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La Diócesis de Ciudad Real elude pronunciarse sobre la expulsión de una lesbiana de la cofradía de Abenójar

6/04/2008 - 18:01

El Obispado de Ciudad Real eludió hoy pronunciarse sobre la polémica suscitada tras la expulsión de María Rey, una vecina de 54 años de Abenójar, de la Cofradía de la Virgen de la Encarnación después de que en febrero de 2007 contrajera matrimonio civil con la mujer con la que convivía hace más de quince años.

CIUDAD REAL, 6 (EUROPA PRESS)

El párroco de Abenójar, que actualmente preside la comisión gestora de la Hermandad, después de que dimitiera la Junta Directiva por otros motivos, Federico Serrano, expresó a los medios de comunicación, tras celebrar la misa en honor de la Virgen de la Encarnación, su voluntad de no hacer ninguna declaración sobre la citada expulsión ya que señaló que prefiere guardarse su opinión en "mi corazón".

Asimismo, el vicario general de la Diócesis de Ciudad Real, Miguel Esparza, que concelebró la eucaristía y que es quien firmó el escrito de expulsión de María Rey remitido en agosto de 2007, también prefirió no hacer ningún comentario al respecto, lo mismo que ocurre desde el Obispado de Ciudad Real, donde el Delegado Diocesano de Medios de Comunicación Social, Miguel Ángel Jiménez, indicó a Europa Press que no se va a hacer ningún tipo de declaración.

Por su parte, María Rey y su compañera sentimental, Dulce Fernández, expresaron su agradecimiento por las muestras de apoyo recibidas por parte de todos sus vecinos. Y es que hoy la celebración de la romería de la Virgen de la Encarnación se ha vestido de verde gracias a los más de 200 romeros que hoy han querido enfundarse una de las camisetas en las que se puede leer "Encarnación sin discriminación".

Asimismo, muchos de los vecinos congregados en la romería lamentaron que María Rey, que se considera cristiana y pertenecía a la cofradía desde su nacimiento por tradición familiar, tenga que pasar esta situación cuando "no ha hecho nada malo", por lo que lamentaron "la hipocresía existente, ya que María vivía con su pareja desde hacía quince años y todo el mundo lo sabía".

"No hay que discriminar a nadie", señaló uno de los vecinos asistentes a la romería, a lo que Dulce Fernández añadió que quizá se debería recordar que "Jesús dijo que el amor está por delante de todo".

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