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Zarpa de Marsella el primer barco con agua potable francesa a Barcelona

AFP
20/05/2008 - 18:28

El primer barco enviado este martes por Francia con agua potable para Barcelona, que sufre una dura sequía, despertó el temor de los ecologistas, que temen que esa importación del líquido vital dé lugar a "un negocio".

El primer barco cisterna cargado con 36.000 metros cúbicos de agua (36 millones de litros) zarpó de Marsella (sureste de Francia) hacia Barcelona -ciudada muy afectada por la actual sequía, como muchas otras de la geografía española- poco antes de las 17H00.

Es la primera carga del millón de metros cúbicos de agua vendidos por la Sociedad de Aguas de Marsella (SEM) y el Canal de Provenza (región del sureste francés) que alimentarán las tuberías de la capital catalana en los próximos tres meses.

Barcelona -que también importa agua de la cercana provincia catalana de Tarragona- pagará por el agua francesa 22 millones de euros al mes.

"No se trata de una operación comercial sino de solidaridad durante un período y una cantidad determinada", subrayó el director de la SEM, Alain Meyssonnier, cuya empresa ya participó en una operación de socorro parecida en la isla italiana de Cerdeña en 1989.

Sin embargo, para Victor-Hugo Espinosa, presidente de la asociación marsellesa Ecoforum, el envío "es la puerta abierta al mercado del agua".

Con él coincidió el director de programas de conservación de la organización WWF Francia, Bernard Cressens. "Para los países que tienen dinero, esto impondrá una mala costumbre", dijo al señalar que la medida no animará a ahorrar agua.

"Barcelona habría podido elegir racionar el agua", añadió Cressens, que lamentó "un malgasto generalizado".

"Toda la cuenca mediterránea tendrá que enfrentarse a penurias de agua, dada la explosión de la población, el turismo, los espacios verdes y la agricultura", vaticinó.

Los ecologistas franceses acusan especialmente a los responsables locales españoles, que en vez de ahorrar agua, intentan buscar soluciones alternativas.

"Hay delirios del estilo 'vamos a traer icebergs de agua dulce'. Construiremos diques demenciales, plantas de desalinización, etc", criticó Michel Rousseau, vicepresidente del comité nacional del agua.

Rousseau denunció la reciente iniciativa de volver a plantear un proyecto catalán para derivar agua del Ródano que data de hace diez años.

"Si se toma agua del Ródano, esa será agua dulce esencial para la vida del estuario que se le quitará a la zona", dijo.

Michel Deblaize, delegado regional de la Agencia del Agua Ródano-Mediterráneo y Córcega, consideró que esa hipótesis "no secará al Ródano".

Sin embargo, señaló que, "como el agua se ha convertido en un producto muy raro y precioso, no se puede seguir utilizando sin plantearse cuestiones o intentar ahorrarla".

Para François Mauvais, director de la Asociación Científica y Técnica para el Agua y el Medioambiente (ASTEE), la solución para emplear mejor el preciado recurso sería crear "un regulador nacional".

"Hace falta inventar soluciones, examinar todos los circuitos económicos. No podemos continuar como antes", finalizó Rousseau.

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