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La única vieja arma política que sobrevive en los nuevos tiempos: el lema de campaña

7:45 - 31/05/2016
  • La televisión ha restado importancia a los carteles pero no al lema
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Pedro Sánchez bajo el lema utilizado por su equipo para el 20D. Imagen: Reuters

La política española se ha convertido en una potente maquinaria de información. La conversión, permanente desde los albores de la democracia, se ha acelerado de forma definitiva durante los últimos años en los que los platós y las tertulias se han convertido en el vehículo definitivo en la creación de opinión e ideología.

Ahora las agendas de los políticos, casi siempre disponibles en sus webs y redes sociales, son en realidad parrillas de televisión y radio, salpicando apariciones por aquí y por allá para intentar colar su mensaje. Esa omnipresencia mediática ha acabado por enterrar otros elementos comunicativos que hace no demasiado eran determinantes en una campaña electoral.

Así, los carteles electorales o los envíos de propaganda electoral han pasado a ser percibidos por muchos como un gasto innecesario, toda vez que la gran mayoría de ciudadanos ya saben qué ofrecen unos y otras. Ni siquiera los programas electorales, muchas veces meras retahílas de promesas vacías sin concreciones ni plazos, son relevantes para el votante.

Pero ayer y hoy, sea en televisiones y radios o en pegadas de carteles y vídeos electorales, se distinguen unos hilos invisibles: se comunica de forma distinta, pero se comunican ideas similares. Hace no demasiado las 'mentes' de esas campañas y esas ideas de argumentario eran perfiles anónimos, mientras que hoy en día se vive una especie de fiebre por el consultor político, ya sea como autor de discursos -de forma especial en EEUU-, ya sea como 'padre' o 'madre' de estrategias -Arriola es quizá el más conocido en España-.

Y si hay un hilo en común que sirve para comunicar algo de forma concreta y dinámica y que tiene cabida en cualquier forma de propaganda -desde un sobre a un cartel pasando por un vídeo o un discurso-, ese es el lema de campaña. Y elegir qué palabras, qué mensaje y qué tono condensan las ideas del partido y el momento político no es tarea sencilla... salvo para esos tejedores de hilos que trabajan a la sombra del candidato.

El lema de campaña, el hilo invisible

De la misma manera que la comunicación política ha ido evolucionando con nuestra democracia, también lo han hecho los lemas. Destilando ideología y momento social, repasar su evolución es ver cuáles eran las prioridades y necesidades -muchas veces compartidas incluso entre rivales- , y también brinda peculiares coincidencias.

Hay, por ejemplo, algunas ideas que saltan de elección en elección y de partido en partido. La más poderosa, por ejemplo, es la idea del cambio. La usó por primera vez el PSOE en 1982 ("Por el cambio"), cuando lograron su histórica primera presidencia del gobierno. Y la usó de nuevo el PP en 2011 ("Súmate al cambio"), cuando consiguieron volver al Gobierno con mayoría absoluta después del estallido de la crisis.

Ahora que, como entonces, se barruntan movimientos importantes, la palabra de marras vuelve a los lemas de campaña. Lo lleva de nuevo el PSOE ("Un sí por el cambio"), y lo lleva también Ciudadanos, su compañero de pacto ("Cambio a mejor").

Con menor fortuna lo intentó IU tiempo atrás, cuando peleaba por convertirse en una tercera opción de peso: lo hizo en 1989 ("Somos la alternativa") y lo repitió en 1993 ("La alternativa necesaria"), en ambos casos con poco éxito.

Además de esa voluntad de cambio, los lemas políticos también reflejan ecos de otras épocas. Por ejemplo, en las primeras elecciones dos formaciones antagónicas como UCD ("El centro es la democracia") y el PCE ("Votar comunista es votar democracia") coincidieron en destacar la importancia del nuevo sistema político en la campaña de 1977.

En aquella época nacieron también los lemas que se centraban en el trabajo hecho, como UCD en 1979 ("Dicho y hecho"), lo cual creó escuela: en 1989 dos de sus partidos herederos, PP ("Palabra") y CDS ("Capaces de hacerlo") recogieron la antorcha.

Otra idea recurrente ha sido la del progreso, no tanto vinculada a la ideología progresista sino a la de ir hacia delante. Empezó UCD en 1982 ("Asegura el progreso"), siguió AP en 1986 ("Para salir adelante"), luego el PSOE en 1989 ("España, en progreso"), repitió en 1993 ("Por el progreso de la mayoría"), lo resucitaron en 2000 tanto PP ("Vamos a por más") como PSOE ("Lo próximo") y siguió el PP en 2004 ("Juntos vamos a más").

Por cierto, esa idea de unión de aquel PP de 2004 ha vuelto a ponerse de moda en los carteles de sus antagonistas políticos: Podemos lo paseó en la campaña del 20D ("Un país contigo") y ahora, fruto de su coalición con IU, lo retoma para el 26J ("Unidos sí se puede").

Los lemas repetidos y copiados

Hay casos también de todo lo contrario: lemas recuperados de una campaña para otra sin mayores cambios. Y en eso el líder es el PP: sus antecesores trabajaron con la idea de "solución" ya en 1979 ("La solución de centroderecha") y lo reutilizaron en 1982 ("Es hora de soluciones"). En 200 fueron con "Vamos a más" y en 2004 repitieron con "Juntos vamos a más". El 20D fueron con "España en serio" y para el 26J van con "Ahora más que nunca, España en serio".

También es llamativo ver que los lemas para este 26J son casi capicúa: Podemos-IU trabaja la idea del "sí" ("Unidos sí se puede"), exactamente igual que el PSOE ("Un sí por el cambio"), que a su vez trabaja la idea del "cambio" igual que lo hace Ciudadanos ("Cambio a mejor")

Pero mucho más llamativo es ver que lemas usados por unos tiempos atrás acaban siendo reutilizados por otros, con mayor o menor cambio, años después. Por ejemplo, uniendo el lema del PSOE en 1993 ("Por el progreso de la mayoría") y el del PP en 1996 ("Con la nueva mayoría") sale el lema del PSOE en 2015 ("Un futuro para la mayoría").

Mucho más fácil de ver es la semblanza entre el lema del PSOE en 1986 ("Por el buen camino") y el del PP en las elecciones municipales y autonómicas de 2014 ("En la buena dirección").

O, directamente, el del PSOE en 1996 y este del PP veinte años después.

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Comentarios 4

#1
31-05-2016 / 08:15
Aristòtil el jove
Puntuación 1

Hemos superado lo peor de la crisis ...

Serás tú malandrín, por no decir una cosa peor, porque yo estoy mucho peor que al principio. Mira si estoy peor, que me da tiempo para ponerte a ti verde.

Porque ... hay tanto trabajo esperándome, que me recreo contigo ( con sorna, claro ).

Si tuvieras lo que debieras tener y un poco de vergüenza, no dirías tantas estupideces.

#2
31-05-2016 / 08:59
marrano el sobres y el formateador
Puntuación 1

El único lema que le sirve al sinvergüenza corruppto de los sobres sería:

"No sirvo para nada, no me votéis"

#3
31-05-2016 / 09:56
pepitogrillo123
Puntuación 1

PP, PSOE = Los mismos perros, pero con distinto nombre.

#4
31-05-2016 / 10:29
Cualquiera mejor
Puntuación 0

Ppsoe=Ruina.