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'Modelo para un hotel' crea polémica enTrafalgar Square

Daniel Postico
6/03/2008 - 19:38

La plaza de Trafalgar Square está situada en el corazón de Londres. Recibe el nombre de la famosa batalla de 1805 en la que los ingleses derrotaron a franceses y españoles. En el centro se alza la columna del almirante Nelson, el que les llevó a la victoria, y por todas partes se ven estatuas y bustos clásicos. Así, no es raro que extrañe ver una inmensa escultura de láminas sobrepuestas, azules, verdes, rojas.

Se trata de la obra del escultor alemán Thomas Schütte, 'Modelo para un hotel'. Fue escogida por la Comisión de El Cuarto Plinto, encargada de seleccionar las esculturas que serán expuestas en el cuarto pedestal de Trafalgar Square. La Comisión está integrada por 13 miembros, entre los que se hay reconocidos artistas, arquitectos, críticos de arte, historiadores y directores artísticos.

"La elegimos porque es una obra abstracta, que introduce el color en la plaza, es muy diferente a las otras obras del recinto, muy moderna, un modelo utópico de hotel", explica a elEconomista Justine Simmons, miembro de la Comisión.

El cuarto pedestal

La historia del cuarto pedestal de Trafalgar Square es la historia de un sitio vacío. Fue diseñado en 1841 para asentar una estatua militar, pero no se llegó a terminar porque no se consiguieron fondos suficientes.

Permaneció vacío durante más de 150 años, hasta que en 1998 la Real Sociedad de las Artes propuso llenarla con alguna escultura. Llegaron a colocar hasta tres obras distintas, pero no se pusieron de acuerdo sobre qué escultura debía quedarse allí. ¿Cómo elegir una escultura definitiva ? El Ayuntamiento de Londres decidió que tal vez no había que buscar un monumento definitivo sino temporal y creó el proyecto de El Cuarto Plinto para gestionar este espacio.

Un museo al natural

La elección no iba a ser fácil. Buscaban obras modernas pero que se integraran en la plaza. La primera obra seleccionada, en 2005, fue una escultura de Marc Quinn de una mujer discapacitada sin brazos, embarazada y desnuda. Era el retrato de un personaje real y con ella llegó la controversia.

"No buscamos controversia sino debate", lamenta Justine. "Algunas personas decían que la estatua no les parecería mal si estuviera en el interior de un museo, al menos sirvió para romper un tabú". Después llegó el Modelo para un hotel en 2007 y el 30 de marzo se elegirá la nueva obra. Saldrá de entre seis candidatas, cuyas reproducciones en miniatura están expuestas en la National Gallery.

Entre ellas, un coche quemado traído de Irak; una construcción con las letras luminosas de haz el arte, no la guerra; cinco espejos que bajen el siempre nublado cielo de Londres al suelo; o la más rompedora, llenar el espacio con estatuas humanas de ciudadanos voluntarios que se vayan relevando en lo alto del pilón día y noche.

Junto a las propuestas, una urna donde los visitante pueden depositar sus opiniones. Por lo visto en la exposición, la obra elegida seguirá generando debate.


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