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Un total de siete de cada diez castellano-manchegos están satisfechos con su servicio de salud, según la Junta

4/01/2010 - 14:29

Lamata asegura que se ha mejorado de manera "muy significativa" otros indicadores como son los tiempos de espera para ingreso no urgente

TOLEDO, 4 (EUROPA PRESS)

El consejero de Salud y Bienestar Social, Fernando Lamata, destacó hoy que siete de cada diez castellano-manchegos están satisfechos con su servicio de salud, tres puntos más que hace un año, y aseguró que desde las transferencias sanitarias ha aumentado 10 puntos la buena percepción que tienen los castellano-manchegos del funcionamiento de su sanidad pública.

Así se recoge en el último barómetro sanitario elaborado por el Gobierno de Castilla-La Mancha correspondiente a noviembre de 2009 y que fue dado a conocer hoy por el consejero de Salud y Bienestar Social, Fernando Lamata, según informó en nota de prensa la Junta.

Según esta encuesta, los castellano-manchegos que piensan que su sanidad pública funciona muy bien o bien ha aumentado 9,8 puntos desde el año 2000 (de 62,4 a 72,2 por ciento) y ha bajado la misma proporción el número de ciudadanos que pensaban que se necesitan cambios fundamentales (35,1 a 25,3 por ciento).

En esa misma línea, hace nueve años, sólo el 4,9 por ciento de los castellano-manchegos decía que era mejor su sanidad pública que en la mayoría de las comunidades autónomas. En noviembre de 2009, ese porcentaje se eleva al 20,6 por ciento, cuatro veces más.

Y a la vez se reduce en ese mismo periodo el porcentaje de castellano-manchegos que pensaban que su sanidad pública era peor que en la mayor de las comunidades autónomas, del 20,3% en noviembre de 2000 al 14,3 por ciento en noviembre de 2009, seis puntos menos.

En otros aspectos también se ha mejorado desde que el Gobierno de Castilla-La Mancha asumió las competencias sanitarias. Así, noviembre de 2000, hace nueve años, los castellanos-manchegos puntuaban en una escala de 1 al 10 con un 6,64 la calidad asistencial recibida, ocho décimas menos que ahora, que se sitúa en 7,45, un notable alto.

Una diferencia que también se refleja si se compara ese indicador por niveles asistenciales: Atención Primaria, Especializada y Hospitales.

Para el consejero, esa comparativa refleja, sin lugar a dudas, la mejora en la asistencia sanitaria que ha tenido lugar desde que Castilla-La Mancha asumió las competencias sanitarias.

C-LM POR ENCIMA DE LA MEDIA NACIONAL

Por otro lado, el responsable regional manifestó que los castellano-manchegos disponen de una sanidad pública que se sitúa por encima de la media nacional en los principales indicadores asistenciales si se comparan los datos del barómetro sanitario de noviembre de 2009 con los del último barómetro sobre el Sistema Nacional de Salud elaborado por el Ministerio de Salud y Consumo correspondiente a 2008.

Lamata felicitó a los más de 25.000 profesionales del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha por estos buenos resultados, que reflejan su compromiso diario para ofrecer una asistencia de calidad, moderna y muy cercana al paciente y a los familiares.

BUENOS INDICADORES

De otro lado, el responsable de Salud regional defendió que si se hace referencia a los indicadores de noviembre de 2009, siete de cada diez castellano-manchegos están satisfechos con su sanidad pública, ya que creen que funciona bastante bien o bien, aunque necesita algunos cambios. Son tres puntos más que hace un año.

Además, los ciudadanos puntúan con un 7,45, en una escala de 1 al 10, la calidad de la atención sanitaria recibida en términos globales.

Por otro lado, los castellano-manchegos valoran con un notable alto la atención recibida por parte de los profesionales tanto sanitarios como no sanitarios.

Las puntuaciones por primera vez desde que se lleva a cabo este barómetro alcanzan un notable en todos los indicadores tanto en el trato y el cuidado recibido y el tiempo dedicado; como en la confianza y la seguridad que transmiten los profesionales, y la información que proporcionan a los pacientes, destacó Lamata.

Otros aspectos que valoran de manera muy positiva los castellano-manchegos son la limpieza de los centros y los horarios de visitas a los pacientes y las facilidades para la permanencia de los familiares junto al enfermo, con una puntuación superior a la de hace un año.

Lamata también destacó que se ha mejorado de manera muy significativa otros indicadores como son los tiempos de espera para ingreso no urgente (6,30), la comodidad y privacidad de las instalaciones (6,73) y el respeto a la intimidad de los enfermos (7,02).

En cuanto a la frecuentación del sistema sanitario, en el último año el 71,4% de las personas consultadas ha visitado una consulta pública de atención primaria; y el 48,8% ha visitado una consulta pública de atención especializada. Y en los últimos tres años, un 34,9% ha acudido a un hospital público para ingreso, de él mismo o de algún familiar.

El estudio presentado hoy fue realizado entre los días 5 y 24 de noviembre, con una entrevista telefónica a 1.622 castellano-manchegos, estratificada esa muestra de población por área de salud y tamaño de hábitat. Para el consejero, este importante tamaño de la muestra permite obtener una radiografía clara de la opinión que en la actualidad tienen los ciudadanos de su sanidad pública.

NUEVAS INICIATIVAS

Lamata recordó la decisión del Gobierno de Castilla-La Mancha de otorgar un marco legal adecuado para la sanidad regional del siglo XXI con la remisión a las Cortes regionales del proyecto de ley de derechos y deberes de las personas en materia de salud, que tiene como principal objetivo continuar mejorando la salud de los castellano-manchegos y la atención sanitaria que reciben en la región.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha decidido abordar este nuevo proyecto legislativo una vez apuntalado el desarrollo de la asistencia sanitaria en la región, tras recibir las competencias en esta materia en enero de 2002.

En ese sentido, Lamata dijo que la situación de Castilla-La Mancha en el ámbito de la salud es buena y se sitúa en distintos indicadores por encima de la media española o europea.

Así, la esperanza de vida en Castilla-La Mancha se sitúa por encima de la media nacional, que a la vez es una de las más altas del mundo, y los castellano-manchegos tienen una mejor percepción de su estado de salud que el conjunto de los españoles, mientras que la tasa de mortalidad ajustada por edad se sitúa por debajo de la media nacional, bajando 22 puntos desde que el Gobierno de Castilla-La Mancha asumió las transferencias sanitarias

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