Buscar

Àlex Rigola busca reconciliarse con el teatro con una adaptación de Chéjov

EFE
21/04/2017 - 16:24
Más noticias sobre:

Barcelona, 21 abr (EFE).- El director Àlex Rigola estrena el 27 de abril en el Teatre Lliure de Montjuïc una adaptación de "Ivánov", la primera obra teatral larga de Antón Chéjov (1887), con la que el director catalán asegura que busca cómo reconciliarse con el teatro, porque se considera "una persona muy insatisfecha escénicamente".

"Me pasa que voy al teatro y encuentro historias infantilizadas. Por eso en esta obra hemos querido romper con las barreras de la ficción y plantear un juego escénico para que el público se olvide que está frente a una representación y que en ningún momento se transporte a la Rusia del siglo XIX", explica Rigola.

Es por esto que los actores no utilizan ningún vestuario especial, sino que "vienen vestidos de casa", y se llaman entre ellos por sus propios nombres, en lugar de adoptar los de los personajes, pues, según el director, quieren jugar "a no saber dónde acaba el actor y dónde empieza el personaje".

A través de recursos como la música contemporánea, un escenario limpio y sin ningún tipo de ambientación, y de escenas como la que abre la obra, donde se ve a los actores jugando fútbol; Rigola intenta adaptar el amplio costumbrismo presente en la pieza de Chéjov a un costumbrismo del siglo XXI.

La obra original relata la historia de Ivánov, un personaje atormentado por la soledad y el miedo de vivir; que interpretará Joan Carreras, quien compartirá escenario con las actrices Sara Espígul, Vicky Luengo, Sandra Monclús, Àgata Roca y los actores Nao Albert, Andreu Benito, Pep Cruz y Pau Roca.

Rigola ha explicado que el protagonista "no se encuentra bien, no sabe los motivos de su vida", y tiene interés en reflejar "la reacción de los otros personajes, que buscan comprender y buscar una lógica a su estado, cuando, como muchas veces, no hay explicaciones".

Carreras ha resaltado que "no se trata de un papel fácil", sobre todo porque el montaje que ha preparado el director supone "desprenderse de toda una serie de convenciones y tradiciones teatrales. No es nada nuevo, pero se lleva el papel a la esencia, hasta el punto que lo que queda es algo puro. No es enseñar emoción por emoción".

En este sentido, el director catalán ha querido "romper con la convención de explicar las emociones a través de los diálogos", porque le gusta "que se vivan emociones en el escenario, pero no que las expliquen. Y, en una pieza como esta, hacer esto es muy difícil".

Rigola señala que se trata de una pieza compleja, pues "la filosofía de Schopenhauer está muy presente en la obra y nos dice que si nacemos esperando una vida llena de felicidad no dejaremos de desilusionarnos. En cambio, si aceptamos que la vida acaba en la muerte saborearemos más los momentos de placer de la vida".

Con esta adaptación de Chéjov, el director busca plantear al público, a través de las dudas del protagonista, una serie de preguntas que no tienen respuesta: "¿Te conoces a ti mismo? ¿No dudas nunca? ¿Te entiendes o no te entiendes?".

Para acercar la acción de la obra al público, el Teatre Lliure ha reducido el espacio entre el escenario y las butacas y durante el montaje se hará uso de dos pantallas laterales, en las que se proyectarán imágenes y vídeos que acompañarán la música interpretada desde escena por uno de los actores, Nao Albet.

"Albet apoya musicalmente toda la obra, con algunas composiciones suyas y algunas letras de canciones conocidas que se relacionan mucho con lo que pasa en escena", explica el director.

Rigola, que tiene una amplia trayectoria como director con más de veinte montajes, afirma que Chéjov ha sido un autor que siempre le ha gustado, pero se sentía "incapaz de dirigirlo", pues "no tenía el bagaje de vida necesario para ponerlo en escena".

Ahora, sin embargo, el director catalán, que ganó el Premio Max al mejor espectáculo en 2009 por la adaptación de la novela de Roberto Bolaño, "2666", llevará a las tablas del Lliure, del 27 de abril al 28 de mayo, esta obra de Chéjov con la que quiere romper las convenciones teatrales e imponer sus propias reglas de juego.

Otras noticias

Contenido patrocinado