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Polémica migratoria Brasil-España se traslada al Parlamento

AFP
12/03/2008 - 18:50

La polémica migratoria entre Brasil y España por una protesta del gobierno brasileño por la gran cantidad de sus nacionales rechazados en territorio español, se calentó el miércoles en el Congreso, que le dedicó una audiencia, mientras las cancillerías intentaban programar una reunión negociadora.

"Brasil fue ofendido" con el "irrespeto y la humillación a los que los brasileños son sometidos" cuando intentan entrar a España, denunció el diputado laborista Vieira da Cunha en la audiencia de la comisión de Relaciones Exteriores de Diputados, destinada a analizar si España discrimina a los brasileños.

"La manera en que los brasileños han sido tratados en el aeropuerto de Barajas (...) chocó a la opinión pública nacional y a los poderes de la República", declaró el presidente de esa comisión, Marcondes Gadelha.

El director consular del ministerio de Relaciones Exteriores, Eduardo Gradilone, reconoció un aumento explosivo de los brasileños que viajan a España, que sumaron 250.000 en 2007. Con ello, añadió, el número con su ingreso rechazado pasó de 20 en todo el mes de agosto de 2006, a 20 por día en los últimos meses.

"Hemos oído historias de rudeza, aspereza, desconsideración, ignorancia" en el trato recibido por los brasileños, dijo el director consular. "¿Hubo abuso (en el trato)? Según las declaraciones de los brasileños, sí; según las atoridades españolas, no. Esa es nuestra gran dificultad para actuar", dijo.

Los diputados escucharon el relato de la física Patricia Magalhaes, considerada el caso emblemático de la polémica y que hace un mes fue rechazada cuando pretendía hacer una escala en España, antes de asistir a un congreso en Portugal en el que iba a ser ponente.

Ella aseguró que cumplió los requisitos europeos y que aun así pasó por una situación de "terrorismo psicológico", "totalmente privada de libertad", en las 50 horas que pasó en una sala en Barajas hasta ser devuelta a su país.

Bajándole el tono a la polémica, los ministros de Exteriores de España, Miguel Angel Moratinos, y Brasil, Celso Amorim, acordaron en una llamada telefónica este miércoles una próxima reunión de altos diplomáticos para discutir una salida a la polémica migratoria, según informó la cancillería.

La polémica se desató la pasada semana, cuando el gobierno brasileño emitió una nota que expresaba el "profundo desagrado" por el gran número de brasileños impedidos de entrar en España, y amenazara con adoptar medidas de reciprocidad.

Aunque Brasil no reconoce que tomó medidas de reciprocidad, en aeropuertos de la región nordeste del país les fue negada la entrada a varios españoles.

En un video divulgado el miércoles en televisión, un funcionario de inmigración le anunciaba a un turista español que no podía entrar a Brasil porque carecía de reservas de hoteles. "Usted volverá por los mismos motivos que brasileños están siendo devueltos a Brasil", le dijo.

Brasil está aplicando "con mayor rigor" su legislación de entrada, aseguró el martes el ministerio español de Relaciones Exteriores.

Los brasileños consideran que España aumentó los controles migratorios porque fue un tema de campaña en las elecciones del último domingo, y también porque Europa le está exigiendo más control en sus fronteras, dijo el presidente de la comisión de Relaciones Exteriores de Diputados.

Otro factor citado por él fue "el sexismo" de asumir que muchas brasileñas viajarían para dedicarse a la prostitución. "Hay una tendencia a indagar a mujeres que viajan solas", reconoció el director consular.

El embajador español en Brasil, Ricardo Peidró, se reunió el martes con diputados y senadores y aseguró que su país no aplica discriminación a brasileños y que se rige por la normativa europea.

Esa normativa exige al viajero billete de ida y vuelta, reservas pagadas de hotel, comprobante de una diaria de alrededor de 60 euros y un amplio seguro médico, entre otros.

ym/ahg/jb

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