No, no es cierto. Lo que ha ocurrido es simplemente que intentar imponer un juicio previo vulnera la legislación de algunos estados miembros, porque los procedimientos no son iguales en todos ellos. De ahí que se utilice una fórmula que exija garantías, que ha sido considerada como un nivel de protección suficiente por la mayoría de la Cámara.
La presión de los intermediarios de la cultura surte un efecto: el de fortalecer el intercambio P2P. Si te fijas, por cada web que deja de funcionar, aparecen cinco o diez nuevas, en realidad la presión represiva favorece el desarrollo de nuevas alternativas para los usuarios. Pirate Bay no ha cerrado, simplemente se ha reconvertido en un verdadero P2P embebido en el cliente que te instalas. Y Mininova deja de ser interesante, pero ya se están publicando decenas de alternativas. Parar esto es IMPOSIBLE.
"Nunca interrumpas a tu enemigo cuando comete un error", es una frase de Napoleón. Si creen que con la publicidad no es suficiente, es porque no han intentado aprender a hacer publicidad: se limitan a molestar a los internautas y a vender basura con CPMs de 0.5 euros o más bajos, relleno sin sentido. ¿Ahora quieren cobrar? Yo me alegraré mucho si lo consiguen, la diversidad es algo inherentemente bueno, pero en ningún caso van a evitar que siga habiendo infinidad de alternativas gratuitas. Y si lo que quieren en balcanizar Internet excluyéndose de determinados buscadores... allá ellos y su futuro lugar en el ecosistema, que estará a dos metros bajo tierra.
La nueva directiva comunitaria intenta dotar de cierta arquitectura legal a una red que, obviamente, no puede permanecer completamente al margen de la ley. En principio, no interpretaría la directiva como algo que pretenda ir en contra de la naturaleza de Internet, porque eso no puede hacerse ("no puede ser y además es imposible" :-) aunque sí es posible que algunos estados miembros intenten retorcer el tema un poco más de lo debido y lleguen a soluciones que vulneren la neutralidad de la red o los derechos fundamentales de los usuarios. En esos casos, la propia red y su funcionamiento se encargará con el tiempo de volver a poner las cosas en su sitio.
No tiene porqué serlo. Es razonable pensar que lo que debería querer un creador es que su obra estuviese disponible para la mayor cantidad de gente posible a través del mayor número de canales posible. Por el momento, eso no ha sido así, porque cuando aparece un canal nuevo, los intermediarios de la cultura se precipitan sobre él para exigirle la misma rentabilidad y márgenes que tenían en los canales anteriores, y simplemente lo convierten en absurdo, lo penalizan. Penalizan lo nuevo para intentar preservar lo viejo. Pero cuando un película de estreno o una canción estén disponibles automáticamente a un precio razonable, que no tenga en cuenta lo que los intermediarios digan que debe costar sino lo que realmente debe costar para proporcionar una rentabilidad razonable directa o indirecta al autor, empezaremos a hablar de alternativas.
Hay muchos factores, la educación es uno de ellos, indudablemente muy importante. Si tienes a muchos medios machacando al empresario con ideas del siglo pasado y hablándoles de "los terribles peligros de la red", eso decididamente no ayuda. Que el español es propenso al tópico circulado socialmente y a la simplificación, tampoco. El hecho de que la Unión Europea dificulte vender más allá de las fronteras nacionales es también un problema importante, porque impide que se puedan alcanzar las economías de escala adecuadas en comercio electrónico. Sólo con España no es suficiente, hay que construir ofertas atractivas que lleguen más lejos y funciones adecuadamente.
Las tendencias son las de siempre: aquello que ofrezca una calidad razonable a un precio razonable, funcionará. Lo de Arcadi, aparte de provenir de una persona que en reiteradas ocasiones ha insultado a los internautas por temas relacionados con la propiedad intelectual, pretende -según parece- convertirse en una oferta de diario generalista con una parte de pago, y eso es algo que, teniendo en cuenta la cantidad de oferta disponible en diarios generalistas, tiene una viabilidad como mínimo compleja. La ecuación es siempre la misma: si te indexan los buscadores, tienes que ofrecer una parte razonablemente grande de información de acceso libre. Si no te indexan, te vuelves irrelevante. El WSJ ha sido relativamente rentable muchos años (podría haber sido mucho más rentable de no haber sido de pago, seguramente) pero claro, era el WSJ, un diario con demanda mundial y un público que valora la inmediatez como para pagar por ella, además de jugar un delicado equilibrio con el tema de los buscadores. Si Arcadi cree que puede construir algo así, que lo intente.
Las tarifas de Internet a través del móvil sólo pueden ser de una manera: planas. Mientras no lo sean, mientras el internauta tenga que estar pensando con mentalidad de taxímetro, no funcionarán. Pueden ser caras o baratas y eso hará que encuentren un sitio u otro en el mercado, pero lo que no pueden ser es impredecibles. En el futuro, dado que la tecnología va permitiendo que cada vez cada célula absorba una mayor capacidad, las tarifas irán evolucionando de la única manera que pueden hacerlo: a la baja. Por el momento, los jóvenes, que son los que seguramente podrían dinamizar más ese mercado, permanecen según mi experiencia bastante al margen: se están penalizando rentabilidades futuras derivadas de nuevos usos y hábitos sociales, a cambio de mantener rentabilidades actuales más reducidas.
No tienes que tener un control sobre esto, tienes que tener la adecuada educación. Yo nunca he utilizado un filtro de contenidos más allá de lo razonable (el del buscador), y no lo recomiendo. Lo que tienes que hacer es no sobreproteger, porque todo lo que sobreproteges, lo desproteges cuando los niños están en otro ordenador o cuando tú no estás delante. Lo que hay que hacer es enseñar a los niños a reaccionar ante determinados contenidos, explicar las cosas, como harías para enseñarles a circular por la calle. Cómo reaccionar ante potenciales problemas, etc. y sobre todo, hacer que pregunten todo aquello que les plantee dudas. El ordenador no es una babysitter, pero tampoco podemos restringir su uso, porque estaremos privando a los niños de algo importante en su futuro.
No, no te podrán desconectar de la red sin resolución judicial. Eso no es correcto, ni lo será, y mucho menos en España (o eso cabe esperar dentro de lo razonable). Para desconectar a un usuario serán precisas una serie de garantías que se han estimado como razonablemente elevadas.
El modelo de Google es muy sencillo: obtener atención, cualificarla, y revenderla a unos anunciantes. Por supuesto, hay mucho más, pero sí, es más que suficiente como para ser una empresa muy rentable, y con muy buenas garantías de futuro. No todo es blanco o negro, pero el de Google es seguramente el mejor modelo conocido hasta el momento en el contexto de eso que llamamos "la economía de la atención". Y no, no es un monstruo que devore la privacidad de sus usuarios, ni nada por el estilo... eso convertiría el modelo en insostenible.
Se puede aprobar la desconexión a internautas siempre que respete unas garantías determinadas, que en el caso de España incluyen una resolución judicial. No podría crearse una "figura equivalente", porque eso vulneraría lo acordado en la Eurocámara. La fórmula acordada en la Eurocámara es algo más ambigua que como lo era en su primer planteamiento debido a la diversidad de sistemas judiciales existente en los estados miembros (Europa es una realidad de una enorme complejidad), pero sigue ofreciendo garantías razonables a un usuario. Y en cuanto se considere que no las ofrece, la propia red se encargará de proponer soluciones vía tráfico cifrado o de otros tipos.
El reconocimiento de que los derechos de propiedad intelectual no están por encima de los derechos fundamentales, y que por tanto para proteger los primeros, no se podrán vulnerar los segundos. A partir de aquí, tocará redefinir los derechos de propiedad intelectual para convertirlos en algo que tenga sentido en la era digital.
En política vamos a ver uno de los mayores cambios de la historia: en la actualidad, ni los partidos son estructuras verdaderamente democráticas, ni la propia democracia explota en su conjunto las posibilidades de la red, y estos dos elementos van a cambiar de arriba a abajo en un tiempo sorprendentemente corto.
Sinceramente espero que a ninguno de los dos. Creo que vivimos una transición hacia un mundo infinitamente más conectado, con muchas ventajas para todos, hacia una redefinición de la economía que altera drásticamente los principios de la Revolución Industrial, que seguían gobernando la economía muchísimos años después sin aparentes cambios. Pero cada día más, nuevas empresas creadas a la luz de la economía digital redefinen las reglas y convierten en obsoletas a las que se niegan a hacerlo, y esto es algo que veremos generalizarse cada día más.
Es evidente que existen muchos intereses por limitar la libertad en la red, intereses que coinciden con los de aquellos que vivían muchísimo mejor bajo la ineficiencia de un mundo en el que no había red. Pero limitar la libertad de la red es prácticamente imposible, siempre aparecen mecanismos capaces de evitarlo. Y los intereses de quienes sólo buscan mantener intacta la rentabilidad sus modelos de negocio negando la existencia de la red van siendo cada vez más evidentes: hasta ahora, han logrado engañar a algunos políticos, pero dentro de poco ya no les quedará ni eso.
Megaupload o Rapidshare no son más que el principio. En realidad, existen porque todavía no han aparecido soluciones suficientemente buenas y baratas para que cada persona, hogar o familia tenga su propio espacio en la red, su "nube individual" en la que pone sus archivos, sus fotos de la familia, sus documentos, etc. con un nivel de seguridad y un coste razonables. Cuando sea así, una de las cosas que indudablemente pondrás en esa nube serán tus contenidos (música, películas, etc.) y permitirás el acceso a quien buenamente quieras, algo que será completamente inevitable. Megaupload y Rapidshare sólo aprovechan la ventana de oportunidad que existe hasta que este tipo de servicios, que seguramente lancen o bien Google/Microsoft/Amazon/etc. o bien las propias empresas de telecomunicaciones, se generalicen en el conjunto de la sociedad.
Opino que tiene mucho que lavar. Ha esparcido demasiada basura en la red durante demasiado tiempo, y eso es algo que cuesta limpiar. La red es como el mar, si tiras basura, te devuelve basura. Ramoncín es una persona que ha insultado a los internautas durante muchos años, ha judicializado la conversación y se ha convertido en un icono que personaliza la negatividad de aquellos que son incapaces de entender la red.
No, sólo unos pocos políticos entienden esto. Lo que han hecho las empresas intermediarias de la cultura es aprovechar que sus explicaciones podían referirse a los modelos del pasado, y que toda persona, ante un cambio, prefiere intentar explicarse las cosas con arreglo a dichos modelos, porque se encuentra más cómodo, le resulta menos complejo (todos tendemos a reducir la complejidad). Los políticos han caído víctimas de simplificaciones y falacias como eso de que "es lo mismo descargar una canción que robar un coche", y estupideces similares que no aguantarían ni el examen de un estudiante de Económicas de nivel básico. Pero ya se están haciendo muchos esfuerzos por educar a la clase política, y hay toda una nueva generación de políticos que van entendiendo cada vez mejor estos temas y otros relacionados.
Indudablemente. El avance de las TIC facilita una mayor calidad de vida, y no solo para hacer lo mismo que antes de manera más eficiente, sino para además hacer cosas nuevas que se incorporan rápidamente a nuestro conjunto de necesidades. La tecnología redunda en una sociedad más eficiente, y una parte de esa eficiencia incide en nuestra calidad de vida. Que yo pueda estar respondiendo a estas preguntas desde mi casa en zapatillas es un reflejo claro de cómo la tecnología mejora la calidad de vida de las personas :-)
Las soluciones de pago en prensa resultan muy cuestionables desde un punto de vista económico, y solo serán posibles en casos muy puntuales. Pero los dispositivos de lectura como el Kindle sí van a progresar en su implantación, y entrar en ellos es completamente razonable, como lo es pedir un pago por la disponibilidad de esos contenidos en esa plataforma. Decidir qué pago es razonable es otro cantar: es preciso desligar el precio del periódico del que tenía cuando era un objeto de papel que había que imprimir y distribuir, y por tanto, seguramente el precio final unitario estará situado en los pocos céntimos, no en algo cercano al euro. Ocurre lo mismo que con iTunes: la exigencia de rentabilidad de las discográficas para conseguir mantener su margen de manera absurda perjudica el modelo de negocio nuevo, matas lo nuevo para intentar privilegiar lo que no funciona, y así no se va a ningún sitio.
La legislación de propiedad intelectual es, a día de hoy y en España, suficientemente garantista desde mi punto de vista. Incrementarla significa introducir complicaciones que, en muchos casos, no necesariamente se justifican, porque la propia necesidad de sostenibilidad de las empresas hace que no incurran en esas prácticas. En Internet hay que ser muy cuidadoso con las medidas legislativas, siempre es preferible "postlegislar", es decir, actuar ante problemas claros y evidentes, que "prelegislar" ante hipotéticos problemas que podrían llegar a ocurrir.
La inseguridad en la red no es mayor que la inseguridad fuera de la red: los seres humanos debemos aceptar, como parte del compromiso de la vida en sociedad, unos determinados niveles de inseguridad, que mejoran a medida que las personas aprenden a comportarse en un nuevo entorno.
Lo de mi Twitter fue una travesura sin ningún tipo de importancia, no puede usarse para demostrar que Internet sea un peligro, porque aunque hubiese sido mucho más grave, realmente no habría pasado nada digno de mención. Si vas por la calle, hay unas ciertas posibilidades de que te roben, mayores en unos sitios que en otros. En Internet pasa lo mismo.
Si usas sitios con buenas garantías, si aprendes a comportarte para minimizar riesgos y si estás un poco al corriente de las tendencias, la red no es un lugar inseguro, sino todo lo contrario.
El caso Air Europa es una demostración de cómo los sistemas tradicionales de comunicación empresarial no funcionan: tratar mal a los clientes, no darles información e ignorar sus peticiones es una mala receta para el éxito. De todas maneras, siendo completamente pragmáticos, el caso Air Europa, aunque podría haber sido mejor tratado por la empresa y haberlo convertido en una historia de éxito, no ha tenido más importancia que el hecho de que Air Europa haya perdido un cliente (yo, que a pesar de volar mucho, no he vuelto a volar con esa compañía), pero nada más: siguen funcionando igual y teniendo clientes que, a pesar del trato que algunos reflejan día sí y día también en la entrada que escribí dedicada al tema, deciden seguir volando con la compañía. Pero el caso Air Europa, unido a otros, ha contribuido a crear una sensibilidad creciente en las empresas hacia este tipo de cosas.
Muchas gracias a todos por vuestra atención, y encantado de haber participado con preguntas tan interesantes. Para estas y otras cosas ya sabéis dónde estoy... si no estoy en clase, estoy en una charla en algún lado, en el blog, en Twitter, en el correo electrónico, e intento contestar a todo ello lo mejor que puedo y sé. ¡¡Saludotes!!
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