Buscar

El Supremo mantiene la condición de refugiado de Severo Moto

AFP
12/03/2008 - 14:48

La Casa Blanca afirmó que "no hay nadie" dentro del gobierno estadounidense que impulse una guerra con Irán, un día después de que el jefe militar para Oriente Medio, el almirante William Fallon, renunciara a su cargo por sus presuntas discrepancias con la política oficial respecto a Teherán.

Sin embargo, la portavoz Dana Perino dijo que el presidente George W. Bush no podía descartar el uso de la fuerza en la disputa sobre el programa nuclear de la República Islámica, porque eso "ayuda a hacer el trabajo diplomático y a hacerlo más efectivo".

"Es verdad que el presidente no ha descartado ninguna opción, pero ningún comandante en jefe podría hacer eso y estar representando bien a Estados Unidos", indicó. "No hay opiniones diferentes cuando se llega a eso". Sin embargo, "no hay nadie en la administración que esté sugiriendo otra cosa que un enfoque diplomático con Irán", dijo Perino a los reporteros, un día después de que el almirante Fallon renunciara, después de que la prensa informara de sus discrepancias con Bush en materia estratégica.

Consultada sobre si las afirmaciones de que la salida de Fallon antes de cumplir un año como jefe del Mando Central muestra que el presidente no tolera discrepancias, Perino respondió: "Pienso que eso es absurdo". "El presidente saluda un debate rico y sólido", dijo la portavoz, agregando que existen "opiniones diferentes sobre una variedad de asuntos que trabajamos durante el proceso (de adopción) de políticas. Esto usualmente no aparece en la prensa".

Fallon señaló en un comunicado el martes que renunciaba debido a que las informaciones sobre su discrepancia con Bush en el tema Irán, principalmente un artículo de la revista Esquire, se habían convertido en una "distracción" para enfocar el tema. El secretario de Defensa, Robert Gates, declaró que había aceptado la renuncia de Fallon "con renuencia y tristeza", negando desacuerdos del almirante con el gobierno sobre la política hacia Irán.

"El presidente deseaba que este asunto fuera manejado por el secretario Gates y piensa que el secretario Gates lo ha manejado apropiadamente", pero Bush "no expresó una opinión" sobre si Fallon debía ser despedido, dijo Perino.

Sin embargo, la súbita salida del jefe del Comando Central generó una avalancha de críticas de líderes demócratas, quienes sugirieron que había sido forzado a renunciar debido a su franqueza. Consultado sobre la afirmación del semanario Esquire de que la remoción de Fallon significaría que EEUU se prepara para ir a una guerra con Irán, Gates replicó: "Bueno, eso es ridículo".

En una elogiosa semblanza del almirante, Esquire retrató a Fallon como "el hombre entre la guerra y la paz", y le atribuyó haber calmado las tensiones con Irán el año pasado mientras atribuyó a la Casa Blanca avanzar hacia la guerra.

"Los observadores bien ubicados ahora dicen que no será una sorpresa si Fallon es relevado de su comando antes de que su período culmine la próxima primavera, puede ser tan pronto como este verano, en favor de un comandante que la Casa Blanca considere más maleable", dijo el artículo.

"Si esto llegara a suceder, puede significar que el presidente y el vicepresidente intentan emprender una acción militar contra Irán antes de fin de año y no desean que un comandante se interponga en su camino". Fallon también atrajo la atención de los medios en noviembre cuando Bush elevó su retórica contra Irán, al advertir públicamente en una entrevista con el Financial Times de que las resonantes especulaciones de la prensa sobre las opciones militares estadounidenses no eran útiles.

Otras noticias

Contenido patrocinado