Buscar

DESTACAMOS
Una persona se coló en el Espanyol-Barcelona con una pistola de fogueo y realizó varios disparos dentro del estadio

Taiwán elige presidente bajo la mirada de China

AFP
21/03/2008 - 11:54

Taiwán elige el sábado a su presidente tras ocho años en el poder del Partido Democrático Progresista (DPP) marcados por escándalos de corrupción y un deterioro de sus relaciones con China, el tema estrella de una campaña en la que ha irrumpido la crisis tibetana.

Aupado por su victoria en las legislativas de enero, de las que salió con una mayoría de escaños en el Parlamento, el Kuomintang (KMT, nacionalista) cree tener al alcance de la mano su revancha, encarnada por su candidato Ma Ying-Jeou.

Fortalecido además por una cómoda ventaja en los sondeos, Ma ha centrado su campaña en las reformas económicas y el apaciguamiento de las tensiones con su vecino chino.

Su rival del DPP, Frank Hsieh, va rezagado, aunque podría acaparar votos en el último minuto sacando punta a la "amenaza china", caballo de batalla predilecto del presidente saliente, Chen Shui-bian, elegido por este asunto en el 2000 y 2004.

El DPP ha aprovechado la ocasión para agitar el espectro del Tíbet por estimar que la represión de los disturbios en la provincia autónoma china presagia su intención de reconquistar la isla, que sólo mantiene relaciones con una veintena de países, muchos de ellos de América Central y el Caribe.

"Este incidente refleja perfectamente la naturaleza del Gobierno chino: dictatorial y brutal", consideró Chen, que abandona la escena política debilitado por escándalos de corrupción que llegaron a salpicar a su esposa.

De resultas de ello, Ma se ha visto obligado a radicalizar su discurso para no parecer sumiso a China. Se aventuró, así, en el terreno de su rival criticando lo que llamó una represión "extremadamente brutal y estúpida".

Partidario de una política más conciliadora, el KMT suele salir en defensa de un diálogo con el régimen comunista, el enemigo histórico que todavía genera desconfianza.

Hasta ahora Ma se declaró en favor de un vasto "mercado común" y la firma de un "acuerdo de paz" entre Pekín y la isla, que tardó hasta 1991 en suspender las medidas de excepción instauradas por el estado de guerra con el gigante asiático.

Taiwán escapa al control de Pekín desde la llegada a la isla de los nacionalistas del Kuomintang, expulsados del continente por los comunistas en 1949.

China sigue considerando a su vecino como una de sus pertenencias a la espera de una reunificación. Su Parlamento adoptó en el 2005 una ley antisecesión que legitima el recurso a la fuerza en caso de declaración de independencia formal de la isla.

Denostado por las autoridades chinas, el presidente Chen reforzó la capacidad militar de la isla hasta el punto de irritar a su aliado estadounidense, temeroso de que aumente la tensión en la región.

"Las elecciones son una fuente de preocupación para Washington y Pekín", destaca Wu Tung-Yeh, profesor de la Universidad nacional de Chengchi.

En 1996, durante las primeras presidenciales por sufragio universal en Taiwán, China disparó misiles en el Estrecho para intimidar a los votantes. Washington envió entonces dos portaviones.

Estados Unidos, que suministra "armamento defensivo" a Taiwán, no quiere que se repita la crisis.

El presidente Chen dio un último puntapié al hacer coincidir las elecciones presidenciales con un referéndum sobre una adhesión a Naciones Unidas con el nombre de Taiwán.

La República de China, nombre oficial de Taiwán, perdió en 1971 su puesto en la ONU.

Otras noticias

Contenido patrocinado