El mayor causante de la contaminación en las grandes ciudades (y en las pequeñas) es el tráfico motorizado. De este modo, lo que podemos hacer es, en primer lugar, minimizar al máximo el uso del coche privado potenciando los desplazamientos a pie, en bicicleta y en transporte público.
A nivel enconómico nos encontramos en lo que varios economistas, como Giovanni Arrighi, califican como crisis sistémica. Es una crisis de amplio calado que comienza en el plano financiero con una inmensa burbuja (y unas inmensas deudas asociadas) pero se traslada al plano productivo haciendo que este también entre en crisis.
El factor fundamental en el plano económico es la existencia de una inmensa deuda (fundamentalemente privada) imposible de devolver. La clave está en cuánto se devuelve y quién lo hace. Por eso se está intentando exprimir al máximo a las clases más populares para que se consiga devolver el máximo y que no sean los grandes fondos de inversión ni la banca la que se quede con la mayoría de las pérdidas.
Probablemente tendría mucho más sentido hacer una auditoría de la deuda para dejar de pagar que ha sido generada para la destrucción social y ambiental.
En el plano social asistimos a un mundo de tremendas desigualdades, mayores que en ningún otro momento de la historia. Unas desigualdades que se están viendo incrementadas. Mientras aumentan las tasas de paro también lo hacen los beneficios bancarios.
Pero a nivel social, en las sociedades centrales como la nuestra también asistimos a una crisis de cuidados. Consiste en que cada vez dejamos más infraatendidas labores básicas para la reproducción de la vida como la alimentación, la higiene o los mimos (que todo el mundo necesita). Estas labores son realizadas históricamente, por el desigual reparto del trabajo patriarcal, por las mujeres.
Con su entrada en el mundo del trabajo estas tareas quedan peor cubiertas. Obviamente no definendo que las mujeres siguan realizándolas, sino visibilizar su importancia clave en el mantenimiento de nuestra sociedad.
Pero la clave está en el plano ambiental. Nunca antes la humidad en su conjunto se había enfrentando a una crisis ambiental de este calado. En resumen estamos agotando nuestros recursos y saturando los sumideros (basureros) planetarios. El mejor ejemplo de agotamiento de recurosos es el de los combustibles fósiles, y el de saturación de sumideros el cambio climático (saturación de la atmósfera por gases de efecto invernadero).
Las implicaciones económicas y sociales de esta crisis ambiental son de primer orden. El ejemplo más claro es lo que pasará conforme el petróleo se vaya encareciendo cada vez más como consecuencia de su agotamiento paulatino (algo que llegará, no lo dudemos).
Todas las sociedades que en el pasado se han enfrentado al límite de sus recursos han terminando en una fuerte crisis civilizatoria. Está todavía en nuestra mano que esto no nos ocurra.
El capitalismo es un sistema que se basa, entre otras cosas, en la necesidad continuada de crecimiento. Necesita crecer de manera constante ya que su funcionamiento es en base a la deuda con tipos de interés creciente (el BCE le presta dinero al Santander a un tipo de interés y éste se lo presta luego a Repsol a un tipo mayor de forma que, para que todos estos créditos se devuelvan, es necesario que Repsol crezca de manera continuada).
El problema es que el crecimento continuo en un planeta de recursos limitados es imposible. Como demuestran las estadísticas de uso de materiales y energía, ninguna economía crece sin un incremento en el cosumo de materia y energía.
Por lo tanto necesitamos un sistema económico que no necesite crecer de forma continuada y, para ello, necesitamos un sistema financiero que funcione sin interés.
Un sistema monetario alternativo al capitalismo tendría que tener como base la creación de dinero sin interés y una creación limitada de dinero (ya que los recursos sobre los que puede ejercer, en última instancia, su poder de compra también lo son).
Y esto en realidad ya exite y está funcionando en muchos sitios. Por ejemplo el banco sueco JAK presta sin interés o los sistemas LETS de monedas locales también lo hacen. Los grupos autogestionados de consumo agroecológico, cada vez más difundidos por todo el país, también son un ejemplo. ¡Y funcionan! También tenemos ejemplos históricos (como el anclaje del dólar al oro) de cómo poner límites a la creación de dinero, incluso dentro del capitalismo.
Bueno, esto serían algunos de los elementos que tendría que tener un sistema económico basado en la satisfacción de las necesidades de las personas (y no en el crecimiento de beneficios). Otros, que no desarrollo por no extenderme más, serían que la economía fuese local, que usase los recursos renovables en cantidades reducidas, que se centrase más en la capacidad creativa de la cooperación que en la competencia, o que intentase cerrar todos los ciclos de los elementos descartando el concepto de "basura".
Realmente el desastre ambiental lo estamos viviendo ya.
En la actualidad se están perdiendo especies a un ritmo similar al de la última gran extinción que hubo en este planeta, la de los dinosaurios.
Pero no solo eso, sino que el cambio climático ya es una realidad que está suponiendo la pérdida de acceso a agua potable en muchos lugares del planeta o la reducción de la productividad de las cosechas.
Un tercer ejemplo es que, probablemente estemos ya en el pico del petóleo (el momento de máxima extacción a partir del cual el precio en el mercado no hará sino incrementarse de forma continuada). Por ejemplo, la Agencia Internacional de la Energía afirmó el año pasado que en 2006 atravesamos el pico del petróleo convencional.
Por lo tanto la crisis ambiental es una realidad ahora que además tiene importantísimos impactos sobre nuestra vida (aunque en muchos casos no nos demos cuenta).
Ahora bien, la pérdida de biodiversidad, el cambio climático o el agotamiento de los combustibles fósiles, por seguir con el ejemplo, pueden ir a peor en función del tipo de polítcas que llevemos a cabo.
El hecho de que la crisis ambiental sea un hecho no implica que no pueda empeorar. Y no podemos olvidar que hasta ahora necesitamos agua limpia, alimentos sanos y energía para sobrevivir dignamente sobre este planeta. Todo ello depende de que exista una biodiversidad rica, un clima estable y un adecuado uso de las energías.
El princial "fallo" de las energías renovables es intentar que funcionen como las fósiles. Esto es imposible por varias cosas.
Una es que tienen un nivel de intermitencia mayor (aunque más pequeño del que se suele decir si se combinan adecuadamente). El viento es variable y el sol también, pero juntando distintos tipos de solar (eléctrica y termoeléctrica), junto a embalses con bombeo y una buena distribución eólica solo sería necesario recurrir a centrales térmicas en momentos muy puntuales.
Pero la principal de las "limitaciones" de las renovables es que no tienen capacidad de satisfacer un consumo suntuoso como el que tenemos en la actualidad.
Una transición, inevitable por otra parte, hacia un mix energético renovable require en primer lugar una reducción importante en nuestro consumo de energía. Después es necesario poner en marcha una transición paulatina en la que se dejen de lado los combustibles fósiles y la nuclear.
Desde Ecologistas en Acción hemos elaborado una propuesta de generación eléctrica para el 2020 en España en la que mostramos cómo es posible para esa fecha prescindir de todas las centrales de carbón y fuel, además de las nucleares, manteniendo un nivel de consumo energético que satisfaga de sobra nuestras necesidades. Se puede consultar aquí: http://www.ecologistasenaccion.org/IMG/pdf/mix_electrico_2020.pdf
Para un cambio social de la magnitud que hace falta es imprescindible la acción del Estado. Es el Estado el que puede orientar las compras públicas, el que fija las medidas impositivas, el que puede lanzar campañas publicitarias para motivar otro tipo de valores, o el que puede hacer las inversiones necesarias para la transición de un modelo a otro.
Sin embargo el Estado solo no puede, es imprescindible, de la misma forma, que la sociedad se responsabilice de este cambio y tome su mando. Esto implica que se fortalezcan (o se creen nuevas) organizaciones que pongan en marcha estos cambios en el día a día de las personas.
Desde mi punto de vista la clave está en profundizar nuestra democracia de forma que temas clave como los PGE se puedan debatir colectivamente y con la mirada más amplia que podamos. Solo comprendiendo en toda su dimensión las consecuencias de nuestros actos seremos capaces de afrontar los cambios que necesitamos.
Es un error muy importante desde todos los puntos de vista, que no sean el del beneficio de las grandes eléctricas.
Desde el punto de vista ambiental es obvio, creo que no hace falta argumentarlo.
Desde la perspectiva de la seguridad energética también resulta claro que no primar a las fuentes energéticas autóctonas (el sol y el viento) es seguir apostando por la falta de soberanía energética. Esto es todavía más peligroso en un entorno internacional inestable como el que tenemos.
Desde una perspectiva social también es un error. Con la tasa de paro que existe no tiene ningún sentido no apoyar a las energía que generan más empleo por kilowatio producido, que son las renovables.
Por último, desde una perspectiva económica también es una mala elección. Porque, cuando se dice que las renovables con "caras" es porque las cuentas no se hacen metiendo todos los factores. Por ejemplo, ¿a cuánto saldría el kilowatio nuclear si se incluyese el gasto de la gestión de los residuos radiactivos durante los próximo miles de años?, ¿a cuánto saldría el litro de gasolina si comprendiese el gasto sanitario de los 16.000 muertos en España por la contaminación de nuestras ciudades, si incluye el gasto de las guerras por su control, si comprendiese los gastos de adaptación y lucha contra el cambio climático, o si tuviese que comprender el gasto en la limpieza por sus vertidos?
Desde luego las primeras intención expresadas por el ministro del ramo, Arias Cañete, no parecen ir en el sentido de entender la importancia de la preservación del medio ambiente.
Este es el caso de su intento de reforma de la Ley de Costas, del lanzamiento de un nuevo Plan Hidrológico Nacional o de la paralización del Plan de Calidad del Aire.
Su línea política se resume, básicamente, en poner el entorno al servicio del crecimento económico. Esto es precisamente lo que nos ha llevado a la situación actual.
Crecimiento y protección del medio son incompatibles. Pero es más, el crecimiento en un planeta de recursos limitados es, sencillamente, imposible.
Básicamente lo que se acuerda en la Cumbre de Durban es que vamos a pasar los 2ºC de aumento de temperatura.
La cifra de los 2ºC es importante pues es el guarismo que marcó el IPCC (el panel de científicos/as de Naciones Unidas sobre cambio climático) como el momento a partir del cual la probabilidad de que el cambio climático se disparase aumentaba mucho. A partir de estos 2ºC la posibilidad de que la temperatura planetaria aumente mucho más de forma rápida es alta.
Pues bien, lo que se acuerda en Durban es que hasta 2020 no habrá, en el mejor de los casos, un nuevo acuerdo climático. Para entonces ya será demasiado tarde para no superar esos 2ºC.
La postura de Ecologistas en Acción es de apoyo a la energía eólica en la teoría y en la práctica. Como prueba esta es la propuesta que hacemos de generación eléctrica para el 2020 en la que la eólica cumple un papel fundamental: http://www.ecologistasenaccion.org/IMG/pdf/mix_electrico_2020.pdf
Pero eso no quiere decir que se puedan colocar parques en cualquier lugar. Hay determinados sitios que, por su valor ambiental, necesitan ser preservados. Por eso hay algunos parques a los que nos hemos opuesto. Pero esto es una excepción, a la mayoría de ellos no solo no nos hemos opuesto, sino que los hemos apoyado.
No, no lo soy, pero consumo poca carne.
La dieta tiene que ver, además de con implicaciones éticas sobre el sacrificio de animales, con los impactos ambientales.
Una dieta fuertemente carnívora es mucho más impactante que una vegentariana, ya que 1 kg de carne equivalen a unos 5-10 kg de cerales (los que han ingerido esos animales para su crecimiento). Esto implica más territorio, más energía, más agua... es decir más impactos de los que tenemos que ser conscientes.
La subida del precio de los parquímetros no es una medida contra la contaminación, sino una medida para aumentar la recaudación de los ayuntamientos.
Si lo que se quiere es luchar contra la contaminación, el dinero recaudado debería emplearse en medidas de disuasión del uso del vehículo privado. Por ejemplo en la construcción de carriles bici, en la puesta en marcha de sistemas de alquiler de bicicletas, el refuerzo del transporte público o, siendo más ambiciosos, la eliminación de carriles para el coche y su cesión a otros medios de transporte más sostenibles.
Al Gobierno de Rajoy no le va a quedar otro remedio que tener el medio ambiente muy en cuenta en sus políticas, ya que la crisis ambiental le va a obligar.
Como consecuencia del cambio climáitico el agua que baja por nuestros ríos ya está disminuyendo y nuestras playas haciéndose más pequeñas. Como consecuencia del agotameinto de los combustibles fósiles el precio del petróleo y el gas va a continuar subiendo. O la producción de residuos no degradables está en aumento.
Ahora bien, el Gobierno tiene dos opciones, o intenta meter la cabeza bajo la tierra como un avestruz y no afrontar las causas últimas de estos problemas. O tiene la opción de mirar a la cara a la situación que viviemos y tomar las medidas que realmente son imprescindibles.
Bueno, parece que el Gobierno chino sí está bastante convencido de que puede hacerlo...
En el caso de la polémica sobre la tasa a los aviones en la UE se juntan varios factores.
Por un lado está la necesidad de reducir los medios de transporte más emisores de gases de efecto invernadero y el aeronáutico es el que más está creciendo. Desde esa perspectiva la medida de la UE es acertada pues pone alguna traba a esta medio de transporte.
Pero por otro lado está el hecho de que las emisones por habitante en la UE son mucho mayores que las de China y, además, que las emisiones históricas de la UE son todavía mucho mayores que las del gigante asiático. Desde ese punto de vista no puede ser igual lo que se exija a uno de los principales responsables del calentamiento global, la UE, que a otro "recién llegado", China.
Ecologistas en Acción es una organización de 300 grupos locales en la que trabajan remuneradamente, en total, unas 20 personas. Los fondos para el sostenimiento de la organización provienen fundamental de lo que las personas socias pagan (unas 30.000 en total).
En concreto yo no trabajo ni cobro de Ecologistas en Acción, como la inmensa mayoría de las personas que dedicamos nuestro tiempo a la organización (solo en la ciudad de Madrid alrededor de una centena).
Entiendo que nuestro trabajo y nuestras ideas no las comparta, pero creo que lo más lógico, si esto es así, es que discutamos sobre lo que hacemos y decimos no sobre afirmaciones que, simplemente no son reales.
¡Ah! y sobre lo de no dar ni clavo. No es que estemos orgullosos/as de ello, pero estoy seguro de que trabajamos bastantes más horas que la mayoría de la población. Otra cosa es que a lo que dedicamos el tiempo no sea a ganar dinero.
¿Se tira el agua?, ¿qué papel cumple el agua del Ebro?
El agua del Ebro no se "tira" al mar, sino que tiene una función fundamental para el sostenimiento de los ecosistemas. Por ejemplo, sin un aporte suficiente de agua al Delta del Ebro esté se salinizará y perderá. De hecho esto ya está ocurriendo como consecuendo del menor flujo de agua por el río como consecuencia del cambio climático.
Con el delta se perderán los hábitats de numerosas especies, pero también los puestos de trabajo de los agricultores que plantan arroz allí. ¿Son más valiosos los puestos de trabajo de los agricultores de Almería que los de Tarragona?
Mientras no entendamos que nuestro sistema económico tiene que estar en equilibrio con el ecosistema en el que vivimos no conseguiremos un sistema económico (y por lo tanto una sociedad) que pueda perdurar en el tiempo.
Lo lógico es desarrollar una actividad económica con los recursos disponibles, como hacemos todas las familias, no hacerlo a costa de los recursos de terceros.
Por supuesto que quienes nos enmarcamos en el ecologismo tenemos contradicciones y no podemos llevar una vida 100% como nos gustaría. Pero eso no es algo exclusivo del ecologismo, ¿o es que usted es coherente siempre entre sus ideas y como las pone en práctica? Lo que pasa es que hay ideas más difíciles de poner en marcha que otras en nuestra sociedad.
Desde mi punto de vista, que las acciones de una persona sean más o menos coherentes tienen poco que ver con si sus ideas son más o menos interesantes. No se puede descalificar las ideas por los actos.
En todo caso la coherencia es importante y un elemento fundamental. Por eso yo no tengo coche (ni viajo mucho), compro prácticamente toda mi comida ecológica (y a precios de supermercado en una cooperativa de consumo), me muevo en bicicleta o en transporte público por mi ciudad, trabajo en una cooperativa de educación sin ánimo de lucro (es decir, que, cuando tenemos superávit lo damos), mucha de la ropa que tengo es de segunda mano, el banco que tengo hace sus inversiones solo en proyectos sociales y ambientales, o la empresa que me suministra la energía la consigue solo de fuentes renovables y en régimen cooperativo.
Es verdad que no soy totalmente coherente, pero también es verdad que, organizándome con otra gente puedo serlo en muchos aspectos y que mis incoherencias no desmontan mi discurso, sino que son retos para conseguir salvarlas.
Respirar aire contaminado es algo que nos afecta a todo el mundo que vivimos en Madrid (o Barcelona o Sevilla...) tengamos la ideología que tengamos. Así que, obviamente sí es una preocupación ciudadana, máxime cuando es lo que está detrás de la muerte de unas 16.000 personas al año en España.
Por eso el Ayuntamiento de Madrid (pero no solo) ha estado negando la evidencia: que el aire de la capital supera los valores máximos de la UE y, mucho más, los que recomienda la Organización Mundial de la Salud. Por eso también lanza supuestas campaña de lucha contra la contaminación.
Y no solo ha hecho eso, sino que también está intentando amañar (sic) los datos cambiando las estaciones de sitio (como también han hecho en otros lugares como Valladolid).
Definitivame, la calidad del aire es un problema político de primer orden. Es una pena que el ayuntamiento de Ana Botella luche por intentar negar que hay contaminación del aire en lugar de luchar contra la polución.
Me parecería bien siempre que esté parado más de 3 min, que es a partir de cuando compensa apagar el motor.
Pero me parecería mejor luchar, de hecho lo hago, por reducir el trasnporte motorizado. Esto significa hacer una economía más local (con menos necesidad de transporte), con un trasnporte más electrificado (priorizando el tren) y, sobre todo, con una reducción drástica del tráfico total de personas y mercancías.
Pues porque no hay voluntad política para hacerlo y... porque no hay suficiente presión ciudadana para motivar esa voluntad política.
Som Energie
Gracias por todas las preguntas, la verdad es que han sido muy buenas y le hemos podido dar un repaso a un montón de temas, desde los más concretos hasta los más generales. Gracias también por quienes habéis lanzado preguntas con ganas de meter el dedo en la llaga, imagino que por parte de quienes estáis poco de acuerdo con lo que planteamos desde Ecologistas en Acción. Creo que necesitamos mucho estos debates y encuentros para entender nuestras distintas ideas, creo que son fundamentales en democracia. Y, por último, perdón por haber dejado algunas preguntas sin responder, no tuve tiempo de más. Saludos

Ecoprensa S.A. - Todos los derechos reservados | Cloud Hosting en Acens