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Los precios de los restaurantes bajan hasta un 30 por ciento y los menús se llenan de platos tradicionales más baratos

21/03/2010 - 11:49

La estacionalidad llega a los restaurantes de Palma, cada vez son más los que cierran en invierno ante el descenso del consumo

PALMA DE MALLORCA, 21 (EUROPA PRESS)

Los precios de los restaurantes bajaron en los últimos meses hasta un 30 por ciento respecto a los que venían manteniendo antes de la llegada de la crisis y de que se comenzaran a percibir sus efectos. Y, si el descenso no ha sido aún más acusado, se debe a que los proveedores de las empresas de restauración también han realizado ajustes en el impacto sobre sus cuentas que suponen los costes de la materias primas. Además, el volumen de negocio en los establecimientos descendió durante el invierno en la misma medida, un 30 por ciento.

Así lo confirmaron, en declaraciones ofrecidas a Europa Press, los presidentes de las dos patronales de este sector existente en Mallorca, la Asociación de Restauración y Pimem Restauración, Antoni Mas y Juan Cabrera, respectivamente, quienes consideran que la dureza climatológica de los últimos meses contribuyó a un descenso de actividad que se tradujo en algunos cierres de restaurantes, aunque en algunos casos, no será definitivo, sino que obedece a la llegada de la estacionalidad a esta actividad, un fenómeno que antes sólo se observaba en las zonas turísticas.

"Hemos notado que una serie de establecimientos han cerrado durante el primer trimestre", apuntó Mas, que puntualizó que los empresarios optaron por esta medida "para recortar gastos", por lo que la clausura temporal coincidió con las vacaciones del personal o con la realización de algún tipo de reforma y mejora del establecimiento. Y, respecto a los cierres definitivos, aclaró que "en Palma se produjeron, al menos tres cierres", pero, en todos los casos, se trata de "una especie de traspaso" y, de hecho, "no han estado más de un mes cerrados", precisó.

Por su parte, Cabrera apuntó que, en la capital balear, "hay zonas en que ya se daba una ligera estacionalidad, pero mantenían abierto en invierno. En cambio, ahora lo están pasando francamente mal", lo que achacó directamente a la crisis económica. Y, según dijo, eso es así hasta el punto de que "en las zonas turísticas ni se plantean abrir, a pesar de la Semana Santa", ya que, lo habitual, venía siendo que los restaurantes se prepararan en esta época del año para la temporada alta. Algo que en muchos casos no está ocurriendo.

De hecho, según la estimación que realizó el presidente de Pimem Restauración, el descenso en la facturación no es homogéneo. Y, mientras en Palma supuso la tercera parte del habitual, en otras zonas no superó el 10 por ciento. Concretamente, consideró que en Playa de Palma, Palmanova, Magaluf y Santa Ponça se sitúa entre el 20% y el 25%; y, en Alcúdia y Can Picafort, entre el 25% y el 35%. En una situación a la que también contribuyó el hecho de que "este año vinieron menos turistas del Imserso", señaló.

Ante esta situación, los restaurantes se han visto obligados a adaptar su oferta, de forma que, por un lado, las cartas fijas "se han transformado en menús dinámicos y mucho más baratos que en los últimos años", explicó Juan Cabrera. Y, al mismo tiempo, se realizan ofertas de platos, se promocionan productos concretos a precios asequibles. Además de ofertar precios ajustados para grupos y menús especiales en fechas señaladas --San Valentín, Día del Padre, etc.--, intentando, al mismo tiempo, no rebajar la calidad del producto, "porque se busca fidelizar al cliente", algo que "no se consigue empeorando la oferta", precisó Antoni Mas.

MENÚS A NUEVE EUROS

Actualmente, los menús diarios de los restaurantes "se mueven entre los nueve y los doce euros, cuando antes oscilaban entre los 15 y los 16 euros", resaltó el hostelero, quien precisó que el descenso experimentado en este importante capítulo de su actividad también se sitúa en torno al 30%. Pero, es que, además, "ha cambiado el concepto, porque, mientras que antes se ofrecían platos más elaborados, ahora esa oferta se compone de platos de toda la vida, menos vistosos y más tradicionales", que suponen un coste inferior para el restaurante.

Concretando lo anterior, el presidente de la Asociación de Restauración citó que, por San Valentín, históricamente "teníamos ofertas por 30 a 35 euros y este año eran de 25 a 30 euros", y, además, se produjeron otros cambios, como la introducción de las bebidas en la oferta. Y, así, mientras que ante el vino "antes se vendía por botellas, ahora se sirve por copas a medida que el cliente lo va consumiendo", indicó.

En general, donde más se ha notado el descenso del gasto es en los bares y cafeterías. Ya que, "las personas que antes salían del trabajo para merendar y tomaban un bocadillo, un refresco y un cortado, ahora consumen medio bocadillo y un café con leche", un recurso que ha evitado una pérdida de clientela pero que, al mismo tiempo, provoca que el efecto de que el "ticket medio baja" desde el inicio de la crisis.

Finalmente, otra de las tácticas de ajuste que se emplea actualmente en la restauración es la retirada de plazas en los establecimientos, de forma que "los que antes tenían 15 ó 16 mesas ahora se han quedado en 12", algo que, junto con la conversión de empleados fijos en fijos discontinuos, "ha evitado la destrucción de empleo", afirmó Mas.

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