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Hillary Clinton echa mano de la comedia para tirar puyas a la prensa estadounidense

Jose Luis de Haro/Cleveland
3/03/2008 - 9:08

Durante el último debate demócrata, organizado por el canal MSNBC desde la Universidad Estatal de Cleveland, Hillary Clinton volvía a ser la primera en contestar todas y cada una de las preguntas formuladas por los mediadores del encuentro.

En un momento del rifi rafe verbal, la senadora hizo referencia a un gracioso sketch emitido en el prestigioso programa “Saturday Night Live” (SNL), en el que se parodiaba a ambos candidatos demócratas. “Quizás debamos preguntar a Obama si está cómodo y necesita otra almohada”, espetó la senadora mientras reconocía no estar molesta por “ser siempre la primera en contestar las preguntas” durante los últimos debates emitidos por la televisión estadounidense.

Bien, en plena Obamamania parece que la recreación de la increíble Amy Poehler, veterana actriz de SNL, se ha convertido en un soplo de aire fresco para la mala relación que Hillary mantiene con algunos sectores de la prensa del país y así demostrar que sus pataleos no son infundados. El pasado 23 de febrero, uno de los momentos estelares de SNL, que volvía a la televisión norteamericana tras la fortuita interrupción provocada por la huelga de guionistas, recreaba uno de los encuentros dialécticos mantenidos entre Clinton y Obama. En la cómica situación, los moderadores del debate se cebaban con la senadora mientras alababan al senador de Illinois.

Declaraciones de Tina Fey

Más adelante, Tina Fey, la actriz invitada para presentar el programa, además de ser antigua guionista y responsable del mismo, ponía de manifiesto los puntos débiles de la campaña de Hillary: la fatiga de Bill Clinton, la edad la senadora y que muchos creen que es una “bruja”. (En realidad se empleó la palabra “bitch” cuya traducción también podría aceptar el término prostituta). A continuación, Fey mostró su apoyo incondicional ante millones de televidentes afirmando que “las brujas son las únicas que se aseguran que todo esté en orden”, “bruja es el nuevo negro”, añadió (procedente del término “is the new black”, que hace referencia a algo popular).

Gracias a este simpático episodio, Clinton dulcificó en cierta forma su guerra contra muchos periodista y puso de manifiesto que no es la única en advertir cierta reticencia por parte de muchos medios de comunicación.

El pasado 1 de marzo, Amy Poehler se volvía a poner en la piel de Clinton para enfrentar un nuevo y desternillante debate contra Obama. En esta ocasión se le preguntaba a ella primera por el nombre de cargos políticos en países extranjeros. Por supuesto, la senadora no lograba acertar ninguno pero los moderadores daban a conocer la respuesta a la pregunta antes de formulársela al actor que encarnaba a Obama que contestaba correctamente a las peticiones. Tras este nuevo sketch, la verdadera Hillary Clinton dejaba a un lado la intensa campaña en Texas, Ohio, Rhode Island y Vermont para echarse unas risas y presentar el comienzo del programa, que se emite en directo todos los sábados. Por supuesto, Poehler, ataviada con la misma ropa que Clinton, acompañó a la senadora de Nueva York durante su breve participación en el programa. “Me tienes que devolver esos pendientes”, bromeó Clinton mientras Poehler preguntaba “¿Qué tal va la campaña?”. En ese momento, la candidata demócrata pregunta sorprendida “muy, muy, bien, pero ¿has escuchado algo nuevo?”. “No” respondió Poehler, con una risilla irónica. Clinton bromeó con la posibilidad de poder tomar al programa como un apoyo para su campaña “aunque cuando pregunté si era oficialmente un respaldo me aseguraron que no”.

En un momento en que Obama se ha convertido en el furor de YouTube y sus graciosos vídeos en la red, como la sensualidad de Obama Girl, la recreación del anuncio de Apple de 1984, en el que se tacha a Clinton de incomoda “hermana mayor”, o el vitoreado video clip musical “Yes, We Can”, elaborado por uno de los componentes de la banda Black Eyed Peas y otros artistas, Clinton necesitaba algo como SNL para hacer reír a los votantes. De todas formas, SNL se ha convertido en un verdadero escaparate para los candidatos a la presidencia de EE.UU. En el mismo programa en el que apareció Clinton, también lo hizo el ex candidato republicano Rudolph Giuliani, que afirmó en tono jocoso que perdió en las primarias debido a que en 1997 apareció en el programa de televisión vestido de "drag queen" para uno de los números cómicos.

Hace dos semanas, Mike Huckabee quiso dejarse ver por el plató de Rockefeler Center, donde se rueda el programa mientras que Obama apareció en uno de los últimos episodios previos a la huelga de guionistas del pasado noviembre, donde se interpretó a sí mismo acudiendo a una fiesta organizada por Hillary y Bill Clinton. Desde luego a más de uno se le escapa la carcajada al ver a estos políticos ejerciendo de cómicos, aunque eso no tiene por qué garantizar el favor de los ciudadanos en las urnas.


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