente capucha, en un tercero.

Abajo, Kiefer, que en sus obras utiliza con frecuencia materiales en principio ajenos a la pintura, como el barro o la paja, ha colocado una especie de maraña de ramas secas y una película metálica con imágenes fotográficas que parece desenroscarse como una serpiente.

El bosque ha sido desde siempre una de las obsesiones de Kiefer, tal vez por sus asociaciones históricas, como la batalla de Teutoburgo, en la selva de ese nombre, en la que las tribus germanas aniquilaron a tres legiones romanas de Varo.

Los bosques han tenido siempre, según ha analizado Elias Canetti en su obra capital, "Masa y Poder", un fuerte poder de atracción sobre el pueblo alemán, que siempre pareció encontrar en ellos protección y ver en los árboles enhiestos la poderosa imagen de un ejército.

El segundo local de la White Cube, en el Este de Londres, acoge otra serie titulada "El Creciente Fértil", como se conoce a la región histórica que se corresponde con parte de los territorios del Antiguo Egipto y Mesopotamia.

Es una región que también ha fascinado siempre al artista germano por su asociación con los grandes imperios de la antigüedad, como el caldeo o el asirio o el babilónico.

Muchas de sus obras anteriores son, como ocurre con esta última, una meditación casi épica en torno a los ciclos de la historia, el auge y la caída de las civilizaciones, sobre la inestabilidad y caducidad de todas las humanas construcciones.

En esta ocasión, Kiefer se inspiró, según ha explicado él mismo, en un viaje que hizo a la India hace quince años y durante el cual conoció las fábricas de ladrillos rurales: ladrillos que se dejan primero secar al sol y se cuecen luego en un horno.

Kiefer establece una asociación no sólo entre esos hacinamientos de ladrillos y los imperios del pasado, sino también con las ruinas de la Alemania destruida en la Segunda Guerra Mundial, una Alemania que el artista, nacido en 1945, conoció de niño y que no ha dejado desde entonces de obsesionarle.

A la verticalidad de los bosques se opone aquí la horizontalidad de los campos alfombrados de ladrillos, que parecen extenderse en diagonal hasta el infinito o que, amontonados, forman pirámides y zigurats como los de las antiguas ciudades mesopotámicas.

En la obra central de la serie, Kiefer ha pegado fragmentos de vasijas mientras que ha esparcido otros por el suelo de la sala, como si se hubiesen desprendido de pronto del lienzo y hubiesen rodado hasta allí.

Kiefer recuerda en ese sentido unas tremendas palabras del profeta Jeremías que recoge la Biblia: "Ésta es la palabra de Dios y os destruiré como destruyo ahora esta vasija".

meneamedeliciousenviar por emailimprimirTwitterFacebook
Dixio
El flash: toda la última hora

EcoDiario en Facebook

Ecoprensa S.A. - Todos los derechos reservados | Cloud Hosting en Acens