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El Papa pide cambiar el estilo de la vida porque el mundo es nuestra casa común

EFE
1/01/2010 - 13:32

Ciudad del Vaticano, 1 ene (EFE).- El Papa Benedicto XVI dijo hoy que hay que cambiar el estilo de vida porque el mundo es nuestra casa común que hay que respetar, tras el rezo del primer Ángelus del año en la Plaza de San Pedro y celebrar la misa con motivo de la 43 Jornada Mundial de la Paz.

El Papa Ratzinger insistió como en la misa precedente "en el uso de la justicia y la sabiduría los recursos naturales de la Tierra" y subrayó la importancia que en la tutela del ambiente, "tienen los particulares, la familia y la administraciones locales", aunque aclaró que si hay que cuidar a las criaturas que nos rodean más habrá que hacerlo con las personas.

"Se necesita ya un efectivo cambio de mentalidad que induzca a todos adoptar un nuevo estilo de vida", afirmó.

"De hecho, -continuó- todos somos responsables de la protección y el cuidado de lo creado. Por tanto, también en este campo es fundamental la educación: para aprender a respetar la naturaleza hay que orientarse siempre a construir la paz" desde una actitud a nivel personal, familiar comunitario y político.

"Me dirijo a vosotros -dijo a los 60.000 fieles presentes- que os habéis reunido en la Plaza de San Pedro, y a todos los que se unen a nuestro rezo a través de la radio y de la televisión".

"A todos os deseo que el año que apenas ha comenzado sea un tiempo en que, con la ayuda del Señor, podamos hacer un poco mejor nuestra casa común que es el mundo".

El Papa aclaró sin embargo, "si tenemos que tener cuidado de las criaturas que nos rodean, ¡qué consideración debemos tener por las personas, nuestros hermanos y nuestras hermanas, qué respeto por la vida humana!".

Con motivo de la Jornada Mundial de la Paz, el Pontífice no olvidó la violencia que azota al mundo.

"En el primer día del año quisiera dirigir una llamada a la conciencia de cuantos forman parte de los grupos armados de cualquier tipo. A todos y a cada uno digo: parad, reflexionad y ¡abandonad la vía de la violencia!.

"Ahora -concluyó-, este paso podrá parecer imposible, pero, si tenéis el coraje de cumplirlo, Dios os ayudará, y sentiréis en vuestro corazones el gozo de la paz, que quizá desde hace tiempo habéis olvidado".

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