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El ciudadano africano acusado de violar a su hijas niega los hechos y justifica el maltrato por su tradición cultural

22/04/2008 - 17:20

Alega que es un padre "muy duro y estricto" y el fiscal recuerda que "muchas costumbres" en África "aquí son un delito grave"

PONTEVEDRA, 22 (EUROPA PRESS)

El ciudadano africano Unisa M., acusado de violar en 31 ocasiones a sus dos hijas cuando éstas tenían 13 y 14 años de edad, negó hoy los hechos en la primera sesión del juicio que comenzó en la Audiencia Provincial de Pontevedra y se desarrolló íntegramente a puerta cerrada.

Las jóvenes, que en la actualidad son mayores de edad, se ratificaron en la denuncia y "contestaron a las preguntas con claridad y contundencia, aunque sin poder aportar datos concretos respecto a las fechas", según explicó el fiscal Paulino González.

"No pudieron concretar días ni fechas porque cuando esto ocurrió eran niñas y solo recuerdan aquellos momentos que les resultaron más gravosos, como el primer día", señaló el fiscal que sustenta la acusación en el testimonio de las víctimas, así como varios testigos que aludieron a una reunión familiar en la que las jóvenes contaron por primera vez lo que les había sucedido.

Entre estos testigos se encuentra una joven pontevedresa que tras casarse con el acusado tuvo conocimiento de la situación de las niñas, y puso el hecho en conocimiento del juzgado.

Además de la acusación de violación, la Fiscalía atribuye a Unisa M. un delito continuado de maltrato en el ámbito familiar, ya que obligaba a las niñas a levantarse "muy temprano" para arreglar la casa y hacer la comida antes de ir al instituto, las castigaba sin comer y "con frecuencia les pegaba".

En este caso, el acusado no negó los hechos que se le imputan, sino que se justificó apelando a la tradición cultural de su país según la cual en África, debido a una situación de extrema pobreza, "los niños ayudan desde muy pequeños porque no importa la edad y todos tienen que echar una mano".

PADRE "DURO Y ESTRICTO".

Unisa M. alegó también que es un padre "muy duro y estricto" que exige a sus hijas que estudien y trabajen para que el día de mañana sean algo en la vida, si bien el fiscal precisó que "hay muchas formas de exigir y por muchas costumbres que existan en África, eso aquí es un delito grave y como tal hay que juzgarlo".

Inicialmente la Fiscalía pide para el acusado más de 400 años de prisión, si bien Paulino González admitió que cabe la posibilidad de que en lugar de 31 delitos de violación el Tribunal pueda entender que existió un delito continuado de violación, con lo cual la pena seguiría siendo elevada pero muy inferior a la solicitada.

"ES TODO UNA INVENCIÓN".

La defensa, por su parte, defendió la inocencia de su representado al considerar "que es todo una invención de las niñas", según explicó a Europa Press Televisión el abogado de Unisa M., Alberto Fernández Gil.

"Se han acreditado indicios de que existen motivos para que las niñas hayan formulado toda esta serie de graves acusaciones contra su padre, y además muchos testigos se basan en referencias", afirmó Fernández.

El letrado de la defensa sostuvo que había gente que se creía lo que habían dicho las menores cuando "no conocen al detenido, ni la relación que mantenía él con sus hijas y las niñas con él".

En cuanto a la petición de 487 años de cárcel, la defensa la consideró "sumamente excesiva", aunque matizó que "se trata de un concepto jurídico" que mañana se discutirá en el juicio.

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