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La Audiencia celebrará a puerta cerrada el juicio contra 'Nanysex' para preservar la intimidad de los menores

11/06/2008 - 17:35

La Audiencia Provincial de Madrid celebrará a puerta cerrada el juicio que comenzará el próximo lunes contra Álvaro I.G., conocido como 'Nanysex', y otros tres acusados de abusar sexualmente de varios menores de edad entre 2002 y 2004, aprovechando su condición de canguro.

MADRID, 11 (EUROPA PRESS)

En un auto hecho público hoy, la Sección Vigésimotercera estima "procedente" llevar a cabo todas las sesiones de la vista oral a puerta cerrada con la finalidad de preservar "en todo momento y de manera escrupulosa la intimidad de los menores" afectados. La Sala dio traslado a las partes el pasado 28 de mayo para que se pronunciaran sobre esta medida, sin que ninguna se haya opuesto.

La Ley de Enjuiciamiento Criminal (LEC) contempla en el apartado de la celebración del juicio oral la posibilidad de que el presidente del tribunal pueda mandar que las sesiones no sean públicas cuando "así lo exijan razones de moralidad o de orden público, o el respeto debido a la persona ofendida por el delito o a su familia".

En este caso, la Sección 23 opta por esta medida dada "la naturaleza de los hechos objeto del procedimiento, agresión sexual, difusión de pornografía infantil, en el que las víctimas de los mismos son menores de edad".

RED DE PEDERASTIA

Agentes de la Policía Nacional detuvieron a mediados de mayo de 2005 a 'Nanysex' en el marco de la 'operación Kora' contra una red de pederastia desarrollada en Murcia y Barcelona. En el mismo operativo policial fueron arrestados Eduardo S. M., de Lérida, José G. C., de Orense y Antonio O. M., de Murcia. Las investigaciones contra los pederastas se iniciaron después de que la Secretaría General de Interpol en Lyon alertase a la Policía del hallazgo de fotografías pornográficas con un bebé.

En el escrito de acusación, la Fiscalía de Madrid solicita 39 años de prisión para el acusado por diez delitos sexuales. Le acompañarán en el banquillo de los acusados Eduardo S.M., Antonio O.P. y José G.C., quienes se enfrentan a 13 años y medio, 10 años y 24 años de prisión, respectivamente, por varios delitos sexuales.

El Ministerio Público les acusa de abusos y no de agresiones sexuales al no ver en las fotografías y vídeos de pornografía infantil, con niños de uno y dos años, incluidos en la instrucción signos de "violencia o intimidación".

CONFIANZA DE LOS PADRES

En el relato de los hechos, el fiscal detalla que Álvaro I.G. se masturbó en fecha no determinada de 2002 en el aseo del cibercafé de la localidad murciana de Lopagán delante de un niño de cinco años.

En 2003, los padres de dos menores, de 4 y 5 años, le contrataron como canguro, condición que aprovechó para masturbarles e introducirles "su pene en la boca". Los niños vivían en Collado Villalba. Todas estas acciones fueron grabadas en vídeo por el propio acusado.

Entre noviembre de 2003 y febrero de 2004, el acusado, que compartía piso en Villalba con los padres de un menor de 4 años, aprovechó su confianza para abusar del niño, junto con Eduardo S.M. Entre otros actos sexuales, 'Nanysex' le penetró analmente. Todo ello fue grabado para difundirlo por internet.

Igualmente, entre abril y mayo de 2004, Álvaro I.G., que vivía entonces con una madre y su hijo menor de edad, grabó "los tocamientos obscenos" que le hizo a este niño, de 3 años.

IMÁGENES EN INTERNET

Por su parte, José G.C. abusó sexualmente en 2002 de dos menores de nueve años, "sin que conste el empleo de violencia o intimidación". Al igual que 'Nanysex', el procesado se aprovechó de la confianza que transmitía a los padres cuando dejaban a sus hijos a su cuidado.

En los vídeos que grababa intervenía en diversas escenas Eduardo S.M., en las que "realizaba tocamientos" a los dos menores en la ducha. Estas imágenes también eran difundidos por internet. Ante estos hechos, los dos menores presentan como secuelas "ansiedad, conductas de escape y dispersión, malestar e inquietud".

Igualmente, Antonio O.M. está acusado de intercambiar con los anteriores imágenes y vídeos a través de internet. En el registro practicada en su domicilio le fueron intervenidos distintos archivos de su ordenador que contenían pornografía infantil y que también difundía por la red.

PARAFILIA DE TIPO PEDÓFILO

Según el fiscal, "al tiempo de los hechos, Álvaro I.G. presentaba una parafilia de tipo pedófilo en el contexto de un trastorno de personalidad probablemente antisocial, sin alteraciones sustanciales en las facultades mentales superiores necesarias para comprender el valor y consecuencias de sus actos y dirigirlos libre y voluntariamente".

Sobre Eduardo S.M. el escrito recoge que "presentaba una parafilia de tipo pedófilo, sin alteraciones sustanciales en las facultades mentales superiores necesarias para comprender el valor y consecuencias de sus actos y dirigirlos libre y voluntariamente".

De José G.C. dice que tiene "una parafilia de tipo pedófilo en el contexto de una personalidad con rasgos dependientes, sin alteraciones sustanciales en las facultades mentales superiores necesarias para comprender el valor y consecuencias de sus actos y dirigirlos libre y voluntariamente".

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