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China dice controlar el Tíbet, donde se temen arrestos masivos

AFP
21/03/2008 - 17:41

China parece desoír los llamamientos al diálogo con el Dalai Lama una semana después de los disturbios sangrientos de Lhasa y aseguró este sábado que proseguiría la represión en el Tíbet para "aplastar" la revuelta independentista.

Tras haber revisado al alza, el viernes, el balance de las víctimas de los disturbios de Lhasa, que pasaron de 13 a 19 muertos, 18 de ellos civiles "inocentes", China ha confirmado que no aflojará su presión sobre Tíbet.

"China debe reprimir firmemente la conspiración destinada al sabotaje y aplastar las 'fuerzas tibetanas de independencia'", sostuvo este sábado en un editorial el Diario del Pueblo, el órgano del Partido Comunista Chino (PCC).

En un momento en que las organizaciones defensoras de los derechos humanos y protibetanas temen olas de arrestos masivos, el Diario del Pueblo subraya que "1.300 millones de chinos, incluido el pueblo tibetano, no dejarán a nadie ni a ninguna fuerza minar la estabilidad de la región".

"Con este objetivo China reprime firmemente y condena severamente a un puñado de criminales que no respetan la ley", agregó.

Las manifestaciones comenzaron el 10 de marzo en Lhasa con motivo del aniversario de la sublevación de 1959 contra el poder chino, ocho años después de que la China comunista se apoderara del control de Tíbet, en 1951.

El nuevo balance oficial de víctimas en estas protestas da cuenta asimismo de 241 policías heridos, de los que 23 se encuentran graves, y de 382 civiles lesionados, 58 de ellos graves. En total habría 623 heridos.

El gobierno tibetano exiliado en el norte de la India comunicó, por su parte, un saldo "confirmado" de 99 muertos en el Tíbet y en las provincias chinas vecinas, donde viven minorías tibetanas.

Las autoridades chinas, que siguen achacando al Dalai Lama la responsabilidad del estallido de la violencia, parecen estar haciendo oídos sordos a los reiterados llamamientos al diálogo, tanto por parte del dignatario tibetano como por la comunidad internacional.

El viernes Japón urgió a China y a los dirigentes tibetanos a abrir un diálogo "sin condiciones" y el presidente polaco, Lech Kaczynski, estimó que "la apertura de un diálogo ahora adquiriría una dimensión simbólica, en particular dentro del contexto de los próximos Juegos Olímpicos en Pekín".

El Dalai Lama, tras haber recibido a la presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, la demócrata Nancy Pelosi, partió el viernes por la noche de su residencia india de Dharamsala (norte), donde vive exiliado desde 1959, y llega este sábado a Nueva Delhi para impartir talleres de budismo.

Este sábado Dharamsala, donde miles de exiliados tibetanos se manifestaron durante toda la semana, parecía una ciudad fantasmal, con todos sus comercios cerrados por ser día festivo en la India.

Cuando faltan cinco meses para la apertura de los Juegos Olímpicos de Pekín, que se celebrarán del 8 al 24 de agosto, China volvió a acusar este sábado al Dalai Lama de haber fomentado los disturbios para sabotear las competiciones deportivas.

"El objetivo de la pandilla del Dalai Lama es perturbar los Juegos Olímpicos, al pueblo y a la sociedad y dañar la unidad política del país conspirando para separar Tíbet de China", aseguró el Diario del Pueblo.

El viernes, el Gobierno griego anunció su intención de tomar "todas las medidas necesarias" para evitar que los opositores al régimen chino dañen la ceremonia de encendido de la llama olímpica, prevista el lunes en la Olimpia.

Entre tanto prosiguen las manifestaciones antichinas en todo el planeta.

El viernes, unos 50 exiliados tibetanos lograron entrar a la embajada china en Nueva Delhi y este sábado unas 600 personas se manifestaron en Tokio en protesta por la represión en el Tíbet.

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