Buscar


Ex empleada revela nombres en caso de juicio a espía de Hollywood

AFP
12/03/2008 - 2:22

Tarita Virtue, ex empleada del temible detective de Hollywood, Anthony Pellicano, reveló el martes entre los primeros nombres de los clientes del investigador privado a un actual ejecutivo del estudio Paramount, en un juicio que tiene en vilo a la meca del cine.

"Anthony Pellicano fue el único investigador privado que conocí que jamás abandonó su oficina" ubicada en el famoso Sunset Boulevard de Hollywood, dijo Virtue ante el juez cuando el fiscal asistente Daniel Saunders le hizo varias preguntas.

Tarita Virtue, que trabajó entre 2000 y 2002 por 30.000 dólares anuales en las oficinas de Pellicano -un salario bajo en los rangos de EEUU-, describió en la corte cómo aprendió sobre el historial médico, legal, personal y sexual de los blancos del investigador privado, sirviéndose de un programa computarizado para grabar conversaciones.

Con Pellicano sentado en el banquillo de los acusados, asumiendo su propia defensa, Virtue contó que "el detective de las estrellas" fue contratado por Brad Grey, un ex 'manager', actualmente ejecutivo del estudio de cine Paramount, para que espiara a Bo Zenga, un guionista que lo estaba demandando por el crédito de él en la cinta "Scary Movie".

Aunque Virtue expresó cierta preocupación por su trabajo en las escuchas ilegales se disculpó diciendo: "Era mi trabajo", aseveró ante los fiscales quienes le dieron garantías de inmunidad a cambio de su testimonio.

Pellicano, de 63 años y acusado de dirigir una agencia de detectives que espió ilegalmente a al menos 12 personas, fue durante mucho tiempo el detective preferido de la élite social de Hollywood, entre ellos de personalidades como Michael Jackson, Demi Moore y Elizabeth Taylor.

El juicio que empezó la semana pasada con la selección del jurado y podría prolongarse por 10 semanas, no descarta la comparecencia de estrellas como Silvester Stallone, Keith Carradine, Chris Rock e incluso Farrah Fawcett en calidad de testigos.

Tras un allanamiento a finales de 2002 en la oficina de Pellicano en Hollywood, en el noroeste de Los Angeles, la policía descubrió pruebas de escuchas ilegales, así como plástico C-4 y granadas, armas por las que fue sentenciado a 30 meses de cárcel.

Por el caso de las escuchas telefónicas, Pellicano podría ser condenado hasta a 20 años de prisión.

pb/ml

Contenido patrocinado

Otras noticias



El flash: toda la última hora