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El cine francés continúa su difícil conquista del público chino

AFP
23/06/2008 - 13:38

Con ocasión del reciente Festival Internacional de Cine de Shanghai, el cine francés ha continuado su difícil conquista del público chino, frenada el resto del año por una exigente reglamentación, que deja las mejores condiciones del mercado para las producciones chinas y las de Hollywood.

Para la undécima edición del festival, que terminó el domingo, 'Paris' de Cédric Klapisch defendía los colores de Francia y fue bien acogida en la proyección oficial, el jueves en el Shanghai Art Film Center.

Más allá de la competición, los festivales son buenas ocasiones para presentar un máximo de filmes extranjeros, en un país donde la regulación para la exhibición de películas es estricta.

En total, dieciocho películas se presentaron por Francia durante estos días, contra cuatro en todo el año 2007.

"Era muy interesante poder mostrar mi película, que no podrá sin duda salir nunca de aquí", reconocía Lola Doillon, que presentaba su último largometraje, 'Et toi t'es sur qui ?' fuera de competición.

El Festival International de Cine de Shanghai (SIFF, por sus siglas en inglés) sigue siendo el más importante de China en número de estrenos. Es difícil ignorar esta plataforma, incluso aunque los medios chinos prefieren ver la llegada de las estrellas chinas y hongkonesas.

"El Festival de Shanghai sigue muy circunscrito al público de la ciudad, pero con un festival como el Panorama del Cine francés, nos esforzamos para tener una audiencia más amplia", explica Christine Pernin, directora de Unifrance en China, agencia encargada de la promoción del cine francés.

Este año, este festival ha permitido programar películas francesas en cuatro ciudades chinas (Pekín, Shanghai, Chengdu y Wuhan). Durante 10 días, se espera mostrar también a "directores de salas de cines que pueden llenar salas con películas francesas", subraya Pernin.

Entre las autorizaciones con cuentagotas y la pusilanimidad de los directores de cine, es difícil saber qué frena realmente la difusión de películas francesas.

"No hay muchas ocasiones de ir a ver películas francesas al cine", constata Zou Jian, profesor de la Universidad de Huadong en Shanghai, autor de un estudio comparativo sobre el cine francés y chino, que pone también de relieve la falta de apoyo financiero de las instituciones francesas.

El cine de Francia sigue estando, de hecho, reservado a un público confidencial.

"Hace 20 años, los filmes franceses se beneficiaban de cierta popularidad, pero hoy mucha gente piensa que son demasiado arduos", considera Ye Liu, estudiante de cine en la Universidad de Fudan, en Shanghai, que descubrió el cine francés gracias a Sophie Marceau, estrella en China desde hace años, antes de descubrir otras facetas de estas películas.

Este año, solamente 'Taken', de Pierre Morel, ha sido autorizada a ser exhibida en salas, mientras que otras tres películas esperan la luz verde de las autoridades.

La ministra de Cultura gala, Christine Albanel, hizo un discreto viaje a Pekín hace ocho días, durante el cual apostó por las películas francesas en China en un contexto diplomático franco-chino siempre tenso.

Albanel no hizo balance públicamente del resultado de su visita.

En total, apenas 40 películas extranjeras salen cada año a las salas de cine chinas, de las que una mayoría son estadounidenses.

Para la mayoría de los realizadores, sobre todo los franceses, la única posibilidad de ser vistos por el público chino es con la venta de DVD's pirateados.

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