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Estereotipos contra Realidad: así se come (de verdad) en España

24/10/2015 - 20:50

Según un artículo publicado en The New York Times el pasado año, Land of 10 P.M. Dinners, Asks if It's Time to Reset Clock, España es el país de los estereotipos. Algunos fundados, y otros completamente ilógicos. Si nos fijamos en la parte gastronómica, uno de los más arraigados es el de nuestro plato típico.

Foodora, una nueva plataforma de servicio de comida a domicilio para 'foodlovers', ha analizado cuáles son los mayores estereotipos en nuestro país y, frente a ellos, la realidad de nuestra mesa.

Si le preguntas a un extranjero cuál es nuestro plato más tradicional, dirá que la paella. En realidad, la paella es el plato típico de la Comunidad Valenciana, y cada comunidad tiene su propia gastronomía y platos regionales. En cambio, si tuviéramos que elegir un plato que represente al país en su conjunto, este sería la tortilla de patata.

Curiosamente también tienen la creencia de que en España comemos tacos y bailamos rancheras. Dado que en México y España hablamos el mismo idioma, desde fuera piensan que aquí también hay mariachis y que nos encanta la comida mexicana.

El mito de la sangría

Lo mismo pasa con la sangría. Realmente en España nos decantamos mucho más por la cerveza y el vino, dejando la sangría para las épocas estivales. De hecho la sangría es más consumida por los turistas que vienen a España que por los propios españoles. También está extendido el tópico de que bebemos mucho, pero en realidad hay estudios que demuestran que no es así.

En 2012 la OCDE sacó un estudio que nos colocaba en el puesto 11 de Europa por consumo de alcohol, muy por detrás de Francia, que ocupa el primer lugar, seguida de Portugal y Austria.

Los foráneos también se sorprenden con el hecho de que siempre comemos pan, un aspecto en el que sí pueden tener razón. Comemos pan con el pescado, la carne, los guisos, e incluso con comidas a base de hidratos de carbono, cuando no sería necesaria su ingesta: arroz, pastas... Incluso con el chocolate.

Las tapas merecen un capítulo aparte porque, aunque puedan ser originarias de España, en realidad se han convertido en un fenómeno mundial que se ha extendido ya a EEUU, Europa o Sudamérica, y en cuanto a los pinchos, no sólo nos limitamos al de tortilla de patata. Podemos ir desde las tapas de rápida elaboración, como unas patatas fritas, bravas o unas aceitunas a las deliciosas croquetas de jamón, el 'pescaíto', cualquier tipo de embutido, ensaladillas, pequeñas raciones de guisos...

La realidad de la mesa española

Lejos de estos estereotipos, lo que si es verdad es que en España el 95% de la población consume siempre cinco alimentos básicos: aceite de oliva, arroz, patatas, carne y pan. Les siguen de cerca los huevos, la leche, las legumbres, pescado, tomates y hortalizas.

En cuanto a cómo comemos en la actualidad, si analizamos los datos que ofrece la FAO, podemos observar que ahora hay muchas más posibilidades de comer bien que en los años 50 o 60, ya que antes había poco y no estaba controlado. Actualmente hemos ganado en variedad. Si comparamos la composición de la dieta en 1961 y en 2011 veremos que, exceptuando hortalizas, cereales y patatas, comemos más de todo. También hemos aumentado la ingesta de calorías, aunque en la actualidad tenemos un mayor cuidado y preferimos elegir tendencias de alimentación más saludables.

Aun así, aunque el consumo total de calorías ha disminuido, no parece que esto se corresponda con un descenso de las tasas de obesidad, sino todo lo contrario. Esto se debe principalmente al aumento en el consumo de azúcar y carne y la disminución, notable, del consumo de hortalizas (sin olvidar el impacto del sedentarismo que alcanza a más de la mitad de la población).

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