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Policía Nacional detiene en Palma a un individuo que extorsionó a su novia y a un notario amigo de la familia

20/03/2010 - 13:18

El delincuente obtuvo 100.000 euros de su pareja e intentó apoderarse de otros 300.000 euros del jefe de ella

PALMA DE MALLORCA, 20 (EUROPA PRESS)

El Grupo de Atracos de la Jefatura Provincial de Policía Nacional de Baleares detuvo, el pasado día 18 de marzo, a un individuo en Palma que, supuestamente, extorsionó a su novia y a un notario para el que ella trabaja que, además, era amigo personal de la familia del delincuente, que obtuvo 100.000 euros de su pareja y reclamó, aunque sin conseguirlos, 300.000 euros en el segundo caso.

Según manifestó el inspector jefe de esta unidad policial, Diego Cazalla, en declaraciones ofrecidas hoy a los medios de comunicación, la identidad del extorsionador corresponde a las siglas PDCG, de 33 años de edad y nacionalidad española, sin antecedentes penales y dedicado al mundo de las inversiones, con un ritmo de vida "muy alto" e inmerso actualmente en problemas económicos.

El jefe del Grupo de Atracos precisó que este individuo dejó en ambos casos sendas cartas que contenían amenazas y exhortaban a las víctimas a pagar, en nombre de una mafia rusa, cantidades de 300.000 euros en cada caso, remontándose la primera extorsión a mayo de 2009, que fue consumada satisfactoriamente para él y no denunciada por su novia, mientras que la segunda fue la que condujo a su detención.

En este segundo caso, que es el que desencadenó la investigación policial, fue el notario el que recibió una misiva el pasado 2 de enero en la que se le emplazaba a desplazarse, el día 14 del mismo mes, hasta un punto de la sinuosa carretera que une las localidades mallorquinas de Bunyola y Orient, portando consigo la cantidad exigida, y, si no lo hacía, afirmaba que se adoptarían represalias mortales sobre su familia, de la que detallaba identidades y movimientos.

Aunque en un principio la víctima desestimó las amenazas, conservó la carta, a la que días más tarde se le sumó otra, con un texto muy parecido, que decidió trasladar a la Policía Nacional, que puso en marcha una investigación. En primer lugar, se le propuso al notario que acudiese a la cita con la supuesta mafia rusa, que firmaba la carta con unas palabras en cirílico que se tradujeron como 'vida y muerte', aunque con la diferencia de que ahora habría un dispositivo de vigilancia.

Finalmente, fue un hijo del profesional extorsionado el que se desplazó hasta Orient en la fecha indicada, un día que se caracterizó por la climatología adversa, con lluvias, frío y viento intensos. Por lo que abandonó el lugar poco después sin llegar a contactar con nadie. Por su parte, la policía mantuvo su presencia hasta las 21.30 horas y, cuando ya abandonaba el lugar, los agentes observaron a un individuo saliendo de una cabina telefónica.

NOVIO DE UNA EMPLEADA

Los agentes del Grupo de Atracos no le dieron, en un principio, importancia a esta persona, joven, vestida de negro y muy mojada, pero tomaron nota de su matrícula. Posteriormente, le pudieron identificar como familiar del propietario legítimo del vehículo y, después de "tirar del hilo", Cazalla expuso que el detalle que les puso definitivamente tras su pista fue descubrir que era el novio de una de las empleadas del despacho del notario.

Fue precisamente un comentario cruzado por la pareja sentimental de éste con la trabajadora el desencadenante de la acción policial. Ya que la primera expuso a la otra que el notario había sido víctima de un intento de extorsión. A lo que la segunda contestó sorprendida que ella también lo había sido meses atrás, con la misma táctica y amenazas de muerte sobre su hermana. Aunque prefirió pagar y no presentar denuncia alguna.

Este hecho fue puesto inmediatamente en conocimiento de la policía, que citó para declarar a la empleada, quien confirmó los hecho y precisó que había destruido la carta extorsionadora. Y, además, detalló que su novio --es decir, el ahora detenido PDCG-- fue quien se encargó del pago, para lo cual, le entregó 100.000 euros, mientras que de los restantes 200.000 euros se debía encargar él mismo, lo cual, resultó ser un cebo.

El inspector jefe del Grupo de Atracos detalló que el sujeto cometió ambos delitos en solitario, empujado por la "situación angustiosa en que estaba". Y que recurrió a un 'modus operandi' que "no se había visto" anteriormente en Baleares. Aunque la "evolución social --de la sociedad isleña-- se presta a ello", admitió.

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